DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.
CAPITULO 22 – BUSQUEDA DE UNA PERSONA DESAPARECIDA 2: APARICIONES INESPERADAS.
/
CIUDAD RELOJ –SEGUNDO DIA
Habían transcurrido varias horas desde que Anju les dio la carta de Kafei para que la depositaran dentro de un buzón, ahora solo era cuestión del tiempo para que los carteros hicieran el trabajo enviar la carta a la persona que estaba desaparecida.
— Bien, ¿Qué haremos ahora? —preguntó A2 un tanto aburriéndose.
— Esperar. —respondió Andrea de forma casual.
— Recuerdo haber visto el horario de ellos, desde las ocho de la mañana salen a trabajar. —asumió Link la hora de los dichos carteros.
— Mientras demos una vuelta a la ciudad para hacer tiempo. —sugirió Zero para quitarse el aburrimiento.
— Supongo que eso nos ayudará a distraernos un rato. —A2 coincidió con las palabras del grupo, quería aprender cosas nuevas y todo.
Y asi fue entonces cuando todos se pusieron a explorar la Ciudad Reloj, todo eso era nuevo para la androide, era una nueva experiencia que ella nunca tuvo en su mundo desolado luego de perder a sus compañeras hace un tiempo atrás.
— ¿Cómo te la estás pasando? —le preguntó Andrea por su estancia.
— No esta tan mal, nunca me dí cuenta de lo hermoso es este mundo. —expresó A2 satisfecha por el ambiente.
— La vida nos sorprende de mil maneras. —Link comprendía las palabras de la chica.
La androide asintió con la cabeza, y asi estuvieron platicando sobre cosas anecdóticas y cosas asi hasta que llegaron al oeste de la ciudad y fue entonces cuando se encontraron con esos carteros, y no eran unos cualquiera. Eran unos a los que a Link y a ambas Andreas les parecieron familiar, era como si el tiempo se hubiera detenido.
— Pero si son… —expresaba Andrea atónita.
— 2B… —secundó A2 en el mismo estado.
— Y 9S… —dijo Link pasmado.
A los que veían atónitos no eran nada más ni menos que los androides YoRHas Numero 2 tipo B y Numero 9 tipo S, también conocidos como 2B y 9S respectivamente, pero lo que llamó la atencion fue que ambos llevaban una mochila roja y gorra en el mismo color.
— Ustedes… ¿Qué están haciendo aquí? —les indagó A2 echándoles un ojo.
— ¿Huh? Pero si eres… ¡A2! —expresó 2B sorprendida por la aparición de la chica en cuestión. — ¿Cómo llegaste aquí? ¿Y quiénes son estas personas?
— Espera un segundo, 2B. Esa chica… Esa chica es casi igual a ella. —comentó 9S asombrado señalando a Andrea. — Se me hace que estoy viendo doble.
— Es porque… Soy ella. —declaró la elfa sorprendiendo a ambos androides.
— ¿Qué? no tengo información sobre ti, ¿Quiénes son ustedes? — los interrogó 2B.
— Ella se llama al igual que yo, 2B. —respondió A2 mirando a su contraparte. — Pero llámenle Andrea para que nos diferencien los nombres.
— Link.
— Zero.
— Me llamo Mikhail. Mucho gusto.
— Bueno, pero luego platicamos porque tenemos que trabajar. — declaró 2B queriendo volver a cumplir con la labor.
— Esperen, hay una carta de una persona desaparecida que queremos que envíen. Una tal Anju anda buscando a Kafei. —Zero les hacía ver el asunto que ellos estaban investigando, y queria que les echaran una mano.
— ¿Una persona desaparecida? ¿En cuál buzón pusieron esa carta? — les preguntó 9S por la ubicación de la carta de Kafei.
— Cerca de la alcaldía, en el este de la ciudad, no se perderán. — respondió Link dandoles la información útil.
— Gracias. —agradeció 2B decidiendo terminar su trabajo. — Vamos, 9S.
Mientras los dos androides se retiraban, Link y los demás tenian una conversación importante al respecto.
— Todo eso es raro… —empezó Andrea extrañada.
— ¿Qué Andrea? ¿Los androides? —le indagaba A2 empezando a entender las palabras de su contraparte elfa.
— Si… La 2B y el 9S que Link y yo conocimos en Hyrule, formaban parte de las garras de Ganondorf… Realmente eran malvados.
