DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.

CAPITULO 14 – CAMBIOS.

COSTA DE LA GRAN BAHIA

Link, Andrea y Zero se habian embarcado en un peligroso viaje acuático para resolver la maldición que plagaba por toda la costa de los zora, al final lograron salvar las playas y se disponían a irse al último calabozo listos cuando de la nada se toparon con alguien que resultaba no ser nada más ni menos que One.

— Zero… Esta vez no saldrás con vida… —le advirtió la mencionada sacando su Chakram.

— Inténtalo, One… Tengo unas personas que me apoyan, y no pienso defraudarlas. —respondió la peliblanca mostrando determinación desenvainando su espada.

La tensión crecía a medida a que ambos acortaban distancia, y justo en ese momento corrieron hacia una a la otra solo para chocar sus armas, enfrentándose.

Ambas seguían chocando sus filos con todo y las chispas que caían hacia el suelo, ninguna de las dos se dejaba golpear tan fácilmente.

— ¡Debí haberte matado en primer lugar! —exasperó One sumamente molesta. — ¡¿Sabes cuánto daño ocasionaste debido a tus acciones?!

— ¡¿Y dejar que la maldición se propagara en todo el mundo?! ¡No me hagas reir! —replicó Zero empujándola hacia atrás.

La peliblanca entonces cargó contra la rubia por inercia chocando otra vez sus armas con una a la otra, fue asi como las dos se empezaron a hacerse cortes mutuamente en todas partes, con Zero obteniendo uno en la cintura, y One en el mismo costado.

Zero no estaba dispuesta a ser doblegada como aquella vez, por lo que justo al ver el espacio abierto que One le habia dejado, decidió darle espadazos catastróficos en el torso.

— Vaya… Has cambiado mucho Zero… Pero la próxima vez no te la pondré fácil… No solo haré te ponerte de rodillas… Sino tambien a eso dos granujas que tienes por amigos… —declaró One mostrando malicia en el rostro mirando a los elfos para luego levantar la cabeza hacia arriba. — Cuando la luna esté punto de caer… Lo que les esperan es la muerte.

Despues de dedicarles esas palabras, One se fue cojeando del lugar dejándolos solos.

Era una declaración de guerra por parte de una de las demás entonadoras al que Zero habia estado intentando asesinar, y también una amenaza de muerte para los tres aventureros.

En eso Zero sintió un dolor punzante en el costado de la cintura, su vestido estaba moderadamente manchado de sangre, producto de la batalla que tuvo con One.

— ¡Zero! —Link corrió a auxiliarla.

— Link… — la mencionada respondió quejándose de ese dolor.

— Aguanta Zero, vas a estar bien. — expresó Andrea mostrando preocupación.

— Esto te ayudará. —dijo Link mostrando una botella con un hada adentro, y fue asi como tras sacarla, esa rodeó a Zero, sanando las heridas que había recibido.

— ¿Qué es esto? Ya no me duele… —expresó la chica sorprendida por la mejoría. —Jamás nadie se había preocupado por mí. Link… Andrea… Ustedes son las primeras personas que me importan.

— Empezamos con el pie izquierdo, pero ya nos hemos ido conociendo mejor. —recalcó Andrea mostrando una calida sonrisa.

— Si… —Zero reconocia que habia encontrado personas que en verdad le importaban y no los trataba como súbditos o esclavos. —Es cierto, Andrea. Aunque creo que si necesitaré un cambio de ropa.

— Es verdad, eso puede conmocionar a la gente si te mira asi, vamos a buscarte una nueva ropa, espero que te agrade. —declaró Andrea cubriéndola con una toalla.

Y fue asi como todos tocaron la canción del vuelo para ir a la ciudad reloj.

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CIUDAD RELOJ

El grupo regresó a la ciudad con el propósito de encontrarle un nuevo atuendo para Zero, recorrieron todo el lugar hasta que encontraron una tienda de ropa en el este de la ciudad.

— Llegamos. —dijo Link al ver el letrero.

— Link, tu quédate con Mikhail, Zero y yo entraremos a la tienda. —le indicó Andrea.

