DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.
CAPITULO 9 – VISITA A UN RANCHO
AMANECER DEL PRIMER DIA
~Quedan 72 Horas~
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Despues de haber pasado por muchas batallas, Link y los demas decidieron explorar la ciudad reloj para conocerla mas a fondo, luego despues se fueron a una tienda de bombas del oeste de la ciudad y se toparon con otro goron.
Link, tras haber asumido la forma por medio de la máscara goron, y gracias al permiso que se lo dio el gigante, obtuvo un barril de pólvora para usarlo en caso de ser necesario.
Al salir al campo de Termina, lo único que hicieron fue dirigirse no precisamente al océano, sino hacia lo que estaba al lado del tramo que los llevaba al pantano.
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CAMINO LACTEO
Link y los demas se habian adentrado por un tramo de camino aparente sucio y ningún interés en mente, pero lo que les llamó la atencion fue que una roca les bloqueaba el camino y un carpintero trataba de destruirla.
— Disculpe, ¿Sabe cuando aparecio esa cosa que esta bloqueando el camino? —preguntó Zero curiosa.
— No lo sé, creo que esos bandidos pusieron esa gran roca en medio de ese caminito, asi no podrán enviar leche del rancho Romani que el dueño del bar lácteo pide. —le explicó el carpintero empezando a sudar por tanto trabajo y cansarse mucho.
— ¿Bar lácteo? ¿El que está en el Este de la Ciudad Reloj?
— Si, ¿Ya han ido?
— No, lei en el letrero que solamente los miembros pueden entrar.
— Ya veo, en todo caso es que me tomara unos días quitar esa cosa del medio.
Pero Link tenia una idea.
— No se preocupe señor, quitaremos esa roca en corto. —declaró el elfo poniéndose la máscara de goron.
— ¡Link! ¡No me digas que…! ¡Ah! —Zero se asustaba al ver que Link había sacado el barril explosivo.
— ¡Atrás! ¡Esto va a explotar! —les advirtió el chico quitándose la máscara apartándose de la zona a una distancia considerable.
Link entonces sacó el arco y al disparar una flecha y acertar, el barril hizo una explosión destruyendo por completo la roca para el shock de los presentes.
— No lo puedo creer… —expresó Mikhail impactado.
— Link… En verdad hiciste un acto peligroso, pero por lo menos le ahorraste bastante tiempo. —comentó Andrea en el mismo estado.
— Lo siento, es que tenia una corazonada, es todo. —se disculpó Link riendo nervioso por la faceta de su novia, aunque no estaba enojada en si.
— Bueno, ¿Qué esperamos? ¡Vamos a ver que hay allá! —dijo el dragón blanco en su usual tono infantil señalando el camino recién despejado.
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RANCHO ROMANI
El lugar era un campo abierto repleto de árboles por distintas secciones en el rancho, cuando se adentraban más, habia algo que les llamó la atención y más a Link.
— ¡Mi… Mira! —expresó Taya sorprendida por lo que acababa de ver. — ¡¿No es tu yegua?!
— Epona… ¡Epona! — exclamó Link de felicidad corriendo hacia ella.
Andrea también se alegraba de volver a su caballo por lo que junto con la peliblanca y Mikhail corrió hacia ella.
— Gracias a dios que aun sigue con vida. —agradeció Link aliviado.
Epona estaba en ese lugar durante todo ese tiempo, no se sabe a ciencia cierta de como llegó hasta ahí pero lo mas importante era que los elfos se habian reunido con el animal mas importante de sus vidas.
El único problema era que estaba bajo las vallas por lo que le preguntaron a una niña que estaba practicando con un arco que a los elfos les pareció familiar, era igual a Malon.
— ¿Malon? ¿Cómo has estado? —la saludó Andrea.
— ¿Quién es Malon? ¡Soy Romani! —expresó la niña en su tono infantil, para la sorpresa de todos los presentes.
— Ah… Perdon… Es que eres igualita. —se disculpaba Link por el malentendido.
— Bueno, primero que nada, soy Romani. Me pusieron el mismo nombre que al rancho. —argumentó la mencionada. — ¿Cómo se llaman todos ustedes, y ese misterioso animalito?
— Link.
— Andrea.
— Soy Zero.
— Me llamo Mikhail.
Eso asombro a Romani, dado a que esperaba oir la voz intimidante pero lo que obtuvo fue el tono infantil por lo que no sintió Miedo hacia el dragón blanco.