— ¿Malvados? —preguntó Zero consternada, a lo que Link asintió con la cabeza.
— ¿Cómo cuando cada androide sucumbía a ese virus lógico? —inquirió A2 pasmada por la declaración de la elfa.
— Algo así, Ganondorf les lavó el cerebro y los hizo sus súbditos con tal de que no rescatáramos a la princesa Zelda. —argumentó Andrea comprendiendo sus palabras.
— Ya veo… me imagino que los enfrentaron, ¿no es verdad? —asumió A2 entendiendo la situación en la que los elfos se arriesgaron.
— Asi es, y los derrotamos. —declaró Link al respecto.
— Increible… Han pasado por distintas dificultades, ustedes son unas personas fascinantes. — los halagaba A2 por su valentía y destreza de los dos.
— Gracias, A2. —agradeció Andrea por los comentarios. — Hay que seguir a los androides, tal vez nos lleven a Kafei.
— Es cierto, no podemos perdernos la oportunidad de ayudar a Anju. —Link decidió a tomar la iniciativa.
Fue asi como el equipo de Link decidió buscar a los androides y seguirlos, justo llegaron a descubrirlos recogiendo la carta del buzón cercano a la alcaldía. Se tomaron su tiempo para vigilarlos de cerca para ver por dónde iban.
A eso de las cuatro y treinta de la tarde, descubrieron hacia donde iban, el lugar al que fueron no fue nada más ni nada menos que el lavadero, lugar donde recogían el hada extraviada antes.
— ¿Aquí es donde vive ese muchacho? —preguntó A2 confundida.
— No lo sabemos, pero se me hace que si. —respondió Link mostrándose honesto, admitiendo no estar seguro.
Fue en ese momento cuando los androides carteros tocaron la campana haciendo salir a un chico de cabellos morados llevando una mascara de Keaton, igual que la máscara del su mismo aspecto. Eso hizo sospechar a Link de sobremanera.
— Es el… — murmuró el elfo al oído de su chica.
— ¿En verdad es él? Es casi igualito a la máscara ahora que me acuerdo. —opinó Andrea intrigada.
— Quiero ir a comprobarlo yo mismo. —declaró Link determinado.
— Iré contigo, no vaya a ser ese tipo salga corriendo. —accedió la elfa.
— ¿Van a meterse a esa casota? —preguntó A2 ante la acción que estaban a punto de realizar.
— Si, queremos comprobar la identidad de ese sujeto. — contestó Link en lo que se dirigía rápidamente hacia la casa siendo seguida por Andrea.
Fue asi como ambos entraron a la fuerza de la casa llamando la atención de los presentes y sobre todo al chico de la máscara.
— ¿Pero que estará pasando en esa casa? —preguntó 9S intrigado.
— No se preocupen, resolveré esto enseguida. —dijo el chico pelimorada mostrando seguridad. — gracias por la carta.
/
CASA DEL CHICO DE LA MASCARA KEATON
Link y Andrea lograron infiltrarse en la guarida de ese misterioso chico, ahora no había forma de que se escapara de sus garras, ni aunque forcejearan. Tenían que hacerle una interrogación para sacarle información.
— Por lo que veo es una casa algo peculiar, ¿no lo crees? —Link hizo comentario observando la fachada.
— Mucho mas que nuestra casa en el bosque Kokiri, ¡Hey, aquí viene ese sujeto! ¡Escondámonos! — Andrea daba su opinión al respecto cuando de pronto se escuchó abrirse la puerta sabiendo de que se trataba.
Los elfos hallaron un lugar donde esconderse para poder emboscar al chico de la mascara esperando el momento perfecto para realizar la dicha acción.
— Que raro… no veo a esas personas que se metieron… ¿A caso estoy alucinando? —decía el chico extrañándose por la 'ausencia' de los elfos.
— No estas alucinando nada, niño… —se escuchaba la voz de Andrea poniendo en alerta al tipo en cuestión.
— ¡¿Quién eres?! ¡¿Quién anda ahí?! — se exaltó el chico buscando al responsable.
El chico entraba a su habitación cuando entonces se toparon con los dos elfos quienes cruzaban los brazos con cara de querer respuestas.
— Gorras verdes… Ropas verdes… —comenzó el pelimorado. — Anju los mencionaba a ustedes en su carta. Parecen que estaban buscando a Kafei.
