DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.

CAPITULO 16 – BIENVENIDOS A IKANA

Tras aprender la canción de las tormentas bajo las catacumbas, todo el grupo se dirigía al cañón de con el objetivo de resolver el misterio de la familia real de Ikana y más.

— ¿Qué están haciendo en un lugar como este? —les cuestionó un misterio espectro de la capa morada de un ojo desde arriba en lo más alto de la colina.

— ¿Quién eres? —inquirió Andrea mirándolo con sospecha.

— Digamos que solo soy un espectro que habita en esta colina de Ikana, el lugar donde vagan los problemas y pesares persistentes. —respondió el tipo mostrando indiferencia a los presentes. — Incluso ahora, los espíritus vagan en busca de alguien quien les salve. Es una pena, pero no es lugar para algunos como ustedes… Pero si han de entrar, obtengan la máscara que contiene el espíritu errante.

Fue asi como Link y los demás entendieron lo que el espectro les decía, esa mascara que les pedía portar era las misma que los hermanos Gorman llevaban puestas para cometer fechorías, y de alguna forma se las habían arrebatado. Ya que de otra forma no podían pasar.

— Las tenemos. —declaró Link poniéndose la dicha mascara.

— Llevan unas máscaras bonitas… Esas son las capuchas de los líderes de los ninjas que una vez espiaron en el castillo de la colina. La historia está escrita con sangre. —declaró el espectro satisfecho por las acciones de los chicos. — Con eso, quizá puedan atraer a los espíritus que siguen vagando. Y también es posible que salven a las almas que vagan por aquí…

Despues de dar su discurso, el espectro desapareció misteriosamente no sin antes hacer aparecer una rama brindándoles acceso hacia el acantilado.

Link y Andrea utilizaron sus ganchos para subirse hasta lo más alto mientras Zero y Mikhail volaron hacia arriba sin necesidad de utilizar el suyo.

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CAÑÓN DE IKANA

Luego de subir por el acantilado, Link y los demás llegaron finalmente al último lugar a resolver el problema, aunque lo que vieron en frente era un rio que se movía a una sola dirección, era como una cascada.

De pronto se les apareció un ser encapuchado, con la postura de un guerrero, era un Garo.

— ¡Maestro! ¡Me has llamado! —dijo el tipo mirando específicamente a Link, solo para retarlo a una pelea. — ¿Quién eres?

De la nada apareció un círculo de fuego rodeando a Link y al espectro, no habia salida, tenian que luchar.

El espectro cargó contra el elfo, quien terminó defendiéndose con el escudo, mas sin embargo, el tipo quedó aturdido y Link le terminó aplicando una gran estocada en el corazón. Para la impresión de los presentes.

— La… Lamentable… Aunque seas mi rival, lo has hecho muy bien. —comentó el Garo en tono débil pero asombrado.

— Gracias, tu también lo hiciste muy bien. —respondió Link de vuelta.

— Debo mostrarte respeto abriendo mi corazón y revelando mi sabiduría… —comentó el tipo dispuesto a darles una pista clave.

— ¿Sabes algo al respecto? —le preguntó Link expectante.

— El alma del compositor llamado Bemol descansa en el cementerio de Ikana. Escuché que su hermano, Sostenido, está aquí en alguna parte de este lugar. —declaró el Garo dándoles la dicha pista. Creer o no creer depende de ti. Morir sin dejar un cuerpo… Es la costumbre de los garos.

Fue asi que el espectro desapareció delante del grupo sin dejar rastro.

— El espectro dijo que Sostenido esta en alguna parte de aquí. —les comentó Link.

— ¿Seguro que puedes confiar en ese sujeto? —preguntó Zero escéptica.

— Depende, tal vez ese tal Sostenido esté escondido en alguna parte de allá arriba. —respondió el elfo mirando hacia el acantilado de enfrente.

— Investigaremos entonces ese lugar. —accedió Andrea determinada.

Y asi el grupo llegó a subirse hasta lo mas alto del cañón de distintas maneras, los elfos, como la vez pasada, utilizaron sus respectivos ganchos mientras que la ex entonadora y el dragón volaron hasta el dicho lugar junto con ellos.

En esa parte, se encontraban un rio que aparentemente estaba seco, unas momias que rodeaban una casa de caja de música con un molino que dejó de funcionar por lo mismo.

El lugar lucía vacío y no solamente eso, todo ese vasto estaba realmente maldito.

— Ese lugar luce muy tenebroso… —dijo Mikhail con voz temblorosa por el miedo que tenia.

— Jamás visité un sitio asi en toda mi vida… —secundó Zero algo nerviosa.

— En donde quiera hay lugares de mala muerte. —reconoció Andrea recordando los sucesos.

