DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.

CAPITULO 1 – MUNDO PARALERO.

EN EL REINO DE HYRULE RESUENAN LOS ECOS DE UNA LEYENDA, UNA LEYENDA MUY CERCANA A LA FAMILIA REAL QUE HABLA DE UN NIÑO...

UN NIÑO QUE, TRAS VENCER AL MAL Y SALVAR HYRULE CON EL APOYO DE UNA MUJER QUE VINO DEL MUNDO DONDE LA HUMANIDAD SE HABIA EXTINGUIDO POR COMPLETO, SE ALEJÓ DEL REINO JUNTO CON ELLA QUE HICIERON DE AMBOS UNA LEYENDA...

DESPUES DE LIBRAR MIL BATALLAS VIAJANDO A TRAVÉS DEL TIEMPO, LOS DOS SE EMBARCARON EN UN VIAJE.

UN VIAJE SECRETO Y PERSONAL.

UN VIAJE EN BUSCA DE UNA QUERIDA AMIGA DE ELLOS...

UNA AMIGA DE LA QUE SE SEPARARON CUANDO POR FIN EL NIÑO Y LA MUJER CUMPLERON SU HEROICO DESTINO Y OCUPARON SU LUGAR JUNTO A LAS LEYENDAS...

En alguna parte más profunda de los bosques perdidos, se veía una yegua más o menos grande caminando junto con un elfo de cabellos rubios de ojos azules con unas gorra y túnicas verdes, detrás del muchacho estaba una elfa de cabellos blancos, cuyos ojos eran del mismo color que los del chico y llevaba la misma ropa.

Los dos no se percataban de que estaban siendo observados por unas misteriosas dos hadas detrás de un árbol.

— Andrea... Ya hemos buscado por todas partes y todavía no hay señal de ella. —habló el chico con la cabeza gacha.

— No sabemos hacia donde se fue... —respondió la mencionada en el mismo estado mirando los alrededores. — No quiero ser pesimista pero... Probablemente se haya ido a otro lugar, muy lejos...

— Dios... Y tanto que nos ayudó. —respondió el elfo triste.

— Anímate, Link. — dijo Andrea pidiéndole que quitara esa cara larga. — Estoy segura de que Navi no debe haber ido demasiado lejos.

— Eso espero... —respondió el niño tratando de ser positivo.

Y así los tres caminaron por el bosque buscando a la dicha hada sin éxito, sin embargo esas dos hadas se pusieron a volar hacia donde estaban la yegua y los dos elfos, aprovechando de que los dos estaban distraídos, las hadas embistieron el hocico del animal provocando que rechinara y entonces Link y Andrea cayeran al suelo.

Nadie se daba cuenta, de que unas misteriosas figuras estaban caminando por la misma dirección solo para presenciar lo que venía a continuación.

Y entonces apareció una misteriosa mascara con detalles bizarros con unos picos en las partes laterales y después apareció un tipo de sombrero infantil y atuendo andrajoso de color rojizo frente al dúo.

— ¡Lo han hecho muy bien, hadas! —los felicitó el chico levantando la mascara. — Me gustaría saber si tiene algo de valor... Espera, Este chico... ¿Y que hace una mujer con él? Bueno, eso no será ningún problema.

Fue asi como el tipo se aproximó hacia la pareja con el propósito de saquear algun tipo de objeto que ambos ostentaban. Lo que encontró fue una ocarina, pero no cualquier ocarina común y corriente, esa era la Ocarina del Tiempo que le fue dado a Link.

El fulano se puso a jugar con la ocarina intentando tocarla para la risa de los tres.

— ¡Oooh! Que ocarina tan bonita... ¡Oye , Skull kid, déjame tocarla! ¡Quiero verla! — pidió el hada de color purpura, para luego ser golpeada por la otra.

— ¡No puedes, Tael! — la regañó el hada de color claro molesta. — ¿Que haríamos si se te cayera y se rompiera? ¡No! ¡No la toques!

