DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.

CAPITULO 21 – BUSQUEDA DE UNA PERSONA DESAPARECIDA I

AMANECER DEL PRIMER DIA

~QUEDAN 72 HORAS~

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SUR DE LA CIUDAD RELOJ

Después de liberar los cuatro lugares que Tael les habian mencionado antes, nuestros héroes decidieron tomarse un descanso de su rutina y hacer otras cosas para despejar sus mentes.

— ¿Qué hacemos el dia de hoy? —preguntó Mikhail por la acción que iban a tomar.

— No lo sabemos… Hay mucho que hacer por lo que veo. — respondió Zero al respecto reconociendo que les costaría trabajo acostumbrarse a la vida cotidiana.

— Por lo menos nos quitará todo ese estrés por el que hemos pasado en estos días. —comentó Link coincidiendo con las palabras de la peliblanca.

Asi fue como todo el grupo se puso a explorar todo la ciudad, hablaban con personas cuidando de no quitarle mucho su tiempo mientras cada uno de ellos estaba trabajando en los preparativos para el carnaval.

Luego se fueron a jugar unos minijuegos que ciertos negocios ofrecían obteniendo cierta clase de premios por sus habilidades.

Para las diez de la mañana, se dirigieron al este de la ciudad de reloj solo para toparse con alguien que no esperaba ver, el hombre tenia el mismo aspecto que los hermanos Gorman y la personalidad igual, pero vestía de una camiseta de manga larga de color azul rojo y pantalones de color amarillo oscuro.

— ¿Ingo? ¿Qué hace ese amargado aquí? —inquirió Link extrañado.

— Ni idea… Pero sigámoslo. — indicó Andrea siguiéndolo intentando no levantar sospechas.

— Nosotros nos quedamos. — dijo Zero reconociendo el riesgo de conmocionar al tipo en cuestión.

— ¡Pero quiero entrar! —Mikhail hacia un puchero.

— ¡No podemos llamar la atencion, Mikhail! —Zero le respondió de la misma manera de forma graciosa.

Link y Andrea siguieron a Ingo caminando como unos ciudadanos comunes para que el hombre en cuestión no sospechara de sus acciones hasta que entraron hacia lo que resultaba ser la oficina del alcalde.

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RESIDENCIA OFICIAL DEL ALCALDE.

Los elfos se metieron a la oficina del alcalde y fue ese preciso momento cuando oyeron la conversación de Ingo con una mujer esbelta peliverde de la siguiente manera.

— Soy de la compañía Gorman. Tengo una cita con Madame Aroma… — dijo el tipo el motivo por la que atendería el asunto con la mencionada.

— Oh, ¿de verdad? Entonces puede pasar cuando quiera. —la peliverde le daba el permiso para dejarlo pasar.

— ¿Madame Aroma? —murmuró la elfa tras oir la conversación en voz baja.

— Creo que hay que encontrarla para hablar con ella. —comentó Link en el mismo tono oyendo la conversación. — ¿Pero en donde esta?

— Según escuché que está en el cuarto de la derecha. —le susurró Andrea respondiéndole la pregunta.

— Bien, hay que hablar con esa persona. —dijo Link decidido.

— ¿Por qué, Link? —preguntó Andrea por la razon de esas palabras.

— ¿Recuerdas el cuaderno de los bomber? —le inquirió Link por el dicho objeto que les fueron dados hace mucho.

— Es verdad… La regla es ayudar a las personas que podamos, hace mucho que lo habíamos olvidado, gracias a eso hemos podido impedir que Romani y Cremia les pasara esa desgracia y mucho más. —argumentó la elfa entendiendo la razon de sus acciones. — Creo que esa mujer tendrá sus razones para darle cita a alguien. Vamos, mientras esos dos se distraen.

Link asintió y se dirigieron hacia la puerta de la derecha para entrar no sin antes de tocar hacia lo que era el salón de la mencionada al que encontraron sentada en un sillón, era una señora algo rellena, pero no de todo gorda de cabellos rojizos y vestido amarillo elegante.

— Buenos días. —los saludaron los elfos.

— Vaya vaya. ¿Están en un viaje de estudios? ¿O acaso uno de ustedes es el experto en personas desaparecidas que he contratado? —les respondió la mujer en tono casual pero a la vez elegante.

— ¿Expertos en personas desaparecidas? —Link se quedó extrañado ante la afirmación de la pelirroja.