— ¿Link? Bonito nombre, pero… ¿Qué les parece… los saltamontes? Si, los llamaré asi a ti y a Andrea.
— ¿Unos saltamontes? —Zero levantó una ceja ante la afirmación de la pelirroja.
— Es que él y ella llevan ropas verdes y hacen ruidos cuando andan, asi que ¡Son como unos saltamontes! —les explicó Romani el motivo. — Verán, estaba practicando para esta noche…
— ¿Para esta noche? —preguntó Mikhail curioso.
— Si… porque esta noche… ellos vendrán…
— ¿Quiénes son ''ellos''? —inquirió Zero intrigada por el asunto grave.
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Ellos…
Ellos vienen por la noche… todos los años, cuando se aproxima el carnaval… Vienen montados en una bola brillante y resplandeciente.
Bajan muchísimos…
Y entonces… van al establo…
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— Mi hermana mayor no me cree… — Romani terminaba de explicarles. — ¡Pero debo proteger a las vacas! Oigan, saltamontes… ¡Estoy buscando ayudantes!
— Mmm… Si es verdad lo que dices, entonces puedes contar con nosotros. —accedió Link decidido a proteger el rancho.
— Ustedes son unos chicos duros. ¿Quién quieren intentarlo? —les propuso Romani animada.
— Yo lo haré. — declaró Link dispuesto.
— Y yo. — secundó Zero con el mismo propósito.
— Le entro. —Andrea se apuntaba junto con Mikhail.
— ¡Genial! ¡Asi me gusta, saltamontes! —Romani se mostraba contenta con su respuesta.
El plan de Romani era lo siguiente: ''Ellos'' aparecerían por todo el rancho para aproximarse lentamente al establo, por lo que tendrían que dispararles flechas para que no se acercasen.
— ¿Lo entienden? ¡Y no deben salir del rancho! —les indicaba Romani.
— De acuerdo. —Link asintió entendiendo las instrucciones.
— Hay diez globos con forma de fantasma en el rancho, asi que date prisa y explótenlos todos. —dijo Romani dándoles las indicaciones finales. — Di tardan mas de dos minutos, estarán eliminados. El record actual es 01:00. ¿Estan preparados?
Fue asi como Link y Zero se subieron a Epona; mientras que Andrea se subio al lomo de Mikhail para comenzar ahora si las practicas intensivas.
Los blancos con ciertos parecidos a los fantasmas estaban repartidos por todo el rancho, Link estaba de frente mientras que Zero estaba detrás de él sosteniendo el arco.
— Tu maneja al caballo, yo les doy a los blancos. — indicó Zero preparándose para disparar las flechas.
Mikhail y Andrea por su parte, sobrevolaban el rancho en busca de blancos, aunque el dragón tenia que comportarse.
— ¡¿Mikhail puedes dejar de moverte tanto?! —le pedia la ex androide molesta.
— ¡Perdon! ¡Perdon! —se disculpaba el dragón de forma graciosa.
Fue asi como los cuatro llevaron a cabo su entrenamiento intensivo, a pesar de haber peleas leves entre ellos, lograron terminar la práctica antes de que se les acabaran el tiempo después de acertar a todos los blancos con coordinación y dirección entre ellos.
— ¡Muy bien! ¡Han terminado! —declaró Romani satisfecha con sus desempeños. — ¡¿00:49.49!? ¡Increible! ¡Es un nuevo record! ¡Ustedes forman un gran equipo!
— Gracias, Romani. —agradeció Link elogiado por sus palabras.
— Les enseñaré mi cancion para llamar a los caballos, saltamontes. —dijo la niña animada. —Ahora, ¡Continúen un poco más!
Fue asi como Romani entonó una melodía que a Link y Andrea les pareció familiar… Esa melodía la habian escuchado en Hyrule.
Link y Andrea sacaron sus respectivos instrumentos para entonar la melodía, Zero también sacó el arpa para tocar junto con ellos.
Esa melodía, fue la cancion de Epona.
— Loa globos explotaran cuando los acierten con las flechas, pero los auténticos seguirán apareciendo. Si llegan al establo, ¡perderemos! —declaró Romani en tono serio.
— ¿Hay alguna forma de vencerlos? —preguntó Andrea por la manera de ganarles a los fantasmas.
— Huirán con los primeros rayos del sol, asi que, ¡Debemos mantenerlos alejados hasta entonces! —respondió Romani al respecto.
