DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.

NOTAS DEL AUTOR:

Olvidé mencionarles que en esta trama, Link tiene la edad de 13 años, un año más como lo afirma Hyrule Historia o la mayoría de la gente que sacan sus teorias , y es un chico alto por obvias razones, al grado de alcanzar a Andrea, su protectora, y a Zero.


CAPITULO 2 – Jugando a las escondidas.

SUR DE LA CIUDAD RELOJ

AMANECER DEL PRIMER DIA.

~Quedan 72 horas~

Luego de varios tumultos y malos entendidos en los bosques, Link, Zero, Andrea, Mikhail y Taya salieron de lo que era La Torre de Reloj a un lugar urbano que se llamaría Ciudad Reloj.

Habia muchísima gente trabajando en la construcción de una plataforma, algunos puestos a los lados del lugar.

— Esto no es Hyrule… —dijo Link incrédulo. — ¿Qué lugar es este?

— Asi parece… Es como si hubiéramos cruzado a otra dimensión. —asumió Zero en ese mismo estado.

— Es muy probable, después de todo esto no es Hyrule que conocemos, sino algo más que distinto… —declaró Andrea coincidiendo con el comentario de la mujer, a lo que los demás asintieron.

— ¡Ese tipo me pone la piel de gallina! — dijo Taya en voz alta. — Él fue quien…

— ¿Pasa algo? —lo interrogó Mikhail curioso por el comentario.

— Disculpen… Estaba pensando en voz alta. —reconoció el hada su mala acción. — ¿Pero en serio tres días? ¡Incluso sin dormir, no nos dará tiempo con unas miserables setenta y dos horas! ¡Maldicion!

— Oye, oye… No te angusties antes del tiempo, hada. —Zero le pedía que se tranquilizara. — Apenas llegamos a este lugar y no sabemos por dónde empezar, ¿de acuerdo? Calma.

— Bien, vamos por partes, hay que ir a ver a la gran hada. —indicó Taya tomando la iniciativa. — Quieren encontrar a Skull Kid, ¿no es asi? La Gran Hada sabrá donde se encuentra. Ella lo sabe todo.

— ¿Segura que también sabe donde esta One? Necesito vencerla cuando la encuentre. —interrogó Zero por el paradero de la rubia.

— Eso… No sabría decirte con exactitud, disculpa. —comentó el hada admitiendo no saber nada de ella.

— Bueno, no importa. Ya se le ocurrirá aparecerse en algún momento. —respondió la peliblanca suspirando derrotada

— De todas maneras entre nosotros, Skull Kid no tiene nada que hacer contra la Gran Hada, seguro que hay un santuario donde vive ella en alguna parte de la ciudad.

— ¿Dónde queda ese lugar para ir a verla? —preguntó Link por la dirección.

— ¡En algún lado! ¿Crees que lo sé todo? —contestó Taya haciendo un puchero. —Además, tampoco vengo mucho a la ciudad.

— Podemos preguntarle a algunas de las personas de aquí para ver si saben algo. —sugirió Andrea.

— De acuerdo, vamos. —finalizó Link para luego caminar por la ciudad en busca del santuario.

El grupo intentó hablar con la gente pero las personas los miraban con suma indiferencia, otras los espetaban en forma discriminatoria y hasta un perro los quería morder pero debido a la presencia de Mikhail y su aspecto intimidante, el animal salió huyendo del lugar.

Solo hubo un niño que llevaba una gorra amarilla, que les dijo la ubicación del dicho santuario dándoles la información necesaria.


NORTE DE LA CIUDAD RELOJ

Los muchachos entraron al dicho lugar por donde les dijo el niño encontrándose con un chico aventando unos dardos hacia un globo con el símbolo que Link y los demás no tardaron en identificar…

— Ese símbolo… ¿Qué hace el símbolo de esa mascara ahí? —indagó Zero viendo el dibujo en el globo.

— No lo sabemos, pero parece que alguien está muy disgustado tanto como tú. —comentó Andrea entendiendo el comportamiento del niño de la gorra roja.

