Los personajes de Inuyasha pertenecen a Takahashi Rumiko, yo solo los tomó prestados para poder dar forma a la trama la cual si me pertenece. Todo sin lucro y solo con el afán de entretener.
Yo la Quiero Más
Kagome al salir de la ducha, escuchó que su esposo e hijo estaban en la recámara, al parecer Inuyasha le enseñaba los números a Tadashi. Su hijo de cinco años acababa de entrar al último año del jardín de niños y debía aprenderse los números.
Todo iba bien, hasta que les escuchó pelear por quién la quería más, rió divertida, aveces se preguntaba qué había hecho ella para tener a dos hombres celosos y posesivos —en un buen sentido no enfermo— en su vida. Salió del baño y vio a Inuyasha acostado en la cama con los brazos atrás de su cabeza, sirviendo de almohada, Tadashi hincado en el colchón mirando fijamente a su padre.
—Yo la quiero más.
—Imposible cachorro.
—Yo la quiero diez veces más que tu.
—Yo la quiero veinte más.
—22.
—50.
—Sesentia dos.
—Un millón de veces más— sonrió victorioso Inuyasha.
—Ese número no existe, lo inventaste— le acusó.
—Si existe.
—¡No es verdad!
Kagome se sentó en la cama, mirando con desaprobación a su esposo, en ocasiones sentía que tenía dos niños y no uno.
—Inuyasha, ya estas grande como para pelear con un niño y más si es tu hijo.
—Mamá, ¿El número de papá existe?
—Si.
—Te lo dije cachorro, yo gano.
Tadashi no iba a permitir eso, él quería mucho a su mamá y se lo iba a demostrar. Debía pensar en algo, lo meditó un rato, recordaba que una vez escuchó decir a su abuelo decir que había gastado mucho en algo ¿Qué número era?
—Yo sé que me quieres mucho, no es necesario que…
—¡No mamá!— le interrumpió—. Yo te quiero tres mil más.
—Sigo ganando— dijo Inuyasha, y recibió un golpe con la almohada por parte de su esposa.
—¿Qué número es más que lo que dijo papá?— preguntó a su madre.
—Eso es trampa, no le puedes preguntar.
—Y tú jugaste sucio, sabes que Tadashi aún no sabe números tan altos.
—Kag, es divertido.
—Yo quiero a mamá "Cuatro Doscientos veinticinco ochenta mil cuarenta infinito"— casi se había quedado sin aire al decirlo pero estaba seguro que esta vez le había ganado a su padre.
—Cachorro…
—¿Ya te gané?— preguntó ilusionado, había recordado la película de los juguetes donde decían "Al infinito y más allá", y esperaba que sirviera.
—Si, lo hiciste.
Tadashi se emocionó tanto que abrazó a su mamá, llenándola de besos y luego saltó sobre la cama festejando su victoria.
Una hora más tarde, Kagome terminaba de preparar la comida, Tadashi veía una caricatura en la sala e Inuyasha le ayudaba a preparar el agua.
—Por un momento creí que le dirías que ese no era un número real— comentó al ponerse junto a su esposo y esperar que la sopa hirviera.
—No podía hacerlo— dejó de exprimir los limones—. Él te ama mucho, igual que yo, y si soy sincero, no existe número que exprese cuanto te amo, cuando les amo.
—Inu, eso es tan lindo— lo abrazó y le dio un rápido beso.
—Deberíamos tener una niña.
—¿Eso por qué?— desde que nació su hijo no habían vuelto a plantearse tener otro bebé.
—Es obvio, para que compita contigo a ver quién me quiere más.
—Vaya que tienes el ego muy alto.
—No puedes negar que sería lindo.
—Sí, sería lindo— besó de nuevo a su esposo, planeaba que este durara más, pero fue roto por un tirón en su ropa.
—¡Mamá! No lo beses, yo gané.
Kagome sonrió enternecida, en definitiva el hijo era como el padre.
11/05/2019
Fue algo pequeño, pero no pude evitarlo, tenía que escribir esto, quise plasmar la inocencia de un niño que apenas conoce los números.
Espero les gustara y antes de lo que lo pregunten, si, la inspiración vivo de End Game.
Siento si me tardó con las actualizaciones, tengo muchas ideas para la colección, pero luego se me va el tiempo entre una y otra cosa.