— De acuerdo, Romani. —accedió Zero dispuesta junto con los demás.
— Bien, la operación comienza esta noche a las 2 de la mañana. Los estaré esperando en el establo. ¡No tarden! —declaró la mencionada dándoles la hora a la que debían regresar.
— Aquí estaremos. —dijo Link mientras se despedía del lugar para hacer tiempo.
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CAMINO LACTEO
Despues de quedar con Romani, Link y los demas se salieron del rancho para hacer tiempo, además de que estaban intrigados por el aspecto de esos tipos que intentarían robar el rancho.
— ¿Quiénes serían esas criaturas que intentarán robar las vacas? —inquirió Mikhail por el aspecto de ''ellos''.
— Es una buena pregunta… Pero lo que mas me intriga es que si es verdad de lo que Romani dice. —comentó Zero al respecto.
— Lo sabremos cuando regresemos esta noche. —dijo Andrea pensativa.
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CIRCUITO DE LOS GORMAN
Mientras conversaban, se adentraron en un lugar de unos dos hombres que como siempre que a los elfos les parecieron familiares, pero eso era lo del menos.
— ¿Esa cosa tan patética es tu caballo, mocoso? —preguntó uno de los dos hombres gruñones, para la molestia de los presentes.
— Si, es mi caballo, se llama Epona. — respondió Link expresando molestia.
— Como es un poco pequeño, pensaba que era una mula, ¿No te parece, hermano?
— ¡Que chicos tan graciosos! Si nos dan 10 rupias, ¡Ustedes dos tienen la oportunidad de correr contra nosotros! —declaró el otro hombre en tono burlesco.
— Es una carrera sencilla: solo una vuelta alrededor del circuito. Si llegan a la línea de meta antes que nosotros, ganan. —les indicó el otro tipo.
— De acuerdo, vamos. —accedió Zero preparada junto con el elfo.
Fue asi como Link y Zero, montados en Epona y los hermanos Gorman empezaron la carrera de caballos, los cuatro cabalgaban de forma frenética y ninguno quería dejarse vencer.
— Esos tipos no se rinden. —masculló Zero al ver lo rapidos que eran esos hombres.
— Ya lo veo. —reconoció Link lo difícil que era lidiar con los hermanos.
— ¡No podrán ganarnos, tontos! —exclamaron los hermanos en un intento de hacer que se rindieran.
— No lo creo… ¡Ha! —declaró Link en forma retadora mientras galopaban.
Epona empezó a galopar a alta velocidad logrando alcanzar a los locos hermanos Gorman a la mitad de la pista, los hermanos hacían todo lo posible para rebasarlos, pero Link, Zero y Epona fueron los más rápidos para pasarlos de largo.
— ¡Tomen eso, idiotas! —declaró Zero con una sonrisa socarrona al llegar a la meta junto con Link.
Ambos lograron llegar a la meta ganándoles a los hermanos gorman, quienes se morían de coraje por su derrota.
— ¡No puedo creer que hayamos perdido! — masculló Gorman molesto.
— Hermano, ahora tenemos que darles algo… interesante… —dijo el otro resignándose por su derrota.
— ¿Qué tiene de interesante? —inquirió Andrea mirándolos de forma sospechosa.
— Vamos a darles estas mascaras de ninja. Seguro que les gustan. —declaró el otro hermano dándoles unas mascaras peculiares.
Esas mascaras que obtuvieron fueron de Garo, unas mascaras que contenían los espíritus errantes del maestro garo de Ikana.
— Que peculiar… Jamás había visto una máscara así. —dijo Link contemplando el objeto.
— A cambio, no le pueden decir a nadie donde las obtuvieron. —les pidió discreción al respecto.
— De acuerdo, ya nos vamos. —se despidió Andrea retirándose junto con los demás, no queriendo saber nada de los tipos.
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RANCHO ROMANI – 2:00 AM
Despues de ganarles a los hermanos, Link y los demás entonaron la cancion del doble tiempo para avanzar hacia la hora que habian sido citados para ayudar a Romani a proteger a las vacas.
Al llegar al rancho, vieron a la niña correr hacia el establo, por lo que fueron con ella hacia adentro y tener una breve platica.
—Es casi la hora… ¡Encárguense de todo ahí afuera, saltamontes! —comentó Romani algo preocupada.
— ¿Segura que estarás bien aquí? —le preguntó Mikhail en el mismo tono.