— Chicos… Creo que este es el santuario. —les avisó Link viendo a lo que parecía una cueva en frente de ellos.

— ¿Es ese? —Mikhail pidió que le confirmasen.

— Al parecer es ese lugar, vamos. —afirmó Taya dirigiéndose con los demás hacia la dicha cueva.


FUENTE DE LA GRAN HADA

Efectivamente, habian encontrado la fuente que Taya les habian mencionado, pero algo andaba muy mal al momento de acercarse.

— ¡Oh no! ¡La gran hada! —dijo Taya asustada.

— ¿Pero qué pasó? —indagó Link extrañado por la situación.

— Buena pregunta, niño. —respondió Zero en ese mismo estado. —Pensé que ese duende loco no podía con ella.

El grupo se metió a la fuente y entonces sintieron como las hadas les devolvían las energias que habian perdido en el trayecto del bosque.

— ¡Jovencito! ¡Por favor, escuchen mi suplica! —se escuchaba la voz de la gran hada pidiéndoles ayuda. —Skull Kid me hizo añicos… Por favor, encuentren el hada extraviada en la ciudad y tráiganla hasta aquí.

— De acuerdo, la traeremos, espérenos. —accedió Andrea a la petición de las hadas, al igual que Link.

Zero solo rodó los ojos en señal de mostrar indiferencia al contrario de los elfos y Mikhail, sin más dejaron el lugar para emprender una búsqueda del hada extraviada…


NORTE DE LA CIUDAD RELOJ.

Luego de salir de la cueva, el grupo tuvo un debate sobre el paradero del hada extraviada.

— ¿Alguno de ustedes sabe dónde puede estar el hada? —preguntó Link.

— La ciudad es muy grande, por lo que puedo asegurarles de que el hada puede estar en cualquier lado. —argumentó Andrea pensativa.

— Creo que tendremos que dividirnos, buscarla juntos puede hacer que perdamos tiempo. —sugirió Zero tomando la iniciativa.

— Es cierto… Si nos separamos en grupos de dos… Tal vez algunos de nosotros demos con el hada extraviada… De acuerdo. —accedió Link a la sugerencia de la peliblanca. —Cuando la encontremos nos reuniremos aquí, ¿está bien?

Todos asintieron y se separaron en dos equipos: Link y Zero se fueron por la parte del sur, mientras Andrea y Mikhail se fueron por la parte del norte y el este.


CON ANDREA Y MIKHAIL…

Mientras Link y Zero estaban en la otra parte buscando al hada, la deku peliplateada y el dragón recorrían el lugar en el Este de la Ciudad Reloj.

— ¿Dónde estás, linda hada? —llamaba Mikhail para que apareciera en su usual tono infantil. — ¡Mikhail está aquí para jugar contigooo!

— ¿De verdad tienes que hacer eso? —inquirió Andrea levantando una ceja.

— Perdoon… Soy un niño. —expresó Mikhail mostrando una gran gota estilo anime.

— No importa, encontremos al hada y reunámonos con los demás. —comentó la deku prosiguiendo con la búsqueda.


CON ZERO Y LINK…

Mientras Mikhail hacia sus travesuras, el elfo deku y la peliblanca recorrían los lugares del oeste y sur de la ciudad reloj con tal de encontrar al hada.

— ¿No crees que hemos buscado bastante, niño? —se quejaba la chica agotándose de tanto caminar. —Ya hemos visto casi todos los lugares.

— Lo sé, ¿pero entonces como regresaremos a la normalidad, señorita? —le contestó el chico en ese mismo estado, estaban a punto de rendirse cuando de pronto notó algo que dejaban pasar. —Un momento… Mira…

— ¿Qué pasa? —preguntó Zero al ver la faceta del elfo deku.

— Hay un lugar que no hemos visitado. —declaró Link.

— ¿Qué habrá allá? —preguntó Zero mirando de frente.

— Solo hay una forma de saberlo, vamos. —respondió el deku elfo.

Ambos se dirigieron hacia las escaleras para entrar en lo que era el lavandero y entonces encontraron lo que tanto buscaban…

— Un segundo… ¿No es el hada extraviada? — soltó Zero sorprendida por la presencia de la dicha criatura.