— Pero hermana... ¿Por qué no puedo tocarla yo también? — preguntó la mencionada mostrándose apenada.

En ese momento, Link y Andrea recobraron el conocimiento solo para presenciar las tonterías que Skull Kid y las hadas hacian.

— Tu... ¿Qué estás haciendo con mi Ocarina? — lo encaró el elfo mirándolo desafiante y alarmando a las hadas.

— ¡Skull kid! ¡Mira detras de tí! — le advirtieron las hadas al ver a los elfos de pie.

— Devuelvele su ocarina, o no podrás a lamentarlo. — Andrea lo amenazaba acercándose junto con Link con intenciones de agarrarlo.

Sin embargo, Skull kid logró eludirlos dando un salto alto y terminó encima de la yegua haciendo que esta corriera como el alma que lleva el diablo.

— ¡No se llevarán a epona! —exclamó Link agarrándose de ella en un costado.

— ¡Se arrepentirán por lo que están haciendo! —secundó Andrea sujetándose por el otro lado del animal.

Después de la nada apareció un misterioso dragón blanco de ojos rojos acompañado por una chica de cabellos blancos adornados por un moño negro en la parte posterior de la cabeza, un ojo rosado y un pétalo que cubría el otro vistiendo de un vestido revelador del color blanco en el camino.

— ¡Ahí estas maldito bastardooo! — gritó a todo pulmón bajándose del lomo del dragón.

— ¡Zero!

— ¡No te detengas, Mikhail! ¡Te necesito para que salgamos de este lugar! —comandó la mencionada corriendo hacia donde se dirigía Skull Kid.

La persecución continuaba por todo el bosque, las fuerzas de ambos elfos se estaba acabando a cada segundo que pasaba en lo que se les cansaban los brazos.

— ¡OOYEE! — exclamó Zero a todo pulmón logrando llegar hacia los demás. — ¡Voy a despedazarte hijo de tu pu...!

Pero no logró cumplir con la oracion que estaba a punto de declarar porque Skull Kid de alguna forma utilizó una clase de poder impresionante que hizo que Link se soltara del agarre y entonces volara y chocara con Zero de manera que ambos se descendieron vertiginosamente por las colinas del bosque.

— ¡ZEROOO! — exclamó Mikhail al ver como la la mujer y el elfo caian rodando cuesta abajo lastimándose.

Link y Zero seguían cayendo cuesta abajo estrellándose con varios arboles y algunas rocas hasta llegar al grado de casi, y por poco romperse los huesos hasta que finalmente un gran árbol paró el tramo con Zero golpeándose fuertemente la espalda y por ende, protegiendo a Link de recibir un grave golpe en la cabeza que pudo haber acabado con su vida y ambos cayeron inconscientes.

Por otra parte, Andrea se había golpeado la parte baja de la espalda tras no poder sostenerse de Epona y chocar contra un tronco cayendo inconsciente en el acto.

Cuando recuperó el conocimiento, se topó con algo que jamás había visto en su vida, era el dragón blanco que acompañaba a Zero.

— ¡¿Quién eres?! ¡¿Que le hiciste a Link?! — espetó Andrea poniéndose de pie amenazando con atacarlo.

— ¡Espera! ¡Espera! ¡No me hagas daño, por favor! —le suplicó Mikhail asustado por la faceta de la elfa. — ¡Te lo imploro!

— ¿Cómo puedo saber que no me atacarás? — indagó Andrea encarándolo.

— Bueno, verás. —dijo el dragón blanco ya tranquilizándose un poco. — Soy un dragón que odia hacer daño a la gente, pero lo hago porque Zero me lo pide.

— ¿Zero? ¿Quién es esa persona?

— Ella es una entonadora, su destino fue matar a sus hermanas y la he estado ayudando con esa misión.

