DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.
CAPITULO 10 – DEFENDER EL CARGAMENTO LACTEO
SEGUNDO DIA
10:50AM
RANCHO ROMANI.
Despues de salvar a las vacas de los fantasmas, todo el grupo se tomó un descanso por un rato hasta que eventualmente despertaron.
— Buenos días a todos. —los saludó Link bostezando.
— ¿Cómo amanecieron? —respondió Zero poniéndose de pie algo adormilada.
— Bien… Aunque fue algo emocionante lo de anoche. —expresó Mikhail de forma infantil y cantarina.
— ¿Verdad? — comentó Andrea risueña.
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ESTABLO DEL RANCHO
Link y los demás fueron a saludar a Romani y a una chica alta del mismo cabello, quienes ordeñaban a las vacas.
— ¿Se puede? — los saludó Link atrayendo la atencion de las dos.
— Oh… Hola. —respondió la mayor. — ¿Y esa criatura quién es?
— Se llama Mikhail, viene con nosotros. — respondió Zero explicando algunos detalles.
— Cierto, cierto. —dijo el mencionado haciéndola ver que no era una criatura intimidante como lo pintaban.
— Ya veo. —respondió la chica no tomando la importancia.
— Yo también voy a llevar nuestra leche a la Ciudad Reloj. — expresó Romani animada.
— ¡Debes vigilar el rancho! De otro modo las vacas se quedarían solas. —negó la hermana mayor explicándole el motivo.
— Sii… Hermana Cremia. —asintió Romani derrotada.
— Voy a ir en carreta a la ciudad. ¿Quieren que los lleve? —les propuso la mencionada. —Saldré a las 6 en punto de la tarde, asi que pueden venir si quieren.
— ¡Yo también quiero ir! —protestó Romani.
— ¡No, quédate! —farfulló Cremia pidiéndole que cuidara las vacas.
— Romani, el viaje hacia la ciudad puede ser peligroso, hay enemigos en todas partes, tu hermana no está equivocada y ella te ama. —le explicó Andrea el motivo defendiendo a Cremia.
— Exacto, alguien necesitará proteger a las vacas, tu misma lo dijiste anoche, ¿recuerdas? —secundó Link coincidiendo con la peliplateada.
— Esta bien, lo entiendo. —respondió Romani comprendiendo las palabras de los chicos.
— Bien, volveremos aquí a las seis, nos vemos despues. —se despidió Zero retirandose del lugar.
Entonces se despidieron de las hermanas y se salieron del establo.
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CORRAL DE CUCOS
Link y los demás entraron al corral topándose con unos pequeños polluelos alrededor del lugar, en eso se toparon con un tipo que estaba sentado con la cabeza gacha, de ojos sin pupilas y aspecto demacrado.
— Hola, ¿Se encuentra bien? —lo saludó Link preocupado.
— Mas o menos, se lo he oído decir a mi abuelo. Piensa que la luna va a caer… —dijo el hombre en tono pesimista. —Siendo tan grande, seguro que arrasará este rancho… Aaah… Bueno, no se puede hacer nada. De todas formas, mis piernas ya no corren como hace tiempo.
— ¿No se siente triste acaso? —preguntó Andrea en el mismo estado.
— Si… Lo único que siento es no poder ver a estos pequeños crecer y convertirse en cucos hechos y derechos. — respondió con tristeza el tipo. — Si pudiera moverme como ataño, marcharia con ellos hasta que se hicieran grandes y fuertes…
Fue entonces cuando Link tomó la iniciativa.
— Puede dejárnoslo a nosotros. —declaró mostrando una máscara que habia obtenido días antes, la máscara de Bremen.
Fue asi como el muchacho se la puso y entonces, empezó a desfilar tocando una cancion con la ocarina para la sorpresa de todos, era como una marcha al estilo militar.
Los polluelos lo comenzaban a seguir al ritmo de la canción, poco a poco todos se les unian y tras pasar cierto tiempo, para el asombro de todos, los polluelos comenzaban a crecer y convertirse en cuccos como el tipo que estaba sentado habia querido, y cuando lo hicieron, dejaron salir el sonido que hacen los gallos.
— Han crecido… —expresó Mikhail en ese estado.
— Lo veo y no lo creo… — dijo Andrea en el mismo estado.
— ¿Eres tú el que ha hecho eso?... No sé por qué, pero al ver a mis polluelos crecidos, con su cresta… Ya no tengo más quejas… — comentó el chico de la piel blanca satisfecho, aunque parecía no demostrarlo. —Me siento realizado y satisfecho.
Fue asi como el chico les obsequió unos objetos que les llamó la atención.
— Esos son… —Zero se mostraba sorprendida por los objetos.