— Si, si, si. Ustedes dos tienen cara de profesionales. — declaró la pelirroja segura.

Madame Aroma les describía el aspecto de la persona que mujer quería que ellos encontraran, alguien que conocía muy bien.

— La persona que quiero que localicen es mi hijo, Kafei. —declaró la pelirroja el trabajo que les daba.

— ¿Kafei? —cuestionó Andrea al oir el nombre por primera vez.

— Lo conocen, ¿no?

— No, señora, no lo conocemos, lo siento. —Link negaba ante la pregunta al no saber, y de hecho no saber nada de su hijo hasta ahora.

— ¿De verdad? Desapareció hace un mes. ¡Es terrible! Estoy muy preocupada. No puedo ni comer y he perdido cinco kilos. Pero no saben nada de él, ¿verdad? —dijo Aroma mostrando preocupación y paranoia por el paradero de su hijo.

— No… No tenemos idea en donde puede estar en estos momentos, disculpe. —negó Andrea al no tener información sobre ese sujeto.

— Oh, es terrible… ¿Qué me dicen? ¿Lo buscaran? —les preguntaba Aroma si estarían dispuestos a buscar a Kafei.

— ¿Qué dices, Andrea? ¿Lo buscamos?

— De acuerdo, encontraremos a su hijo. — accedió la elfa a la petición de la pelirroja.

— Oh, por supuesto. Son unos expertos. ¡Bien, cuento con ustedes! —declaró Aroma contenta con su decisión regalándoles lo que resultó ser la máscara de Kafei, esa mascara tenia pelos morados por lo que eso le ayudarían a encontrar pistas sobre el paradero del chico.

— Muchas gracias señora, con su permiso. —se despidió Link retirándose con su chica de lugar.

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ESTE DE LA CIUDAD RELOJ

Los elfos salieron de la oficina con el nuevo propósito que les fueron dados por la alcaldesa de encontrar a su hijo Kafei.

— ¿Qué onda? ¿Pasó algo? —les preguntó Mikhail al verlos.

— Pues resulta que tenemos una tarea que hacer. — respondió Andrea dandoles a conocer la nueva mision que les fueron encomendados.

— ¿Cuál tarea, Andrea? —indagó Zero tras escuchar esa noticia.

— Pues… Tenemos que encontrar a una persona desaparecida. — respondió Link al respecto.

— ¿Persona desaparecida? ¿A quién? —preguntó Mikhail.

— A un tal Kafei. Esta mascara tal vez nos ayudará a encontrar pistas sobre su paradero. —explicó Andrea mostrándoles la dicha mascara.

— Asi que seremos investigadores, ¿no es asi? —expresó Mikhail entusiasmado en su usual tono infantil.

— No todo en la vida se trata de pelear, Mikhail. —le aclaró la elfa el motivo.

— Pues que opción tenemos. —finalizó Zero antes de ponerse a trabajar en la investigación con ellos.

Se pasaron la mayoría del día buscando alguna pista sobre Kafei con la ayuda de la máscara, hubo personas que si lo habían visto, que no sabían quién era, asi como otros de plano no lo conocían ni sabían nada de él.

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COSTA DE LA GRAN BAHIA

En medio de las costas, una mujer de largos cabellos plateados igual a Andrea estaba tirada en la orilla de la playa, solo que la diferencia era su piel era mucho más brillante que la de cualquier ser humano, de hecho, parecía ser de metal.

— ¿D-Dónde estoy? ¿Dónde están las maquinas? —la chica en cuestión intentaba levantarse a duras penas.

Fue asi como la mujer tomó la decisión de explorar el mundo de Termina, sin percatarse de varias sorpresas que se encontraría en el camino.

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DE VUELTA A LA CIUDAD RELOJ – 4:30 DE LA TARDE

Mientras tanto, Link y los demás seguían entrevistando a las personas con respecto a Kafei, fue en ese preciso momento cuando vieron a un Goron con una gorra que parecía ser del cartero.

— ¿Qué hace un goron aquí? —preguntó Link viéndolo entrar a un lugar.

— No tengo idea, pero sigámoslo. —indicó Zero tomando la iniciativa.

Fue asi como Link y Zero decidieron seguir al Goron mientras Andrea se quedaba a cuidar a Mikhail.

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POSADA DEL PUCHERO

Link y Zero entraron a lo que resultó ser la posada del puchero viendo como el Goron hablaba con una hermosa y esbelta mujer pelirroja, a lo que a Link le llamó fuertemente la atención.

