DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.

CAPITULO 25 – LA HISTORIA DE ZERO: LA ENTONADORA (Parte 2)

~CONFRONTACION Y PERDIDA~

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3 de marzo del año 999 d.C. – Ciudad Catedral.

HACE MUCHO TIEMPO, EN UNA ERA RESQUEBRAJADA POR LOS CONFLICTOS INTERMINABLES, CINCO HERMOSAS DIOSAS DESCENDIERON A LA TIERRA, LAS DIOSAS CANTABAN CANCIONES MISTICAS QUE RESTAURARON LA PAZ Y ARMONIA A NUESTRO MUNDO.

LAS PERSONAS COMENZARON A RENDIRLES CULTO A ESAS SANTAS CANTANTES, Y LLEGARON A REFERIRLAS COMO LAS "ENTONADORAS"

GRACIAS A LOS ESFUERZOS DE ESAS ENTONADORAS, EL CAOS DE LA GUERRA SE CONVIRTIO EN UN RECUERDO DISTANTE.

COMO RESULTADO, LA HUMANIDAD DISFRUTABA UNA ERA DE UNA DULCE FANTASIA, DISFRUTANDO EN LA LEVE Y HERMO-

Zero's P.O.V

Michael y yo estábamos decididos a terminar con mis hermanas en la ciudad catedral, me escondía de esos soldados imbéciles que no dejaban de perseguirme y asesinarme dentro de una casa cuando vi a un viejo de saco negro y pelos blancos, o canas se podría decir.

Entonces, se me ocurrió atravesar mi espada justo en el pecho cuando este no se lo esperaba, como yo tenía mente asesina y comportamiento muy déspota, disfrutaba matar nada mas por matar, tan solo eso.

— ¿Qui-Quien demonios eres? — me cuestionó el viejo con la sangre escurriéndose por la boca, justo antes de caer muerto.

— Soy una entonadora…. —le respondí en tono frio.

De repente una explosión destrozó una parte de la casa sacándome volar unos metros sin que esos cabrones atrevidos me lograran matar.

— ¡Ahí está! ¡Mátenla! —ordenaba uno de los cañoneros disparar sus armas explosivas contra mí.

— ¡Eliminen a esa entonadora asesina! — exclamó uno de los soldados deseando mi muerte.

Entonces aparecí en el aire entre los humos llegando a aterrizar encima de uno de ellos y atravesé mi espada justo en torso con mucha brutalidad sacándole muchísima sangre, fue tanta que llegó a manchar un escudo de uno de los soldados.

Los tipos estaban asustados por mi faceta asesina, sanguinaria, los soldados estaban pálidos que incluso algunos llegaron a orinarse los pantalones.

Con solo mostrar mi media sonrisa, los asesiné uno a uno con estilo, entre saltando y volando alrededor del lugar sin que los soldados pudieran hacer nada al respecto.

Fue tanta sangre que derramé que incluso una parte de mi vestido blanco y mi rostro estaban manchados de ese líquido rojo… Pero me daba igual, todo lo quería era asesinar a mis hermanas.

De inmediato miré hacia arriba otros soldados a punto de disparar un cañón cuando se me ocurrió llamar a mi fiel dragón.

—Michael. —lo llamé haciendo que él los rociara con fuego calcinándolos en el acto y salvándome el pellejo. —Es hora de acabar con las Entonadoras.

[NieR: Automata OST – Grandma (Destruction) (Instrumental)]

Tomé la iniciativa para abrirme paso asesinando a todo aquel soldado que se interponía en mi camino, esos hijos de su puta madre me estaban hartando, de hecho, todo lo que podían hacer es lanzarme un montón de insultos y atacarme de forma muy pobre.

— ¡Es una demonio, ejecútenla! —comandaba uno de los generales a que realizaran esa acción.

— ¡Esa chica debe ser asesinada!

— Les podría tomar en serio si no se quejaran todo el tiempo. —les comenté siendo un tanto sarcástica y exhibiendo mi salvajismo partiéndoles en dos a varios soldados.

En el recorrido me topé con varios soldados más esperando a abatirme, pero como siempre, no fue un problema puesto que les estuve cortando en pedazos con mi espada haciéndolos sangrar por todo el piso.

— ¡Michael! ¡Elimínalos! —le ordené a mi dragón para que los quemara vivos a los demás cabrones que nos bloqueaban el paso.

— Tus deseos son órdenes. —accedió para después lanzarles una bola de fuego matándolos en el acto.