— ¿Sabes algo al respecto? —Andrea le hizo una pregunta sobre el tema.
— Si, lo sé perfectamente. Pero quiero que me prometan que guardaran el secreto, es importante. —afirmó el chico pelimorado a cambio de proteger su identidad.
— Bien, lo haremos. —accedió Link asintiendo con la cabeza.
— Dinos lo que sabes. —le pidió Andrea que les dijera la información.
— Como Anju ha confiado en ustedes… yo también lo hare. —declaró el niño pelimorado justo antes de hacer algo que los sorprendió de sobre manera.
Fue en ese momento cuando el chico decidió quitarse la máscara revelando asi su joven rostro de ojos rojos y cejas moradas.
— Yo soy Kafei. —reveló el tipo en cuestión viendo lo muy impactados que estaban los dos.
— El Kafei que buscamos es un adulto. ¡Tú tan solo eres un niño! —le reclamó Taya fastidiada por el aspecto del chico.
— Taya, guarda silencio, ¿si? déjalo hablar. — Andrea le pidió que no le hablara asi. — ¿En verdad pasó algo para que te convirtieras en… esto?
— Un maldito duende que usaba una extraña mascara me convirtió en esto, luego de ir a tomar con unos amigos, al verme asi en este aspecto, me sacaron de patitas a la calle del bar. —argumentó Kafei mostrándose algo molesto.
— Ese Skull kid fue muy lejos. — dijo Link entendiendo las palabras, solo para ver como el pelimorado lo miraba enojado.
— ¡Lo conoces! ¿Eres uno de sus amigos, verdad? —le espetó Kafei enfureciéndose al oir ese nombre llegando al punto de agarrar a Link fuertemente por la camiseta poniéndolo contra la pared.
— ¡¿Qué?! ¡N-No! —afirmaba Link nervioso viendo el semblante molesto del chico que hacía alguna clase de berrinche.
— ¡¿Qué rayos te pasa, Kafei?! —Andrea le hizo la llamada de atención tratando de tranquilizarlo — ¡Calmate!
— ¡No me pidas que me calmes, maldición! —el mencionado le contestó feo mostrando rabia, y a la vez tristeza en el rostro con lágrimas escurriéndose por las mejillas. — ¡¿Cómo se atreve a arruinar la felicidad de otros?! ¡Para él es solo un maldito juego! ¿Pero qué hay de mí? ¿Qué hay de ustedes? ¡No lo permitiré!
— Lo siento… no debí mencionarlo… —Link se compadecía ante las palabras del chico, quien lo soltaba de su agarre mostrando vulnerabilidad.
— Kafei… Tú no eres el único perjudicado por obra de ese sujeto. —comentó Andrea poniendo una mano en el rostro usando su instinto maternal. — El muy cabrón también nos jodió la vida y estamos decididos a darle su merecido.
— Lo siento… —se disculpó Kafei ya más calmado limpiándose las lágrimas para respirar profundo. — Me dejé llevar. No me escondo porque tenga esta apariencia. Cuando me transformaron en esto, fui a ver a la Gran Hada del santuario cerca de la puerta norte. ¡Pero por el camino, un hombre que anda a saltos por la puerta norte y viste de blanco me robó la máscara de bodas!
— ¿Una máscara de bodas? —le indagó Link intrigándose.
— Si, era una máscara muy importante para mí. Tenia tanta ilusión por mi boda que no pensaba en otra cosa. Y claro, el ladrón se aprovechó de mi imprudencia…
— Kafei… — comentó Andrea sintiendo lastima por el chico.
— Sé que Anju esta preocupada, pero no puedo salir todavía. —comentó el mencionado solemne por la situación. — Le prometí que llevaría la máscara de bodas.
En ese preciso segundo, Kafei se quitaba una clase de colgante para dárselos a los elfos.
— Este colgante, dénselo a Anju. — les pidió el chico.
— ¿Quieres que le demos esto? —preguntó Andrea contemplando el objeto.
— Si, por favor… Y les pido que no le cuenten a nadie de lo que hemos conversado. —les afirmó el chico.
— De acuerdo, Kafei, fue un gusto hablar contigo. —dijo Link despidiéndose del chico.
/
EL LAVADERO
Mientras tanto, los androides y Zero conversaban cosas anecdóticas y alguna tontería y media cuando de repente oyeron abrir la puerta y a la pareja salir de su escondite.