— Si, es esa. La encontramos. —afirmó Link al terminar de verificarla y así confirmar que si era la extraviada.

Ambos corrieron como sus pies les permitían, entonces dieron unos saltos por el agua del canal del ese lugar.

— ¡Por favor, escuchen mi suplica! ¡Skull Kid me hizo añicos y ha dispersados mis pedazos! —les suplicaba el hada que ambos recogían. — Por favor, encuentren un modo de llevarme a la fuente de las hadas al norte de Ciudad Reloj.

— Lo haremos, tranquila. — comentó Link determinado.

— Bien, nos reuniremos con los demás para ir a ver a la gran hada. —dijo Zero dispuesta.

— Bueno, vámonos.


ESTE DE LA CIUDAD RELOJ

Mikhail todavía seguía expresándose de manera infantil intentando encontrar al hada sin éxito, acompañado por unas pequeñas travesuras que hacía.

— ¡Vamos, querida haditaaa! ¡No te escondas por favor! —chillaba el dragón en ese tono.

— Mikhail, calmate, la vamos a encontrar, te lo aseguro.

Estaban perdiendo la paciencia cuando Link y Zero aparecieron en el lugar con caras satisfechas.

— ¡Andrea! ¡La encontramos! —los llamó el deku elfo.

— ¿De verdad? ¿Dónde la hallaron? —preguntó la peliplateada.

— En el lavadero, el que está en el sur de la ciudad. —respondió Link, mientras el hada se mostraba detrás de su gorra.

— ¡Wooow! ¡Esta hada está muy tiernaaa! —exclamó Mikhail contento por lo que veía.

— Bueno, bueno, ahora vamos a la fuente, ¿si? —pidió Andrea que se comportara.

—Ooookkkk… —respondió Mikhail en su usual tono infantil.


FUENTE DE LA GRAN HADA.

Los cuatro se dirigieron al norte de la ciudad y entraron por la cueva para devolver el hada extraviada, cuando lo hicieron, ella y las demás se transformaron en que se le conocía como la Gran Hada, sorprendiendo Mikhail y a Zero por el aspecto de una mujer hermosa con ropas algo reveladoras.

Link y Andrea no se sorprendieron al volver a verla en esa forma, porque ambos la habían visitado en varias ocasiones cada vez que necesitaban ayuda para resolver sus problemas o algo por el estilo.

— ¡Gran hada! ¡Que gusto verla! —la saludó Taya.

— Taya… y ustedes, jovencitos del cuerpo alterado… —empezó la mujer hada sonriente. —Gracias por devolverme a la normalidad, Soy la Gran Hada de la Magia.

— De nada, gran hada, nos dijeron que un tal Skull Kid le hizo daño. —dijo Link recordando el mensaje.

— Si, pensé que ese niño enmascarado me estaba ayudando y pues me descuidé, esto es todo lo que puedo ofrecerles. —declaró la Gran Hada otorgándoles el poder mágico. — ¡Por favor, acéptenlo!

La mujer les lanzó una gran onda rodeando a los tres dekus y al dragón, estaban absortos por unos momentos en lo que sentían como algo extraño les estaba pasando.

— Siento como de alguna forma mis poderes regresan… —articuló Zero en ese estado.

— Ya somos todos, Zero. —dijo Mikhail al igual que los demás. —Ya siento que puedo lanzar fuego.

Luego de estar unos minutos medio absortos, Link y los demás finalmente obtuvieron sus poderes mágicos que les serian útiles para más adelante.

—El hombre que vive en el observatorio de las afueras de la ciudad sabe dónde está Skull Kid. —declaró la Gran Hada dándoles la información necesaria para resolver el asunto con el tipo enmascarado. —Pero no deben subestimar los poderes de ese niño, amables jovencitos.

En cierta parte era verdad, el que tuvieran más poder con el paso del tiempo, no quiere decir que se confiaran demasiado como para hacerle menos a Skull Kid, porque capaz y tenía un as bajo la manga y eso podría hacerlos perder.

