DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.
CAPITULO 15 – CATACUMBAS.
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PRIMER DIA – 4:10 PM
Después de entrenar y tomarse un merecido descanso, nuestros héroes decidieron emprender el viaje hacia donde se ocultaba el ultimo calabozo a vencer y evitar la catástrofe de una vez por todas, se dirigieron hacia el este del campo de Termina en donde se notaban a lo lejos unas misteriosas torres en calidad de piedra.
— Esto parece ser el cañón, ¿verdad? —preguntó Andrea mientras cabalgaba junto con Link encima de Epona.
— Parece que si. Tael dijo antes que teníamos que resolver las cuatro zonas que nos mencionó antes. —respondió Taya recordando las palabras de su hermano. —Creo que esta es la última zona a donde iremos.
— Si eso es cierto, entonces tendremos que escalar a la cima. —Link concordaba con lo dicho del hada, viendo una repisa muy alta a lo lejos.
Tras saltar varias vallas, llegaron hacia lo que era aparentemente un callejón sin salida, ya que no se veía ningún tronco por donde debian de engancharse Link y Andrea, Zero podría subirse montada con Mikhail pero prefirió quedarse con ellos.
Es en eso cuando el elfo vio un letrero donde decía "Cementerio de Ikana", quería ir a explorar ese lugar.
— ¿Qué tal si vamos a visitar un cementerio? —les declaró Link sintiendo una corazonada.
— ¿Qué haremos allá? —inquirió Andrea ante la declaración del chico.
— Es que tengo una corazonada, algo me dice que exploremos ese lugar y probablemente descubramos algo. —aclaró el elfo el motivo.
— No quiero ir allí, me asusta… —Mikhail hizo un puchero.
— Tranquilo, Mikhail, será rápido. —Zero lo tranquilizaba declarando que no estarían mucho tiempo en ese lugar.
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CEMENTERIO DE IKANA
El lugar al que entraron, estaba repleto de tumbas que estaban repartidas por casi todo ese pedazo, en eso apareció un hombre con cara desfigurada que a los elfos les pareció familiar, pero asustó a Mikhail, poniéndose detrás de Zero.
— Usted es… — dijo Link recordando el dicho rostro.
— Soy Dampé, el enterrador que cuida de este cementerio. —declaró el mencionado llamando la atencion de los presentes.
— Recuerdo haberlo visto en el cementerio de Kakariko. —comentó Andrea en el mismo estado que su elfo.
— ¿Kakariko? ¿Dónde es eso? —preguntó Dampé extrañado por las palabras. — Bueno, es que mi cara asusta, pero no soy una mala persona, muchachos. A lo que voy es que todas estas tumbas pertenecen a los familiares del rey del castillo de Ikana, un lugar que está tras las montañas.
— ¿Entonces estamos en Ikana? —Zero le pedia que lo confirmase.
— Si, todo eso es Ikana, señorita, Incluso hoy en día, los fantasmas salen por la noche. Es un cementerio aterrador.
— ¡¿Hay fantasmas aquí?! —expresó Mikhail temblando de miedo.
— ¿Mikhail le teme a los fantasmas? — le susurró Link al oído de su elfa.
— Creo que sí. — respondió Andrea tras ver la reacción del dragón blanco.
— Tendrá que aguantarse entonces. —declaró el chico mostrando una gran gota estilo anime.
Después de conversar con el enterrador, el grupo decidió recorrer todo el cementerio siguiendo el caminito hasta que llegaron hacia lo que parecía un puente de piedra con unas llamas en la parte izquierda del techo.
— ¿Qué hace ese esqueleto aquí? —se preguntaba Link mirando con atención a la criatura.
— Parece como si estuviera durmiendo pero sin que la espalda tocara el suelo. — opinó Andrea extrañada por la posición en el que ese esqueleto dormía.
— Que extraño, normalmente un cadáver toca el suelo. —coincidió Zero con los demás.
— ¡Miren! ¡Hay un letrero al lado de esa criatura! —les avisó Mikhail.
Link en ese momento se puso a leer lo que decía lo siguiente:
''Aquel que me despierte luchará contra mí. Entonces extinguiré la llama. ''
— Aquel que me despierte… —murmuró el elfo tras leer eso último.
— ¿Qué dice, Link? —le indagó Zero.
— El letrero dice que aquel que lo despierte, luchará contra él. —respondió el mencionado dándoles a entender esas palabras.