Eso atrajo la atención de Andrea, ya que todo eso le recordaba a ella misma en su vida anterior como una androide de una organización llamada YoRHa, aquella que mataba y asesinaba a todo que se cruzaba en su camino pasando tragedia tras tragedia antes de convertirse en una Hyliana y protectora de Link.

— Entiendo cómo te sientes, yo también he matado a cualquiera que se me cruzaba en mi camino en mi vida anterior como una androide, debió sufrir mucho. —explicó Andrea reconociendo sus acciones.

— ¿Tu también asesinabas personas? —preguntó el dragón pasmado por las palabras.

— Algo así, pero vamos a lo más importante, ¿Sabes dónde está Link? —lo interrogó la ex androide por el paradero de su protegido.

— ¿Quién es ese? —preguntó Mikhail admitiendo no saber nada.

— Es un chico de cabellos rubios, lleva unas orejas puntiagudas como las mias, al igual que ambos llevamos esta vestimenta verde que ves aquí. — le aclaró Andrea describiendo su aspecto fisico de manera de que el dragón se ubicara.

— Ooh... Ya sé, creo que lo vi caerse cuesta abajo por esa colina con Zero. — comentó el dragón entendiendo las palabras de la chica.

— Entonces busquemos a Link y a esa mujer. —declaró Andrea determinada.

— Si quieres puedes subirte a mi lomo, así los buscaremos juntos. — dijo el dragón en tono amistoso.

Sin pensarlo dos veces, Andrea se subió al lomo del dragón y así entonces comenzaron a sobrevolar los bosques para buscarlos.

Mientras tanto, Link poco a poco recuperaba el conocimiento, no sentía la dura piel de un árbol, al contrario, sentía algo muy suave rozar su rostro.

— A-Andrea... ¿Qu-Que estas ha-haciendo? — articulaba Link medio adormilado, sin percatarse de que esa no era su amiga, sino alguien más.

Es entonces, cuando el héroe de tiempo llega a sentir como un pezón rozaba la media parte del rostro, y ya medio consciente, su rostro palideció tornándose muy rojo como tomate al descubrir que no era Andrea, sino Zero mirándolo de la misma manera y entonces...

— ¡AAAAAAHHH! —dejó salir un gran grito junto con la de la chica en estado de shock para luego alejarse unos metros.

— ¡¿QUE CARAJOS HICISTE, PENDEJO?! —farfulló la peliblanca con una gran vena en la cabeza molesta.

— ¿¡Tú qué hiciste?! ¡No te hecho nada, pervertida! — le contestó Link molesto señalando un pecho descubierto fuera de su vestido.

— Ohhh... Ahora resulta que te haces el valiente como para verme los pechos, ¿no es verdad? —contraatacó la mujer mirándolo de forma juguetona, para el nerviosismo del elfo. — Dime, niño, ¿Te gustó lo que viste?

— ¡Óyeme señorita! ¡No me salgas con eso! ¡Jamas tocaría a una chica de forma inapropiada! —le contestó nervioso Link apuntándole con el dedo de forma acusatoria, cosa que le divertía a la chica.

— Déjame decirte algo, mocoso... Soy una entonadora, y las entonadoras tenemos el deseo sexual más alto de lo que puedas imaginarte. —comentó Zero poniendo cada vez más nervioso al joven heroe. —Incluso no me importaria hacerlo con un niño lindo como tu...

Y para rematar Link sintió una ereccion que ejercia presion bajo sus shorts de la tunica, para poder aliviar eso, se puso a pensar en todo lo relacionado con las batallas que habia tenido en Hyrule y sobretodo, con Ganondorf.

— ¡No me te acerques, idiota! — Link la desafiaba desenvainando su arsenal.

— Ohh... Que estupenda espada tienes... — comentó Zero de forma sarcástica mostrando la suya. —Es una lástima que tenga que eliminar a un chico apuesto.

La espada de Zero lucia muchísimo mucho más brutal que la de Link, ya que la hoja se miraba mucho más larga y afilada, en pocas palabras, el elfo tenía que tomar precauciones.

