DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.
CAPITULO 17 – EDUCACION SEXUAL EN EL POZO
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BAJO EL POZO
Link y Andrea decidieron buscar un atajo para llegar al castillo de Ikana adentrándose en ese pozo con algunas antorchas encendidas lanzando luz tenue, el lugar en si era tenebroso y habían momias bloqueando la puerta.
— Tal vez no nos ataquen si usamos estas mascaras que recogimos en la casa de música. —sugirió la elfa. — ¿Recuerdas que llevaste la capucha de Skull Keeta?
— Si, pero aquí no viven los Starchilds. —contestó Link teniendo dudas.
— Lo sé, más sin embargo no perdemos nada con intentarlo llevando las máscaras. —declaró Andrea poniéndose la máscara de la momia.
Link asintió haciendo lo mismo y entonces procedieron a acercarse a la primera momia que vieron a la derecha.
— Hola, necesitamos pasar. —lo saludó Link de forma casual.
— Dejaame algo… Dejaame algo… Déeejame algo crujiente a lo que le salgan hojas… —pidió la momia que le dieran lo que queria.
— Algo crujiente a lo que le salgan hojas… —murmuró Andrea pensativa.
Fue asi cuando de inmediato dedujo a lo que se refería, y entonces le mostró una habichuela mágica.
— ¡Estooo! ¡estoo! ¡No les guardo rencooor! —afirmó la momia satisfecha por obtener lo que había pedido para la sorpresa de los presentes y así desapareció en llamas haciendo levantar las rejas.
— La puerta se abrió. —dijo Link perplejo.
— ¿Ves? Llevar estas mascaras puestas tiene sus ventajas. — comentó Andrea en tono algo juguetón en el mismo estado. — Vamos.
El dúo atravesó la puerta para adentrarse a la otra habitación con dos momias bloqueando una puerta en cada lado, optaron por el lado derecho en donde la momia les pidió lo siguiente:
— ¡Déeejame algo que resplandezca mucho y se pueda usar como bomba!
— Algo que resplandezca mucho y se usa como bomba… —habló Link pensando en que objeto cabia con lo que la momia les pedía…
— ¿Qué tal si te damos esto? — Andrea le mostró una nuez deku expectante a su reacción.
La momia dio el visto bueno al objeto que le ofrecían y fue asi como los dejó pasar.
Al cruzar la puerta, caminaron unos pasos hasta toparse con otra de las momias pidiéndoles esto:
— ¡Déeejame algo que haga Boom!
— Esto hace boom. —dijo Link ofreciéndole una bomba.
Fue asi como la momia desapareció y entraron a un área grande con unas trampas punzocortantes moviéndose en la cada esquina.
Luego después se les apareció un Poe, un fantasma del tamaño grande dispuesto a enfrentarlos.
— Hace mucho que no mirábamos un fantasma así. — comentó Link listo dejando salir su arco.
— No lo dudes. —respondió Andrea de vuelta.
Los elfos se pusieron atentos ante cualquier acción del fantasma, quien lo primero que hizo fue realizar un ataque giratorio en un intento de golpearlos, cosa que el dúo evitó esquivándolo.
Al momento de que el fantasma se encontraba distraído, Andrea lanzó una flecha logrando efectivamente golpearlo y este despareciera momentáneamente.
— ¡Aquí viene! —avisó la peliplateada al ver al fantasma realizar esa misma acción.
El dúo logró apartarse del ataque de Poe y así lanzarle una flecha repitiendo el mismo proceso hasta abatirlo por completo y hacer aparecer una llama fantasmal.
— Creo que vamos a necesitar esto. —señaló Link recogiendo la llama con una botella vacia.
— ¿No te beberás la botella, verdad? —preguntó Andrea sarcástica.
— ¿Para padecer nauseas? No gracias. —respondió Link arqueando una ceja.
— Eso creí… —finalizó la ex androide mientras dejaban el área.
Fue entonces cuando decidieron volver a la habitación que entraron por medio de las habichuelas mágicas, y entonces se toparon con otra momia pidiéndoles esto:
— ¡Déeejame algo que esté vivo todavía y que pueda nadar!