— Una vez que recuperen su cuerpo habitual, vengan a verme, les ofreceré mas ayuda. —se despidió la Gran Hada desapareciendo de la vista de los demás.


NORTE DE LA CIUDAD RELOJ

Luego de conversar con la gran hada, los chicos salieron de la cueva con el propósito del dirigirse al observatorio pero Zero tuvo otros planes.

— Zero, ¿Qué haces? —preguntó Mikhail al verla caminar cerca del globo que el chico de la gorra roja habia estado tratando de reventar.

— Pues que te parece, quiero probar mis nuevos poderes que he adquirido. —respondió la mencionada tomando la iniciativa.

— Solo no lastimes a las personas inocentes, ¿de acuerdo? —le pidió Andrea que no hiriera a nadie.

— De acuerdo, como digan. —asintió Zero mientras apuntaba no al niño de la gorra roja, sino al globo.

Lo que hizo Zero fue canalizar sus poderes creando lo que era una burbuja explosiva que disparó hacia el globo y asi fue como logró volarlo sorprendiendo al niño y a todos los demás.

— Vaya… Zero fue capaz de hacer explotar ese globo con esa burbuja… — comentó Mikhail impresionado por la acción de su amiga.

— Algo me dice que Link y yo también podemos hacer lo mismo. —dijo Andrea asumiendo sus nuevos poderes.

Mientras tanto, el niño de la gorra roja se acercó a Zero para decirle algo importante, como agradecerle por haberlo ayudado a reventar el globo.

— ¡Hey! ¿Has sido tu la que ha explotado eso? ¡No está mal, para ser un deku! —habló el chico en tono jovial.

— Oh, gracias… —agradeció Zero. —Verás, queremos ir al observatorio pero no sabemos por donde es, si sabes algo, por favor dinos. —le pidió la ubicación del dicho lugar.

— ¿Al observatorio? De acuerdo, los Bomber tenemos un escondite que conduce a ese lugar de las afueras de la ciudad. Necesitas un código para entrar, ¡Quizás te diga cuál es!

— ¿Un código?

— No tan rapido señortia, no creas que lo vas a averiguar tan fácilmente. —argumentó el niño de la gorra roja. —No te puedo dar el código… hasta que pases mi prueba. ¿Vienes acompañada? Tambien pueden unirse si quieren.

— No sé en qué consiste esta prueba pero déjame hablo con ellos. —pidió Zero que la esperara un momento.

— De acuerdo, aquí estaré. —accedió el chico dándole permiso.

Zero se aproximó hacia el grupo para hablar con ellos para que se unieran al juego que el niño les pondría.

— ¿Qué? ¿Quieres que juguemos a un juego que ese niño nos esta proponiendo? —preguntó Mikhail incrédulo.

— Por favor, es el único modo para ir al observatorio y asi poder regresar a nuestros cuerpos normales. —les pidió Zero para que aceptaran.

Ante la suplica de la chica, todos aceptaron acudir al chico de la gorra roja para lo que se venia a continuación.

— Bien, veo que son todos, ¿Ok? —el niño de la gorra roja pidió confirmar que eran todo el grupo.

— Si, somos todos. —afirmó Link dándole a entender que era todo el grupo.

— Bien, muchachos, ¿Estan listos para esto?

— Lo estamos. —afirmó la ex androide dispuesta.

— ¡Muy bien! ¡En posicióoon! —exclamó el niño de la gorra roja y de la nada aparecieron mas chicos de la misma gorra pero de color azul.

— ¡Son muchos niños! —comentó Mikhail asombrado por la cantidad de los chicos formados.

— Desde ahora, cinco de nosotros nos esconderemos en diferentes sitios de la ciudad. —argumentó el chico de la gorra roja, que venia siendo el líder de la pandilla Bomber. — Si pueden encontrarnos a todos antes del atardecer, ¡Les enseñaremos el código!

Lo que querían en realidad era jugar a las escondidas, y como la ciudad era grande, las cosas no iban a ser fáciles para el grupo.

— ¿Nos están diciendo que los busquemos antes de que el sol se ponga? —chilló Mikhail ante la declaración.