— Quieres decir que… —Andrea deducía lo que el elfo les quería decir.
— Tendremos que despertarlo. —Link asintió con la cabeza ante ello.
— Vamos a ver si esto es verdad… —sentenció Zero sacando su violín, al igual que los demás con sus respectivos instrumentos.
Los tres entonaron la canción del despertar, haciendo que ese esqueleto dormido, empezara a cobrar vida sorprendiendo a los presentes de forma impresionante.
— Muy bien hecho Link, despertaste a ese esqueleto gigante... — expresó Mikhail soltando un puchero.
— ¡Jóvenes espadachines! ¿Me han llamado? Antes de que podamos hablar, he de poner a prueba sus habilidades. — sentenció el esqueleto retándolos. — Deben detenerme y atravesar la barrera de llamas. ¡Demuestren que pueden vencerme!
Entonces, el esqueleto gigante se levantó e hizo pedazos una parte del puente, dándoles a entender que empezaran el desafío.
— Vamos. —declaró Link sacando su arsenal para perseguirlo.
Las chicas también sacaron sus armas y empezó la intensa persecución para atrapar al tipo, en medio del camino salían las llamas más unos pequeños esqueletos llamados Stalchild metiéndose en su camino, luego de abatirlos, y casi perder el reto, lograron alcanzar a pegar al esqueleto gigante y así este se pusiera a luchar contra ellos.
— ¡Aquí viene! — les avisó Andrea al ver al esqueleto acercarse a ellos.
Todos cargaron contra el esqueleto gigante y al momento de que este recibió un golpe, saltó muy alto con el propósito de aplastarlos.
— ¡Cuidado! —exclamó Link apartándose lo más que podía.
De milagro no fueron golpeados por aterrizaje brutal del esqueleto, rápidamente volvieron a repetir el mismo proceso teniendo cuidado con los ataques del ese esqueleto gigante, tuvieron que realizarle varios golpes para derrotarlo.
— ¡Esperen! ¡Esperen! ¡Me rindo! ¡En verdad me rindo! —les pidió el esqueleto admitiendo su derrota.
— ¿Seguro? —Link le preguntaba si hablaba en serio.
— Seguro. —les afirmó el esqueleto en señal de paz.
El esqueleto gigante se puso exactamente en donde dormía para cumplir lo que les habia prometido; decirles algunas cosas importantes que los ayudarían en su viaje por el mundo de Ikana.
— Comandaba el ejército del reino de Ikana en lo alto de la colina. Me llaman Skull Keeta. —declaró el mencionado esqueleto dando a conocer su ocupación.
— ¿Usted era el jefe o algo asi? —inquirió Zero intrigada.
— Algo asi, desde que fui avergonzado por una derrota en mi reino… He estado esperando a que alguien viniera y despertara mi alma. —respondió Keeta mostrando honestidad. — Jóvenes espadachines que me han despertado y derrotado… Debo confiar en sus poderes para cumplir mi petición. Les pido que uno de ustedes tome mi alma, la cual descansa en las fieras llamas y transmita estas órdenes a mis hombres, las cuales me siguen siendo leales incluso después de muertos.
— Nos pides… ¿Qué tomemos tu lugar? —Link asimilaba cada palabra mientras hacia esa pregunta.
— Si, joven guerrero, díganles que la guerrera ha terminado… —afirmó Skull Keeta. —Entonces podré dejarme caer tranquilamente en mi último sueño…
— Skull Keeta… —murmuró Andrea compareciente.
En ese momento, Skull Keeta hizo un saludo militar enfrente de ellos, fue ese momento cuando a Andrea se le vino a la mente la idéntica forma de la que siendo parte de los YoRHa saludaba, jurando lealtad hacia su comandante, quien dé en ese entonces nadie se daba cuenta de la traición que cometería al mandarlas al Pearl Harbor en la plena guerra de máquinas…
— ¡Capitan, señor! —expresó Keeta en ese tono. — ¿Puedo irme, señor?
Fue entonces, cuando Andrea hizo ese mismo saludo militar como solía hacerlo siendo una androide de los YoRHa colocándose la palma de su mano en el pecho, mientras Zero realizaba ese mismo saludo, Link lo expresó levantando la mano en posición diagonal cerca de su cabeza.
— Puedes retirarte, Keeta. —Link le daba luz verde a la peticion del esqueleto haciendo ese dicho saludo.