— Ya me he enfrentado a varios guerreros fuertes antes... Asi que contigo no haré la excepción. — expresó Link determinado preparándose para atacar.

— Bueno... Ya que quieres una pelea. ¡Pues la tendrás! — bramaba Zero cuando de pronto ocurrió algo raro en ella. — ¿Qué diablos? ¿Me he quedado sin poderes?

— ¿Qué pasa? ¿No tienes poderes que creías poseer? — preguntó Link extrañado por su comportamiento.

— ¡Ca-Cállate! ¡Eso no es de tu incumbencia! —espetó Zero molesta por el comentario.

— ¡Por qué no me atacas como toda una guerrera que eres sin usar magia! —la retó Link apuntándole con la espada.

— ¡¿Ah sí?! ¡¿Por qué no vienes y me pateas el culo, payaso?! —contestó Zero mostrándole una vena en la frente.

— ¡Si, voy a venir pero a romperte la cara, niñita!

— ¡Ven a ver si puedes, pendejo! ¡Ven a patearme el culo si te atreves, niño estúpido!

Tras un fuerte intercambio de insultos y muchas maldiciones del uno hacia el otro, estuvieron a punto de agarrarse a golpes cuando de repente…

— ¡ZEROOOOO! ¡AHIII ESTAAAAS! —se escuchó la voz de Mikhail tras haber encontrado a los dos.

— ¡Link! —exclamó Andrea al ver a su protegido sano y salvo.

Ambos bajaron hacia la zona haciendo que se evitara ese tumulto entre los dos, Andrea corrió hacia su protegido aliviada por verlo sano y salvo.

— ¿Te encuentras bien? ¿No te pasó nada? —dijo la elfa abrazándolo en ese estado.

— Estoy bien, Andrea, solo que pasó algo muy raro. —respondió Link para luego contarle algo al oído.

Zero sin embargo reprochaba al dragón por tardarse en recogerla, se miraba muy enfadada con él.

— ¡Eres un idiota, Mikhail! ¡¿Por qué mierda te tardaste tanto, huh?! —lo regañó la chica de la flor en un ojo sumamente molesta.

— ¡Lo siento, Zero! —chilló el dragón en su usual tono infantil.

Andrea se quedaba absorta, y sonrojada por lo que su protegido le contaba.

— ¿Te hizo algo esa chica? ¿Te tocó? —inquirió Andrea al oído curiosa.

— No, pero quería hacerme cosas raras y eso me puso nervioso. —argumentó Link hablándole al oído de tal manera de que Zero no se diera cuenta. — Dice que es una entonadora que tiene altos deseos sexuales y no sé que rollo.

— Ya veo, es como ese tal Ingo, quien quería tenerme para hacerme cosas, esa chica ha de estar muy bien retorcida de la mente. —Andrea se ubicaba a lo que le decía su protegido viendo a la chica discutir con el dragón.

— Probablemente, vamos, ese Skull Kid no puede haber ido demasiado lejos. —declaró Link tomando su iniciativa.

— Si, ese tipo de esa mascara rara se metió con la gente equivocada. —decía Andrea cuando Zero los escuchó.

— ¡Esperen! ¿Dijeron mascara? —indagó la mencionada parando oreja.

— ¿Qué hay con eso, señorita? —preguntó Link volteando a verla.

— Ese tipo… dijo que quiere destruir este mundo… ¡Hasta me derrotó con muchísima facilidad! —declaró Zero recordando aquel momento de toparse con él.

— ¿Qué quieres decir con eso? —cuestionó Andrea ante el comentario de esta. — ¿Acaso ese tipo te venció?

Zero asintió con la cabeza, se miraba muy bien irritada con tan solo recordar ese momento de la grave humillación que sufrió a manos de ese tipo.

— Tenemos que encontrar la forma de detener esa catástrofe… Y rápido… —declaró Zero seria.

— Si eso es verdad, entonces hay trabajo que hacer. —accedió Link no muy convencido.

