DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.
CAPITULO 26 – LA HISTORIA DE ZERO: LA ENTONADORA (Parte 3)
~MASACRE EN COLISEO~
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Zero's P.O.V
UN AÑO DESPUÉS… - LA TIERRA DE LOS MARES. – LA CABAÑA DE ZERO
Ha pasado un tiempo desde que fui a enfrentar a mis hermanas y perdí contra ellas, pero sobretodo perdí a uno de los mis más preciados dragones, Michael.
Desde su muerte, no podía dejar de tener pesadillas viendo como él moría en mis brazos, y eso se repetía una y otra vez. Eso fue muy traumático para mí.
— No… No, no lo hagas. —le imploraba a Michael que no cerrara los ojos ante mí, que no se muriera. — ¡Por favor! ¡No me dejes! ¡Michael!
De repente, abrí los ojos despertándome al sentir los primeros rayos del sol.
— Mierda… ¿Fue un sueño? —dije dándome cuenta de que solo era una pesadilla, aunque seguía desconcertada por lo mismo.
Intentaba asimilar y aceptar que Michael ya no estaba conmigo. Lidiar con Mikhail me fue muy difícil cuando recién nos conocimos y hubo veces que su forma de comportarse me sacaba de mis casillas como esa vez…
Al levantarme de la cama, decidí mirarme al espejo y entonces me topé con esa flor que ya había cubierto prácticamente todo mi ojo derecho, me dolía mucho de los mil demonios, pero tenía que acostumbrarme a ese dolor con la idea de que ese dolor se iría al morir yo.
No podía creer que me había tomado demasiado tiempo para curarme las heridas, pero me había recuperado lo suficiente como para reanudar mi cacería de brujas.
Estaba sumida en los pensamientos cuando de repente escuche varios ruidos de alguien aventando barro a lo loco afuera de mi cabaña, me irritaba con facilidad ese tipo de sonidos y sabía muy bien quien realizaba ese tipo de acciones. Sentía un ataque de enojo y decidí mejor salir de mi cabaña y regañarlo.
Ahí estaba, el estúpido dragón Mikhail revolcándose con el barro, aventaba cantidades de ese tipo por todos lados, mi expresión mostraba enojo e irritación.
No pude aguantar más de cinco segundos y entonces le grité de ese modo:
— ¡OOOOOYEEE! —exclamé a todo pulmón haciendo que el dragón se detuviera de golpe. —¡Cuántas veces te dije…! ¡¿QUE NO JUGARAS CON EL MALDITO BARROOOO?!
Eso hizo que Mikhail se orinara debido al miedo intenso que recorría por todo su ser, no podía sino estar paralizado por ese sentimiento, no pasó unos segundos hasta que se alejara llorando.
— ¡Perdonameeee! —chillaba el dragón rogándome que lo disculpara por ese suceso.
Lo sé, le hablé bien feo a Mikhail pero era la única manera para que dejara de hacer sus payasadas, ya que de otra manera no me hubiera hecho caso, no me percataba ni siquiera que alguien más me hablaría de esa manera y me cambiaria la vida en el futuro.
Bueno, en todo caso es que él y yo emprendimos nuestro viaje hasta la guarida de Five que no estaba muy lejos de mi cabaña.
— ¿Te has recuperado? ¿Ya no te duele nada? —Mikhail me preguntó si ya me habia curado lo suficiente.
— Si, me tomó un año, pero si, estoy bien. —le afirmé mostrando señal de no estar enferma ni nada por el estilo.
— ¿No crees que deberías descansar un poco más? —Mikhail me pedia que me tomara algo más de tiempo para que me recuperara por completo, pero yo tenía planes.
— ¿Y ver como cubres de barro revolcándote? Ni hablar. —le replicaba diciendo que no quería ver como el dragón ensuciaba mi guarida.
Mikhail me preguntaba sobre Michael y sobre todo si él fue muy valiente y un guerrero sin miedo.
El dragón se veía muy entusiasmado, aunque me pedia que lo llamara "Mikhail" en lugar de llamarlo tonto, idiota o cosas despectivas. A lo que le afirme que llamaría por su nombre cuando se convirtiera en un dragón más fuerte hecho y derecho.