— Algo que esté vivo todavía y que pueda nadar… — pensó Andrea en voz alta. — Link, ¿Tienes un pez?
— No lo tengo, Andrea, disculpa. — respondió Link después de revisar minuciosamente su inventario y ver que no había ninguna que contuviera ese dicho pez.
— Ya veo, Link, pase lo que pase, no vayas a quitarte la máscara, volveré en un momento. —declaró la peliplateada tocando la canción del vuelo desapareciendo del lugar por medio de las plumas blancas.
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No tuvieron que pasar más de cinco minutos hasta que la ex androide regresó con el dicho pez en la botella, y otra con leche en caso de que se les pidieran.
— Volví. —dijo Andrea acercándose junto con el elfo hacia la momia.
— ¿Ahora tienen lo que les pedí? —inquirió el tipo.
— Si, aquí está esa cosa que aun nada. — dijo Andrea mostrándole el pez dentro de la botella.
La momia hizo lo mismo al igual que todas las demás con las que negociaban y asi fue como al entrar pasaron por un largo pasillo y entonces se toparon con una momia más al girar a la derecha.
— ¡Déeejame algo que te da una vaca que hay por aquí si le tocas una canción! —les pedía la momia dándoles a entender muy bien de que se trataba.
— ¿Te refieres a esto? — inquirió la elfa mostrándole la botella de leche.
— ¡Ah esto! ¡Esto! ¡No les guardo rencor! —manifestó la momia dándoles el visto bueno agarrando el objeto y asi desapareciendo del lugar.
Al pasar por la puerta, se encontraron con una luz solar proveniente del techo y unas antorchas en cada esquina de la habitación, lo que les llamó la atención es que habia una figura del sol más un bloque del mismo tipo.
— Esas figuras… —comentó Link perplejo.
— Recuerdo que las vimos en el Templo del Espíritu.
— Se supone que debemos darles luz, ¿pero de qué forma? —manifestó el elfo mirando el bloque que bloqueaba lo que podría ser la salida.
— Creo que tendremos que encender la antorchas, tal vez nos brinden algo para poder salir de este terrorífico pozo. —señaló la mujer sacando su arco.
— Bueno, no puede ser tan peor, ¿verdad? —asintió Link ante la declaración de su protectora.
Por medio de las flechas de fuego, encendieron una por una en cada lado y entonces se les apareció un gran cofre rojo en frente de sus ojos, esperaban que les brindaran algo útil para poder continuar con su travesía.
Fue ese momento cuando los dos abrieron el cofre y quedaron perplejos ante los objetos que descubrieron.
— Eso son… —expresó Link mostrando sorpresa.
— Son escudos de espejo… Y son tres. —señaló Andrea sabiendo muy bien de que se trataban esos objetos.
— Estoy seguro de que Zero va a querer uno. —dijo el elfo poniéndose el suyo por la espalda.
— Lógicamente. —coincidió Andrea haciendo lo mismo y sacando el de Zero.
Ya con los nuevos escudos en su poder, ambos fueron a reflejar la luz hacia la figura solar y el bloque desapareciéndolo y a la vez haciendo aparecer una escalera por la que subirían.
Sin embargo, Link comenzó a sentir erección sin darse cuenta de que la ex androide lo había visto.
— ¿Pasa algo Link? —preguntó Andrea poniendo nervioso al elfo.
— No-No… Estoy bien, Andrea, subamos, ¿no? —tartamudeó Link tratando de que se le bajara la dureza.
Aunque Link negara lo obvio, Andrea sabía muy bien de que se trataba, y no era tanto precisamente porque Zero le metiera ideas pervertidas, sino algo porque ella misma había visto en secreto sin que su protegido lo supiera…
Estaba consciente de lo que estaba a punto de hacer juntos era una locura, era como una línea delgada que nunca debían de cruzar, pero dado a que Link comenzaba a experimentar cosas que casi la mayoría de los adolescentes hacen, mejor decidió arriesgarse a pesar de todo, aunque de forma sutil.