Era lógico que Zero y Mikhail sintieran algo de nerviosismo al pisar un lugar tan maldito como Ikana, porque el que ellos vieran muchos cadáveres como si nada en su mundo era una cosa, pero escuchar o ver cosas fantasmales era otra, por lo que si querían avanzar, debían acostumbrarse a los fantasmas y cosas asi.

Mientras exploraban la zona, de la nada se les apareció otro garo con el mismo propósito, y esta vez desafió a Andrea, quien sin dar lugar a dudas aceptó.

La batalla se llevó acabo en el mismo círculo de fuego, el garo intentó golpear a la ex androide pero esta leyó sus movimientos y esquivó el ataque, entonces se fue a la ofensiva y logró asestarle un golpe mortal, derribándolo.

Entonces el garo, como todos los demás les dio la siguiente pista:

— Si alguien intenta entrar en la cueva del agua de manantial sin conocer la canción oculta en la tumba, ese pobre visitante hallará la ruina. —declaró el espectro antes de desaparecer frente a ellos.

— La canción oculta en la tumba… — dedujo Link tras oir la dicha conversación. — Un segundo, chicas. ¿No se refería a la canción que Bemol nos enseñó?

— No lo sabemos, pero creo que puede ser esa canción. — comentó Zero al respecto.

— Yo también lo creo, además tenemos que ver por qué el rio quedó seco. —coincidió Andrea.

Link y los demás asintieron ante la sugerencia de la mujer y procedieron a explorar el territorio hasta que otra vez se toparon con otra vez con el otro garo, y esta vez Zero procedió a abatirlo y asi obtuvieron la otra pista; En realidad, en lo alto de la colina en donde estaban, no se sentía la presencia humana a excepción de un padre y una hija que vivían en la casa del molino.

— Un padre y una hija que viven en esa casota de música… ¿Será verdad? — dijo Zero pensativa.

— Lo sabremos después. —respondió Andrea viendo la imposibilidad de entrar a esa casa debido a las momias.

Zero asintió y así todos se dirigieron a la cueva y fue así como leyeron lo que decía el letrero:

''Cueva del agua del manantial''

''¡Entrada prohibida debido a los fantasmas!''

— Asi que esta es la cueva… — dijo Link descubriendo el lugar.

— N-No quiero entrar ahí… — expresó Mikhail mostrando temor de forma graciosa.

— Esta bien, Mikhail, Link y yo iremos a investigar ahí adentro. —declaró Andrea viendo la reacción del dragón.

— No tardaremos. —secundó Link.

— Solo tengan cuidado ahí adentro. — Zero les deseaba la buena suerte.

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CUEVA DEL AGUA DE MANANTIAL

Dejando a la ex entonadora y el dragón blanco, Link y Andrea decidieron adentrarse en la cueva que lucía algo macabra con una luz tenue de color morado-claro.

— Aquí pasa algo, Link… ¿No notas algo raro? —indagó Andrea intrigada por el ambiente.

— Hay huesos por todas partes, es como si alguien pereciera de una manera u otra. —respondió el mencionado en el mismo estado.

Fue entonces cuando los dos pararon en seco, recordaban las palabras que los garos les mencionaban, y sobre todo lo que Bemol les habian enseñado.

— Link, ten lista tu ocarina, vamos a necesitar tocar esa cancion que Bemol nos enseñó. —indicó Andrea sacando su flauta.

— ¿Por qué? —preguntó Link extrañado.

— Tengo una corazonada de que alguien causó una maldición aquí en esta cueva. —argumentó la ex androide con sospecha al respecto de la situación en la que estaban.

— Ya entendí… — dijo Link comprendiendo las palabras de su chica.

Tras caminas unos pasos se escuchó una voz macabra en toda la cueva.

— ¿Qué les trae al reino de Ikana, tierra donde solo vagan los muertos?

— ¡¿Quién eres?! ¡Muestrate! —exclamó Link pidiendo su presencia.

En ese preciso momento apareció un fantasma con la misma vara musical del mismo aspecto de Bemol, pero con los ojos verdes más enmarcados.

— Este no es un lugar para algunos tan llenos de vida como ustedes. —comentó el espectro mirándolos con suma malicia.

— ¿Quién eres? ¿Qué haces en este lugar? — le exigió Andrea al tipo que les respondiera.

— ¿Qué sí que hago aquí? Esta es una cueva maldita, ¿Qué esperaban? ¿Acaso quieren unirse a los muertos? —se burlaba el fantasma. — ¡Eso es magnífico!

— Un segundo… Tu eres… —Link comenzaba a entender y saber quién era.

— Si es asi, entonces duerman tranquilamente con la melodía de la oscuridad que yo, el gran compositor Sostenido, tocará… —sentenció el mencionado amenazándolos de muerte. — Y únanse a las filas de los muertos.

Fue en ese preciso momento, en el que Sostenido entonó una melodía macabra que hizo que Link y Andrea sintieran un fuerte dolor punzante y se quejaran mucho.