Mientras Mikhail se encargaba de un barco de guerra perteneciente a Five, yo me encargue de despedazar a todos los soldados que estaban en tierra.
Nos abríamos paso derrotando a unos cuantos soldados hasta llegar a las partes de las costas
— No entiendo por qué haces esto, Zero. —me decía Mikhail cuestionando mis acciones.
— Escucha, Quiero ser la única entonadora del mundo. Lo cual significa que debo eliminar a las hermanas. ¿Te quedó claro? —le argumenté explicando mis motivos.
— No, no comprendo, Zero. No lo comprendo. — Mikhail seguía sin entender mis razones, pero eso era lo del menos.
Cuando llegamos a la costa, un giga apareció de un barco que seguramente la muy putita habia mandado enviar con tal de doblegarme.
Sin dar lugar a dudas decidí atacarlo con todas mis fuerzas hasta despedazarlo por completo, para ponerle más emoción y complicación, llegaron más soldados para matarme, pero esa bola de imbéciles no duraron ningún segundo.
— ¿Qué clase de hermana es Five? —Mikhail me preguntaba sintiendo curiosidad.
— La muy putita, una ramera de lo peor. —le respondí con brutal honestidad.
— ¿Qué es eso de ramera? — me hacia otra pregunta el muy tonto.
— Significa que todo lo que esa cabrona piensa son cosas demasiado vulgares y sucias. —le expliqué el concepto siendo muy directa.
— ¡Oh! ¡Asi que ella es como tú! —Mikhaail me hizo un comentario que me molestaba bastante.
— Cállate… —le pedí que cerrara la boca conteniendo mi enojo.
Tras pasar por la cueva, Mikhail llegamos a la otra parte de la costa, pero había un problema.
— ¿Qué es esto? ¿Dónde está el santuario? —me dije extrañada para cuando entonces descubrí una cosa. —Puta madre. Nos tendieron una trampa…
Si, asi como lo escuchan, caímos en la trampa que esa maldita vulgar y perra Five nos habían tendido. Por lo que lo único que nos regalaban a cambio, era un gigas que salía del barco.
Lo que hice fue enfrentarlo dándole varios espadazos derramando varios litros de sangre hasta finalmente finiquitarlo.
— Heh… ¿Ella cree que eso le es suficiente para detenerme? —expresé mostrándome arrogante.
— Zero, Mira. —Mikhail me avisaba lo que veía en frente. — ¡Algo está surgiendo!
Unas ruinas de una ciudad emergían entre las aguas, algo me decía que cruzara ese lugar y eso me hizo sentir una corazonada, y una cosa era segura, Five podría estar en alguna parte de esas ruinas.
— Seguro que ese camino nos servirá… —declaré esbozando una sonrisa entre dientes.
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TIERRA DE LOS MARES – CIUDAD INUNDADA
Nos adentramos en esa zona acuática recorriendo el viejo castillo mientras abatía a cada soldado que se metia en mi camino, mientras Mikhail se encargaba de hacerme un paro desde el aire abatiendo a los demás.
— ¿Todavia no has destruido ese barco? —le cuestioné al momento de ver esa cosa intacta.
— Es muy difícil, ¿esta bien? ¡Es un barco de guerra grande! —Mikhail hizo un puchero nervioso.
El dragón vino a mí bajándose y me subí a su lomo con el propósito de hacerle frente a ese barco.
Mihkail y yo volamos hacia ese barco para destruirlo por completo.
— ¿No le has hecho daño a esta cosa, verdad? — le hice la pregunta de manera casual.
— Te lo guardé para ti. —me contestaba Mikhail mientras dañaba los cañones del barco.
— ¿Para mí? — le inquirí extrañada.
— ¡Si! ¡Porque sabía que te encantaría volarlo en pedazos! — expresaba Mikhail alegre, cosa que me molestó bastante. —Solo un acto de mi amabilidad, ¿Ok?
— Maldito dragón de pacotilla… —sisé enfadada mientras le daba buenos coscorrones.