Andrea decidió subir por las escaleras moviendo sus caderas de forma sugerente de manera que su protegido viera su trasero a través de la falda con otros ojos.
Link no podía evitar ver a su chica de otro modo, la calentura le comenzó a invadir y la necesidad de toquetearle las caderas también, aunque luchaba para que esa tentación desapareciera.
— Sigues tú, Link. —lo llamó la elfa para que se subiera.
A duras penas, el chico caminó intentando ocultar la erección lo más que podía, Link se ponía cada vez más nervioso a medida que se subía en la escalera, por un lado, quería experimentar lo que Zero había mencionado antes, pero por el otro lado era incorrecto lo que iba a hacer con la mujer que fue su protectora y madre desde el primer día.
Con la ayuda de su protectora, Link logró subir la escalera, sin embargo sintió como esta lo jaló hacia ella quedando en una posición comprometedora mirándose el uno al otro.
Pero la gota que derramó el vaso fue que Link vio una mano posando sobre un pecho de su protectora, sonrojándose el rostro y quitando la mano pensando en la reacción que Andrea hiciera.
— ¡Lo siento, Andrea! ¡Fue sin querer! —se disculpaba el elfo mostrándose asustado por la acción.
— No pasa nada Link, tu tacto lo sentí agradable… — respondió Andrea volviendo a poner su mano en el mismo lugar, comenzando a calentar el ambiente.
— A-Andrea… —expresó el mencionado extrañado por su actitud, y a la vez agarrando el gusto por las acciones de su protectora.
El tacto de los senos de su protectora era suave y placentero por lo que el chico sin culpa puso otra mano en el mismo lugar haciendo que la mujer lanzara unos suaves gemidos.
— Tienes las manos de un ángel… —le comentó Andrea haciendo esos sonidos eróticos. —Que agradable…
— ¿No e-estas enojada? — preguntó Link ya un poco más calmado.
— No estoy enojada… Ah… Lo estaría si te viéramos con alguien más aparte de nosotras… —declaró la elfa justo antes de plantarle un beso en los labios sorprendiendo a su muchacho. —Y sobre todo un hombre sin escrúpulos me manoseara de mala gana.
Link estaba sorprendido por la súbdita acción de su protectora, ¿Qué quería decir con que se enojaría si viera a Link con alguien más? ¿Quién era la segunda persona a que se refería?
Link correspondió su beso y fue así que de un momento al otro fue puesto contra la pared, después de besarse, separaron sus labios para recuperar el aire.
— A-Andrea… —Link intentaba decir algo entre gemidos cuando fue callado con un dedo en sus labios por su protectora.
— Está bien Link, desde que vi como Zero te chupaba el pene… No pude evitar sentirme muy caliente, y masturbarme pensando en ti… —declaró la mencionada sintiendo que la calentura la invadía. — Yo sé que está muy mal lo que estoy haciendo contigo, pero simplemente no puedo reprimir las ganas de sentir lo que se llama placer. ¿No has sentido lo mismo en estos días?
Eso puso a Link de sorpresa, jamás se le había pasado por la mente ese asunto en particular antes de conocer a su protectora, nunca tuvo esa clase de experiencia hasta que Zero apareció.
Era cierto que en el fondo, Link quería tocar a su chica pero como no tenía experiencia, le entraba el gran temor de tal vez equivocarse y no complacer de todo bien a su pareja.
— Lo he sentido, Andrea, pero por respeto preferí aguantar las ganas. —respondió Link el motivo por la cual no se atrevía a tocarla.
— Ya veo, tengo que confesarte algo, y prométeme que no te vas a molestar. —dijo Andrea preparándose para la reacción de este.
— Ya sé que has cometido crueldad y media antes… —manifestó Link recordando su oscuro pasado.
— No, no es precisamente eso Link… El punto es… Que hablé con Devola y Popola en secreto sobre lo nuestro, y entonces me dieron un libro erotico, uno en donde muestran las posiciones que toda pareja usa para tener a lo que se le llama 'sexo'. —manifestó Andrea sonrojando a Link de más. —Entonces me puse a leerlo a escondidas, y justo cuando llamabas para entrar a mi casa en el bosque Kokiri… de inmediato lo escondí debajo de la cama.