— ¡Mierda…! — se quejó Link en ese estado.

— La cancion… ¡Tocala! ¡Rapido! —le imploró Andrea para que realizara esa dicha acción.

La melodía macabra estaba lastimando gravemente a los elfos, Andrea se retorcia y gritaba de dolor, no obstante, Link no quería, ni tenia permitido perecer ni dejar morir a la mujer que habia sido su protectora desde el primer día que se conocieron.

Entonces, con las manos temblorosas pero estables, se puso de pie y, a duras penas logró tocar la canción de las tormentas haciendo sonar los truenos y soltar la fuerte lluvia parando esa música asesina.

Cuando pasó eso, el dolor cesó y entonces Andrea se reincorporó sin apenas sentirse lastimada de los huesos.

— ¿Qué… Que es eso? ¿Esa canción? —inquirió Sostenido impactado por la melodía de las tormentas.

El espectro estaba sumamente shockeado por las acciones del elfo y sobre todo por la melodía de la lluvia que cayó en toda la cueva

Fue entonces cuando Sostenido se retorció por unos segundos hasta que desapareció de la vista de los elfos.

En ese preciso instante, el agua comenzó a llenar el rio regresando a su estado normal.

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Afuera del cañón, el agua llenaba todo el rastro del rio seco y fue entonces cuando el molino de la casa comenzó a girar, y en consecuencia, la musica comenzó a sonar provocando un leve terremoto, atacando y enterrando por fin a las momias que rodeaban el lugar.

— Zero, ¿Qué está pasando? —preguntó Mikhail confundido.

— No lo sé, de seguro Link y Andrea hicieron algo y de alguna forma devolvieron el agua al rio. — respondió Zero al respecto. — Debieron sufrir mucho allá adentro, ¡Oh mira! ¡Las momias han desaparecido!

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DE VUELTA A LA CUEVA

El color de la cueva había vuelto su estado normal y de repente reapareció Sostenido sin maldad alguna, sino de corazón puro.

— Bemol, mi querido hermano… Perdona a tu estúpido hermano que soñaba con revivir a la familia real… —expresó el espectro mostrando arrepentimiento.

— Lo importante es que ya estas mejor. —le comentó Link mostrando amabilidad.

— Ustedes, que no temen a los muertos. —empezó Sostenido su discurso. — Con la canción de mi hermano, han roto el hechizo impuesto sobre mí. Es todo gracias a ustedes.

— Bemol tenía razón. —dijo Andrea siendo compresiva. —No eres un espectro malo.

— Exacto, los muertos no deberíamos estar errando por esta tierra. Todo fue un truco del enmascarado que está molestando a todos. —mencionó Sostenido revelando al culpable de todo ese embrollo.

— Skull Kid…

— Ese tipo…

— Si realmente no temen a la muerte… Me gustaria pedirles que fueran al templo de esta tierra y corten de raíz el maligno hechizo que nos atormenta. —argumentó Sostenido dándoles unas indicaciones.

— ¿Cómo hacemos eso? —preguntó Andrea expectante.

— Para hacerlo… Deben ir a ver al rey, el único que conoce el camino al templo. —respondió el espectro dándoles una pista clave. — El rey está en las ruinas del castillo de Ikana, esperando la llegada de aquellos que rompan el hechizo. Esa es mi petición final.

— Esta bien, Sostenido. Lo haremos. —accedió Link entendiendo la misión que se les encomendaban.

Fue asi como el fantasma finalmente obtuvo su descanso eterno.

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CAÑON DE IKANA

Luego de una larga espera, Zero y Mikhail vieron a Link y Andrea salir de la cueva sanos y salvos.

— Link, Andrea, ¿Se encuentran bien? —preguntó la peliblanca aliviada.

— Si. Estamos bien. —afirmó Link seguro.

— Se tardaron mucho. —comentó Mikhail en el mismo estado que Zero.

— Es una larga historia, pero ya hemos purificado el rio y ahora solo queda ir al castillo de Ikana. — comentó Andrea mostrando la iniciativa.

— Solo que tenemos que entrar a ver que hay en esa casa de música. —sugirió Link viendo a la niña mirando al rio.

Fue asi como el grupo se dirigió hacia donde estaba la niña, y al intentar hablar con ella, esta se asustó, los miró con enojó y entonces se encerró en la casa.

— ¡Oye! ¡Abre la puerta! ¡Solo queremos hablar contigo! —Zero intentó llamarla pero era inútil.

— Ya Zero, la niña no volverá a salir si tocas la puerta asi. —Link le pedia que se detuviera.

La peliblanca a regañadientes dejó de golpear la puerta, en verdad no les gustó que la niña les cerrara la puerta en sus narices, pero eso no era para que se pusiera asi.