— Tengan… Quiero entregarles estas capuchas de conejo. Son de los tiempos en que solía salir a correr, las otras dos las tenia de repuesto en caso de que se me perdieran unas. Siii… Es un alivio ver a mis polluelos crecer… —dijo el hombre de ojos blancos esbozando una pequeña pero triste sonrisa.
— Bueno, tenemos que irnos. — declaró Andrea.
— ¿Ya se van?
— Si… Tenemos muchas cosas que hacer. —argumentó Link explicando el motivo.
— Bien, cuídense mucho. —se despidió el hombre en su usual tono apagado.
— Igualmente. —respondieron todos mientras se retiraban del lugar.
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6:00PM
Luego de hacer tiempo en otras cosas, Link y los demás regresaron al rancho presenciando la dicha careta con varias botellas grandes de leche en la parte de atrás.
— ¡Hola, Cremia! — la saludó Link de forma casual.
— Oh… Buenas tardes. — respondió la mencionada de vuelta. — ¿Quieren montar?
— Claro, no estaría mal. —accedió Andrea gustosa.
Fue asi como Link, Andrea y Zero se subieron a la careta, pero Mikhail era demasiado grande para meterse también por lo que gracias a las indicaciones de Cremia y Zero, optó por seguirlos.
— Esto es genial. Esta tarde me sentía un poco sola… Les agradezco que me acompañen. —dijo la pelirroja agradecida por sus presencias.
— Gracias, Cremia. Aunque me hubiera gustado que Romani también viniera con nosotros. —comentó Link.
— ¿Verdad? Supongo que ha pasado tiempo desde que murió mi padre. Intento cuidar del rancho pero las cosas con muy inestables… — argumentó la pelirroja en tono melancolico.
— ¿Por qué? ¿Pasa algo? —inquirió Zero atenta.
— Las vacas siempre parecen aburridas y asustadas, y estoy encontrando botellas rotas por todas partes. —les explicó Cremia a secas. —Mi hermana Romani también esta preocupada. Esta practicando con un arco… Dice que es para detener a los ''fantasmas''.
Eso llamó la atencion de los presentes, y despertaban sospechas de que ella no le creía a su hermana, ni aunque le siguieran diciendo que fue verdad de lo que ellos vieron anoche.
— Diganme, ¿Qué dice la gente de la ciudad sobre la luna? Está mas grande que antes, ¿no es cierto? —cuestionó Cremia al ver el aspecto de esa cosa.
— La verdad, no sabemos lo que las personas dicen, al contrario, siguen con sus vidas cotidianas. — comentó Link al respecto.
— Ya veo… En la ciudad… Tengo una amiga… Su nombre es Anju… Anju… Se casará pasado mañana.
— Anju… No pensé que ella también estuviera en Termina… —pensó Andrea conmocionada por las palabras de la chica. —Jamas supe que está a punto de contraer matrimonio. —se volteaba a ver a Link, sonrojándose un poco.
— Me gustaria saber si la luna caerá al final. —dijo Cremia mostrando pesimismo.
— No… No dejaremos que eso ocurra. —declaró Zero determinada junto con los demás.
— Exacto, Cremia… Déjanos a nosotros. —secundó Link mostrando su postura como guerrero.
— Ya verás que esto se va a arreglar. —concluyó Andrea.
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Cremia se mostraba asombrada por las palabras de los chicos, a la vez eso la hizo animarse, estaban disfrutando del trayecto en el Camino Lacteo cuando de pronto se toparon con un obstáculo…
— ¿Qué? El camino… —dijo Cremia extrañada.
— Esta bloqueado…. —comentó Link en el mismo estado.
— ¿Hacia dónde iremos? —cuestionó Zero.
— Chicos, vamos a ir por un atajo… Pero les pido que tengan preparados sus arcos si es que tienen… —les indicó la pelirroja.
— ¿Qué? ¿Por qué? —cuestionó Link extrañado por el comentario.
— Iremos por un terreno peligroso, asi que quiero que vayamos preparados. —argumentó Cremia el motivo.
Todos asintieron y asi se adentraron por el atajo que la pelirroja decidió ir, estando consciente del peligro que les asechaba…
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CIRCUITO DE LOS GORMAN.
Todos entraron a la pista por medio del atajo en estado precavido por los alrededores, Mikhail por su parte era el vigilante en caso de que ocurriera un imprevisto.
En medio del circuito, todos pararon en seco para tener una breve conversación.
— Primero el Camino Lácteo estaba bloqueado por un pedrusco y ahora… Tenemos que tomar este desvío a través de este lugar tan feo… —dijo Cremia seria.
— ¿No les parece que algo muy malo va a pasar? —inquirió Zero teniendo un mal presentimiento.
