DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.

CAPITULO 8 – TESTANEVOSA

TEMPLO DEL PICO NEVADO

El lugar lucía como una cueva fría en apariencia, Link, aun en su forma de Goron empujó el bloque grande que les obstruía el paso para así poder avanzar.

En la siguiente habitacion se encontraron con tres puertas; una en el centro, cubierta de hielo y otras dos en ambos lados, una con cerradura y la otra era accesible.

— ¡Oh Demonios! ¡Un lobo blanco! — expresó Mikhail en tono infantil.

— Un wolfos blanco… —Link se puso a pelear con el lobo a base de puños.

El lobo era rapido y ágil con sus movimientos pero los puños del goron no fueron problemas para Link, lo terminó derrotando y asi prosiguieron a la siguiente habitacion.

En ella habia un puente congelado que solo podía cruzarse siendo goron, por lo que juntos idearon un plan.

— Link, al rodar puedes llegar hacia lugares lejanos, ¿no es asi? —argumentó Zero ideando uan estrategia.

— Si, Zero. —afirmó el mencionado dispuesto.

— Bien, tú cruzas ese puente y nos esperas a que Andrea, Mikhail y yo lleguemos, ¿está bien? —le indicó la peliblanca.

Todos asintieron y Link cruzó el puente teniendo cuidado con unos freezards que lanzaban ventiscas congelantes y asi esperó a que los demás llegaran hacia él.

Despues, se dirigieron hacia una puerta que los llevaron a la siguiente habitación que era impresionantemente alta…

— ¿Vieron eso? —preguntó Mikhail sorprendido por el aspecto del lugar.

— Hay varias cosas allá arriba. —dijo Link en el mismo estado. — ¿Pero cómo lograremos llegar hasta allá?

— Eso es lo que queremos saber… Y lo descubriremos… —declaró Andrea decidida.

Link se quitó la máscara y asi prosiguieron a ver por donde entrar cuando de repente se toparon con una puerta de color rojo cubierta de hielo, pero había algo los ayudaría a entrar en ella.

— Tengo una idea… —Link sacó su arco dispuesto a hacer eso.

— No piensas… —intuía Zero viéndolo hacer esa acción.

Sin dar lugar a dudas, Link disparó una flecha hacia la antorcha encendida que estaba al lado de la capa de hielo, derritiéndolo al instante.

— Bien, vayamos a ver que hay detrás de esa puerta. —indicó Andrea dirigiéndose hacia allá junto con los demás.

Al cruzar la puerta se dieron cuenta de que volvieron al principio de la habitacion, asi que mejor regresaron a la anterior para explorar el área, al cruzar una puerta que era de color amarillo, se metieron a la otra que ahora si era diferente, en eso se toparon con uno dos bloques unidos de forma vertical.

— ¿Podrían ayudarme a mover los bloques? —les pidió Link que le echaran una mano.

Entonces los cuatro se pusieron a mover los bloques hacia un pequeño hoyo, luego despues Mikhail descubrió algo que habia detrás de esas cosas.

— ¡Un cofre! ¡Un cofre! —les avisó el dragón.

— ¿Encontraste algo, Mikhail? —llamó Link tras oir esas palabras.

— ¡Si! ¡Vengan! —les confirmó Mikhail en su usual tono infantil.

Fue asi como al abrir el cofre, descubrieron una llave del calabozo, y sabían muy bien hacia dónde ir.

Al volver al inicio del templo, lo que hicieron fue al abrir la llave, entraron a una habitación con una parte del piso algo resbalosa y con unos wolfos blancos, pero Mikhail, bajo las órdenes de Zero acabó con ellos para asi no tener problemas.

— Chicos, hay una pared agrietada al frente. —los llamó Zero.

— Una bomba nos despejará el camino. —declaró Link colocando una bomba, alarmando a la chica y al dragón.

— ¡Aaaah! ¡Va a explotar! —chilló Mikhail de forma exagerada.

— ¡Tranquilos los dos! ¡No les harán nada si no se acercan! —los regaño Andrea pidiéndoles que se calmaran.

— ¡Pero él…! ¡Mira! —farfulló Zero señalado lo que el elfo habia hecho y al mismo tiempo vieron la explosión a distancia.

— Link y yo hemos tenido que poner bombas todo el tiempo, asi que tendrán que aprender a usarlas en algún momento, ¿Quedó claro? —comentó la peliplateada en tono estricto, como si fuera a ser una maestra estricta.