— Anju… —dijo Link sorprendido tras identificarla inmediatamente.

— ¿La conoces? —le preguntó Zero al ver su reacción.

— Ella vive en el Pueblo Kakariko de Hyrule, aunque tuve que lidiar con un montón de gallos. —le explicó Link riéndose ante eso último.

Ambos vieron la conversación entre la pelirroja y el goron sin meterse, aunque Zero vio como este le daba una especie de una carta roja a la mujer con sospecha y curiosidad a la vez.

Al ver al goron cartero alejarse de la recepción, Link se puso la máscara para poder hablar con Anju.

— Buenas tardes, Anju. —la saludó Link con la máscara puesta, llamándole la atención a la mujer.

— ¡Oh! ¡Hola! Por lo que veo sabes cómo me llamo, ¿no es verdad? —lo saludó la mencionada en tono alegre. — ¿Y ustedes están buscando a Kafei?

— Si, lo estamos buscando. —afirmó Zero.

— ¡Tengo algo que pedirles! Kafei… Tengo una pista… que los ayudará a encontrarlo. —les comentó Anju teniendo algo que los ayudaría a seguir con la investigación.

— ¿Una pista? —preguntó Link al oir la declaración.

— Se los diré a esta noche a las once y media, por favor vengan a nuestra cocina, hablaremos entonces. — les anunció Anju la hora a la que debían regresar.

— ¿Esta noche? —Zero le pedía confirmar su reunión.

— Si, vengan en la noche, les dejaré la puerta abierta para que puedan entrar. —les afirmó Anju su compromiso.

— Gracias. —agradeció Link su gesto retirándose con Zero.

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ESTE DE LA CIUDAD RELOJ

Link y Zero salieron de la posada después de aceptar la propuesta de ir a ver a Anju en la noche.

— ¿Descubrieron algo? —les preguntó Andrea si había algún movimiento.

— Pues encontramos una pista, Anju hablará con nosotros esta noche. —respondió Zero haciendo que a Andrea se le viniera a la mente el nombre.

— Esperen, esperen. ¿Anju está aquí? —les cuestionaba la elfa pasmada.

— Si, Andrea. Trabaja como recepcionista de la posada. —le aclaró Link al respecto.

— Voy a comprobar un segundo. —declaró la mencionada dirigiéndose hacia la posada.

La elfa no tardo ni cinco segundos para volver con el grupo con la cara impresionada.

— No puedo creerlo, en verdad es ella. —farfulló Andrea tras correr deprisa en ese estado. —Ese lugar nos aguarda muchísimas sorpresas. Y bien, ¿A qué horas nos reuniremos con ella?

— Dijo que en la noche a las once y media. —respondió Zero dando la hora de la cita.

— De acuerdo, entonces a las once y media hay que estar ahí. —Andrea y los demás acordaron llegar puntuales a la cita.

Fue asi como para matar el tiempo decidieron despejarse un ratito saliendo de la ciudad hacia el campo de termina.

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CAMPO DE TERMINA - 6:00 PM ~Quedan 60 horas~

La tarde había caído en un instante, Link y los demás decidieron observar el hermoso atardecer sentados frente a la excelente vista de la costa de la Gran Bahía.

— Hemos pasado por muchas aventuras, ¿no creen? —dijo Link tranquilamente.

— Bastantes, Link. De no haber sido por ese vórtice que nos trajo acá… Jamás habría experimentado esta clase de cambio sino fuera por el hecho de que decidí ser su compañía y entonces, sentí algo que me pedía detener mis crueldades y dejar esa vida que tenía cuando tenía esa flor parasita sobre uno de mis ojos. —argumentó Zero reflexionando sus acciones.

— Es por eso que ya no sentías necesidad de que un dragón terminara con tu vida, ¿verdad? — habló Andrea comprendiendo las palabras de su amiga.

— Probablemente, aquí las personas no me ven con malos ojos, tengo que confesar que al principio sentía raro que no me miraran así, al contrario, me miraran con amabilidad, como si les diera confianza.

— Bueno, es que ellos no conocen tu pasado, y es mejor así. —comentó Link al respecto sobre las palabras de la ex entonadora.