— De acuerdo, Andrea. —

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TIENDA DE ROPA

Las chicas entraron a la dicha tienda, la cual estaba repleta de ropas por todas partes pero solo hubieron unas túnicas que les llamaron la atención, habian unas tres túnicas verdes como los que Link y Andrea llevaban pero con un aspecto más robusto y más maduro con cota de malla entre el atuendo y la ropa interior blanca.

— Creo que ya encontré lo que nos pondremos a partir de ahora. —declaró la peliplateada la intención de cambiarse de atuendo también.

— ¿Se les ofrece algo señoritas? —les preguntó una dueña de la tienda.

— Verá, venimos a medirnos esos atuendos. —respondió Andrea agarrando las túnicas.

— ¿Esos legendarios atuendos? Esos les pertenecieron a los guerreros legendarios que dieron sus vidas en los cielos en la era de la diosa Hylia. Parecen replicas pero son reales. —les explicó la mujer los orígenes de las túnicas.

— ¿Asi de real son? —indagó Zero sorprendida por las palabras de la dueña.

— Lo son, y por lo mismo casi ninguna persona se presta a comprarlos. Supongo que son las únicas.

— Bueno, iremos a probarnos los atuendos, si nos disculpa. —comentó la ex androide tomando la iniciativa.

— No hay cuidado, solo no las estropeen, es todo. —la dueña les daba luz verde.

En el cuarto de los probadores, Zero se había quitado la toalla y después el vestido ensangrentado para luego ponerse primero la camiseta interior blanca, la cota de malla dorada y finalmente la mítica túnica verde de los guerreros.

Zero se miró al espejo dándose cuenta de lo muy diferente que lucía a su anterior vida como una entonadora, le empezaba a gustar mucho ese atuendo, mucho más su blanco y ensangrentado vestido.

— Nada mal… Esto es mejor de lo que esperaba… —se decía a si misma mientras posaba frente al espejo.

Zero tuvo algunas dificultades para ponerse la gorra por muy largo que tenía el cabello pero se las arregló para que no se le cayera.

Fue asi como salió del cuarto llamando la atencion de las mujeres.

— Zero… Te ves increíble. —la elogió Andrea dándole visto bueno.

— Gra-gracias… —tartamudeaba sonrojada por el comentario, aunque eso sí era un cumplido.

— Te miras muy bien arreglada, solo faltarían unos guantes de cuero y te verás como una autentica guerrera de la trifuerza. —le dijo la dueña en tono de media broma.

Zero se mostraba sorprendida por lo que le decía, bien tenía la experiencia de estarse peleando y derramando sangre de cada persona que la intentaba matar, sobretodo el de las hermanas, aunque era la primera vez que alguien la veía como una heroína y no como una asesina despiadada.

Andrea entonces procedió a cambiarse en el cuarto de los probadores poniéndose el mismo atuendo. La verdad el atuendo de los guerreros estaba justo a su medida, haciéndole notar más la cintura, en pocas palabras, gracias a la cota de malla dorada, la hacía lucir sexy y candente, pero era mucho más que eso.

Fue asi como la mujer salió del cuarto para ganarse la mirada de las personas, en serio se miraba como toda una mujer hermosa y aguerrida al igual que Zero.

— Se ve increíble, señorita. Parece una autentica guerrera. —declaró la dueña del lugar elogiándola.

— Te miras como si fueras a cazar un goblin. —opinaba Zero en media broma.

— Pues ya somos dos… — expresó Andrea complacida por el comentario. — Yo también he cazado monstruos con Link, lo traeré.

Andrea procedió a traer al elfo para que se midiera el atuendo, lo cual obviamente le llamó la atención, aunque eso sí, se miraba un poco grande ante sus ojos.

— Se ve un poco grande. —comentó Link teniendo ese pensamiento.

— No lo creo… —le corrigió Andrea demostrándole lo contrario tras ver que la camiseta estaba justo a su medida. — Te quedará bien, ahora ve a probarte el atuendo.

Link asintió y fue a ponerse la dicha túnica en el cuarto de los probadores, si bien era cierto que era levemente grande, la túnica se moldearía a su medida con el paso del tiempo, asi que no le fue problema para terminar de ponérselo y salir del cuarto.

Fue asi como la dueña vio en elfo como si fuera a ser el antiguo guerrero de la antigua era de hylia.