— Ya despejé la pared, vámonos. —los llamó Link para asi subir hacia otra parte.

Asi procedieron a dirigirse hacia el otro cuarto repleto de algunos hielos en ciertas plataformas.

— Bien… Apliquemos el mismo plan como lo hicimos para poder entrar a las montañas. —indicó Link sacando su arco y lanzando dos flechas a una parte del hielo colgada en el techo.

Fue asi como el hielo, al momento de hacer contacto con el otro se rompió abriéndoles paso en las plataformas, luego despues se encontraron con una gran bola de nieve que rompieron por medio de una bomba encontrándose con otro cofre que contenía una llave.

Al abrir la puerta, el cuarteto entró a la siguiente habitación en donde habian unos interruptores raros rondando por toda la habitación, Link por casualidad pisó uno de esos pero no los podia presionar.

— Que raro, juraría que no hay ninguno que no podamos presionar. —Link se extrañaba por esa razón.

— Creo que alguien de pie grande puede resolver el problema... — declaró Andrea señalando al dragón blanco. —Mikhail, ¿crees que puedes presionar el interruptor?

— ¡Con gusto señorita Andrea! —accedió el dragón animadamente.

Mikhail presionaba con éxito el interruptor y sucedieron varias cosas; el otro interruptor amarillo surgió del suelo formándose como una plataforma, pero el otro del mismo color bloqueaba la puerta.

Lo que hicieron entonces fue saltar hacia el otro lado de la habitación y en ese entonces se toparon con otros dos interruptores verdes del mismo tamaño.

— ¿Cómo abriremos la puerta? —preguntó Link pensativo.

— Tal vez debas aplastar ese bloque amarillo que levantaste. —le sugirió Zero en ese mismo estado.

— Buena idea. —accedió Link transformándose en goron.

El chico entonces presionó brutalmente el bloque haciendo que esa cosa que bloqueaba la puerta desapareciera.

— Link, dame la mano. —le pidió la peliblanca siendo ayudada por Andrea en lo que lo subían.

— Gracias, chicas. —les agradeció el elfo quitándose la máscara.

/

Fue asi como el grupo estuvo explorando la zona teniendo cuidado de no caerse, hasta que entraron a una habitación en donde los esperaba un enemigo que resurgía de uno de los hoyos.

— ¡Es un Wizrobe! —les dijo Taya el nombre del enemigo al que enfrentaban.

— Con el arco será suficiente. —declaró Link dispuesto a luchar sin espada.

Los demas asintieron y lo único que hicieron fue esperar a que ese sujeto se pusiera a bailar dejando un campo abierto para los chicos, Zero le asestó un golpe con una flecha y luego Wizrobe volvió a esconderse.

Repitieron el proceso varias veces cuando de pronto, Wizrobe creó clones de sí mismo, causando problemas en la lucha, pero Taya sabía muy bien cuál era el verdadero.

— ¡Vean en donde estoy! —les indicó el hada.

Fue asi como los cuatro repitieron el mismo proceso varias veces lanzándole flechas, o incluso algo de fuego para finalmente abatir a Wizrobe por completo.

Un cofre de color rojizo apareció en el centro de la habitación, lo cual contendría un objeto clave para seguir avanzando en el calabozo.

— Son unas flechas de fuego… —declaró Andrea despues de abrir el cofre.

— Ahora no tenemos porqué usar las antorchas… —dijo Zero agarrando lo suyo. —Esto nos va a servir de mucho.

/

Se metieron a la parte alta de una habitacion con varias plataformas, entonces saltaron una por una hasta llegar a una puerta que los llevarían un cuarto con el mismo interruptor grande y al presionarlo sucedió lo inesperado…

— Esa columna… ¡Se elevó! —se expresó Zero sorprendida por lo sucedido.

— Entonces tendremos que encontrar la forma de subir hasta arriba… —declaró Andrea decidida a llegar hasta arriba junto con los demás.

Asi el grupo estuvo explorando todo el calabozo viendo la forma de llegar hasta arriba, la verdad les costó mucho trabajo avanzar todo ese tramo en el que se movían, después de casi media hora, finalmente llegaron a un lugar donde miraron unas secciones algo azuladas encima de la del color gris.

— Son unas piedras azuladas, tal vez con un golpe muy brutal las quiten de ahí. —les mencionó Taya dándoles las indicaciones.

Tras oir la pista, Link se transformó en Goron para quitar una de las secciones con un puñetazo, después, Mikhail fue hacia el otro lado rodeando la columna para asi de una gran patada quitar una sección más y así abrirse paso encima de la piedra gris.