Con la ayuda de Michael, me subí por las escaleras y como era de esperarse, había más soldados armados con espadas esperándome para intentar doblegarme.

— ¿Por qué esa entonadora está matando a las suyas? —cuestionó un soldado nervioso por mis atrocidades.

— ¿Qué es lo que están diciendo, idiotas? ¿Les explicamos, Zero? —les contestó mi dragón preguntándome si se los explicaríamos.

— No creo que nos crean, morirán de todos modos. —negué ante la pregunta mientras asesinaba a cada vez más soldados abriéndome paso por la catedral.

— ¡El fin del mundo está cerca! — decía uno de los soldados paranoico, muy paranoico.

— ¡Me dijeron…! ¡Me dijeron que las entonadoras eran pacíficas y buena gente! —secundó otro de los soldados justo antes de ser asesinado por mí.

— ¿Qué clase de porquerías les meten en la cabeza en estos días, eh? —le hablé a los cadáveres que recién asesinaba.

Los seguía haciendo pedazos a esa bola de cabrones, poco a poco me colmaban la paciencia y estaba comenzando a sentir que iba a estallar en cualquier momento.

— ¡Quítense! ¡Fuera de mi camino, mierda! — les espetaba mientras los seguía cortando en dos.

— Calma, Zero. Si te enojas, no blandirás tu espada adecuadamente. — Michael me pedia que me tranquilizara, pero debido a mi actitud violenta no hago mucho caso a eso.

— ¡Ya sé! Es solo que… ¡Mejor tu cállate! —le contesté de forma grosera en lo que corría desesperadamente.

Al momento de cruzar una puerta, me topé con una criatura muy grande y de armadura gris con temas morados, un titán.

— ¿Qué demonios es esa cosa? — dije asombrada al ver a ese monstruo dispuesto a darme pelea.

— No es humano… Y aun así… tampoco una bestia. —me respondió Michael al respecto. — Probablemente alguna clase de autómata derivada por las entonadoras.

— Maldita bola de cabronas… —siseé con rabia, esas tipas eran unas hijas de perra de lo peor.

Le di una buena batalla a ese titán loco golpeándolo con todo lo que tenía, me tomó muchísimo tiempo abatirlo por completo.

Cuando parecía despejada el área, otro titán apareció de la nada desde arriba con propósito de matarme por detrás, me alcancé a quitar evitando el ataque pero Michael me protegió a costa de una ala para que la guadaña no me dañara, en ese momento me invadió la preocupación y angustia verlo en ese estado por lo que corrí hacia él para intentar auxiliarlo.

[Fin de la canción]

— ¡Zero! ¡Vete! ¡Ve a enfrentar a tus hermanas! —Michael me pedía que me fuera, pero sabía que sin él no podría hacer mucho.

— ¡No puedo, Michael! ¡No lo puedo hacer sin ti! — le dije preocupada por nuestra integridad, estábamos arriesgando nuestras vidas y no podíamos hacer mucho si nos separamos.

En ese preciso momento, otros dos titanes imbéciles aparecieron detrás de mí con el afán de abatirnos.

— ¡Esos pedazos de mierda no son rivales para mí! —Michael estaba que arde de pasión por la pelea mostrándose dispuesto a darles combate que merecían, cosa que me tranquilizó.

— De acuerdo… Solo no te mueras, ¿Ok? —le di luz verde para que se enfrentara esas bestias mientras me adelantaba.

En el fondo no podía pensar que sería la última vez que vería a Michael vivo, pero no me tentaba el corazón para lamentarme, tenía que asesinar a mis hermanas sea como sea.

[NieR: Automata OST: Grandma (Destruction) (Vocals)]

En el puente hacia el reino de la ciudad catedral, había muchas barricadas y soldados metiéndose en mi camino, la furia me invadía a cada segundo y no podía reprimirlo más.

— Los mataré… Me vale mierda si son mujeres, niños, los ancianos… Si se meten en mi camino… Morirán… Si quieren que los mate, entonces vénganse para acá, escorias... —pensé amenazando con asesinar a cualquier hijo de puta que me intentaba atacar, me valia verga cualquier tipo de persona que me molestara… Lo que les esperaba era la muerte.

Estaba muy determinada a terminar con mi misión y no podía perder el tiempo con cualquier persona que se metía en mi camino.

Al paso que iba por el puente, estuve despedazando a muchos soldados que intentaban estancarme pero no dejé a ninguna basura viva en esta cruenta guerra de la mierda de ciudad catedral.