— Entiendo… A pesar de que empezamos con el pie izquierdo y fui una mujer muy déspota antes, ustedes dos han sabido tenerme paciencia, ya que ninguna otra persona en mi mundo jamás lo habría hecho, es verdad que he hecho muchísimas cosas de las que no estoy orgullosa y que perjudicaron a las personas, ustedes me hicieron la persona que soy ahora, he cambiado mi mentalidad gracias a su compañía. —Zero se sentia agradecida por hacerla cambiar de actitud y su forma de ser.

— Todas las situaciones ameritan cambios, Zero. A mí también me pasó lo mismo cuando conocí a Link y las aventuras que hemos tenido juntos. —comentaba Andrea cuando de pronto se escuchó un ruido de una rama rompiéndose al ser aplastada.

Al darse la vuelta vieron algo que los dejaron atónitos y sobre todo a Andrea.

— Tu… Tú eres yo… — expresó la elfa impactada.

La persona que estaba parada en frente de ellos no era nada más ni menos que la misma peliplateada del mismo aspecto que la elfa, aunque esa si tenía orejas humanas pero lo que le llamó la atención a Andrea, es que su piel no parecía de un verdadero ser humano ya que habia rastro de grietas en la parte de arriba de los hombros y en las piernas.

— ¡Es mi otra yo de Androide! — declaró Andrea percatándose de que se trataba su otra yo.

— ¡¿Qué dices?! — respondió Link impactado.

— ¿Qué rayos? ¿Hay dos Andreas? —Mikhail hacia un puchero en ese estado.

— Vaya vaya, nunca pensé que me encontraría a una mujer igual que yo… —habló la otra Andrea en tono frio.

— ¿Qué vienes a hacer aquí? Explícate. — Andrea le demandaba que le respondiera el motivo de su presencia apuntándole con la espada.

— ¿Vas a pelear? —la retaba la otra yo desenvainando la suya dispuesta a agarrarse a golpes. — Si es asi. ¡Demuéstrame lo que eres capaz!

[NieR: Automata OST: Dark Colossus – Kaiju (Medium/Instrumental)]

Sin dudar ningún segundo, Andrea decidió cargar contra su otra yo chocando fuertemente sus espadas, en ellas habia una mirada intensa, una mirada de dos rivales que tenian tantas ganas de enfrentarse.

— ¿Crees que a ese nivel eres capaz de hacerme frente? —su otra yo Androide hablaba en tono de burla y retador a la vez.

— Jamas subestimes… ¡A una Hyliana! — respondió Andrea molestándose.

La elfa apartó a la androide por medio de un corte horizontal, el rostro asombrado de la androide expresaba impresión, por lo que decidió salir a la ataque y chocar las espadas una y otra vez de forma muy frenética.

La Andrea androide intentó hacerle un corte en el tórax, pero la elfa se protegió con el escudo causándole un desbalance que por poco la tumba, ese fue el momento cuando la verdadera Andrea le infligía un grave daño en la cadera haciendo que suelte la espada y la ponga a su merced.

[FIN DE LA CANCION]

— Me ganaste… Eres muy buena. —la androide admitió su derrota reconociendo su fuerza.

— ¿Estas bien? —Link corría a ver si su elfa no estaba lastimada.

— Si, no me pasó nada. —le afirmó la elfa para luego voltear hacia su contraparte. — Ahora, ¿dinos que viniste a hacer aquí? ¿Cómo llegaste?

— Es una larga historia, pero ya que insisten pues se los contaré. —dijo la Androide poniéndose de pie como si nada recogiendo y guardando su espada.

— Te escuchamos. —declaró Andrea siendo todo oídos.

— Puede que no recuerde muchas cosas, y que ustedes no lo entiendan, pero digamos que vengo de una línea temporal alternativa en donde yo, y los otros dos androides habíamos vuelto a tener energia gracias a los pods. —comentó la Andrea androide dejando estupefactos a los presentes.

— Aguarda un segundo. ¿Dices que volviste a la vida gracias a los pods que los seguían? —le interrogó la elfa para estar segura.

— Obvio que sí. —afirmó la mujer androide.

— Que yo sepa escuché que los pods solo obedecían las ordenes que las androides les da, no creo que hubiera tenido la voluntad de hacer algo asi. — opinó Andrea confundida al respecto, sorprendiendo a la otra por sus conocimientos.

— ¿Cómo pareces tener conocimiento sobre mi o un asunto relacionado sobre los YoRHa? —cuestionó la androide en ese estado. — ¿De dónde escuchaste esto?

— Porque… —Andrea le afirmó algo que dejó perpleja a su contraparte. — Yo también fui una androide.