— A mi me da que algo esta sucediendo para que tengamos que pasar por aquí… —coincidió Link al respecto.
— Probablemente… Cremia, ¿Sabes como salir de aquí? —le preguntó la peliplateada.
— Si, Andrea. ¿Estan listos? ¡Voy a intentar pasar por aquí tan rapido como pueda! Si alguien nos persigue por detrás, háganlo huir con sus flechas. —les indicó Cremia dando instrucciones. — Debe de querer mi cargamento de botellas de leche. ¿Lo entendieron?
— Si eso es verdad… —expresó Andrea sacando su arco al igual que Link y Zero. —Tendrán que pasar sobre nosotros.
— ¡Gracias! Confío en ustedes. Si logramos pasar por aquí, ¡se los agradeceré mucho!
Fue asi como empezó el viaje peligroso para la carga láctea que intentaban entregar, fue asi como unas figuras misteriosas aparecieron en caballos para perseguirlos.
— ¡Vienen unos ladrones! —les llamó Mikhail viéndolos aproximarse.
— ¡Ya los veo, Mikhail! ¡Dispárenles! —respondió Zero atenta.
Los tres comenzaron a lanzar flechas hacia los tipos que resultaban ser los hermanos Gorman llevando las capuchas, las mismas que les habian dado momentos antes, pero eso no importaba ahora, tenian que proteger la carga.
La persecución se tornaba cada vez más intrépida y frenética, y para empeorar las cosas, una botella de leche estaba a punto de caerse de no haber sido porque Andrea logró agarrarla y estabilizar su equilibrio.
En medio de la pista, los hermanos Gorman se acercaban cada vez más, cuando entonces a Link, Andrea y Zero se le ocurrió una idea disparar una flecha en el estómago de ambos haciendo que uno de los caballos se cayera al suelo y el otro también, muy mal heridos.
— ¡Dios! ¡Los tumbaron, chicos! —exclamó Mikhail de forma infantil.
— Eres todo un arquero. —declaró Zero pasmada a base de los elogios.
Los Gorman se encontraban muy adoloridos de las costillas y prácticamente se quebraron unos huesos, ambos tenian que ayudarse a levantar.
— Malditos mocosos… Lo pagaran. —siseó uno de ellos jurando venganza contra ellos, cosa que les serian imposible…
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CAMPO DE TERMINA
Despues de salir victoriosos del circuito peligroso, Cremia mandó la entrega láctea al dicho club de la ciudad reloj, y les dio las buenas noticias al grupo.
— ¡El señor Barten estaba muy contento de recibir su primera entrega desde hacía mucho tiempo! —expresó Cremia en ese estado. —Gracias… Lo han hecho muy bien. —los abrazaba a todos.
— No fue nada, Cremia. —respondió Andrea de la misma forma sonriendo juntos.
— No es mucho, pero tomen esto como agradecimiento. — declaró la pelirroja dándoles unos objetos que les llamó la atención.
Lo que obtuvieron fueron las máscaras de Romani.
— ¿Para qué son estas mascaras? —preguntó Zero poniéndosela.
—Al hacer unas buenas obras, un niño se convierte poco a poco en adulto. Estas mascaras se entregan únicamente a un limitado número de clientes adultos y demuestran que son socios. —les explicó Cremia sus funciones. — ¡Ahora considero que ustedes son unos adultos!
— Gracias, Cremia. —le agradeció Link por el regalo.
Fue asi como todos se despidieron de Cremia y el grupo entró a la ciudad.
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BAR LACTEO
Link, Andrea y Zero entraron al bar con Mikhail estando en el techo del lugar esperándolos.
Los tres se sentaron en la barra para pedir una leche regular para despejarse un ratito.
— Esto es mejor que el otro mundo de donde vine. —comentó Zero sonriendo casualmente.
— Ya somos dos. —coincidió Andrea. — ¿Acaso tuviste muchísimos problemas?
— Bastantes… Y ahora que vine aquí… Todo es muy diferente… Por primera vez en la vida he conocido personas amables ademas de Mikhail.
— Ya veo… ¿No te gustaría visitar Hyrule cuando terminemos con esta catástrofe? —le propuso Link para el asombro de la chica de cabellos blancos.
— ¿Visitar Hyrule? ¿Cómo es allá? —preguntó Zero interesada.
— Es un lugar hermoso, un lugar donde nacen los guerreros. —respondió Andrea.
— Lo tomaré en cuenta.
Fue asi como despues de platicar por un rato, los tres se salieron del bar y despues, volvieron en el tiempo hacia el amanecer del primer dia…
Ahora lo que quedaba era liberar el océano de la maldición impuesta por Skull Kid.
FIN DEL CAPITULO 10