— ¡Soldados! ¡Tomen sus posiciones! ¡Prepárense! —los comandaba uno de los soldados intentando bloquearme el paso.

— ¡Apártense! ¡APARTENSEE! —les grité con todas mis fuerzas cortándoles en pedazos a toda bola de cabrones.

— ¡No la dejen pasar! —farfulló otro soldado de pacotilla mientras le atravesaba con mi espada, matándolo.

— ¡No se metan, imbéciles! —les espetaba rebanando a más soldados.

Mi furia me invadia a medida que mataba más y más soldados, esa fue mi manera de descargarla haciéndoles picadillo a toda esa bola de pendejos que no fueron más que carne de rebanada que me gustaba cortar.

— ¡Cállese puto! —bramaba abatiendo a más soldados. — ¡Quítense! ¡Quítense! ¡QUITENSEEE!

— ¡Es Zero! ¡La Entonadora asesina! —exclamó otro de los soldados en tono acusatorio.

— ¡Quítense de mi camino! —vociferé asesinando a los demás soldados que quedaban.

Con todos los soldados muertos, sentía que descargué toda la furia que se me habia acumulado y fue asi como me dirigí hacia lo profundo del reino de la ciudad catedral, era el cuestión del tiempo antes de abatirlas de una vez por todas…

— Espérenme, hermanitas… Porque en cualquier momento las asesinaré de una vez por todas… —me dije determinada a poner fin a esa guerra…

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Normal P.O.V

DE VUELTA AL PRESENTE – CAMPO DE TERMINA. – 1:15 AM ~Quedan 5 horas para la catástrofe~

Todo el grupo estaban sentados recargándose en los pilares de la parte este del campo, como estaban cansados de tanto correr, decidieron tomarse un descanso en lo que Zero les contaba.

— ¿Asi que Michael y tu invadieron la ciudad catedral, verdad? —preguntaba 9S impactado por la historia. — ¿Y asesinaron a varios soldados?

— Exactamente, como no quería vivir pues decidí intentar exterminar a mis hermanas fuese lo que fuese. — respondió Zero recordando esos momentos.

— ¿Cómo estuvo la reunioncita con las que las llamabas "Hermanas"? —le indagó Kafei intrigado.

— Muy desastrosa. —les empezaba a relatar esa parte la ex entonadora. — Al principio fue un intercambio de palabras… y entonces…

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CIUDAD CATEDRAL

Zero's P.O.V

Después de asesinar a un centenar de soldados, finalmente había llegado la hora de la verdad, finalmente conseguí encontrar a mis hermanas que estaban en lo más alto de la torre.

En realidad, éramos seis, yo fui la primera y soy la mayor de ellas, si se podría decir…

Y entre ellas ahí estaba, mi hermana y archi-enemiga, One, en medio de mis demas hermanas esperándome para la posible confrontación que se aproximaba.

Mis otras hermanas se llamaban de esa manera:

-Two: Ella llevaba cabellos azules y ojos del mismo color, traía puesta una flor morada en una parte de la cabeza, se podría decir que era la más amable y risueña de todas, en especial cuando buscaba pareja con quien estar, lástima que estaba enamorada de alguien tan idiota, si saben a quién me refiero.

-Three: Esa era como la más rara de las demás, tenía cabellos lacios purpura, no le importaba nada en lo más mínimo que las muñecas, solo le importaba esa mierda de muñecas que, si alguien se la robaba, o peor aún, rompía, no querrán tener la cola entre las patas.

-Four: La niña "buena" de las seis… Llevaba cabellos marrones y dos coletas en cada lado, al contrario de las demás, y casi al igual que Two, ella era amable con la gente y no le gustaba el rollo de matar personas, pero solo lo hacía porque One se lo pedia, detrás de esa personalidad, había un cierto complejo de inferioridad que la hacía sentir menos y no sé qué madres.

Five: La peor de todas… Ella era rubia, atractiva y sensual lo que ustedes quieran, pero el punto es que era una codiciosa, arrogante y una degenerada, amaba coger y coger con cualquier ser que se le cruzara en su camino, le valía madres quien le pedía que abriera las piernas como una vil promiscua que era. En pocas palabras, era una puta.

— Ha pasado tiempo, Zero. — dijo One saludándome a secas.

— ¿De verdad? —respondí mostrándoles indiferencia.

— No has cambiado nada, ¿Eh? — comentó One dándose cuenta de mi faceta.