Los cuatro emprendieron un viaje a pie por todo el bosque buscando al responsable, siguieron las huellas por donde fue Skull Kid fue asi cuando entraron a una zona de varios troncos.

— Estoy segura de que ese tipo se fue por esta dirección. — asumió Andrea teniendo esa idea.

— Mas vale que sea asi… — respondió Zero determinada.

— No debe estar lejos, chicas. —finalizó Link mientras terminaba de saltar por los troncos junto a las demás

Los cuatro se metieron por una entrada gigante pero sin embargo…

— ¡Es una callejón sin salida! ¡Hay un abismo! —Andrea trato de advertirles pero era demasiado tarde, Mikhail los empujó sin querer haciendo que cayeran varios metros abajo.

— ¡MIKHAIL ERES UN PENDEJO DE MIERDAAAAAA! —Zero gritó a todo pulmón mientras seguían cayendo por el abismo sin fondo, reclamándole esa tontería.

Durante la caída, se topaban con unos raros símbolos de ocarina, Dekus, Goron, Zora y sobretodo el aspecto de esa mascara rara.

Luego de caer varios metros abajo, aterrizaron en lo que fueron en unas raras flores que estaban encima de un pequeño charco de agua.

— ¿Dónde estamos? —preguntó Link sin poder saber ni siquiera el lugar.

— Ni idea Link, además no se puede ver nada con esa oscuridad. —respondió Andrea al respecto.

— ¡Tengo miedooo! —chilló Mikhail de forma infantil, para el disgusto de Zero.

Repentinamente, las luces se prendieron obligándolos a cerrar momentáneamente los ojos, cuando los abrieron, se toparon con el tipo al que tanto perseguían.

— ¡Tu…! —siseó Zero conteniendo la rabia en el rostro.

— ¡Skull Kid! —exclamó Link sumamente molesto viendo al tipo flotando con las hadas. — ¡¿Dónde tienes a Epona?!

— ¡Responde! —secundó Andrea en ese mismo estado.

— ¿Qué le pasa a esa estúpida yegua tuya? No escucha ni una sola palabra de lo que se le dice… —habló el chico burlándose del dúo. —En cuanto a su respuesta, les diré algo, no tiene sentido montar un animal como ese, asi que les hice un favor estúpidos elfos y me libré de él…

Eso comenzaba a enfadar a los dos, pero Link se notaba sumamente enojado apretando los dientes.

— Link… — dijo Andrea igual de enfadada para luego encarar al chico de la máscara.

— Oooh, que pena. ¿Por qué estan tan tristes? —expresó Skull Kid en tono de burla. —Solo queria divertirme un rato con ustedes…

— No te saldrás con la tuya, Imbecil. —espetó Andrea lanzándole una mirada asesina.

— No puede ser… ¿De verdad creen que pueden vencerme tal como soy ahora? ¡Que ilusos! —declaró Skull Kid con suma arrogancia. — Ademas, me topé con una niña de cabellos rubios y una marca rara en la frente, y me contó todo al respecto sobre ti, entonadora.

— One… Asi que esa perra se alió contigo. —expresó Zero sorprendida por la noticia. — ¿Dónde está esa hija de puta?

— Quien sabe, no me dijo hacia donde iba. — respondió el chico de la máscara admitiendo no saber nada. — ¡Pero de todas formas! ¡Los convertiré en algo mucho más humillante! ¡Tomen esto!

Skull Kid lanzó unas ondas moradas de manera de que ponían en trance a no solo a Link, sino a Andrea, Zero, y a Mikhail.

Dentro de sus mentes en un fondo oscuro y sombrío se encontraban los cuatro juntos, preguntándose qué estaba pasando y entonces toda esta zona comenzó a ser invadida por varios matorrales Deku.

— ¡Corran! —exclamó Andrea al ver que el numero iba en aumento.

