DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación.

CAPITULO 31 – LA CALMA ANTES DE LA TORMENTA

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CIUDAD RELOJ

La luna se acercaba cada vez más a eso de las tres y media de la mañana y Link y su compañía corrían como podían para llegar a la torre de reloj.

La gente en su mayoría estaba algo nerviosa y asustada por el posible apocalipsis que se aproximaba, algunas personas querían irse, las otras gentes mostraban indiferencia en su forma de comportarse.

— ¡2B! ¡9S! ¡Vayan por Anju! ¡Nos veremos en lo alto de la torre! —Kafei les pedia que fueran por su mujer.

— ¡De acuerdo! —accedieron los androides para que la buscaran y la trajeran.

— Vamos, Skull Kid no deben estar lejos. —les indicó Link señalando la entrada abierta a la torre.

Él y los demás se dirigieron hacia el dicho lugar para poder confrontar al responsable de una vez por todas…

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EN LA CIMA DE LA TORRE DE RELOJ

Link y su pandilla se subieron a la cima de la torre viéndose cara a cara y detener la catástrofe.

— ¡Skull Kid! —lo llamó Link avisándole de su presencia.

— ¡Ya no permitiremos que te salgas con la tuya! —expresó Kafei determinado a enfrentarlo.

— ¡No sé lo que quieren, pero de ninguna forma se los concederé! —Skull Kid se reia con burla.

— ¿Lo recuerdas Skull Kid? —Link trató de hacerlo entrar en razón, sin éxito. — ¡Hazlo adulto de nuevo!

— Ah, es ese ebrio tonto. —señaló Skull Kid viendo a Kafei, burlándose. — Ese es tu castigo por burlarte de mí. ¡Te puedes quedar asi para siempre!

— ¡No me burlaba de ti! —Kafei levantaba la voz para hacerlo ver que estaba equivocado. — ¡Regrésame a mi verdadera forma, por favor! ¡Tengo a alguien a quien amo y me esta esperado!

— ¡Me matas de risa! —Skull Kid se seguía burlando de sus palabras para el enojo de Link y los demás. — No puedes pedirme cualquier cosa asi nada mas. ¿Qué tal si primero me suplicas de rodillas?

— Maldito hijo de… —Zero espetaba una maldición cuando un rayo de la nada apareció casi lastimándolos.

— ¿Con quién tratan de ser groseros? —se escuchó una voz femenina que casi todo el grupo supo identificar de inmediato.

Sin embargo, lo que los dejó atónitos y los hizo palidecer sobre todo a Zero, no fue la luna que estaba a unos cuantos metros de chocar, sino la hermana que la ex Entonadora debía haber matado en primer lugar.

— One… ¿Qué te hiciste en el ojo? Es la misma flor que yo traía… —dijo Zero impactada al verle el dicho objeto reponiéndose.

La flor que ostentaba One no era precisamente del color blanco como la de Zero, sino de color negro como la maldad que emanaba el poder de Majora.

— Hasta que por fin llegan, malditos estúpidos… —dijo la rubia con una sonrisa muy retorcida y maldad en el rostro. — Sobretodo tú, zorra.

— Sabia que te habías aliado con ese sujeto… —le reprochó Zero confirmando así sus sospechas.

— De tanto pasar tiempo con esos pedazos de pendejos te ablandaste, ¿eh? —One se burlaba de ella y el grupo, cosa que comenzaba a enojar a la chica.

— ¡No te atrevas a subestimarnos, One! —le advirtió Zero señalándola con el dedo. — ¿Te das cuenta de lo que haces? ¡Esa flor te está haciendo perder la cabeza!

— ¡Cállate la puta boca, demonio entonadora! —espetó One de forma prepotente. — ¡La flor que poseías trajo caos y destrucción de nuestro mundo! ¡Debí matarte en ese momento pero no importa!

— ¡A pues que irónica! —A2 se metía en la conversación mostrando su honestidad brutal defendiendo a Zero. — ¡No me importa un carajo lo que haya hecho Zero durante su vida como una Entonadora o no, si entiendo bien, Zero solo quería acabar con la maldición y descansar en paz! ¡Ahora mírate perra! ¡Eres tú ahora la que posee esa puta flor negra por encima de tu OJO!

Ese comentario comenzaba a enfurecer a One, ya que todo eso era verdad, esa flor negra era el reflejo de lo que fue Zero en su vida anterior como entonadora, era como si ambas hermanas invirtieran los papeles, que todo fuera al revés.

— ¡No sabes NADA de nuestras vidas, estúpida! —gritó One mostrando señales de furia en el rostro y alarmantes problemas mentales.