— No tienes que decirme nada al respecto. —le dije de forma casual que no me dijera algun cumplido.

— Eso no fue un cumplido. —One negaba elogiarme y cosas por el estilo.

— ¡Hey Zero! ¡Zero! —Two se veía animada mientras me llamaba.

Three en cambio, solo se reía como una descerebrada.

— ¡Zero, por favor! ¡Tenemos que dejar de luchar! ¡Somos tus hermanas! —Four me rogaba que detuviera esta locura.

— ¿Pero qué cosas dices? Esa hermana Zero seguramente vino para complacernos a todas dándonos placer. —dijo Five hablando puras estupideces y babosadas subidas del tono.

— Seguramente me volví famosa, ¿no? —comenté mostrando sarcasmo por las palabras de la muy pervertida.

— Basta de charla… —One ya no deseaba hablar dando a entender que el combate estaba a punto de empezar. —Acabaremos contigo.

Mis hermanas, excepto One, bajaron hacia donde yo estaba con el propósito de vencerme, pero yo también tenía el mismo objetivo y no estaba dispuesto a caer ante ellas.

— No si las venzo primero. —di mi sentencia estando dispuesta a hacerlas pedazos.

[NieR Automata: Dark Colossus (Kaiju) (Dynamic/Instrumental)]

Todas nos empezamos a agarrar a golpes usando nuestras respectivas afiladas, era cierto que me superaban en número, pero ya había llegado demasiado lejos para ir hasta allí, ni modo que me retirara como una cobarde tirando la toalla. No señor, no iba a huir como una rata, les hacía frente a esas cabronas que me tachaban de traidora, demonio lo que ellas querían.

— ¡Zero! Adivina que. El próximo mes, me iré de viaje. —decía Two comentándome cosas que ni al caso, la verdad me irritaba mucho esas cosas. — ¡Asi que, no tengo tiempo para esto ahorita!

— No me molestaría en empacar tus cosas para tu viaje. — le dije en un tono burlesco.

— ¿Qué? ¿Por qué no? ¿Vas a empacar las cosas por mí? —me preguntaba la peliazul en tono alegre y casual sin sentido.

— De eso nada, ¡Te voy a matar! —la sentenciaba mientras nos chocábamos las espadas para luego darle una leve cortada en la mejilla.

— Un pájaro enjaulado no puede ser libre, aun si salga de la jaula… Un pájaro sin libertad no tiene un lugar en los cielos. —comentaba Three tonterías que yo ni siquiera comprendía.

— Nunca entendí lo que me decías, parece que lo tuyo son los poemas… —le comenté mientras me defendía de los ataques que las hermanas me lanzaban.

— Además la abstinencia es la fuente de felicidad consigo mismo. —Three dictaba otro poema ridículo que me estaba hartando… En verdad me cansaban sus palabras sin sentido.

— ¿Quieres callarte la puta boca y morir de una vez? —le espetaba alejándola con los choques de espadas.

Mi mente estaba llena de violencia y deseo de matar, me importaba un carajo lo que mis hermanas pensaban de mí.

— ¡Zero! ¡Abre los ojos por favor! ¡La verdadera Zero nunca realizaría unas acciones como esta! ¡Somos tu familia! ¡Lo que te cause problemas, te ayudaremos siempre que podamos! —Four me lloraba que dejara de cometer esas cruentas acciones, pero me importaba una mierda sus palabras.

— Van a ayudarme, ¿no? —le contesté siendo sarcástica para luego hablar en tono peligroso. — Bien, supongo que solo hay 'una' cosa que pueden hacer por mi… ¡Solo pónganse de posición fetal y muéranse!

Después de estarme peleando con Two, Three y Four, me fui directamente contra Five para darle pelea chocando nuestras armas.

— Vaya. Parece que tus propias hermanas te quieren comer viva, ¿No es verdad? — me decía la muy vulgar en un intento de sacarme de mis casillas.

— Déjate de tonterías, Five. — le pedi que tomara en serio nuestra pelea.

— Me encanta los perdedores… —Five seguía con el afán de provocarme…

— Tus asquerosas palabras me están hartando. — se lo dije en su cara mostrando asco.

— Pues que mal. Me encantaría dejarte poner tu cabeza sobre mis tetas… Pero parece que fuimos destinadas a ser enemigas… El destino puede ser un amante muy cruel… — Five se mostraba muy seria diciendo eso último, de hecho, me importaba un carajo lo que esa vulgar pendeja decía.