— ¡¿Qué putas madres son esas cosas?! —gritó Zero horrorizada cubriéndose la cabeza con las manos.

— ¡Nos quieren mataar! —secundó Mikhail en ese mismo tono, pero mucho más paniqueado.

— ¡Me lleva la fregada, que demonios está pasando! —exclamó Link teniendo una grave trauma emocional al igual que los demás.

El grupo siguió corriendo y corriendo hasta que al final de cuentas, apareció un matorral Deku gigante para finalmente 'comérselos', cosa que no ocurrió al contrario.

En realidad, lo que sucedió es que Skull Kid los habia convertido a los cuatro en algo muchísimo más humillante que la muerte, por lo que al verse en el reflejo del agua, la chica de la flor en el ojo perdió los estribos.

— ¡¿Qué mierdas hiciste, hijo de tu puta madre?! —vociferó Zero furiosa por el nuevo aspecto que habia adquirido.

— S-Soy un Deku… —dijo Link triste tras verse el nuevo rostro.

— Link… Lo siento… —se disculpaba Andrea en ese mismo estado.

Link, Andrea y Zero se habian convertido en Dekus gracias a la magia que Skull Kid les infligió, los habia dejado en ridículo el muy desgraciado y se burló de ellos diciendo de forma sarcástica que llevaban un buen aspecto y que se quedarían asi para siempre, creyéndose el rey del mundo.

Mikhail en cambio, conservó su forma de dragón, solo que se volvió mucho más pequeño llegando a la altura de los tres.

Pero eso no se iba a quedar así, tarde o temprano ese tipo pagaría los platos rotos y los cuatro encontrarían la forma para volver a su forma normal.

— ¡Espera! ¡No puedes irte asi nada mas! —Link le levantaba la voz viendo que el tipo se iba alejando cada vez mas del lugar.

Los demás lo fueron a seguir pero Taya interceptó a Link y le dio un golpe en la cabeza que no fue nada mas para tumbarlo al suelo mas no dejarlo inconsciente.

— ¡Dejalo, idiota! —le reclamó Andrea intentando desenvainar cuando se dio cuenta de una cosa. — ¿Qué? No traigo mi espada.

Era verdad, Link perdió sus armas al ser transformado en Deku al igual que su amiga y la chica que fácilmente era irritable por cualquier nimiedad que no le agradaba.

Cuando pasaron por la puerta, Tael se dio cuenta de que la otra hada se habia quedado atrás.

— ¡Her… Her… Hermana! — intentó llamarla pero ya era tarde, la puerta se cerró.

— ¡Tael! —exclamó el hada al oír ese sonido y volar hacia la puerta. — ¡Oigan! ¡Oigan! ¡Skull Kid, esperame! ¡Aun sigo aquí! ¡Abran la puerta!

El hada golpeó varias veces la puerta para intentar abrirla pero nada funcionaba, no podía hacer nada para salir de ese lugar, hasta que se acordó de algo.

— ¡Ustedes! —los señaló el hada de forma acusatoria. — ¡Si no hubiera estado con ustedes, no me habría separado de mi hermano!

— ¿Ah si? ¿Qué clase de culpa tenemos de que ese pedazo de mierda se haya separado de ti, eh? —le contestó Zero de igual manera, realmente no tenía pelos en la lengua.

— ¡Zero! —le reclamó Mikhail por su forma de hablarle a la hada.

— ¡Dejame, Mikhail! — lo calló la chica para seguirle mentando la madre al hada. — ¡Ese perro es un maldito loco de remate! ¡Cuando recupere mi forma, juro por dios que lo voy a matar!

— ¡Callate, imbécil! ¡Por su culpa me separé de mi hermano y ahora nos quedaremos atrapados para siempre!

— ¡Ay por el amor de dios, ya te vas a poner a llorar, hada pendeja!

— ¡¿Cómo me llamaste?!