— Lo estaré, si tienen un mapa, ¡estúdienlo atentamente! ¿De acuerdo? —respondió Romani pidiéndoles que salieran a luchar. — Pase lo que pase, ¡no dejen que entren al establo! Tambien vendrán por la parte de atrás, asi que tengan cuidado.
— Vamonos. —dijo Zero saliendo afuera con los demás.
Ya fuera del establo, los cuatro se organizaron de la siguiente manera; Link y Zero estaban montados en Epona, mientras que Andrea y Mikhail estaban en el aire sobrevolando el rancho.
— ¿Tu crees que esa niña diga la verdad? —preguntó Zero pensativa.
— No lo sé la verdad… Pero solo hay una forma de saberlo. —respondió Link al respecto.
— ¿Sabes, Link? Desde que te conocí… Me has caído bien, mucho más que mis discípulos… Link… —Zero le empezaba a confesar cuando algo apareció enfrente de ellos.
Una misteriosa luz tenue hizo aparecer unos seres extraños de aspectos fantasmales repartidos por todo el rancho.
— ¿Esos son…? —dijo Zero en tono serio impactada.
— Si… Han de ser ''ellos'''. —remató Link sabiendo exactamente a lo que Romani se referia. — ¿Lista?
— Lista, Link. Andando.
Fue asi como se libró la batalla por el establo, aunque se veía fácil, era realmente agotador porque los fantasmas no dejaban de aparecer, Andrea y Mikhail se encargaban de ellos por detrás del establo en el aire, mientras que Link y Zero los abatían montados a Epona en tierra.
— Esto comienza a fastidiarme. —expresó Zero mostrando molestia disparando flechas.
— A mi también, pero no podemos permitir que se lleven a las vacas. —habló Link en el mismo estado.
Entonces los dos giraron hacia la izquierda para seguir abatiendo a los demás fantasmas.
— Diablos… Esos cabrónes no dejan de aparecer. —masculló Andrea disparándoles a los fantasmas, llegando incluso por poco a perder la paciencia pero tenía que aguantarse.
Con la ayuda del perro, Andrea y Mikhail fueron capaces de impedirles que se metieran al establo, Link y Zero por su parte se tomaban su tiempo para tirarles flechazos a los demás fantasmas…
5:15 AM
La batalla se hacía eterna hasta que los primeros rayos del sol hicieron huir a los tipos, para la satisfacción y alegría de los presentes. Habian ganado la lucha.
— Lo logramos… ¡Lo logramos, Link! —expresó Zero contenta abrazando al elfo, quien se sonrojaba ante tal contacto.
— Los hicimos huir. —Andrea sonreía satisfecha.
Fue asi como los dos bajaron a tierra firme para juntarse con los demás agradecidos con sus desempeños.
— Fue una batalla difícil. —reconoció Link visiblemente agotado.
— Ni que lo digas… Romani sí que nos decía la verdad. —coincidió Andrea rascándose la cabeza en el mismo estado.
— Lo conseguimos… —Romani salió del establo satisfecha. — Hemos ganado.
— Nos costó trabajo, pero por suerte nos deshicimos de los fantasmas esos. —comentó Zero en tono burlesco pero satisfecha.
— ¡Muchas gracias! ¡Tambien de parte de las vacas! —les agradeció la niña pelirroja.
— De nada, Romani, para eso estamos. —dijo Link sacando una calida sonrisa.
— Tomen esto como agradecimiento. ¡Cuando la beban, tomen un gran trago como hacemos aquí en el rancho!
Fue asi como los tres obtuvieron unas botellas de leche de parte de la familia del rancho, a Zero le resultaba curioso ese sabor dado a que jamas habia probado una en toda su vida.
— Gr-Gracias, Romani. —agradeció Zero algo sonrojada por el regalo, fue asi como abrió la botella y se tomó un trago, al principio lo sentia raro pero le empezó a gustar y entonces se tomó otro trago y quedó encantada. — Deliciosa.
— ¿Verdad? Bueno, es casi la hora de que se levante mi hermana, asi que debo volver a la cama… Nos vemos luego… Pequeño héroe. —les avisó Romani retirándose a su casa.
— Que descanses. Nosotros también lo haremos. —respondió Link de la misma manera.
Y asi fue como todos buscaron lugar donde descansar y dormir al menos unas horas para recuperar energías para lo que les deparaba al dia siguiente…
FIN DEL CAPITULO 9