— ¡Oh! ¡Por fin han salido Link y Andrea! — expresó Mikhail animado viéndolos acercárseles.
— Lamentamos la tardanza. —dijo Link riéndose mientras se rascaba la cabeza.
— ¿Ya encontraron a la persona? —preguntó Zero refiriéndose a Kafei.
— Si, pero es secreto entre nosotros, no le vayan a decir nada a nadie. —respondió Andrea pidiendo discreción.
Los elfos hablaron con ellos sobre el chico asegurándose de no ser escuchados por nadie.
— Asi que pasó eso… —dijo 9S perplejo por la noticia. —No se preocupen su secreto está a salvo con nosotros.
— Bueno, 9S volvamos al trabajo, que ya perdimos mucho tiempo distrayéndonos, —ordenó 2B al darse cuenta de que no estaban trabajando acorde a su horario.
— Nosotros también tenemos un trabajo que hacer. —declaró Link tomando la iniciativa mostrándoles el colgante.
— ¿Qué es esa cosa? —preguntó A2 mirándolo con reojo el dicho objeto.
— Es un colgante que tenemos que darle a Anju. — respondió Andrea explicándole el motivo.
— Ya veo, si eso es lo mas importante, pues vayamos. —finalizó la androide entendiendo poco a poco el concepto de cualquier ser humano.
/
ESTE DE LA CIUDAD RELOJ
El grupo se dirigió al este de la ciudad con el propósito de entregarle el colgante de los recuerdos a Anju, como estaba lloviendo mucho ese dia, todos estaban mojados pero eso era lo del menos.
— Si quieres podemos entregarle el colgante. —dijo A2 tomando la iniciativa.
— Deja que vaya contigo, A2, para que asi sepa que vienes con nosotros. — sugirió Link ir con la androide con tal para no asustar a la pelirroja.
— Está bien. —la androide le respondió dándole luz verde para que la acompañara.
/
POSADA DEL PUCHERO
Link y A2 entraron a la posada solo para ver a Anju cabizbaja y estresada por la situación.
— Anju. —la llamó Link haciéndola volver en si.
— Oh, Hola. ¿Y esa muchacha viene contigo? —los saludó la pelirroja mirando a A2. — Luce igual que aquella mujer.
— Si, si, vengo con el, es que soy su hermana gemela. —expresaba A2 mintiendo a medias.
— Bien, bien. Pues, Queria saber si ya lo han visto. —Anju les pedia confirmar si lo hicieron.
— Si, lo hemos visto. —declaró Link afirmándole. — A2.
— Aquí está la prueba, supongo que le pertenece, ¿no?
— ¡Ah! —expresó Anju una gran sorpresa viendo el objeto que le estaban dando. — Es de Kafei… Gr… Gr… Gracias… ¡Muchas gracias! Ahora lo esperaré aquí, cumpliré la promesa.
—De acuerdo, con su permiso. Nos retiramos. —se despidió A2 cruzando la puerta con el elfo.
— Cuidense mucho, bye. —respondió Anju viéndolos irse. —Kafei… Espero que estés bien… No tengo idea de lo mucho que te extraño.
/
ESTE DE LA CIUDAD RELOJ
Link y A2 salieron de la posada satisfechos por la obra que hicieron, ahora solo era cuestión de esperar reunirse con Kafei en algun momento.
— ¿Ya le entregaron el colgante? —preguntó Zero esperando noticias.
— Si, Anju decidió quedarse aquí. —les confirmó Link la noticia.
— Como esa luna se va acercándose cada vez más, es lógico que la gente tenga que irse. —opinó A2 mirando hacia el cielo.
— Si A2, pero habrá personas que prefieran quedarse. — Andrea comentaba al respecto.
— ¿Qué hacemos ahora mientras tanto? — indagó A2 para hacer tiempo.
— ¿Qué les parece si entrenamos un rato? — sugirió Link llamando la atención a los presentes.
— Tal vez eso nos ayude a prepararnos para la batalla final. —coincidió la elfa estando de acuerdo con él.
Los demás asintieron y fue asi como todo el grupo salió del pueblo para entrenar arduamente para lo que se aproximaba y asi estar listos para impedir la catástrofe de una vez por todas.
/
OFICINA DE CORREOS
Mientras tanto, 2B y 9S estaban sentados descansando del trabajo del dia, ambos estaban pensativos por todo que habia pasado afuera, y sobre todo con Link y los demás.