— ¡Si señor! —dijo el mencionado acatando la orden antes de perecer en pedazos para siempre.
Skull Keeta por fin llegó a descansar en paz y las llamas que rodeaba lo que resultaba ser un cofre rojizo se extinguieron por completo. Link y los demás le dieron el último adiós al valiente capitán que comandaba a sus soldados de Ikana, era la hora de declarar el fin de la guerra.
Cruzaron el puente llegando hacia el dicho cofre, entonces al abrirlo se encontraron con algo que les llamó la atención.
— Luce igual al que llevaba Skull Keeta. —comentó Taya mirando el objeto.
— A eso lo llamaría el casco del capitán. —coincidió Zero pensativa.
— Tal vez nos haga caso si lo llevas Link. —le aconsejó Andrea. — Estoy segura que has sabido tomar decisiones indicadas.
— Andrea…
— Gracias a ti, hemos salido con vida de cada enfrentamiento que hemos tenido juntos. —comentó Zero poniéndole una mano en el hombro. — De no ser por ti, no me hubiera curado las heridas que me hice en la pelea contra One.
En eso Zero lo abrazaba de un brazo rozando sus pechos, Andrea no se queda atrás y hace lo mismo de forma juguetona.
Andrea no iba a dejar que la ex entonadora no se saliera con la suya.
— Chi-Chicas… —Link intentaba protestar.
— Link, Zero y yo hemos hablado mientras entrenábamos en la playa, y pues llegamos a un acuerdo. —dijo Andrea en tono medio seductor.
— ¿Cuál acuerdo? —preguntó el elfo algo sonrojado por su forma de hablar.
— Un acuerdo que te va a gustar… Pero eso será después de arreglar ese gran problema que plaga todo este lugar. —respondió Zero sin darle más detalles.
Link entonces sintió curiosidad por esas palabras, podría jurar que algo se traían entre manos, pero no le dio importancia y mejor prefirió enfocarse en la misión de eliminar la maldición.
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NOCHE DE PRIMER DIA
~Quedan 60 Horas~
— Vaya, ya atardeció. — dijo Mikhail al ver el ocaso. — ¡Significa que veremos fantasmas! —hizo un puchero cabizbajo.
— Calma Mikhail, no te harán nada si no te separas de nosotros. —Andrea lo intentaba tranquilizar.
Y asi todo el grupo bajó del puente para intentar regresar al área principal pero lo que vieron fueron los mismos tipos que se metían en su camino cuando trataban de atacar a Skull Keeta.
— Son los mismos tipos. —comentó Zero escondiéndose con ellos. — ¿Qué hacen ahí?
— Creo que cuando Dampé dijo que los fantasmas aparecen en la noche, ¿se referían a esos tipos? — deducía Link echándoles un ojo a los Stalchilds mientras se ponía el caso de capitán.
Los dichos Stalchilds estaban haciendo lo que cualquier gente hacia, en eso Link y los demás recorrían el lugar mirándolos, no parecían hostiles como la vez pasada, pero no debían bajar la guardia.
En ese momento vieron a un grupo rodear una de las tumbas asi que fueron a investigar.
— ¿Eh? ¡Aah! ¡Capitan, señor! ¡Perdone, señor! —expresó un Starchild hablándole de manera formal al elfo. —Todos, ¡Presten atencion al capitan!
Todos los demás hicieron el mismo saludo militar hacia su 'capitán', aunque vieron a Andrea y a los demás con cuestionamiento.
— ¡Hacia tiempo que no lo veía capitán, señor! ¿Y qué hacen esas personas aquí? —lo saludó el mismo Starchild preguntándole.
— Vienen conmigo, soldado, yo les di el permiso de venir aqui. —les afirmó Link hablándoles como si fuera su capitán.
— Ya veo, tal como ordenó, señor, hemos estado protegiendo estas tumbas. —comentó el tipo al respecto. — Estamos esperando su siguiente orden señor. ¿Qué debemos hacer?
— ¿La siguiente orden? — indagó Zero tras oir la declaración.
— ¿Quieres que vayamos a ver que hay debajo de esa tumba? —secundó Andrea sintiendo la gran curiosidad.
— Ok. —accedió Link tras oir la sugerencia. — Quiero que ustedes mis soldados abran la tumba. —les dio la dicha orden.
— ¿A… Abrirla? ¡Si señor! ¡Todos! ¡Síganme! —afirmó el Starchild haciendo que los demás destruyeran la tumba y por ende, crearan un gran hoyo y asi estos cayeran ahí.