— ¡Ouch! ¡Ouch! ¡Ouch! ¡¿Por qué me pegas?! —Mikhail se quejaba haciendo toda clase de pucheros.
— ¡Mas rapido! ¡Más alto! ¡Sigue volando! —le ordenaba que no bajara, que siguiera en lo más alto.
— ¡Es vergonzosooo! —replicaba Mikhail en su usual estado gracioso.
— ¿Por qué? Un verdadero dragón podía ser capaz de hacer esto en un abrir y cerrar de ojos. —le comenté a secas.
— No me digas que me estas comparando con Michael otra vez. —se quejaba Mikhail encogiéndose los hombros.
— Jamás haría eso. —le dije siendo sarcástica.
— ¿En serio? —expresó Mikhail esperanzado, pero no por mucho.
— Si, en serio. Porque Michael era genial, y tú eres un pendejo. —le argumenté siendo despectiva con él.
Logramos derribar el barco de guerra haciendo que se hundiera a pedazos, y en ese preciso momento descubrimos donde se escondía mi vulgar y sucia hermana.
— Ahí está. Five está en ese santuario. —declaré mirando hacia lo que era un viejo coliseo, mi hermana debía estar allí adentro, de ser así. No saldría de ahí hasta finalmente abatirla con mis propias manos.
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Normal P.O.V
DE VUELTA AL PRESENTE – CAMPO DE TERMINA – 1:41 AM
— ¿Entraste a un viejo coliseo a confrontarla, no es asi? —le indagó Kafei atento.
— Si, Kafei. Pero Five no estaba sola, traía un apóstol. —afirmó Zero sorprendiendo a todos.
— ¿Un apóstol? —inquirió A2 levantando una ceja.
— Si, su nombre era Dito. —declaró la peliblanca diciendo el nombre del mencionado.
—El tipo que nos mencionaste la vez pasada. —dijo Link acordándose de la conversación que tuvieron en el pantano.
— Exactamente, él era el apóstol de Five. — Zero coincidió con el elfo tras reconocer la plática.
— Me imagino que tuvieron problemas para enfrentar a esa entonadora, ¿no es verdad? — Andrea estaba intrigada con su historia que le tuvo que hacer esa pregunta.
— No nos fue tan difícil pero si fue un combate complicado… —Zero continuaba relatándoles su historia.
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Zero's P.O.V
SANTUARIO DEL SOL
Después de asesinar a todos los soldados y destruir ese barco de guerra, Mikhail y yo llegamos al coliseo para intentar buscar a Five y matarla.
— Ha pasado tiempo, hermana. —se escuchó una voz que supe identificar de inmediato.
— ¿Cómo has estado, Five? —la saludé de vuelta de forma sarcástica. —Te ves bien. ¿Cómo está eso de que tienes a muchos idiotas tratándote como una reina, eh?
Pero Five no estaba sola, a un lado estaba un chico de cabellos cafes de una camiseta de manga larga, unos shorts negros y del mismo color.
— Es correcto, Zero… —dijo la muy ramera usando su usual tono sugerente. — Todavía tienes las agallas de ser una malhablada, ¿lo sabias?
— Cierto, pero vine a advertirte una cosa. —le hice un comentario que le despertó la curiosidad.
— ¿Una advertencia? ¿Para mí? ¿Qué es lo que querías decirme? —Five me inquiría esperando que fuera algo subido de tono y cosas así.
— Vine a vengarme… Vine a vengarme por todo el daño que me hiciste. — le lancé una fuerte advertencia mostrando frialdad.
— Oh, con qué era eso. —Five comprendía a lo que me refería. — En ese entonces, eras muy fuerte, me hacías estremecer mucho de placer… Pero ya no más. Michael, el mejor de los dragones, está muerto. Todo lo que queda es su patético y pequeño caparazón de su forma anterior. Pero, aun tengo la amabilidad de hacerlo mi mascota una vez que te haya vencido.
Eso ultimo asustó a Mikhail, Five lo que queria, era divertirse con cualquier cosa viva que se le encontrara, y con Mikhail no era la excepción.