Zero y Taya se intercambiaban varias maldiciones y todo tipo de insultos a gritos, Andrea y Mikhail trataron de calmarlas pero no hicieron caso, fue entonces cuando de pronto, Link ya se habia hartado de la situación y respiró profundo para hacer algo para parar esa discusión sin sentido...

— ¡YA CALLENSE, MALDITA SEAA! —gritó a todo pulmón haciendo que dejaran de pelear y lo miraran atónitos por haberles levantado la voz.

— Link… —murmuró Andrea sorprendida por la acción de su elfo.

— ¡Ese idiota se robó lo que me es muy preciado para mí y Andrea…! ¡¿Y ahora se ponen a pelear como unos niños estúpidos?! ¡Tenemos problemas mas graves que esta pelea sin sentido! —los regañaba Link en tono enfadado por su comportamiento.

Zero se quedó impactada por la forma de que el elfo deku les hablaba, ella podía gritarle a Mikhail por cualquier nimiedad que a ella no le gustaba o las tonterías que este le hacía, pero Link de alguna forma tocó una fibra sensible en lo muy profundo de su corazón.

Aunque no lo demostraba, Zero reconocía que ese tono de voz le recordaba a ella cuando le gritó al dragón cuando la interrumpía de su sueño dentro de una cabaña.

— ¿Cómo saldremos de aquí? —preguntó Mikhail intentando romper el silencio incomodo que reinaba por unos minutos.

— La puerta esta aquí al frente, salgamos de aquí. —respondió Andrea caminando rumbo a la salida.

— Yo solo quiero encontrar a mi hermano… —comentó Taya apenada.

Zero seguía impactada por su forma de pensar del chico y la forma que el rubio les levantó la voz terminando así esa pelea sin sentido que provocó con el hada, porque ni Andrea, ni Mikhail, le habían levantado la voz como Link lo hizo.

Los cuatro se iban adentrando por ese pasadizo cuando Taya rápidamente se unió al grupo.

— ¡Oigan, espérenme! ¡No me dejen atrás! —exclamó el hada al ver que se quedaba atrás.

— Pensé que ibas con nosotros que no nos dimos cuenta. —dijo Link al respecto.

— Bueno… Hmm… Respecto a lo de antes… —argumentó Taya comenzando a reconocer sus errores. — Lo… Lo siento. Asi que… ¡Llévenme contigo!

Aunque no parecía demostrarlo, Zero también tenía que pedirle una disculpa, solo que no estaba preparada para ello, no tenia el valor necesario para decirle lo mucho que se habia equivocado.

Fue entonces cuando sin mas aceptaron a la hada como su compañera a cambio de recibir la información de Skull Kid y enfrentarlo.

— Bueno, mi nombre es Taya. — se presentó el hada de forma gustosa. — Asi que… encantada de conocerlos, o como se diga.

Sin perder mas el tiempo, el grupo procedió a moverse hacia adelante para salir de esas cuevas subterraneas, solo que habia un problema, la puerta adelante era inalcanzable.

— Usen las flores deku, podrán llegar hasta allá. —los aconsejó Taya.

Dudando un poco, Link fue el primero en poner sus pies sobre la flor, entonces se hundió y despues salió disparado en el aire con unas flores que funcionaban como alas que lo llevaron hasta la plataforma. Le siguieron Andrea y Zero, Mikhail en cambio no tuvo problemas en usar sus alas para llegar hasta allí.

Pasaron por la siguiente puerta, y volvieron a repetir el mismo proceso para llegar hacia una entrada que los llevó a una zona de la que no se percataban del lugar en el que estarían de ahora en adelante.

TORRE DE RELOJ

Tras pasar por un pasillo espiral lleno de ramas de los arboles, Link y los demas se adentraron a un lugar que constataba de dos pisos que estaban conectados por una larga rampa, en la planta baja donde estaba el grupo, contenia una rueda hidráulica impulsada por un pequeño rio, y la noria.

— ¿Dónde estamos? —preguntó Link explorando el lugar.

