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Otra historia de amor a la Romeo y Julieta
Por
Corazón de Diamante
Un faro sin ninguna función, las embarcaciones no navegan por aquellas magnificas aguas. Un mar que divide a un mismo mundo, perdón, a un satélite. Dos enemigos que han jurado muerte a quien ose cruzar los limites de su respectivo territorio.
Dos reinos: La Luna Blanca y La Luna Negra o La Luna Negra y La Luna Blanca
Un reino más prospero que el otro, todo depende de el habitante al que se le pregunte. Cada uno educado para rechazar a su igual. Ellos nunca lo van a reconocer, pero provienen de la misma estirpe, heredada por la Diosa Selene. El motivo de el pleito, por el momento lo dejaremos relegado en el interior de un cofrecito.
—Ni si quiera se atreva a pensarlo...
—Pensar qué...
—A abrirlo.
Le saco la lengua a la mujer mientras estaba de espaldas, sin percatarse de que, el espejo de cuerpo completo frente a ellos dos, lo había delatado. Su condición de niño pequeño y de Príncipe, no lo iba a salvar de la tunda impuesta por su nana.
C
—¿Luna y por qué no está permitido?
—Es orden de la Reina.
—¿Y por qué mi mamá ordena eso?
Niña, no seas tan preguntona...
Tal frase nunca salio de los labios de la pequeña, al ser la Princesa y ella su dama de compañía. Respiro para así responder como es debido.
—La Reina...
—¡Quédate quieta!
Cuando dio media vuelta, la niña perseguía a una mariposa de alas negras.
—Princesa, deje esa mariposa en paz.
La mariposa ya se estaba cansando de emprender el vuelo, cada vez que la curiosa niña trataba de atraparla entre sus níveas manos. Pagando la imprudencia al entrar a la alcoba de aquella niña.
—¿Luna y por qué?
C
—La reina ha muerto.
Una discreta sonrisa se dibuja en el rostro de la otra Reina y de la única, ahora. Las perlas incrustadas en su anillo crean un tintineo casi imperceptible, cuando sostiene la copa y se la ofrece al mensajero. En los ojos del hombre se puede ver el horror que aquel rojo líquido guarda para él.
—¡Brindemos! —la mujer sostiene la otra copa en lo alto— ¡Por la Reina!
Tal honor no podía ser ignorado por el mensajero. Tal horror no podía ser tragado por el hombre. Pero...
—¡Por mi Reina!
Nueve años después
Las cosas en El Reino de La Luna, han cambiado. El majestuoso mar se ve expuesto cada día a las embarcaciones que traen las riquezas del otro lado, y que maravillan a los curiosos. A los más jóvenes, claro está. No se considera hurto a lo que por derecho te pertenece, es lo que piensan los más viejos. La prosperidad y las riquezas de el Reino se incrementan cada día. Pero ese día, el cargamento sólo consiste en eslavos.
C
—Ártemis
Tal llamado resultaba inaudible, sin embargo, rogaba para que fuera escuchado.
—¡Luna!
—Shh
De entre sus ropas saca unas rebanadas de pan envueltas en una fina servilleta. No tuvo más remedio que quitárselas, aplasta cada rebanada para poder pasarla por los reducidos recovecos de entre los tablones. La suciedad se adhiere a la comida, cosa que la joven lamenta, pero qué más puede hacer. El riesgo de ser descubierta, le arrebataría lo más preciado: su vida.
C
Amor a primera vista –recuerda y se mofa de sí mismo.
—Apúrate, la ropa no se lava sola.
El primoroso vestido es hundido una y otra vez bajo las aguas de el río. Los olanes se adhieren a la piedra de río.
—¡Listo!
La joven de cabello rubio cenizo, se lo arrebata y lo inspecciona. Cree que si lo ve a contraluz encontrara alguna indeseable mancha.
—Si tan sólo tuviera dinero, para comprar uno nuevo. Tú podrías prestarme...
—¿Qué?
—Hoy estás más distraída que de costumbre.
—¿De qué hablas?
Y remoja el siguiente vestido.
—Acaso, estás enamorada.
—¿Qué es el amor?
—El amor es, algo que sientes por otra persona...
—Y eso qué significa...
—Eso significa... —se desespera y le avienta el vestido— ¿Me vas a prestar el dinero?
—No — y sigue con su encomienda de cada día.
—Así, pues cuando necesites algún favor, ni pienses en mi.
—Esmeralda, la ropa no se lava sola... y más te vale no llevarte el vestido de la señora.
—Eres de lo peor... —pero no le quedo más remedio que seguir lavando.
No puedo estar enamorado de una completa desconocida.
Continuará (?)
Protagonistas: Prince Diamond, Princess Serenity