— Veamos que hay allá abajo. —dijo Zero adentrándose en el hoyo junto a Mikhail, quien no dejaba de temblar de los nervios.
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BAJO EL CEMENTERIO
Todo el grupo se adentró en las catacumbas, habian varias plataformas alejadas de una a la otra, lo que hicieron fue caminar derecho hacia lo que era una puerta, entonces al entrar se toparon con varios murciélagos.
— ¡Diablos! ¡Murciélagos! —les avisó Link alerta.
Los cuatro se pusieron a pelear contra las criaturas de distintas maneras para limpiar la zona, como eran muchos murciélagos, se tardaron como casi media hora para eliminarlos a todos.
— Ese fue el último. —declaró Andrea justo después lanzarle una flecha esa dicha criatura.
— Pero esa puerta aún sigue cerrada… — comentó Zero extrañada.
— ¿Que sucedería si encendiéramos esas tres antorchas que están repartidas por todo este lugar? — Andrea indaga viendo la cantidad de antorchas.
— Solo hay una forma de saberlo. —dijo Link sacando su arco y por ende lanzando una flecha de fuego hacia la antorcha.
Las chicas hicieron lo mismo y fue entonces cuando la siguiente puerta se abrió.
Al cruzarla entraron a lo que parecía un teatro y se toparon con alguien que aparentemente estaba inmóvil, un rival formidable que a ambos elfos les pareció familiar.
— Ese es… —Link decía sabiendo muy bien de quien se trataba.
— Un Iron Knuckle… Hay que tener cuidado. —declaró la ex androide consciente.
— No parece cobrar vida. —dijo Zero haciendo la vista gorda.
— No te creas, una vez que le pongas un dedo encima, aléjate rápido. —le aconsejaba Andrea de no tomarse ese asunto a la ligera.
La ex entonadora asintió mientras se acercaban lenta y cuidadosamente al monstruo de la armadura negra, tomando las precauciones necesarias.
— A la cuenta de tres, lo golpeamos juntos, y cuando cobre vida, corran. —les indicó Andrea desenvainando su espada.
Link y Zero desenvainaron sus respectivas espadas para iniciar la batalla.
— Muy bien, a la cuenta de tres, una, dos, ¡tres! —expresó Andrea justo antes darle el golpe que despertaría al monstruo de la armadura.
Tal como habian previsto, el Iron Knuckle cobró vida y de inmediato se alejaron corriendo para evitar el golpe mortal del hacha.
— Hay que flanquearlo, así el tipo no podrá golpearnos. —dijo Link sugiriendo una estrategia.
— Mikhail y yo lo distraeremos, ustedes golpéenlo por la espalda. —indicó Zero preparada.
Los elfos asintieron y entonces aplicaron la estrategia de flanqueo y golpe por la espalda, Zero y Mikhail incitaban al monstruo que fuera hacia ellos mientras Link y Andrea aprovechaban para pegarle al monstruo.
La armadura entonces se rompió dandole la oportunidad del Iron para correr hacia el grupo.
— ¡Esta enojado, cuidado! —expresó Mikhail corriendo por toda la habitación.
— ¡Lo sé! — contestó Zero mientras hacía lo mismo.
— ¡Acabemos con el tipo! —declaró Link dispuesto.
— ¡Vamos! — secundó Andrea antes de saltar a la acción.
Fue entonces cuando el Iron Kunckle intentó desesperadamente golpearlos con su hacha, pero los elfos fueron más rápidos para darle varios espadazos por la espalda y en las partes laterales.
Al ver que soltaba el hacha, Zero, Link y Andrea finalmente le dieron una tremenda estocada final acabando con su vida.
En ese preciso segundo, la cortina roja se levantó solo para mostrar el escenario con una tumba que vieron en frente.
— ¿Son ustedes los que han liberado mi alma? —se escuchó una voz fantasmal por toda la habitación.
En ese entonces se les apareció un espectro de piel totalmente negra con ojos verdes claros flotante frente a ellos.
— ¡Un fantasma! —Mikhail hizo un puchero de forma graciosa.
— Mira, cabrón, si no te calmas te voy a dar una paliza, así que ya serénate, ¿quieres? —le advirtió Zero fastidiada por su actitud.
— Lo siento, es que le temo a los fantasmas. —se quejó el dragón derramando lágrimas de forma exagerada.