— ¿Qué? —su otra yo palidecía de la impresión. — No hablas en serio. Bueno, de cualquier forma, justo cuando re abrí los ojos, veía a 2B y a 9S vagando por distintos lugares de la tierra desolada, a escondidas, como no habia nadie quien nos diera ordenes, y gracias a que ese asqueroso comando desapareció de la faz de la tierra, pues estuve haciendo lo que se me daba la gana, cuando de repente, una gran grieta partió el cielo en dos y fui absorbida por ese vórtice, fue asi como llegué aquí. —argumentó la Androide la forma que terminó en Termina. — ¿Y tu? ¿Cómo llegaste a tener esas orejas raras?

— Es una larga historia digamos, pero unas diosas de Hyrule recogieron mi cuerpo y me transformaron en esto que ves ahora, una Hyliana. —explicó Andrea en un corto resumen. — Y lo del comando pues te lo paso, pues hay ciertas personas que repudian a los líderes.

— ¿Sabes algo de la comandante? ¿Acaso tú también viviste lo mismo que yo? —le preguntó la androide expectante.

— Si… Mis compañeras murieron en Pearl Harbor y en ese entonces los comencé a odiar y decidí desertar. —declaró la elfa sorprendiendo más a la androide.

— No sé cómo decírtelo… Con todo lo que me estas contando, comienzo a darme cuenta de que tú y yo somos muy parecidas. — expresó Andrea la androide en ese estado.

— Podria decirse, podrás hacer tu vida como tu quisieras. — asumió Andrea poniéndose de pie.

— ¿Cómo te llamas? —le preguntó la androide por su identidad.

— Lo mismo que tú. Atacante Numero 2. Pero todos me dicen Andrea. —respondió la mencionada.

— Andrea… Es un bonito nombre. — comentó la androide esbozando una sonrisa sincera. — Me imagino que son estas personas que te acompañan, ¿no es verdad?

— Correcto, él se llama Link, ese dragón blanco se llama Mikhail y esa se llama Zero. —Andrea les presentaba a cada uno de los integrantes de su pandilla.

— Mucho gusto. A propósito, no deja de llamarme la atencion esa cosa gigante que esta en el cielo. — los saludó la androide para luego argumentar las dichas palabras señalando a la luna.

— Esa luna amenaza con destruir toda Termina y a su gente. —respondió Link alarmando a la mujer.

— ¿Qué dices? ¿Esa cosa va a destruir todo esto? — demandó Andrea androide palideciendo ante la afirmación. — ¡Tienes que estar bromeando!

— A2, tranquila. —Andrea le pidió que se calmara posando una mano sobre su hombro. — Creo que ya hemos encontrado la manera de detener la catástrofe.

— ¿Cómo? —le inquirió la mencionada para estar segura.

— Tael, la hermana de Taya, nos pidió que fuéramos a liberar los pantanos, las montañas, la playa y el cañón. Y eso hicimos. Ahora nos falta llamar a los seres gigantes para ver si esto funciona como nos dijeron. —argumentó Link la odisea por la que pasaron.

— ¿Creen que eso funcione? —indagó A2 no muy convencida por las palabras.

— No sabríamos decirte con certeza, pero cuando truenen los fuegos artificiales en la noche del tercer dia, nos subiremos a la torre de la ciudad reloj y asi sabremos la verdad. —comentó Andrea comprendiendo las palabras de su otra yo.

— Chicos, ¿No se les estan olvidando algo? —los llamó Taya al percatarse que la hora que era.

— ¿Qué? ¡Ah! ¡Tenemos que reunirnos con Anju! —Link expresaba susto al recordar la hora de reunirse con la chica en cuestión.

— ¿Qué les pasa? ¿Por qué esas caras? —les cuestionó A2 por los rostros de los chicos.

— Es que estamos buscando a una persona y pues ella nos dará una pista de su paradero en la posada, vámonos. —explicó Andrea mientras salía corriendo con A2 sin entender mucho de ese lio.

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ESTE DE LA CIUDAD RELOJ – 11:25PM

Link y los demás corrían con el alma que los llevaban al diablo, A2 no comprendía muy bien el motivo, pero entendía que era un asunto muy urgente que debían de atender cuanto antes.

— Mikhail, quédate con A2, volveremos en un ratito, ¿de acuerdo? —indicó Andrea poniéndose la máscara de Kafei en lo que entraba con los demás a la posada dirigiéndose a la reunión con Anju.