Se subieron por las escaleras hasta llegar a lo más alto del templo…

— Parece que ya encontramos el lugar donde nos espera el responsable. —dijo Link descubriendo la puerta del jefe que estaba adelante.

— Necesitaremos la llave para abrir esa puerta, ¿pero en donde puede estar? —comentó Andrea pensativa.

— Pues ya exploramos todo el calabozo… —respondió Zero en el mismo estado viendo alrededor del lugar cuando de pronto… —Creo que nos faltó visitar un lugar más…

— ¿Dónde? —preguntó Link.

— Es en donde está la flor deku, es por esa puerta que cruzaremos... —respondió Zero al respecto teniendo una corazonada.

— De acuerdo. —accedió Andrea. — ¿Quién quiere bajar primero?

— Yo lo haré. —declaró Link dispuesto.

— Sujétate, Link, que te llevaré hasta allá. —dijo Mikhail en su usual tono infantil animado.

El dragón llevó a Link hacia la dicha plataforma, de inmediato, trajo a las chicas hacia la dicha plataforma, cruzaron la puerta para luego toparse otra vez con el mismo enemigo.

— ¿Otro Wizrobe? — dijo Zero fastidiada.

— Los enemigos no descansan… —comentó Link sacando su arco.

Los cuatro estaban bien coordinados para poder predecir sus movimientos y no tuvieron problemas en abatir a Wizrobe y asi salir de la habitacion.

Al salir por la siguiente puerta, se toparon con el cofre enorme de color azul, era lo último que faltaba.

— Ahora si podemos ir a la habitacion de ese monstruo que Darmani intentó derrotar. —dijo Link satisfecho.

Despues, todos se subieron hacia la plataforma alta con ayuda de Mikhail y al cruzar la última puerta se encontraron con una figura de aspecto robotico bajo la gran capa de hielo…

— ¿Qué es esa cosa? —inquirió el dragón blanco extrañado.

— Es un toro pero de aspecto cyborg… —les afirmó Andrea teniendo conocimiento de su vida pasada como androide.

— ¿Un Cyborg…? —respondió Zero boquiabierta por la afirmación.

— Si… He visto muchos tipos de esos… Pero nunca me habia topado con uno asi… —explicó la ex androide mientras lanzaba una flecha de fuego, sin siquiera saber que sería un mal movimiento.

El hielo que cubria el toro se derretía, el grupo pensaba que no era la gran cosa pero de repente ese sujeto cobró vida y entonces…

— ¡Estupida! ¡¿Qué mierdas hiciste?! — gritó Zero al ver que el toro se volvía loco.

— ¡CORRAAAN! — chilló Mikhail en tono gracioso.

El toro, bajo el nombre de Goht, intentando atropellar a Link, Andrea, Zero y Mikhail, quienes a duras penas lograron esquivar el furioso ataque de esa cosa.

— ¡¿Qué es lo que le pasó esa cosa?! —Mikhail sacó un puchero.

— ¡¿Cómo demonios voy a saberlo?! — respondió Zero en el mismo tono.

— Quédense aquí… Resolveré el asunto… —declaró Link poniéndose de pie para transformarse en goron.

— ¡Link! —dijeron Zero, Andrea y Mikhail al verlo irse a pelear.

Fue asi como el elfo rodó de forma muy veloz para perseguir al toro mecanico por toda la habitacion circular, caian unos pedazos del techo intentando obstaculizar a Link, por cada golpe que le daba, Goht le lanzaba una bola de energia que intentó golpear al elfo, fue asi como gracias a un gran impulso de una rampa, logró golpear al toro tumbándolo al suelo.

Fue entonces, cuando surgió el mismo ojo como el de la batalla contra Odolwa, acto seguido se quitó la máscara y lanzó tres flechas hacia el dicho ojo.

Despues de sufrir daños, el toro mecanico se puso de pie para volver a correr por toda la habitación, pero Link no estaba dispuesto a perder la carrera.

La persecución se tornó cada vez más frenética en la pista de la habitación y estrepitosa, el toro le empezaba a tirar bombas que por poco lastiman a Link y ademas de los rayos provenientes de los cuernos, justo al volverlo a golpear arriba, el toro cayó aturdido justo en frente de los demás.

— ¡Chicas! ¡Lancémosle flechas! — indicó Link quitándose la máscara Goron.