— ¿No te parece extraño, 2B? —preguntó el chico absorto.
— ¿Qué?
— Después de estar destruyendo maquinas haciendo lo que la comandante nos decía, ahora estamos… No sé… en un mundo distinto al nuestro… —argumentó 9S intrigado.
— Ahora que lo mencionas… Un vórtice nos tragó y caímos en este lugar… Y ahora estamos trabajando como carteros en lugar de matar, supongo que es lo que cualquier persona hace para vivir… —dijo 2B intentando recordar lo sucedido.
— Lo que no me explico… ¿Es como esa mujer de esas orejas puntiagudas tiene una gran similitud física a A2 y no sea una androide como nosotros? ¿Y sobre todo, como es que sabe algo sobre el tema de YoRHa? —indagaba 9S curioso.
— Buena pregunta… Esa chica sabe algo sobre nosotros, me parece que debemos eliminarla antes de que se lo diga a todo el mundo. —sentenciaba 2B cuando el chico la detuvo.
— ¡No, 2B! ¡No es necesario! ¡Esa chica y sus amigos de ropas verdes no se atreverían a decirle a nadie sobre nosotros! —9S le pedia que no realizara esa tal acción tomándola de la mano. — ¡Además la demás gente no sabe que somos androides!
— ¿Estás seguro? —2B le pedia confirmar si era verdad.
— Claro que lo estoy, 2B. —aseveró 9S demostrándole que no mentía. —Aunque lo que más me tiene preocupado y sin cuidado, es esa cosa gigante que se está aproximando cada vez más…
— ¿Esa misteriosa luna gigante? Ojala hubiera forma de hacerla desaparecer… Pero por lo que veo es casi imposible impedir la apocalipsis y que la humanidad desaparezca otra vez, 9S. — declaraba 2B siendo algo negativa, cosa que no le gustó al joven androide.
— No digas eso, 2B. Tiene que haber una manera de impedir la catástrofe, tal vez ellos sepan algo al respecto para salvar Termina, no me importaría morir luchando junto a ti. —declaró 9S sorprendiendo a la androide de sobre manera.
— 9S… —expresó 2B pasmada por sus palabras.
— Podemos acabar con esto, 2B. —declaró el androide mostrando la iniciativa.
— 9S… De acuerdo… Los buscaremos. —accedió 2B poniéndose de pie con el propósito.
Y asi fue como los androides dejaron la oficina de correos para ir a buscar a Link y los demás para poder descubrir la forma de desaparecer la luna y asi impedir el cataclismo.
/
COSTA DE LA GRAN BAHIA – 5:30 PM
El entrenamiento se ponía cada vez más intensivo mientras Link decidía hacer sparring con A2, mientras Andrea y Zero hacían lo propio para prepararse para lo que poco a poco se aproximaba.
— Se ven que tu y mi otra yo tienen una excelente química. — A2 le hacia un cumplido en lo que hacia un corte horizontal, cosa que fácilmente Link evadió con un salto hacia atrás.
— Somos muy unidos. —le afirmó el elfo chocando espadas con la androide.
— ¿Ah si? Creo que se gustan, ¿verdad? Si que forman una bonita pareja. —comentó A2 sonrojando un poco al elfo, pero ella tenía razón.
— ¿Puedes dejar el tema por un segundo? —Link le pedia que entrara en detalles.
— Como quieras. —expresó A2 en tono juguetón.
Fue asi como todo el mundo estuvo entrenando de distintas maneras hasta que el sol comenzaba a ocultarse y se cansaron.
— ¡Chicos! —se escuchó la voz de 9S acercándose.
— ¿9S? ¿2B? —los llamó A2.
Los androides caminaron unos pasos hacia los demás y decidieron sentarse con ellos en la fogata para disfrutar la luz lunar que reflejaba el mar.
— ¿Cómo nos encontraron? —preguntó Link por la forma que los rastrearon.
— Bueno, es que decidimos salir al campo de termina y pues vimos un humo que provenia de aquí y decidimos venir a investigar pero los encontramos prendiendo la fogata. —explicó 9S en tono casual.
— Ya veo, nosotros estuvimos entrenando bien entrenando arduamente para detener la luna que esta aproximándose cada vez mas. —argumentó Zero mencionando el asunto que llamó la atencion de los androides.