— ¡No! ¡Claro que lo saben, ya se los dije! —comentó Zero afirmándole eso último, para la molestia de la otra.

Andrea sospechaba de cierta manera del comportamiento de One, de alguna forma le recordó a un 9S con graves problemas mentales cuando lo enfrentó en su vida anterior, y también sabía que también mostraba grandes señales de odio hacia ellos y sobretodo a Zero.

— Link. —lo llamó la elfa para decirle lo que le pasaba. — Parece que One tiene un serio problema.

— Ni lo dudes. —Link estaba de acuerdo con las palabras de su elfa.

— ¡Miren, la luna caera pronto! —exclamó One en un tono maloso. — ¡Y ustedes… Y todos los que aman… los destruiremos harmoniosamente!

— ¡Prepárense para recibir lo que merecen! —le siguió Skull Kid dictándoles sentencia de muerte hacia el grupo atónito. — ¡CAE!

Kafei estaba de rodillas derrotado, se sentía frustrado al no poder cumplirle la promesa a reunirse con Anju, quería estar con ella hasta el final, todo parecía perdido para él hasta que…

— ¿Kafei? —una voz lo hizo reaccionar y fue asi como su semblante cambió.

— Anju… —dijo el mencionado sorprendido por su presencia y fue asi como corrió hacia ella para abrazarse el uno al otro.

Anju venia acompañada por 2B y 9S, quienes la trajeron hacia el lugar como Kafei les pidió a pesar del peligro que todos corrian.

— Siento haberte preocupado. —se disculpaba Kafei por sus acciones.

— Está bien. — respondió Anju gentilmente.

Link, Zero, Andrea y todos los demás de su pandilla miraban con una sonrisa en el rostro la pareja que acababa de reunirse, pero no era tiempo de cantar victoria, habia que detener a la luna sea como sea.

— ¡Maldita sea, no hagan eso frente a nosotros, escorias! —espetó One iracunda.

— ¡Ya basta, One! ¡Detente ahora! — le exigió Link para que parara esta locura, pero esta no hacía caso.

La luna caía cada vez más rápido haciendo que los temblores se hicieran cada vez más fuertes, todo parecía perdido, no habría mañana, todos estaban de rodillas ante su posible muerte a manos de ellos hasta que…

— ¡Link! — A2 corría hasta el elfo para encararlo por su cobardía. — ¡Toca la canción!

Pero Link no reaccionaba ante las palabras de la androide debido a la desesperación que estaba sumido, A2 no quería volver a vivir la misma experiencia traumática en donde perdió a sus amigas.

Tan solo recordar eso le hizo apretar los dientes y se le ocurrió un método para hacerlo reaccionar y salir de la desesperación.

Fue en ese momento cuando le dio una fuerte bofetada que hizo eco en todo el lugar sorprendiendo a todos los presentes.

— ¡¿Estas tonto o qué?! —dijo A2 desesperada agarrándole por los hombros. — ¡La luna está a punto de matarnos! ¡Tenemos que destruirla sea como sea! ¿No dijiste que querías proteger a Termina?

Las palabras de la androide hicieron un fuerte eco en la mente de Link, traía una mirada perdida pero al momento de escucharla levantó la cabeza con la frente en alto.

— Es terrible que me hayas criticado de esa manera… — expresó Link mostrándose serio ante la sorpresa de la androide y de todos. — Que bueno que me ayudaste a levantar los ánimos.

— Demuestra de lo que eres capaz… Esos cabrones no saben con quien se meten. —comentó A2 ayudándolo a ponerse de pie y encarando a los responsables.

Tras levantarse, Link sacó su ocarina y fue así como entonó la canción Oda al Orden, solo habia una oportunidad y no era tiempo de desaprovecharla.

Era cuestión del tiempo antes de que la luna cayera, la canción parecía no haber funcionado hasta que de pronto, Skull Kid y One comenzaron a tener grandes dolores de cabeza hasta el punto de alterarse.

— ¿One, que te pasa? —dijo Zero pasmada por lo que le pasaba a su hermana.

— Skull Kid también tiene problemas. —secundó Link en el mismo estado.

De un momento a otro, aparecieron los gigantes que la pandilla habia liberado hace tiempo con un propósito, detener la luna a toda costa.

Ellos la contuvieron con todas sus fuerzas para impedirle la caída, fue asi como aparentemente lograron evitar la catástrofe…

— ¿Se… Detuvo…? —murmuró Mikhail atónito por la situación.