Las chicas entendieron el mensaje y asi entre todos dispararon los dichos proyectiles hacia el ojo del monstruo, fue tanto daño que Goht empezó a comportarse de forma errática corriendo desmedidamente hasta el punto de que chocó contra la pared y asi fue como fue abatido cayéndole muchísimo escombro encima.

— Ese loco no dejaba de correr. —comentó Mikhail acercándose con cautela.

— ¿Esta muerto? — preguntó Zero expectante.

— Si, no siento señales de vida de ese tipo. —les afirmó Taya.

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Fue asi como todos fueron transportados hacia exactamente el mismo lugar donde habian visto a uno de los gigantes.

— Guardianes… — se escuchó la voz del otro gigante que hacia su acto de presencia.

— Asi que… ¿son dioses protectores? —dijo Taya. —Por eso estan en los templos… Pero…

— ¿Por qué razón están los dioses protectores? —se preguntaba Mikhail intrigado al igual que los demas.

— ¡No, espera! ¿Nos estas escuchando? ¡Hey! —exclamó Mikhail al ver que el gigante no respondía.

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SEGUNDO DIA – 7:30 AM

PUEBLO DE LA MONTAÑA

Casi todo el rastro de nieve empezó a derretirse y el goron que estaba congelado se liberó siendo bendecido por la 'madre' naturaleza y el regreso de la primavera en el ambiente.

Link y los demás volvieron al lugar solo para presenciar el cambio del ambiente.

— Chicos… La nieve ha desaparecido casi por completo… —dijo Andrea sorprendida por el cambio de clima.

— Lo veo y no lo creo. —respondió Link al respecto.

— ¿Qué tal si vemos como quedó el pueblo goron? —les propuso Zero.

— Muy bien, vamos. —accedió la ex androide al igual que los demás.

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PUEBLO GORON

El pueblo de los goron todavía estaba algo cubierto de nieve pero no se sentía tanto frio como antes, al contrario el clima era templado y agradable, los gorons se miraban satisfechos con la recién llegada de primavera a manos de ellos.

Entonces avistaron una cueva a un costado del santuario, se adentraron y entonces se toparon con otro goron gigante al lado de una chimenea.

— Hola, muchachos. Soy el goron que vende el barril de pólvora, el producto mas famoso de los goron. —se presentó el gigante. — Pero las reglas dicen que no puedo venderlos a alguien que no sea un goron.

Es entonces cuando a Link se le ocurrió una idea para obtener una de esas pólvoras, por lo que para la sorpresa y asombro del gigante, se puso la máscara goron asumiendo su apariencia.

— ¡Oh vaya! ¡Asi que puedes transformarte en goron! —expresó el gigante sorprendido por la apariencia. — Bueno, ¿Quieres un barril de pólvora? Déjenme advertirles que los estallidos de los barriles son muy potentes y muy peligrosos… —les explicó los detalles.

— Con que era eso… —Zero entendía la razon por la que no les queria dar esa bomba.

— Hasta que este chico no haya demostrado que puede usarlos, no le daré permiso para usarlo. —dijo el gigante teniendo expectativas ante Link.

— Que dices, Link. ¿Seguro que quieres intentarlo? — preguntó Andrea.

— Lo haré señor. —accedió el mencionado dispuesto a llevar a cabo el trabajo.

— De acuerdo, si puedes destruir la roca que bloquea la entrada al circuito de carreras goron que está aquí cerca… usando el barril de pólvora que te voy a dar, permitiré que los lleves.

De la nada apareció ese dicho barril delante de ellos para que Link lo cargara no sin antes escuchar que cuando el tic-tac comenzara a ir más a aprisa, daría a entender que estaba a punto de explotar, tenian que ser rápidos.

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Despues de muchísimo trabajo y trabas en el camino, el barril estaba quedándose casi sin mecha cuando justo a tiempo logran llegar hacia esa piedra que bloqueaba la entrada, pero habia alguien parado y ese alguien era el niño goron, pero no habia tiempo y soltaron el barril para luego apartar al niño justo antes de que hiciera explosión y volara la piedra.

— ¡Lo han conseguido! ¡Muchas gracias! —les agradeció energético el niño goron.

— ¿Estas bien? —preguntó Zero pasmada por su reacción.

— Si, iré adentro, los esperaré, asi que tienen que venir… —los invitó el chico en lo que se adentraba hacia la entrada recién abierta.

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CIRCUITO DE CARRERAS GORON

El grupo se encontró con algunos gorons haciendo algun que otro calentamiento para lo que seria la primera carrera en mucho tiempo justo despues de que la maldición fuera finiquitada.