— ¿Por qué no me lo dijiste, Andrea? —lo interrogó Link pasmado rozando sus rostro con el de su elfa.
— Porque no quería perturbarte la infancia, Link. —explicó la mencionada comenzando a excitarse poco a poco. —Quería que llevaras una vida normal como cualquier persona… Pero siempre supe que experimentarías estas cosas que te están pasando…
— Con que es eso… —Link empezaba a entender cada palabra que la peliplateada decía. — Espero que no te enojes por lo que te voy a decir pero, no pude evitar masturbarme pensando en ti. Si Zero no hubiera aparecido…
Andrea volvió a posar sus labios con los de su elfo para tranquilizarlo, lo importante fue que Link se quitara ese peso de encima.
[ADVERTENCIA: LEMON]
— Que bueno que me lo dijiste… Porque te amo, Link… —declaró Andrea su amor besándolo en el cuello, haciéndolo gemir.
— Y yo a ti… —respondió Link entre gemidos tocando el trasero de su chica.
— Quiero aclarar… que es nuestra primera vez, Link… — expresó la mujer entre besos. — Los dos somos vírgenes, pero podemos aprender juntos…
Fue asi como Andrea decidió recordar lo que habia leído en ese libro que las gemelas le otorgaron, para empezar, comenzó a manosear a su hombre su torso, hasta llegar a la entrepierna y sentir la dureza.
— Wow… Sí que te endureciste, ¿verdad? —dijo la mujer esbozando una sonrisa seductora.
Andrea entonces decidió abrirse la camiseta verde y la cota de malla revelando sus medianos senos pasmando a Link.
— Esos son los senos que toda mujer poseemos. —comentó Andrea haciendo que su elfo tomara uno de sus pechos para sentir placer.
Link se miraba muy embobado mirando y sintiendo los pechos de su protectora, era la primera vez que tocaba a una chica y que mejor que su protectora que lo había estado ayudando a crecer como todo un guerrero.
De repente Link sintió como Andrea lo abrazaba contra uno de sus senos.
— Chúpamelos… Succióname las tetas… —le pedía la protectora entre gemidos indicándole como.
Link empezó a succionar los pezones con la ayuda de su elfa, lo hacía de forma un poco torpe, pero gracias a que Andrea no daba señales de quejarse ni nada, Link comenzó a ganar confianza y a continuar succionando los senos con maestría haciendo que Andrea gimiera ya en voz alta de placer.
Fue en ese momento cuando la mujer logró dejar salir el miembro erecto de su elfo al aire.
— Link… Déjame probar tu miembro una vez más… —le rogó Andrea mirándolo con lujuria en el rostro.
Sabiendo muy bien lo que venía a continuación, Link accedió a dejar que su mujer tomara la iniciativa metiendo el miembro en sus labios, a diferencia de la primera vez en el pantano, Link no sentía tanta vergüenza, sino el sumo placer que su propia protectora le daba.
— Ah… Andrea… Tu lengua se siente bien… —gemía el chico muy excitado.
La ex androide hacia lo que indicaba ese dicho libro, pero aparte lo hacía por puro morbo y placer, la chica seguía subiendo y bajando su rostro mientras seguía dándole el mejor de los placeres orales como podía.
— ¿Te gusta, Link? ¿Te gusta mucho más que como Zero te lo chupaba? —le interrogaba Andrea mientras disfrutaba el pene de su protegido.
— ¡S-Si! ¡Eres muy buena! —respondió Link gimiendo sin vergüenza alguna.
Fue asi como Andrea comenzó a meter la velocidad en la labor placentera, entonces Link comenzó sentir espasmos y comprendía más o menos lo que pasaría a continuación.
— ¡And-Andrea! ¡Creo que me voy a correr! —advirtió Link resistiendo lo más que podía para no venirse.
— Hazlo… ¡Vente en mi boca! —pidió la ex androide que no se contuviera.
Tal como Andrea le habia dicho, Link se vino en la boca de su protectora lanzando una cierta cantidad de chorros viscosos de semen en la cavidad bucal.