— Parece que sí. —afirmó Zero en el mismo estado, y aliviada. — ¡La luna si se detuvo!

— ¡Hermana! —chilló Tael volando hacia el otro hada.

— ¡Te extrañe Tael! ¡Tú hermanita se preocupó mucho por ti! —respondió Taya en el mismo estado.

— ¡Gracias gigantes! — les agradeció Mikhail contento.

— Pensé que perderíamos… —suspiraba 9S aliviado.

En ese preciso segundo, Skull Kid, quien estaba tirado en el suelo comenzó a abrir los ojos, Zero caminaba hacia el con la espada suelta para ejecutarlo.

— Espera, no ataques al Skull Kid. —Tael le intentó pedir que se detuviera.

— Ese cabrón estuvo a punto de destruir el planeta y matarnos a todos. — argumentó Zero el motivo de esas acciones.

— Yo… yo nunca… quize que eso sucediera… —articulaba el duende mostrándose arrepentido, solo para ganarse una simpatía del elfo.

— ¿Entonces, por qué hiciste esto? —le preguntó Link compadeciéndose.

La razon fue que Skull Kid intentaba convivir con los gigantes y ser su amigo, pero ellos se iban, y Skull Kid no queria que se fueran. Intentó varias veces hacerse amigo de ellos pero no le hacian caso y lo dejaban solo. Y esa fue la razon por la que ostentaba la máscara maldita de Majora.

— Skull Kid… —Link expresaba simpatía por el chico.

Pero entonces ocurrió algo malo, muy malo.

— ¡Imbéciles! —se escuchó una voz distorsionada tenebrosa proveniente de la máscara.

Fue ese momento cuando la máscara comenzó a flotar teniendo agarrado a Skull Kid para la consternación de todos, luego después One reapareció flotando al lado de él.

— ¿Dices que soy tu mejor amigo? ¡No seas ridículo! —la máscara de Majora se reía con muchísima burla de forma maniaca. — ¿Quién querría serlo de una basura como tú? El papel de esta marioneta ha terminado.

En un acto de venganza, la máscara, después de soltar y tirar a Skull Kid al suelo, lanzó un rayo que casi lo mata de no ser que Zero se interpuso defendiéndose con su escudo de espejo desviándolo hacia el otro lado.

— Excelente, has desviado el rayo. —la halagó One sonriendo de forma sádica por la acción. — Se ve que ustedes pedazos de porquería se rehúsan a ser aplastadas.

— ¡Ustedes son unos monstruos! ¡¿Lo sabían?! — los encaró 9S molesto.

— ¡¿Cómo se atreven a tratar a la gente como juguetes?! ¡¿Qué es lo que pretenden?! — bramó Andrea en el mismo estado al igual que los demás.

— Que sujetos tan divertidos… —One hacia un comentario burlesco. — Zero, ¿Quieres jugar conmigo?

— ¿Qué? —la ex entonadora quedaba absorta ante la pregunta. — ¿Qué tratas de decirme?

De pronto, la boca de la luna se abrio y entonces un aura siniestro apareció tras ese orificio y asi fue como la máscara voló hacia adentro.

— Si tanto quieres destruirme, ven a la luna, ahí verás cómo te daré la muerte que tanto ansiabas hace tiempo. —One le dictaba sentencia que podria incluso costarle la vida.

Link contemplaba la vía y la forma que la máscara de Majora y la hermana de Zero entraron al lugar, fue en ese preciso segundo cuando la luna volvió a cobrar vida y empezó a intentar chocar a pesar de los esfuerzos de los gigantes.

— ¿Qué vamos a hacer Link? — preguntó Andrea viendo la seria faceta de su elfo.

— Voy a entrar. — declaró el mencionado sorprendiendo a su chica.

— Ay, no… Tiene que ser una broma… No me digas que quieres subirte ahí… — farfulló Taya asustada.

— Si piensas subir… Yo también lo haré. —dijo Zero determinada y dispuesta a poner su vida en riesgo.

— Vamos, Taya, ve con ellos, te necesitan. —Le pidió Tael que los acompañara.

— ¡No puedo hacerlo! ¡Vayan ustedes solos! Me quedaré aquí con Tael. — replicó el hada en tono infantil.

— ¡Yo también iré con ellos! — habló Mikhail acercándose al grupo.

— ¡Nosotros también! —secundó 9S uniéndose junto con 2B.

— Hagan lo que tengan que hacer para destruir esa cosa. — los animó Kafei esperanzado.

— Cuenta con ello… —dictó A2 uniendose a la batalla.