Entonces tuvieron que esperar como una media hora hasta que la niña finalmente volvió a salir a revisar el lugar, y esta vez tuvieron que cambiar de planes con respecto de hablar con ella, ahora era revisar la casa y encontrar alguna pista que los ayudara a avanzar.

— ¿Qué hacemos? —preguntó Link en voz baja, escondidos de la vista de la niña.

— Entraremos a la casa a ver que pista encontramos. —respondió Andrea ideando un plan.

— ¿No me digas que haremos robo a casa habitación? — intuía Zero ante las palabras de la ex androide.

— No vamos a robar precisamente, Zero, solo tomar prestado lo que nos ayude a avanzar. — la corrigió Andrea.

— Me quedaré con Mikhail, vayan ustedes. —les indicó Zero recordando la imposibilidad de entrar para el dragón debido al tamaño de este.

Los elfos asintieron y procedieron a meterse rapido a la casa del molino antes de ser visto por la niña.

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CASA DE LA CAJA DE LA MUSICA.

Logrando entrar sigilosamente sin ser vistos por la niña, Link y Andrea vieron lo simple y normal que lucía la casa, luego vieron unos escalones por los cuales bajaron.

— Asi que es de donde proviene toda esa música. — dijo Andrea descubriendo unas grandes bocinas colgadas por la pared de la planta baja.

— No sé ustedes pero tengo un mal presentimiento. —les avisó Taya al sentir una presencia maligna en esa zona.

— ¿Qué sucede, Taya? —preguntó Link al respecto.

— Acabo de sentir a alguien encerrado tras ese closet. —aclaró el hada.

Entonces los elfos se miraron, y con la afirmación en la cabeza, los dos procedieron a caminar con cuidado hacia el armario, y justo cuando lo iban a abrir, se les apareció un hombre medio momificado agonizando, alarmando a los presentes.

— ¡¿Qué demonios es eso?! —Taya hizo un puchero al ver al tipo asi.

— ¡Parece que ese tipo se está convirtiendo en momia! —comentó Andrea alarmada.

Link también lo estaba, sin embargo, se le vino a la mente la forma que fue curado de la maldición que Skull kid les habia impuesto, entonces se le ocurrió una idea.

— Andrea, hay que tocarle la cancion de curación. Solo asi podremos salvar a ese señor. —expresó Link mostrando la iniciativa. — No hay necesidad de matarlo.

Andrea también se acordó de ese suceso y fue entonces cuando los dos entonaron la cancion de curación, liberando al señor pelirrojo del sufrimiento y por ende cayeron dos mascaras de momia frente a ellos.

Es en ese momento cuando el hombre volvió a la normalidad sin rastro alguno de ser una momia.

— ¿Padre? —se escuchó la voz de la niña que había huido de ellos, solo que esta vez no se miraba enojada, sino conmovida por ver a su papá sano. — ¡Padre!

La niña corrió a los brazos de su padre y dejó salir algunas lágrimas de alegría y alivio, los elfos estaban conmovidos por la escena.

— U-Ustedes… ¿Hicieron esto? —la niña les pedía confirmar sus acciones.

Ambos elfos afirmaron con la cabeza dándole a entender que ayudaron a su padre a acabar con su sufrimiento sin siquiera matarlo ni nada.

— Gra-Gracias. —les agradecía entre sollozos aliviada por escuchar su respuesta.

Tras eso, el dúo decidió irse de la casa dejando solos al padre e hija para proseguir con la tarea.

El grupo se disponía a adentrarse en el gran castillo de Ikana, pero habia un problema, las puertas estaban selladas.

— Rayos, no podemos abrirla. —masculló Zero fastidiada.

— Ya le di un gran golpe y no pueden abrirse. —se quejó Mikhail por la misma razon.

— Tiene que haber un atajo… Debe de haber. — comentó Link volteando hacia el otro lado y en eso vio un pozo. — Creo que se me ocurrió un plan.

— ¿Qué piensas hacer, Link? — preguntó Mikhail.

— Creo que tendremos que explorar ese pozo que está ahí delante. — expresó Link mirando con sospecha el dicho lugar.

— L-Link… ¿No crees que pueden haber fantasmas ahí? —inquirió Mikhail pensando en la sola posibilidad.

— Puede que sí. —respondió el elfo mostrando honestidad.

— Ustedes súbanse por encima de las puertas del castillo, nosotros nos la arreglaremos para entrar también. —declaró Andrea dispuesta a ir con su elfo.

— ¿Están seguros? —Zero les preguntaba por su integridad.

—Nosotros estaremos bien. —Link se mostraba seguro al igual que la peliplateada.

— Buena suerte. Vamos Mikhail. — se despidió Zero mientras comenzaba a volar sobre lo alto del castillo, entrando fácilmente.

FIN DEL CAPITULO 16