— Asi es. Tú y ese pobre dragón me pertenecerán pronto… —Five declaraba esa advertencia de forma muy exagerada, comportándose ridículamente encogiéndose los hombros.
— Tus palabras sin sentido me lastiman los oídos. — su forma de hablar me estaba cansando, me hartaba tener que escuchar más estupideces.
— Oh… No tienes idea de lo mucho que extrañaba tener nuestras pláticas, mi querida hermana. —Five expresaba argumentando tener recuerdos y mamada y media, no le creía nada en lo absoluto. —Por eso, te voy a matar.
Dicho eso, ella lanzó un grito que de inmediato fue distorsionado por el poder que nosotras las entonadoras utilizamos. Fue ese momento cuando todo el coliseo se tiñó de amarillo y el chico dijo estas palabras:
— ¡Contemplen! ¡La quinta canción! ¡La gran luz de la antigüedad! El gran poder se manifiesta… La ceremonia de la gloriosa llegada…
Las aguas comenzaron a inundar el coliseo y Mikhail y yo tuvimos que subir al aire.
— Yo, Dito, te invocaré en mi nombre… ¡Ven, Phanuel! —el chico seguía con su discurso cuando entonces invocó a un cangrejo bestia para la batalla.
[NieR: Replicant/Gestalt OST: Song of the Ancients ~Fate~]
— Asi que recurres a jugar sucio, ¿eh? —dije a secas justo antes de comenzar la pelea.
Phanuel se hundió por un segundo para luego resurgir en la superficie lanzando chorros de agua en un intento de tumbarnos, pero logramos esquivar su ataque de alguna forma.
— Hermana… ¿Mis hermanas ya han tenido el placer? — me interrogó Five mientras Mikhail le lanzaba una bola de fuego a ese cangrejo.
— No, tú estás en la primera en mi lista. —respondí mostrando una sonrisa sádica.
— ¡Excelente! Qué bueno que te apiadas de mí. —expresaba Five en tono juguetón. — ¿Acaso quieres complacerme?
— Descubrí que tendría que empezar con las tonterías e ir hacia abajo. —le comenté con muchísimo sarcasmo.
— ¿Ir hacia abajo? Vas a hacer que me venga… —Five se mostraba excitada por mis palabras, pero yo pensaba lo contrario.
— No vine a follar contigo. Vine a matarte. —le sentencié en cuando Mikhail le aplicaba una fuerte y tremenda tacleada a Phanuel.
Mikhail peleaba con todo lo que tenía esquivando los ataques que el cangrejo nos intentaba golpear.
— Ahora si te haremos picadillo, imbécil. —le daba sentencia en lo que Mikhail le daba un gran pisotón en la cabeza.
— Zero… En verdad eres muy fuerte. —Five me elogiaba por mi fuerza que había ido adquiriendo.
— No sabes lo mucho que me moría de ganas de abatirte a golpes. —le respondí riéndome de forma sutil pero socarrona.
— No tienes idea de lo mucho que te extrañaba y te amaba. — dijo Five en su usual tono lujurioso y pervertido. —Y la verdad es que casi haces que me corra.
— Que bueno. —le hablé de forma sarcástica, mostrando indiferencia.
Phanuel se volvia a esconder en el agua con tal de despistarnos, pero Mikhail y yo no eramos tontos, por lo que justo en ese momento cuando lo vimos salir a la superficie…
— Zero, me encanta esa flor que tienes en el ojo… Te hace ver bien sexy… —Five estaba muy exageradamente fascinada y excitada por esa cosa parasita.
— ¿Ah sí? Pues gracias… —le agradecía en forma sarcástica. — ¡Mikhail! ¡Acaba con ese monstruo!
Fue en ese preciso momento cuando le dimos una gran tacleada que acabó con Phanuel y tumbó a Five.
[Fin de la Cancion]
Ella estaba tirada en el suelo muy adolorida, sus huesos se habian roto hasta llegar al punto de no poder hacer nada al respecto, era mi oportunidad de ejecutarla sin que esta pueda oponer resistencia, y no iba a desaprovecharla…
— No… Mis poderes de la canción… ¿Por qué? —decía Five viendo con horror como yo me le aproximaba.