— ¿Me puedes al menos explicar a quién están buscando? —A2 le preguntó al dragón sintiendo curiosidad.

— Buscamos a un tal Kafei. Lleva mas de un mes desaparecido, es todo lo que se. —respondió Mikhail al respecto.

— Ya veo… —comentó la androide a secas mostrando indiferencia.

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LA POSADA DEL PUCHERO

Faltaba poco para las once y media de la noche y Link, Andrea y Zero llegaron a la posada encontrándose a Anju esperándolos sentada.

— Llegan justo a tiempo. —los saludó la chica.

— Hola Anju, llegamos a la hora que nos dijiste. —respondio el elfo devolviéndole el gesto.

— Seguro. — Anju se puso de pie y se dirigía hacia la cocina. — Vengan conmigo.

Y asi fue como los cuatro se dirigían hacia el dicho lugar de la reunión, no tenian idea de lo que Anju tenia planeado hablarles a estas horas de la noche.

— Llegamos. —declaró la pelirroja tras poner un pie en la cocina junto a los demás. — Bueno… Siento molestarlos tan tarde.

— No, al contrario. —respondió Link dando a entender que no le importaba en absoluto.

— Bien, es acerca de él… Kafei. —Anju procedía a continuar hablándoles sobre el asunto. — He recibido una carta suya.

— ¿Una carta? —Andrea preguntó por el dicho objeto.

— Extraño, ¿verdad? Recibir una carta de una persona desaparecida… ¡Pero estoy completamente segura que es de él! —asumió Anju teniendo esperanza de que la carta sea suya.

— ¿Segura de que es su carta? —la interrogó Zero esperando su confirmación.

— Por supuesto que sí. —aseveró la pelirroja segura. — Está muy claro… para mí. ¡Por favor! Aquí tienen mi carta. Se los pido de corazón, échenla en un buzón. Cuando se la entreguen… Cuando él la reciba… ¡Seguro que ustedes podrán encontrarlo! Por favor, díganle que yo, Anju, lo estoy esperando. Es todo lo que le pido. Después de verlo… Cuéntenme como está. Estoy asustada… Yo… No puedo hacerlo.

— Lo haremos, Anju, déjanos a nosotros. —accedió Link a cumplir con la petición que se les daba.

— Gracias… Muchas gracias… —la pelirroja respiró aliviada por la respuesta de los chicos dándoles la dicha carta.

— Es esa carta. La carta que el Goron cartero le dio. —comentó Zero contemplando el objeto.

— Por favor, métanla en el buzón antes de que los carteros recoja las cartas mañana. —les pidió Anju que realizaran la dicha acción rapidamente.

— Gracias, nos vemos. — se despidió Andrea retirándose del lugar con los demás.

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ESTE DE LA CIUDAD RELOJ

Mientras tanto, Mikhail se habia quedado dormido y A2 se estaba recargada en la barriga cómodamente pensando en muchas cosas.

Fue en ese preciso segundo que Link y los demás salieron de la posada con el propósito de meter la carta al buzon.

— Parece que Mikhail se quedó dormido. —comentó Zero viendo a su dragón durmiendo cómodamente.

— Asi parece, creo que cualquier ser vivo se duerme de esa manera. —dijo A2 comenzando a comprender la naturaleza de los seres vivos. —Seguro a eso se le llama respirar o algo asi.

Mientras tanto, Link y Andrea buscaban un buzón para meter la carta, cuando encontraron uno cerca de la oficina del alcalde, era uno de color rojizo.

— ¿Vas a poner el buzón aquí? —preguntó la elfa.

— Si, tal vez la vengan a recoger aquí mañana. —argumentó Link justo antes de poner la carta en el buzón.

— Bien, ahora hay que dormir porque mañana tenemos mucho que hacer. —finalizó Andrea regresando juntos con el grupo y asi descansar lo que podían antes de empezar con la labor al dia siguiente.

FIN DEL CAPITULO 21

NOTA:

COMO USTEDES PODRAN OBSERVAR, DECIDI PONER A A2 ANDROIDE COMO SU CONTRAPARTE ALTERNATIVA A LA VERDADERA. ESPERO LES HAYAN GUSTADO POR QUE EN EL SIGUIENTE CAPITULO HABRAN MUCHAS SORPRESAS.

NOS VEMOS EN EL SIGUIENTE CAPITULO, CAMBIO Y FUERA.