— ¡Que increíble! ¡Eres como ese guerrero de hace miles de años! — lo elogió la dueña dandole el visto bueno.

— ¿L-Lo soy? —tartamudeó Link sonrojándose las mejillas.

— ¡Si! ¡Parece como si fueras la reencarnación de ese muchacho que dio su vida! — le aclaró la mujer maravillada por su look. —Luces como un chico muy aguerrido para ser un adolescente, juzgando por esa espada y escudo que portas.

— Algo asi, llevo tiempo haciendo esas cosas. —dijo Link al respecto.

— De acuerdo, veo que los tres ya se han probado los atuendos y al parecer son dignos para portarlos a partir de ahora, aunque nunca deben de hacerles falta esos guantes de cuero. — les comentó la dueña mostrándoles los dichos objetos.

Link y Zero decidieron probarse los guantes buscando que estuvieran a la medida de sus respectivas manos y que no le quedaran grandes, ni chicas.

— Esto me recuerda cuando me hacía grande al levantar la espada maestra. —expresó Link mostrando nostalgia tras mirarse los guantes.

— ¿Te ponías esos guantes? —preguntó Zero tras escuchar la declaración, a lo que el elfo afirmó con la cabeza.

— Esos atuendos que lleva no se vendían desde el día que me los encontré vagando por el desierto, e intenté ponerlos a la venta pero ninguna persona se atrevía comprarla asi que esperé muchísimo tiempo hasta que finalmente ustedes tres vinieron. —les platicaba la dueña al respecto.

— Quiere decir… Que somos los primeros clientes en adquirir los atuendos. —dijo Andrea comprendiendo las palabras de la dueña.

— Correcto, señorita. Además los dejaré conservarlos gratis, ya que eso valdría una fortuna y ustedes me parecen dignos de continuar con el legado que ese guerrero ha dejado. —declaró la dueña sorprendiendo a los presentes.

— ¡¿Gratis?! ¡¿No nos va a cobrar nada?! — expresó Link asombrado por la gratitud de la señora.

— Absolutamente. —afirmó la dueña.

— Gracias, lo tomaremos en cuenta. — habló Zero en el mismo estado que el elfo en lo que abrían la puerta para retirarse.

— De nada, vuelvan pronto. —los despedía la dueña de la tienda. —Veo en ti un gran potencial para continuar ese legado.

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COSTA DE LA GRAN BAHIA | [Fire Emblem Fates OST: Lost in Thoughts All Alone ~Version Japonesa~]

Ya con los nuevos atuendos, el grupo voló hacia la playa con unos más que propósitos que emprenderían de ahora en adelante, aunque había una cosa que hacer primero.

— ¿Qué piensas hacer con tu vestido? —le preguntó Andrea viendo la ropa ensangrentada.

— Me desharé de él, Andrea. —declaró Zero tomando la iniciativa. — Me he dado que puedo superar mi pasado y seguir adelante, ya no como una traidora, sino como una verdadera guerrera, ustedes me han hecho lo que soy ahora.

Zero reconocía que había hecho mal las cosas, su arrogancia, su necedad y su crueldad la llevó a cometer esas atrocidades en su mundo e incluso a derramar la sangre de todas las hermanas a las que había asesinado.

Ahora quería enterrar ese oscuro pasado, y empezar una nueva vida ya no como una mujer despiadada, sino como una mujer que hace buenas obras.

Zero entonces tiró su vestido al suelo, y después, para la sorpresa de los elfos, sacó una flecha de fuego y así entonces lo quemó.

— Zero, tu vestido. —dijo Link viendo como su vieja ropa se quemaba.

— Ya no lo necesito, Link. —le afirmó la mujer segura. — Hice muchas cosas malas de las que no me siento orgullosa, quiero dejar eso atrás y empezar desde cero.

— Con que era eso… Yo también he realizado acciones que no le gustaron a los YoRhAs, cuando recién conocí a Link, había decidido perdonarme a mí misma por todo lo que hecho, y sé que puedes hacerlo. —habló Andrea reflexionando sobre su pasado, haciendo que Zero sintiera como sus ojos se humedecían.