La mujer sintió un gran gusto por ese líquido blanco que se lo terminó pasando, mas también se tragó una cantidad restante que no habia alcanzado a pasar por los labios.
— Delicioso… Eres todo un semental, Link. —lo elogió Andrea satisfecha.
— No pensé que fueras a ser toda una experta… —respondió Link sonriente por el comentario.
— Solo hago lo que el li-libro me dice, ¿De acuerdo? —tartamudeó Andrea en modo tsundere.
La elfa entonces se bajó la ropa interior revelando su ya humeda vagina haciendo que Link comenzara a sentirse más excitado que de costumbre mirándole medio 'desnuda', era la primera vez que veía la vagina de una mujer.
— Esta es la vagina que tenemos las mujeres… —explicó Andrea abriendo sus labios mayores.
— A-Andrea… ¿Pu-puedo pedirte algo? —preguntó Link medio nervioso.
— ¿Qué Link?
— ¿Me dé-dejas hacerte lo mismo? ¿Cómo lo hiciste conmigo? —argumentó el elfo mostrando curiosidad.
— C-Claro, Link… Solo trátala bien… Es un área muy delicada. — Andrea le dio permiso para que Link le dara el mismo placer que ella misma le brindaba.
En ese momento, el elfo se acercó lentamente hacia la intimidad, y siguiendo las indicaciones de su chica, Link metió su lengua dentro de las paredes vaginales, lógicamente era algo torpe para ser su primera vez.
— ¿Lo-lo hago mal, Andrea? — preguntó Link mientras lamia de esa forma.
— N-No, Link, lo haces bien… ¡Ah! —respondía la mencionada cuando de pronto sintió la lengua adentrarse de mas en las vías vaginales. — ¡Justo ahí!
Andrea comenzó a presionar la cabeza de Link contra su sexo mientras este lamia su intimidad adquiriendo poco a poco experiencia en ese ámbito sexual complaciendo a su chica de alguna forma.
Fue en ese preciso momento, cuando Link sintió como un pequeño caramelo y al momento de lamerlo, los gemidos de la ex androide empezaron a tornarse fuertes.
— ¡Link! ¡Eso es! ¡Lámeme el clítoris! —gritaba Andrea incitándolo entre gemidos.
El elfo hizo lo que le decía, las piernas de la mujer comenzaban a temblar a medida que se sumía en el mar de placer que su hombre le brindaba de no mantener su agarre en la cabeza de este.
Andrea sentía una maravillosa y espectacular sensación en todo ser por lo que ya no le importaba si alguien escuchaba sus gemidos.
— ¡Link…! ¡Creo que no resisti- Ahh! —fue lo último que dijo Andrea antes de llegar al orgasmo dejando fluir sus jugos vaginales en la boca de su querido elfo.
Link tragó a duras penas lo que se bebía de su mujer y después alejó su cabeza de la intimidad para mirarla a los ojos.
— L-Lo siento. —se disculpaba Link creyendo que la había lastimado.
— No te disculpes… Me has hecho sentir muy bien… —declaró Andrea esbozándole una cálida sonrisa haciéndole ver que no le había hecho nada malo en lo absoluto.
— ¿De verdad?
— De verdad, Link. Ahora la parte final de este 'entrenamiento'. —manifestó la elfa rozando sus partes íntimas con las de su pareja. —Un hombre y una mujer se unen para formar un solo ser, ¿estás listo?
Link asintió con la cabeza ante la proposición, no habia marcha atrás ante lo que iban a hacer, ya tomaron su decisión y fue entonces cuando Andrea se insertó el pene dentro de su vagina lanzando un pequeño quejido de dolor al sentir como se adentraba en su ser y lo que asustó a Link fue ver como una pequeña y leve cantidad de sangre se escurría de la intimidad de su amada.
— ¡Pe-Perdóname! ¡No fue mi intención! —se disculpaba alarmado.
— E-Es normal, Link… A casi a todas las mujeres nos pasa eso cuando dejamos de ser vírgenes… Ah… —argumentó Andrea lanzando gemidos eróticos.