— La luna… De eso queríamos hablarles. —mencionó 2B intrigada.
— ¿La luna? Ah claro… Skull kid lleva una extraña mascara que le otorga poderes oscuros para salirse con la suya. —dijo Link dandoles información que los dejaba pasmados a ambos androides.
— ¿Una máscara? —inquirió 9S en ese estado.
— Exacto, y no es una máscara cualquiera, 9S. —afirmó Andrea dando aun mas explicaciones. — Lo que hace la Máscara de Majora es otorgarle los poderes malignos a cualquier persona que la porta para cometer atrocidades como esta que amenaza la vida de esta tierra, ya una vez la luna estuvo a punto de caer gracias a eso a no ser que Link, yo y Zero tocamos la canción del tiempo y asi volver al amanecer del primer dia.
— ¿Es en serio lo que estas diciendo, Andrea? —A2 se mostraba asombrada por las palabras de su gemela.
— Asi es, o sino ¿Cómo creen que obtuvimos estas mascaras que ven aquí? —declaró la elfa mostrando los restos de Odolwa, Goht, Gyorg y Twinmold.
— ¿De donde sacaron esas cosas? Jamás vimos unas mascaras asi. —les indagó 2B sorprendida recogiendo una de ellas para contemplarla.
— Miren, el hermano de Taya nos pidió que liberáramos las cuatro áreas; El pantano, las montañas, aquí en la playa, y el cañón. — argumentó Link relatando sus aventuras.
— Y algo más, escuchen… —Zero comenzó a relatar la siguiente parte. — Cuando vencimos el primer calabozo, fuimos temporalmente a un lugar de puras nubes blancas y fue asi como liberamos el primer gigante y nos enseñó esta cancion. —argumentó Zero sacando su violín para entonar la dicha canción: La Oda al Orden.
— ¿Qué significa esa canción? —preguntó 9S interesado.
— Eso es a lo que vamos, pongan atención. — habló Link para indicarles las acciones a tomar al dia siguiente. — Para detener la luna, por lo que dijeron los gigantes. Tenemos que ir a la azotea de la ciudad reloj mañana a la media noche, aunque todos esperamos que funcione.
— ¿Qué pasará si no funciona la canción? —cuestionó 2B preocupada.
— Perderemos, nuestra humanidad perecerá. —respondió A2 en el mismo estado. — Pero no hay que pensar en eso, chicos. De una manera u otra funcionará, oigan mis palabras. —expresó mostrando iniciativa animándolos.
— A2… —murmuró 2B levantando la cabeza. — Gracias.
— Le ganaremos a Skull Kid… y a One. — sentenció Zero motivándolos a todos.
— ¿Quién es One? —9S preguntaba por la identidad de la mencionada.
— Es mi hermana, la única hermana que me falta borrarla del mapa. —respondió Zero seria.
— ¿Hay algun motivo detrás de esto? — la interrogó A2 por las razones detrás de su misión de matarla.
— Al principio fui una mujer cruel y déspota en mi misión de matar a todas mis hermanas, una por una, aunque todo eso cambio cuando un vórtice nos transportó a mi y a One hasta aquí, y no tengo duda en que ella se haya aliado con ese loco. —argumentó Zero en ese mismo estado mirando hacia el hermoso océano. —La razon por la que hacia lo que hacia, era para quitarme una flor parasita que me torturaba, siempre pensé que en terminar mi vida con Mikhail asesinándome despues de acabar con todas ellas, pero desde que llegué aquí y la flor desapareció, ya no tengo esa necesidad. Pero aun así debo acabar con One, no cabe duda de que ella sea capaz de cometer atrocidades contra los seres inocentes.
— Ya veo… con que quieres abatir a esa chica, de ser asi… —expresaba 2B demostrando la iniciativa, déjennos ir con ustedes, ya que ahora si tenemos una razon mas para pelear, por toda esta gente de toda Termina.
— Muchachos… —expresó Andrea sorprendida.
— Ya hemos muerto en varias ocasiones, asi que esto no es nada. —coincidió 9S sonriendo dispuesto a poner su vida en riesgo.
— De acuerdo. — Andrea accedió dejándolos unirse.
Y fue asi como todos chocaron sus puños forjando una fuerte alianza para acabar con esa catástrofe de una vez por todas.
FIN DEL CAPITULO 22