Entonces emitió un grito de dolor justo al sentir mi brutal pisotón una mano, estaba horrorizada, muy horrorizada con tan solo ver mi faceta cruel y asesina.
— ¡No…! —Five me rogaba que no hiciera lo que ella pensaba, pero era demasiado tarde.
Agarré mi espada y en ese momento la apuñalé, le apuñalé muchísimas veces de manera muy atroz sin mostrar piedad ni misericordia a pesar de oírla gritar y llorar, se lo merecía por ramera. Finalmente la estaba asesinando.
— Zero… No tienes que… —Mikhail se estaba asustando mucho que intentó pedirme que me detuviera.
— ¡Cállate! —siseé mientras seguía apuñalándola brutalmente.
Después de verla muerta en su propio charco de sangre, dejé de apuñalarla volteando hacia Mikhail.
— Si quieres vencer a una Entonadora, tendrás que volve-. —Le intenté aconsejar cuando al ver asustado a Mikhail me doy vuelta.
Al darme vuelta, vi a Five de pie como si nada le hubiera pasado, no era posible, se suponía que la maté, eso no tenía sentido. La muy hija de puta logró sacar mi espada de su torso y entonces emitió el mismo grito para tratar de invocar a su dragón.
— Ese es el poder de una Entonadora… —decía Mikhail intimidado por el sumo poder que iba a invocar.
Pero inesperadamente todo acabó cuando Dito la cortó en dos, matándola definitivamente, o eso es lo que se pensaba. Luego después me apuntaba con la espada, dándome la idea de que él y yo teníamos que pelear, sin embargo, en lugar de eso…
— ¡Esta muerta! ¡Está muerta! ¡Está muerta! —Dito se rio como loco señalando al cadáver de Five, para mi sorpresa y de mi dragón. — Me has estado obligando a ser tu juguete, vieja loca. ¡Ahora ya no volverás a violarme más!
Dito empezaba a desquitarse con ella pateando su cadáver de forma brutal y sádica, con un odio inmenso hacia su violadora.
— ¡Fuiste una mala amante incluso en la noche, solo usabas tu fuerza bruta para perjudicarme! —vociferó el tipo descargando su furia inmensa a base de patadas. —¡Violadora!
Mikhail y yo solo mirábamos como el muy cabrón se desquitaba su cadáver, hasta el punto de mutilarla en pedazos, cosa que hizo que Mikhail pestañara y palideciera.
— ¡Pero, no eres más una Entonadora…! ¡No eres más que una bolsa de golpear…! —dijo Dito enfurecido con el cadáver. — ¿A quién rayos amabas? ¡Hija de puta!
Dito seguía espetando muchísimas maldiciones mientras la pateaba y pisoteaba muy violentamente hasta que llegó a aplastar y destruir su cabeza con suma brutalidad, en verdad no lo culpo por sentirse asi, de hecho no me importaba en lo más mínimo sus acciones.
— ¿Cómo se llamaba? Creo que lo olvidé. —habló el pelimarrón sin acordarse del nombre de Five.
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Normal P.O.V
DE REGRESO AL PRESENTE – CAMPO DE TERMINA – 1:51 AM
— ¡¿Dito en verdad se puso muy violento con su cadáver?! —le indagó Taya impactada por la historia.
— Con razón dijiste que era una persona muy déspota, violenta y cruel. —secundó Andrea recordando ese nombre.
— Claro que lo era, aunque dada la situación que se dio, pienso que todo eso fue justificado, esa golfa se lo merecía. —Zero reconocía el comportamiento cruel que el tipo ostentaba.
En ese preciso instante, la tierra temblaba a cada minuto que pasaba.
— Oye Zero. Si vas a contarnos tu vida, preferiría que nos lo contaras solo lo mas importante. —Link le pedía que fuera lo más directa y breve posible debido a los temblores que se hacían cada vez más frecuentes. —No tenemos mucho tiempo.
— Tienes razón… Link. —accedió la ex entonadora. —Seré directa con lo que les voy a contar a continuación.
FIN DEL CAPITULO 26