— Tienen que hacerlo, o no habrá código, asi que ya saben. —el líder los hacia saber que si no cumplían con el reto, no les darían el código para seguir avanzando.

— Bien… Lo haremos, pero quiero su palabra de que si van a dejarnos entrar al observatorio. —accedió Link haciendo peticion para que les hicieran caso.

— De acuerdo, pero quiero sean rapidos antes de que el sol se ponga. —accedió también el líder de los bomber al aceptar la negociación del elfo deku.

Sin perder el tiempo, el grupo empezó a jugar a las escondidas, no sin antes ser advertidos de que no lanzaran las nueces deku, porque según el líder, les pueden dañar los ojos.

Los cinco chicos se escondían en distintos puntos de la ciudad, asi que cada quien se puso a intentar atraparlos; Link se quedó en el Norte, Zero se fue al Este, Mikhail en el Oeste y finalmente Andrea fue al Sur.

Todos ellos tenian dificultades para intentar atrapar a los bombers, ya que corrian mucho mas rapido para ellos, pero al final de cuentas, estos finalmente fueron agarrados y asi completaron el juego de las escondidas.

— ¡Ohh! ¡Que mal! ¡Al final me atrapaste! —expresó el ultimo niño de la gorra azul al ser agarrado por Andrea.


NORTE DE LA CIUDAD RELOJ.

Habian logrado atrapar a los cinco niños que estaban repartidos por toda la ciudad, todos los chicos estaban formados debajo de la plataforma que conducía a la cueva de la gran hada.

— ¡Ustedes son muy buenos para ser unos dekus y un dragón! —los felicitaba el líder de los Bomber. —Si fueran humanos… Entonces podrían darles una copia del cuaderno de los Bomber y hacerlos miembro…

— ¿H-Hacernos miembros? —cuestionó Link incrédulo por la supuesta oferta, cosa que sería rechazada por los demás niños.

— ¡Ni hablar! ¡No queremos a ningun deku! —se negaron rotundamente los chicos.

— ¿Qué? ¿Por qué dicen eso? —preguntó Andrea extrañada por la reacción de los Bomber.

— Miren, vera… —empezó a argumentar el líder. —Una vez, un niño que no era humano se unió a la banda… ¡Y lo lamentamos toda la vida! ¡Lo siento!

— Skull Kid… Seguro les hizo la vida imposible, ¿no es cierto? —los interrogó Andrea al entender la razon.

— Acertaste, ese tipo se pasaba de la raya con nosotros y mejor lo sacamos de nuestro grupo, pero en fin, les enseñaré el código, tal como los prometí. —respondió el líder coincidiendo con la pregunta de la deku peliplateada. —Solo se los puedo decir una vez, asi que presten atención, ¿Listos?

Fue asi como todos los niños se pusieron de espaldas enseñando sus respectivos números, ese era el código que ellos necesitaban para poder ir al observatorio.

— ¡El código es 31654! ¡La entrada nuestro escondite está en el este de la Ciudad Reloj! —declaró el líder de los bomber dándoles la valiosa información que tanto necesitaban.

— ¡Muchas gracias, niños! ¡Fue un gusto haber jugado con ustedes! —le agradeció Mikhail feliz por haberse divertido con ellos.

— Se los agradecemos mucho. —le siguió Andrea al haber recibido la información crucial.

— Fue un gusto conocerlos. —se despidió Link alejándose del lugar con los demás.

— ¡Me llamo Jim, muchachos, vuelvan cuando quieran! —expresó el mencionado líder viéndolos irse.


ESTE DE LA CIUDAD RELOJ.

Los chicos fueron hacia donde Jim les habian indicado para ir al observatorio, se toparon con el mismo chico de la gorra amarilla.

— Hola, necesitamos ir al observatorio. —argumentó Link pidiendo que los dejaran entrar.

— Los dejaré pasar cuando digan el código secreto, ¿ok? —les pidió el niño de la gorra amarilla.

— Bueno, el código es 31654. —respondió Andrea recordando el dicho código que los demás chicos le habian dictado, expectante ante la reacción del chico.