— No tengo la menor idea la verdad. —respondió Andrea admitiendo no saber nada al respecto.

Todos se subieron por la rampa alcanzando la planta alta y lo que vieron fueron unas puertas gigantes, se disponían a cruzarlas cuando…

— Se han encontrado con un terrible destino, ¿verdad? —se escuchó la voz de un hombre detrás de ellos.

Al darse vuelta, vieron que era un hombre de cabellos rojizos y ropas moradas cargando una mochila grande repleta de muchísimas mascaras pegadas a unos costados, tenia una sonrisa muy perturbadora que Taya se escondió detras de Link, quien se aproximaba junto con los demas.

— ¿Quien es usted, señor? —preguntó el chico.

— Soy el dueño de 'La Mascara Feliz'. He viajado muy lejos en busca de mascaras. —respondió el mencionado diciendo a que se dedicaba.

— ¿Es usted acaso un coleccionista de mascaras? —lo interrogaba Andrea.

— En parte, tambien vendo mascaras a las personas. — respondió el dueño pelirrojo. —Durante mis viajes, un duende me robó una mascara muy importante en el bosque, asi que estoy desesperado... Y ahora los he encontrado, no piensen mal de mi, pero los he estado siguiendo.

— ¿Nos siguio hasta aqui para decirnos esto? —cuestionó Zero algo irritada por ese sujeto, con ganas de matarlo a lo que el hombre asintió con la cabeza.

— Efectivamente, señorita. —afirmó el vendedor de las mascaras. — Y conozco un modo de que vuelvan a su forma habitual.

— ¿Hay una forma de quitarnos ese horrible aspecto? Espero que no nos mienta. —exigió Zero que no les echara mentiras.

— Claro que es verdad, solo que este chico tiene que recuperar su mas preciado objeto que ese loco duende le robó, y asi los devolveré a la normalidad. —aclaró el vendedor iluminandoles la mente.

— Mi ocarina... —dijo Link captando el mensaje que el hombre les estaba dando. — Tengo que recuperar mi ocarina a como de lugar.

— Pero a cambio... —el vendedor les puso condiciones. — Solo les pido que recuperen la preciada mascara que me robó ese duende.

— Eso es facil decirlo que hacerlo, señor. —comentó Link reconociendo que no era facil lo que les estaba pidiendo.

— ¿Como? ¿Dices que no es una tarea simple? —expresó el vendedor de mascaras de forma graciosa. —Pero... para alguien como ustedes, no deberia ser complicado...

— Link tiene razon, no es una tarea sencilla, ademas no sabemos como es esa mascara. — comentó Andrea coincidiendo con Link.

— El problema muchachos... Es que soy un tipo muy ocupado. —comentó el vendedor de mascaras el motivo de esa tarea. —Y debo marcharme de este lugar dentro de tres días, estaré muy agradecido si me devuelven la mascara antes de que se acabe mi tiempo aqui...

Ok, eso ya comenzaba a sonar como una carrera contrarreloj solo para recuperar dos cosas: la ocarina de Link y la mascara que el vendedor les pidio, ¿En serio el grupo podría con toda esa carga que tendrían que llevar a partir de ese momento?

— Pero se que lo harán bien, chicos. —dijo el hombre de las mascaras poniendo su confianza en ellos. — Veo que son jóvenes y tienen un tremendo valor. Estoy seguro de que la encontrarán.

— De acuerdo, señor, lo haremos. —accedió Link mostrando determinacion y confianza.

— Niño, ¿Estas seguro de lo que estas haciendo? — cuestionó Zero levantando una ceja ante la decision del muchacho.

— Esto lo hacemos para recuperar nuestras formas humanas, vámonos. —dijo Andrea defendiendo la decision de su protegido.

Luego de aceptar la peticion del vendedor de las mascaras, los cuatro dejaron el lugar para aventurarse en un nuevo mundo que jamas habian visitado, y que tendran que acostumbrarse a partir de ahora.

FIN DEL CAPITULO 1