Fue en ese preciso momento cuando One, la muy hija de su perra madre, mandó llamar a un dragón, o mas debería decir un dragón negro… Un Daemon… Llamado Gabriel.

— Te felicito por haber invocado a un dragón negro. No es un típico dragón que te lo traías guardado, ¿eh? —le hice un comentario un tanto carcastico que molestó a mi archi enemiga.

— ¡Silencio! ¡¿Qué demonios crees que sabes?! —One me espetaba molestándose por mis palabras, pero a quien engañaba, no eran más que patrañas. —Nosotras las entonadoras juramos mantener el equilibrio de este mundo. ¡Y lo único que quieres es poder para ti sola! ¡No tienes ni idea de todo ese rollo!

— No paras de hablar, ¿Eh? ¡Cierra la boca si no tienes nada que decir! —le contesté de la misma forma mientras peleaba y esquivaba los ataques de ese dragón negro.

Trataba de no dejar que ese dragón estúpido me pegara, pero en ese entonces me lanzó un rayo proveniente de esa bocota que por poco me arranca un brazo, dado a que tenía una herida de gravedad.

[Fin de la canción]

— ¡Mátala! —One le comandaba a su dragón que realizara esa acción aprovechándose de la situación.

— ¡Ustedes…! ¡Ustedes se van morir…! —mascullé intentando ponerme de pie a pesar de estar muy gravemente herida.

La situación se tornaba crítica… Como Michael no estaba de mi lado en ese entonces, no podia hacer nada más que ver como mis estúpidas hermanas estaban a punto de hacerme pedazos.

Hasta que…

— ¡Zero! —escuché la voz de Michael llegando al rescate.

— ¡FUEEEGO! —exclamé con todas mis fuerzas para que mi dragón las rociara.

Pero todo salió mal cuando mis hermanas idiotas protegieron a One usando un campo de energía para que así no recibiera daño.

— ¿Cómo ese dragón puede tener tanto poder? —se dijo One impactada por ese poder que Michael poseía.

Gabriel lanzó su bola de energía mortal que iba dirigida hacia mí, pero Michael se interpuso recibiendo el ataque y perdió la vida protegiéndome.

De inmediato hui derrotada por esas malditas hijas de puta. Fracasé en mi misión de deshacerme de esa flor parasita que me causaba problemas…

Pero esto no se iba quedar asi. Claro que no… Esa bola de cabronas se darían cuenta de lo mucho que la cagaron al meterse con la persona equivocada.

One me miraba con burla como yo escapaba despavorida, pero tarde o temprano… Le borraré su maldita sonrisa, aunque sea lo último que haga, nada mas era cuestión de tiempo antes de volvernos a encontrar…

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Normal P.O.V

DE VUELTA AL PRESENTE – CAMPO DE TERMINA – 1:32 AM

Todo el grupo quedó consternado por todo lo que pasó con Zero pero sobre todo por como Michael sacrificó su vida para salvarla, era verdad que Link no estaba de acuerdo que ella fuera una vil asesina sedienta de sangre pero si comprendía los motivos que la llevó a realizar un viaje cruento y sangriento en busca y asesinato de sus hermanas.

— Lamento mucho lo que le pasó a tu dragón. —Andrea le ofrecía condolencias por su pérdida.

— No pasa nada. —dijo Zero mostrando algo de tristeza al recordar a su dragón. —Ya es cosa de pasado, pero los primeros días después de la derrota a manos de mis hermanos fueron muy difíciles… Fue muy difícil superar su pérdida. Aunque su último deseo era reencarnar y así fue. Michael renació como Mikhail.

— ¿Cuánto tiempo tardaste en recuperarte? —le preguntaba A2 al respecto.

— Un año, me tomo un año recuperarme de esa aparatosa derrota. —respondió la ex entonadora. —Ya habiéndome recuperado lo suficiente, decidí continuar con mi misión con Mikhail a mi lado y abatir a todas mis hermanas, una por una.

— ¿Contra cual hermana fuiste primero? — Link le indagaba por la identidad de una de ellas.

— Five. —respondió Zero sorprendiendo a los elfos.

— ¿Al que matamos en el templo de la torre de piedra? — Andrea levantaba una ceja.

— Exacto, y les diré como lo hice y que pasó. — Zero se mostraba dispuesta a relatarles la forma que la enfrentaron ella y Mikhail.

FIN DEL CAPITULO 25