— Eh… Correcto. —comentó el niño satisfecho por la respuesta. — Si conocen el código, significa que son miembros, ¿verdad? Bien, ¡Pásenle!

— Gracias, muchacho. —agradeció Zero por la respuesta.

— Vamos chicos. —dijo Link entrando con los demás hacia lo que era el escondite de los Bomber.


ESCONDITE DE LOS BOMBER

Despues de pasar, se adentraron por el escondite de los chicos, al ver un pequeño canal, dieron unos saltos por el agua hasta llegar a una de las plataformas para evitar ahogarse, cuando finalmente saltaron a la tierra firme, se fueron derecho sin percatarse de lo que habia mas adelante.

— ¡AAAH! ¡¿Que es eso?! —gritó Mikhail horrorizado al ver lo que les habia caido de frente, escondiéndose detras de Zero, quien tambien estaba en el mismo estado.

— Es una Skulltula, no pasara nada. —dijo Andrea tranquila tras ver a esa criatura arácnida colgada en el techo con anticipación.

Link miró con atencion a la araña esperando a que se diera la vuelta sabiendo su punto debil, al hacer eso, el deku le lanzó una burbuja explosiva que acabó con la vida de la criatura.

Despues, prosiguieron por el pasillo para luego toparse con el otro globo de la misma insignia de la mascara.

— Me toca a mi. —dijo Andrea apuntando al dicho objeto y abriéndoles paso de la misma manera que los demás, con una burbuja explosiva.

Luego, se subieron por las escaleras de madera, solo que fue uno por uno porque cuando se amontonaban se estorbaban de uno al otro asi que lo que hicieron fue subirse uno por uno hasta finalmente llegar a la plataforma.

Los cuatro caminaron derecho hasta que se toparon con algo mucho mas colorido, las paredes estaban repleto de estrellas de diferentes colores.

— Que hermoso... —expresó Mikhail maravillado por el ambiente.

— Parece que seguimos la ruta que nos dijeron los bomber. —afirmó Link tras subir por las escaleras viendo a una persona de ropas y gorras azules de la tercera edad. —Seguro que esto es el observatorio.

— Creo que es el señor de la que nos habló la Gran Hada. —coincidió Andrea con el comentario de su protegido.

— Pues, hablemos con el. —indicó Zero .

Los cuatro terminaron de subir por las escaleras para visualizar un gran telescopio, cosa que a Andrea le pareció familiar.

— Vaya vaya. —expresó el señor en tono casual. —Parece que hoy vienen a visitarme unos muchachos con unos aspectos extraños.

— Hola, señor. —lo saludó Mikhail amable.

— ¿Que tal? ¿Ustedes son unos nuevos amigos de la banda de los Bomber?

— Mmmm Algo asi. —respondió Andrea rodando los ojos.

— Hmmmm... Sus modales son mucho mejores que los de ese enmascarado traicionero del otro dia. —comentó el señor de las ropas azules molesto con el tipo. —Ese chico tan problematico del otro dia dijo que romperia todos mis instrumentos... y que me iba a robar la lagrima lunar. No pude detenerlo, chicos.

— ¿Una lagrima lunar? —preguntó Link curioso.

— Es como una piedra rara que ha estado saliendo del ojo de esa misteriosa luna que esta allá arriba.

— ¿La luna? — indagó Zero curiosa al igual que los demas. —¿Que quiere decir con eso?

— No es la luna que todos conocemos, es la luna siniestra que amenaza todo Termina. —explicó el señor alertando a los presentes.

— Entonces quiere decir que... —asumió Zero confirmando sus sospechas. —Lo que dijo ese loco enmascarado... era verdad...

— Muy cierto, incluso ahora seguro esta causando problemas en la torre del reloj. ¡Mírenlo! —les dio permiso para usar el telescopio. — Usenlo uno a la vez.

Link se ofreció a mirar por el telescopio lo que había en las afueras de la ciudad reloj, entonces se toparon con la torre de donde salieron pero algo le llamó la atención lo que había en la cima, entonces acercó el lente y se topó con alguien que le resultó familiar.

