Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Se sentía como si flotara en una especie de nube etérea , las intensas puntada s de dolor parecían cosa de un lejano pasado a medida que sus ojos se cerraban. Un par de siluetas se perdieron en la oscuridad. Parecía que al final él estaba en lo correcto.
Parecía que lo único que podía hacer era pensar en los hechos de esa última hora, el calor del conflicto, la agonía de la victoria y la incertidumbre. Se preguntaba qué tanto de su eterno enemigo y el amor enfermizo que decía tenerle, habían sido parte de su compañero todo ese tiempo. El pensamiento de que al menos la muerte se llevaría a los tres le dejó un sabor a nostalgia, aumentando la melancolía causada por no cumplir su promesa.
El aire volvió a entrar en sus pulmones, como si se tratara de un fuego repentino tras estar dentro de una ventisca.
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—¿Ryo?
Escuchar su nombre lo sacó de sus remembranzas más oscuras, haciéndole regresar al calor de su hogar. Era difícil volver a su vida después de todo lo ocurrido, pero sentía que lo estaba logrando de a poco, su hija era su principal motivación.
—No sabes lo mucho que echaba de menos esto —respondió el mientras eliminaba el espacio que los separaba debajo de las sábanas.
Tanto tiempo sólo para terminar con este epílogo es algo un tanto incomodo pero me alegro de haber superado el estancamiento que había dejado a esta historia en el tintero. Muchas gracias Ruedi por tu paciencia y por una portada tan buena para este fic, espero que te guste.
Nos leemos luego.