Al oir las palabras, Zero se habia conmovido de tal manera que soltó las lágrimas, pero no de tristeza, sino como forma de redención y perdonarse a sí misma por toda la crueldad que cometió.

— A partir de ahora… enterraré mi oscuro pasado… Empezaré una nueva vida. —declaró Zero volteando a verlos decidida.

— Asi se habla Zero. —Andrea se acercaba y asi le dio un apretón de manos, señal de que formaban un vínculo inquebrantable. — ¿Qué tal si tú y yo entrenamos las espadas?

— De acuerdo. —accedió la ahora guerrera peliblanca.

Con Link con espectador, Andrea y Zero se posicionaron al centro de la playa desenvainando sus respectivas espadas preparándose para comenzar el entrenamiento.

En eso al elfo se le vino un recuerdo, un recuerdo que era más o menos igual lo que Zero experimentaba…

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FLASHBACK – HYRULE – LAGO HYLIA

Mucho antes de recoger la espada maestra, la ex androide tenía pensado no solo ser la protectora de Link, sino su maestra de combate.

— Dado a que Ganondorf es capaz de cualquier cosa, nosotros también tenemos que volvernos más fuertes. —le declaró la peliplateada tomando la iniciativa.

— ¿Qué vamos a hacer? — preguntó Link al respecto.

— Entrenar. Necesitamos fortalecernos. —respondió Andrea sacando su espada y escudo.

— ¿Entrenar? Ya he entrenado desde hace tiempo. —cuestionó Link al respecto.

— Pero es un enemigo con una fuerza inimaginable que hemos enfrentado jamás. Eso es algo que no debemos tomar a la ligera, ¿recuerdas que ese tipo casi te lastima? —le recordó Andrea haciéndole ver que no subestimara a ese entonces amenaza para Hyrule.

— Si… Y luego saliste herida… No pienso dejar que ese sujeto y nadie te pongan un dedo encima. — declaró el elfo mostrando determinación en el rostro.

— Entonces con más te pido que saques la espada y entrenemos juntos, de este modo nos protegeremos del uno al otro. — Andrea le declaraba su iniciativa de entrenar.

— De acuerdo, como tú digas. —accedió Link sacando sus armas. — Adelante.

Sin dar lugar a preámbulos, los dos elfos comenzaron a entrenar chocando el filo de la espada, el entrenamiento para Link fue muy intensivo y muy salvaje. No faltaban los contados errores que el elfo había estado cometiendo, se le veía desesperado, y eso le provocaba que casi se rindiera, si no fuera porque Andrea tenía sus formas de animarlo.

— ¡No servirá de nada si te rindes Link…! —dijo la mencionada extendiéndole la mano. —Lo que necesitas es paciencia, nadie se vuelve fuerte de un dia para el otro.

— No tiene sentido seguir con esto.

— ¡No, Link! ¡Sé que tienes la capacidad para hacerle frente! ¡No puedes rendirte ahora! —lo encaró Andrea tratando de que su protegido no se dejara rendir poniendo las manos en ambos hombros. — ¿No quieres proteger a la princesa Zelda? ¡Tienes que tener agallas Link! ¡Por favor, hazlo por mí y por ella!

Las palabras resonaron en la mente de Link, quien por poco y renunciaba al riguroso entrenamiento que la ex androide le imponía, era lógico que quería proteger la trifuerza y a Zelda de las fechorías de Ganondorf, pero tenía que estar preparado para la gran batalla que se avecinaba.

Después de pensarlo unos momentos, Link decidió hacerle caso a los consejos de su chica.

— Andrea… Sigamos entrenando. — declaró el elfo con la mente clara y listo.

— Así me gusta Link. Esta vez no te contengas. —respondió de vuelta la peliplateada en el mismo estado, alejándose unos metros. — ¡Vamos!

Los dos ahora si se dieron con todo, Link esta vez no titubeaba 'enfrentando' a la mujer que lo había estado protegiendo durante todo este tiempo, estuvieron días con la misma intensidad que antes.

— ¡Link! ¡Mírame! ¡Mira por donde va la espada! —le indicaba la ex androide mientras hacían juntos el sparring.

Duraron todo el día entrenando hasta que el sol comenzó a ocultarse.