Todos estaban determinados a detener la catástrofe de una vez por todas, la humanidad ahora dependía de ellos.

— Lo entiendo, está bien, ¡iré! — accedió Taya animándose. — Despues de todo este tiempo, Tael, sigues siendo igual de terco… Me recuerdas a otra persona… Los dos son iguales… ¡Igual de insensatos!

Fue en ese momento cuando toda la bola corrió hacia el aura y en ese preciso momento todos fueron absorbidos hacia la luna, un lugar desconocido para todos ellos.

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DENTRO DE LA LUNA.

El lugar no era como lo pintaban todo el grupo, al abrir los ojos, Link descubrió que no era como todos pensaban, al contrario, terminaron en un hermoso campo, repleto de césped verde brillante.

— ¿Dónde rayos estamos? — preguntaba Andrea medio adolorida.

— No lo sé, mi sistema no puede identificar este lugar. —9S admitía no saber nada al respecto.

— De cualquier forma, tenemos que encontrar a One y a la máscara para destruirla. — dictaba Zero mirando a los alrededores.

Todos asintieron y fue asi como vieron a lo lejos un árbol al centro y se dirigieron hacia allá.

Se acercaron hacia lo que resultaba ser un árbol rodeado por unos niños corriendo en círculos portando lo que resultaban ser las mismas máscaras que obtuvieron en todos los templos tras abatir a los jefes.

— ¿Qué tal si hablamos con el niño que trae puesta la máscara de Odolwa? —sugirió Andrea viendo al niño.

Los demás asintieron y fueron a acercársele al niño de esa máscara.

— Hola. — lo saludó Link.

— Ahhh… Hace un buen tiempo… ¿verdad? —dijo el chico de la máscara de Odolwa. —Mascaras… tienen… muchas. ¿Ustedes también… quieren ser… unos vendedores de máscaras?

— ¿Quieres que seamos… unos vendedores de máscaras? —cuestionó Zero levantando una ceja. — De ser asi podríamos darte una.

— Entonces jugaré con ustedes. Asi que… las máscaras… Denme una… —les pidió el niño que le obsequiaran una.

Zero hizo lo que el chico le pidió dándole una máscara, con este agradeciéndole la acción.

— Las escondidas… Vamos a jugar. —dictó el chico Odolwa dispuesto a jugar. — Bien… Yo… me escondo…

Fue en ese preciso segundo cuando todo el mundo fue transportado hacia el calabozo con varias plataformas móviles con las flores deku por lo que Link, Andrea y Zero tuvieron una idea.

— Mikhail, nosotros tres volaremos hasta allá usando nuestras mascaras. —le indicó Zero al dragón la acción que debía tomar. — Tu trae a los androides hacia la puerta justo adelante.

— ¡De acuerdo, Zero! — accedió el dragón animado. — ¿Quién quiere subirse primero?

Fue asi como los elfos y la ex entonadora se transformaron en deku para poder llegar hasta la puerta por medio de las flores deku sin llegar a caerse al vacio, Mikhail por su parte, se trajo a los tres androides hacia la puerta.

Los tres dekus se tomaron su tiempo para llegar hacia los demas y asi poder acceder juntos a la puerta.

Al cruzarla, se encontraron con un cuarto que resulto ser del mismo niño Odolwa, habian superado la prueba.

— Oh… Me encontraron… —dijo el niño sorprendido por sus habilidades. — Por cierto… quisiera que algunos de ustedes me dieran otra mascara.

— Toma, puedes quedártela. — Link le daba lo que era la máscara de piedra.

— Gracias, ustedes son unas buenas personas. —les agradeció el niño por su gesto de amabilidad. — ¿les puedo hacer una pregunta?

— ¿Mande? —Zero respondia atenta.

— Sus amigos… ¿Qué clase de… de persona son? Tengo curiosidad. —expresó el niño Odolwa en ese estado y confundido. — ¿Esas personas… ustedes se consideran unos amigos?

Eso llamó la atencion a Zero, dado a que antes de conocer a Link y a los demas, ella jamas buscó hacer amigos ni nada además de sus apostoles que la ayudaran en su viaje para asesinar a sus hermanas, pero todo eso habia cambiado con el tiempo que habia estado conviviendo con ellos.

— Si, lo somos. —declaró la ex entonadora sorprendiendo al niño.

— Ya veo… con que asi son los amigos… —finalizó el chico justo antes de verlos tele transportarse fuera del lugar.

Había más pruebas que superar, era cuestión del tiempo para toparse con los retos más mortales que jamás hayan presenciado en toda su vida.

FIN DE CAPITULO 31