— ¡Ah! ¡Darmi! Te estaba esperando. —los saludó el bebe deku. —Y me imagino que esos deben ser tus nuevos amigos.

— Si… Solo pasábamos por aquí y nos encontramos con él. — dijo Andrea ocultándole lo de la muerte del verdadero.

— Ya veo, miren, todo el mundo está inquieto porque tienen muchas ganas de participar. Tú también participarás, ¿verdad, Darmi?

— Lo haré. —accedió Link ante la petición de su pequeño amigo.

— ¡Tienes que hacerlo! ¡Quiero enseñar a todos como corre Darmi! —expresó el bebe goron animado.

Fue asi como casi algunos gorons, incluyendo Link se estuvieron en posición detrás de la línea de meta, luego de escuchar un pitido, todos comenzaron a rodar en alta velocidad, Link, con sus pinchos en su cuerpo, era capaz de quitarse de encima a algunos gorons que lo rebasaban y que iban a pasarlo de largo.

La carrera se ponía cada vez mas reñida y Link comenzaba a tener dificultades para no dejarlos rebasar, pero gracias a su habilidad, destreza y perseverancia, logró llegar a la meta apenas por un segundo de diferencia, para la sorpresa de todos los presentes.

— ¡Darmani ganó la carrera! —gritó un goron en euforia junto con los demas.

— Link… Lo hizo. —expresó Zero feliz por su victoria.

— ¡Ha sido genial! ¡Sabía que eras el goron más rápido, Darmi! —lo elogio el bebe goron contento por su desempeño. — ¡Estaba seguro de que conseguirías el primer puesto!

— Lo lograste, Darmani. —expresó Andrea en el mismo estado.

— Esto es de mi papa… Es el premio. —declaró el bebe goron dándoles algo que les llamó la atencion.

— Parece polvo de oro. —comentó Zero curiosa, jamas nadie habian visto algo asi.

— ¡Quiero ser tan rápido como tú! —expresó el bebe goron entusiasmado.

— Estoy seguro de que lo serás, pequeño. —dijo Link dándole palabras de aliento.

— Gracias, Darmi. —agradeció el bebe goron. —Me imagino que tienes cosas que hacer, ¿no?

— Lamentablemente si, tengo que partir.

— Bueno, salúdame a mi papa de mi parte, adiós. —se despidió el niño goron viéndolo irse del lugar.

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Despues de salir del lugar, se acordaron de una cosa.

— Muchachos, ¿No estamos olvidando algo? —dijo Link parándose en seco.

— ¿Qué dices Link? Un segundo… —Zero se empezaba a percatar del asunto.

— Nuestras espadas. Tenemos que ir por ellas. —declaró Andrea recibiendo la atencion de todos.

— Las espadas… No nos habíamos percatado de eso antes… Vamos. —declaró Link decidido a recoger su espada.

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HERRERIA DE LA MONTAÑA

El grupo entraron al lugar para ver cómo estaban sus armas.

— Hola, Vinimos a ver si ya terminaron. —saludó Andrea preguntando por sus espadas.

— Siento haberlos hecho esperar… ¡Pero ya estan acabadas! ¿Lo ve? — declaró el chico del sofá mostrándoles lo que eran sus armas renovadas.

Sus espadas orignales habian sido reforzadas y transformadas en unas espadas afiladas, pero entonces se le vinieron a la mente lo que el chico del sofá les decía lo siguiente:

— Recuerden que tras usarlas 100 veces, las espadas perderán su filo y recuperarán su estado original. —les explicó el hombre.

— ¿Qué tenemos que hacer para hacerlas mas fuertes sin que se rompan? —inquirió Link al respecto.

— Escuchen, esto es un secreto… —empezó a argumentar el dueño del lugar. — Pero se los voy a contar. Si quieren unas espadas fuertes, tráiganme polvo de oro antes de que las espadas pierdan su filo.

Eso captó la atencion de los tres, el premio que habian ganado en la carrera de los goron tenia alguna clase de función de la que nadie se habian percatado, hasta ahora.

— Si lo hacen, puedo convertirlas en las espadas mas fuertes. No solo eso, sino que jamas perderán su filo. ¡Nunca! —les propuso el chico del sofá.

— ¿Esta seguro? — cuestionó Zero pidiéndole confirmar.

— Por supuesto, muchacha. —aseveró el chico. — Hemos reforzado espadas con esa sustancia, y podemos hacerles ese favor si nos dan el polvo, ¿Tienen un poco?