— Puedes descansar, Link. —declaró Andrea que era hora de dejarlo hasta ahí. — Mañana trabajaremos más.

De inmediato, Andrea le lanzo un pequeño tronco que encontró en el suelo, y Link por instinto y con ya excelente reflejos, le hizo un gran corte diagonal para la impresión y sonrisa de su protectora.

En estos días, Link se había acostumbrado al rudo entrenamiento de Andrea debido a la alta resistencia y acondicionamiento que fue adquiriendo durante este tiempo que chocaba fuertemente las espadas.

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CONVERSACION DE LA NOCHE DEL DESCANSO

¿Puedes perder? —preguntó Andrea.

No. —negó Link firme.

¿Él puede herirte?

No.

¿Aunque sea mucho más grande?

Mucho más grande.

¿Aunque Ganondorf sea mucho más fuerte?

Mucho más fuerte, Andrea.

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— ¡¿Si Ganondorf te golpea?! —le indagó Andrea justo al chocar las espadas con Link.

— ¡Jamas! —contestó Link en el mismo tono.

— ¡Dilo!

— ¡Se requiere el doble de energía para golpear y fallar que para vencer! —replicó el elfo dando la explicación mientras chocaba las espadas.

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DE VUELTA AL PRESENTE

Link seguía viendo con nostalgia recordando lo riguroso que fue su entrenamiento antes de ir por la espada maestra, veía a Zero batallando para ganar el mismo acondicionamiento y reflejos que él y Andrea poseían.

Todo ese entrenamiento que tuvo el chico se reflejaba en la peliblanca.

— ¿Y cómo le ganas? — le preguntó la ex androide justo al chocar espadas. — ¿Cómo?

— La ataco, Andrea. —respondió Zero mostrando seriedad en el rostro.

— ¿Y qué es lo que haces cuando la atacas?

— Nada.

— ¿Por qué nada?

— Porque jamás dejo de atacar.

Asi ambas mujeres hacían el sparring haciendo el uso de las espadas, Zero comenzó a entender la importancia de todo un guerrero, o mas bien una guerrera Hyliana gracias a las enseñanzas que Andrea le impartió.

— Una cosa mas, Zero, es lo más difícil. No puedes controlar el universo, de repente alguien entra, te ves distraída por un instante, y ella te ataca por la espalda. —le dictó Andrea caminando alrededor de la chica.

— Eso no es posible. —dijo Zero intentando no parecer negativa ante eso último.

— Para ganar, debes prepararte para aun lo que parezca imposible. —respondió la ex androide parándose a un lado de ella. — Podemos intentar dominar, pero no lo lograremos siempre.

Fue asi como Zero comenzó a comprender las palabras de Andrea, poco a poco entendía que uno, o mas una enemiga como One era alguien con quien debía tener cuidado y que no era una rival fácil de vencer.

— Quieres decir que… —la peliblanca entendía lo que significaba esas palabras, en lo que Andrea le hizo una seña para que se recostara en las arenas de la playa.

— Caíste, estas ahí, y pareces vencida. —comentó Andrea poniéndose de pie. —Pero óyeme, escucha mi voz, está parada frente a ti, cree que ha ganado, como de segura es una cobarde, intentará apuñalarte.

— Si. —afirmó Zero entendiendo lo que la mujer le decía.

— Pero como tú ya sabes lo que hará, te sonríes por dentro. — concluyó Andrea apuntando su espada hacia ella sin intención alguna de lastimarla.

Y fue asi, como la ex androide le enseño a salir de esa situación, en verdad habia valido la pena soportar un entrenamiento riguroso como este.

Ya satisfechos, decidieron tomarse un descanso antes de prepararse para ir al ultimo calabozo.

FIN DEL CAPITULO 14

NOTA: Esos atuendos que ahora llevan son los mismos que aparece en el juego de Twilight Princess, dado a que se me habia ocurrido esa idea de que los tres renovaran su imagen no solo física sino mentalmente. Dado a que habian estado enfrentándose a cada peligro y además Zero se ve increíble llevando ese mismo atuendo que Link y Andrea.

Sin más preámbulos, nos estamos aproximando a la recta final de este fic, espero que les esten gustando y pues seria todo de mi parte, nos vemos en el siguiente capitulo.