— A ver, serví a la familia real de Ikana. —se presentó el espectro de forma amable. —Soy el compositor llamado Bemol.
— Mucho gusto. —respondió Link sin parecer temeroso ni nada por el estilo.
— El gusto es mio, las canciones relacionadas con la familia real que aquí descansan fueron compuestas por mi hermano y por mí. —mencionó el fantasma.
— ¿Su hermano? —inquirió la peliplateada atenta.
— Si, tengo un hermano. —respondió Bemol justo antes de montar una escenita. — Oh… Sostenido, mi querido hermano. Vendió su alma al diablo y me encerró aquí…
— Espere, ¿Su hermano lo encerró en este lugar tenebroso? —le preguntó Mikhail ya calmado.
— Asi es, Sostenido se volvió una persona muy malvada y cometió esa fechoría y la peor traición hacia su propio hermano. —afirmó Bemol mostrando tristeza en su voz. — Ustedes, que no temen a los muertos, aprendan bien la canción que está grabada detrás de mi… Y si alguna vez encuentran a mi hermano, me gustaría que le informaran de que… Los cientos de años de gotas de lluvia invocados por mi canción son mis lágrimas. ¡El trueno que golpea la tierra es mi furia!
— Ya veo… Quieres que busquemos a tu hermano. —dedujo Link comprendiendo las suplicas del fantasma.
— Eso es lo que les pido, muchachos, adiós. —se despidió Bemol desapareciendo del lugar.
— Pobrecito… —dijo Mikhail compareciente.
— De cualquier forma, aprendamos esta nueva canción que nos dejó Bemol. —sugirió Andrea acercándose a la tumba junto con los demas.
Lo que leyeron fue lo siguiente:
''Los cientos de años de gotas de lluvia invocados por mi canción son mis lágrimas.'' ''¡El trueno que golpea la tierra es mi furia!''
— Aquí está esta canción que limpiará su negra alma maldita. — leyó Zero la última frase justo antes de toparse con esa dicha nota musical.
Fue asi como los tres sacaron sus respectivos instrumentos musicales para entonar lo que resultaba ser la canción de la tormenta, fue asi como se escucharon unos truenos y cayeron varias gotas de lluvia en toda la habitación, resultaba extraño para Mikhail y Zero ver se tipo de cosas, ya que nunca habian presenciado algo asi en toda su vida.
Fue la primera vez que se convirtieron en los testigos de la magia que hacia esa dicha canción.
— Jamás pensé que lloviera aquí adentro. —comentó Zero sorprendida.
— Descuida, también nos sorprendió cuando llovió en el molino. —declaró Link recordando el suceso durante el tiempo que estuvo en Hyrule.
— ¿En serio? —Mikhail les pidió confirmar que estaban diciendo la verdad.
— Si, cada vez que tocamos la canción, nos cae la lluvia a donde quiera que vamos, ya sea afuera o adentro. —aclaró Andrea al respecto.
— Ya entendí… —asintió Zero al comprender las palabras de su amiga.
Tras la breve conversación, el grupo decidió dejar el lugar y subir a la superficie.
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CEMENTERIO DE IKANA
Después de darle el descanso eterno a Bemol, Link y los demás sostenían una conversación en lo que salían del cementerio.
— Me pregunto qué tramaría One esta vez. —empezó Link la plática.
— Buena pregunta, a los ojos de ella y los demás, fui una traidora y según ella, fui un grave peligro para la sociedad y los guardias intentaron doblegarme pero no me dejé. —comentó Zero al respecto. — Yo fui la responsable de la situación, asi que fui a exterminar a casi todas mi hermanas para salvar el mundo y asi la flor me consumiera, pero ahora la situación ha cambiado, Link. Ahora One se ha convertido en algo que juró destruir, es como si ella y yo cambiáramos los papeles.
— Ahora que lo mencionas, empecé a tener sospecha de que ella haya tenido algo que ver con Skull Kid. —opinó Andrea sacando su teoría.
— No cabe la menor duda de que eso sea la alta probabilidad, ese tipo loco de la máscara es capaz de cualquier cosa. —reconoció Zero la alta peligrosidad de ese sujeto.
— Tenemos que tener cuidado con los dos. — finalizó Link entendiendo la situación.
Las chicas y el dragón asintieron y fue entonces cuando llegaron hacia la parte donde tenian que escalar hacia ese cañón.
FIN DEL CAPITULO 15