Fue asi como Link les mostró la botella con el polvo dorado para el asombro de los dueños.

— ¡Pero si es el polvo de oro! ¡Y de la mejor calidad! —exclamó el chico del sofá sorprendido. —Pero aunque lo use para reforzar la espada de ese chico, seguro que sobra algo…

— Entonces use el resto para reforzar las nuestras. —le pidió Andrea que también afilara más su espada y la de Zero.

— Muy bien, solo por ustedes, lo haré gratis, pero no se lo digan a nadie. ¿de acuerdo?

— Si, ahora con su permiso. —se despidió Zero retirándose a esperar un dia mas para recuperar sus armas.

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AMANECER DEL DIA FINAL

~Quedan 24 Horas~

Con la canción de Doble tiempo, avanzaron un dia entero solo para presenciar la Luna gigante acercándose cada vez mas pero eso era lo del menos, tenían que recuperar sus armas.

Al meterse a la herrería, el chico del sofá les dio las buenas noticias y fue asi como Link, Andrea y Zero finalmente obtuvieron unos objetos que les serian útiles en lo que les deparaba mas aventuras y desafíos que les aguardaban, esas armas eran las espadas de esmeril.

— Es muy larga… Y esta muy afilada… —expresó Link su asombro por el aspecto de la hoja.

— Ahora One sabrá con quien esta tratando… Luce espectacular. —dijo Zero esbozando una sonrisa satisfactoria.

— Lo sentimos, no podemos hacerlas mas fuerte de lo necesario, da igual cuantas veces las usen, nunca perderán su filo. Inténtenlo. —declaró el chico argumentando los motivos. —Por cierto, he usado casi todo el polvo de oro. Solo ha quedado una pequeña parte, asi que les hice un favor y me… deshice de él.

— ¿Pero si uso el polvo para reforzar nuestras espadas, no es asi? —inquirió Zero mirándolo sospechosamente.

— S-Si… Si lo use para hacerles ese favor, señorita. —respondió el chico del sofá poniéndose nervioso.

—Bueno, vámonos, gracias, señor. —se despidió Link retirándose del lugar con tal de no dejar que la peliblanca hiciera sus tonterías.

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PUEBLO DE LA MONTAÑA

Link y los demas se miraban satisfechos con sus nuevas armas recién adquiridas, habia valido la pena la espera y el resolver el problema de la nieve sin usar una espada.

— ¿Crees que con esas nuevas espadas podremos impedir la catástrofe? —preguntó Zero mirando su nueva arma y luego a la luna.

— Claro que lo haremos, Zero. —le afirmó Andrea mostrando seguridad.

— Un minuto, el goron gigante dijo que nos daría el permiso de cargar el barril explosivo si pasábamos la prueba. —les dijo Mikhail acordándose.

— ¡Es cierto! ¡Tenemos que ir para allá! —indicó Link decidido.

/

Link, ya transformado en goron, se metio a la cueva del goron gigante con los demas para darle la noticia.

— ¡Parece que lo has conseguido, muchacho! ¡Ahora conozco tus habilidades y te puedo permitir llevar barriles de pólvora! —lo felicitó el goron gigante por su hazaña.

— Gracias, señor. —agradeció Link por su comentario.

—Siento haberlos hecho pasar esta prueba tan peligrosa. Toma, acepta esto como una disculpa. —el gigante les daba un barril de pólvora acompañado de una hoja del permiso de llevar ese tipo de explosivos.

— Ahora si que podemos usar esos barriles para destapar paredes agrietados. —comentó Andrea contenta.

— Los barriles explosivos son muy inestables, asi que solo pueden llevar uno a la vez. —les aconsejó el goron gigante al respecto. —Si les disparan una flecha, explotaran en cuando les acierten, asi que tengan cuidado.

— Lo tendremos en mente. —respondió Link entendiendo la gravedad de los barriles.

Y despues de eso, Link se quitó la máscara y junto con las chicas, tocó la canción del tiempo para regresar al amanecer del primer dia para ahora si dirigirse al océano, pero explorar todo termina para obtener mas cosas que les serian de utilidad en el transcurso de la aventura.

FIN DEL CAPITULO 8

NOTA:

Las nuevas espadas que nuestros héroes obtuvieron tienen la misma forma como sale en el juego, solo que la de Zero es casi idéntica a la Master Sword de Ocarina of Time pero con hoja mas larga y mucho mas afilada al igual que las de Link y Andrea/A2.

Nos vemos en el siguiente capítulo.