Fue a partir de ese momento cuando ambos dejaron de ser vírgenes y mandaron al diablo la castidad que se les habían imputado en el reino de Hyrule, a decir verdad Zero tenia razon en ya no reprimir sus ganas de complacerse el uno al otro.
— ¡Si…! ¡Eres muy bueno…! —gimió la peliplateada haciendo sentadillas a velocidad lenta tomándose las manos de su elfo. — ¡Aprendes muy rápido!
— ¡Eres u-una excelente profe-fesora, Andrea! —dijo Link entrecortado emitiendo gemidos de placer.
Andrea sintió como el dolor desaparecía para luego convertirse en placer con las sentadillas que fue haciendo, fue asi como Link comenzó a hacer de su parte ayudándola a subir y bajar las caderas.
— ¡Asi…! ¡Asi Link! ¡Complace a tu querida elfa! —Andrea le imploraba gimiendo eróticamente.
La peliplateada abrazó a su elfo besándose mientras poco a poco la penetración comenzaba a subir la velocidad de manera uniforme a medida que ambos aprendían a complacerse el uno al otro. En ese momento Link tomó sin pudor las nalgas de su novia, ya perdiendo el miedo que lo invadía hace tiempo.
— ¡Tu pene se siente muy bien…! ¡Me estás haciendo sentir mujer! — Andrea gemía sin pudor alguno.
— ¡Tu vagina la siento apretada…! —siseaba Link mientras metia y sacaba su miembro de la intimidad de su chica.
— ¡Es que me haces sentir también…! —comentaba Andrea al borde de la locura. — ¡Ohh! ¡Creo que me vendré pronto!
— ¡También yo! ¡No lo resisto más! —le avisó Link comenzando a sentir espasmos.
— ¡Ah! ¡Oh! ¡Vente…! ¡Dispara tu semen dentro de mí! ¡Link! —le imploraba la chica que ya no se retuviera.
Después de hacer el amor unos minutos más, ambos llegaron a un estruendoso y gran orgasmo con Link derramando su esencia dentro de su elfa, quien fluía sus jugos vaginales desde su intimidad.
[FIN DEL LEMON]
— Eso fue increíble… —articuló Andrea satisfecha descansando sobre el torso de su chico.
— Ni que lo digas… Aunque sí cruzamos la línea, ¿Qué pensará la gente de Hyrule? —respondió Link en el mismo estado viéndose preocupado por la opinión de esas personas.
— No creo que a nadie le importe eso, Link. Lo hecho, lo hecho está. — comentó Andrea posando sus labios con los de su hombre. — ¿Recuerdas al tipo que se habia adueñado del rancho de Malon?
— ¿Ingo?
— Recuerdo perfectamente que tomaste la iniciativa para no dejar que ese bueno para nada me secuestrara y me hiciera cosas horribles, desde ese momento he sabido que eres un buen hombre con el que quiero estar el resto de mis días. —declaró Andrea sus sentimientos asombrando a su elfo.
— Andrea…
— He sido tu protectora durante mucho tiempo, pero ahora nos protegeremos los unos a los otros a partir de este momento, como una pareja que somos, y junto a Zero… ¿Qué te parece?
Eso le cayó de sorpresa a Link, su ahora novia le había declarado su amor más sin embargo involucró a Zero, no estaría de todo mal tener lo que podrían ser sus dos novias o algo parecido.
— Por mí encantado, Andrea. — accedió Link besando a su chica en los labios.
La mujer correspondió el beso y asi estuvieron por unos minutos hasta que separaron sus labios para recuperar algo de aire.
— Creo que ya es tiempo de continuar con la travesía, ¿no crees? —comentó Andrea recordando terminar con la misión pendiente.
— Es cierto, lo olvidé, hay que irnos. —Link reconocía que se había distraído con ella haciendo sus 'cosas'.
Los dos elfos se vistieron de vuelta, ya sin pudor alguno en verse el uno al otro como antes, de inmediato procedieron a subirse la escalera del pozo y alcanzar la superficie juntos.
En ese momento, se llevaron una gran sorpresa al momento de respirar el aire de afuera.
FIN DEL CAPITULO 17