— Skull Kid... Ahi está ese loco... —murmuró Link al haber descubierto su ubicación, cosa que los demás escucharon.

— ¿Lo viste? —preguntó Andrea al oír la declaración.

— Si, ¿alguien quiere verlo? —les confirmó el mencionado dandoles el permiso.

Los demás asintieron y Zero agarró el telescopio solo para presenciar al duende loco mirar hacia arriba y entonces se topó con algo muchísimo mas siniestro que había arriba, impactándola en el proceso, luego después vio como algo caía del ojo de esa cosa y aterrizó en alguna parte del patio del observatorio.

Luego después presenció la forma de la que Skull Kid les hacia muchísima burla y así desapareció de la vista.

— ¿Que fue eso que se acaba de caer? —pensó Zero absorta por la presencia.

La chica dejó el telescopio con varias preguntas en su mente al igual que los demas debido a un fuerte sonido que se habia escuchado.

— Bien, ¿han encontrado a ese chico tan problemático? —preguntó el señor del observatorio, a lo que todos dijeron que si. — Y ese ruido tan fuerte... ¿Que ha sido?

— Voy a ver, creo que fue afuera. —dijo Link yendo hacia la puerta.

Luego de salir, el elfo deku se encontró con un objeto que le llamó muchisimo la atencion un objeto que cayó cerca de la entrada con una grieta en el suelo.

— Esa es... Una lagrima lunar... —dijo Link recogiendo el dicho objeto para luego ver hacia arriba y en efecto toparse con la luna siniestra. — Zero no estaba bromeando despues de todo... Ya encontraré la forma de prevenir esa catástrofe.


NOCHE DEL PRIMER DIA.

~Quedan 60 horas~

DE VUELTA AL OBSERVATORIO ASTRAL

Luego de recoger el objeto raro, Link volvió con el grupo, quien miraban con asombro lo que tenia en las manos.

— Esa es una... —comentó Mikhail mirando el objeto con asombro.

— Si, es una lagrima lunar. —dijo el señor del observatorio con detenimiento. — ¿De donde la has sacado?

— Me la encontré en el patio. —respondió Link en tono casual.

— Asi que fue ese objeto que cayó de la luna... —comentó Andrea mirandola con atencion.

— Bueno, creo que es hora de irnos, gracias por su hospitalidad. —dijo Zero despidiéndose del señor, a lo que él les deseó la buena suerte en enfrentar al tipo responsable de los problemas.

Asi los tres bajaron por las escaleras y se disponian a salir cuando de pronto escucharon una voz hablandoles.

— ¡Hola! ¡Oigan chicos! —expresó el objeto llamandoles la atencion de forma animada.

— ¡Esa cosa habló! —Mikhail hizo un puchero escondiendose detras de Link.

— Lo siento, olvidé presentarme, soy un espantapájaros con mucho estilo en busca de musica agradable. —dijo el mencionado en el mismo tono. —El tiempo pasará en un instante si bailan conmigo.

— ¿Que? No puedes hablar en serio. —soltó Zero incrédula ante la proposición. —No me lo creo.

—Es la verdad, si quieren, ¡podemos olvidar el tiempo y bailar hasta el amanecer! — les propuso el espantapájaros para que se divirtieran.

— ¿Que dicen, muchachos? —preguntó Link para ver si aceptaban.

— ¡Yo quierooo! —chilló Mikhail queriendo bailar.

— Creo que necesitamos quitarnos ese estres, asi que si. — accedió Andrea ante la proposición de su protegido.

— Lo que ustedes hagan... Esta bien. — finalizó Zero en tono indiferente.

— ¡Muy bien! En ese caso, olviden el tiempo. ¡Bailemos! —declaró el espantapájaros para luego luego poniendolos a bailar al ritmo de la musica.

Y asi fue como el tiempo pasó rapido sin percatarse de lo que se avecinaba después...


FIN DEL CAPITULO 2

NOTAS DEL AUTOR:

Espero que les estén gustando esta obra de esa gran joya de los videojuegos, si quieren pueden dejarme un review o alguna sugerencia.

Sin mas que decir, nos vemos en el siguiente capitulo.