DISCLAIMER: NIeR: Automata, Drakengard 3 y The Legend of Zelda: Majora's Mask no me pertenecen, sino a sus respectivos dueños que vienen siendo Square Enix y Nintendo, nada más tomo prestados a los personajes para realizar esta adaptación

EPILOGO

El carnaval había dado comienzo con normalidad y alegría desde que la luna fue destruida, Link y los demás decidieron disfrutar de la celebración en la Ciudad Reloj, hubo gente bailando en todos lados, algunos se divertían con sus parejas o con sus amigos.

Zero estaba perpleja por el ambiente alegre, asi que se puso a imitar un poco los movimientos con Link y sus amigos, aunque por la torpeza por poco se caía cuando el elfo la agarra por los hombros, haciendo que chocaran frente a frente, sonrojándose un poco.

— Ya-Ya puedes soltarme. —dijo Zero tratando de salirse del trance.

— ¡Oh! ¡Cierto! —contestó Link en el mismo estado.

Ambos se mezclaron entre la multitud para buscar a los demás para eventualmente encontrarlos.

— Por fin los encontramos. —dijo el elfo satisfecho por haberlos localizado.

— Está bien lleno aquí, mejor vamos a otra parte, ¿no creen? —sugirió 2B visiblemente nerviosa por la multitud.

Caminaron por los alrededores de la ciudad cuando por casualidad se toparon con alguien familiar.

— ¡¿Ka-Ka-Kafei?! — tartamudeó Link incrédulo.

— ¿Qué? Soy yo, ¿Me recuerdan? —el mencionado les intentaba hacer ver que era él, dado a lo muy extrañados que estaban.

— Si… Solo que te has vuelto… Grande. —comentó A2 volteando a un lado, sonrojada. A lo Tsundere.

— La verdad no sé que pasó, pero de alguna forma volví a ser el mismo de antes. —comentó Kafei alegre por su aspecto normal.

Kafei habia recuperado su forma original adulta desde que el poder de Majora se disipó con la destrucción de la luna, vestía de traje blanco y aparte lucía atractivo.

— Que bueno, Kafei. —dijo 2B un tanto sonrojada por su aspecto.

Fue entonces cuando se acordaron de una cosa.

— Es cierto, ¿Ya te has declarado a Anju? —preguntó Link curioso.

— Claro que si, Link. Estoy seguro de que ella ha de estar arreglándose para nuestra boda. —comentó Kafei sonriente. — Están todos invitados por si quieren ir.

— Gracias, Kafei. —agradeció Andrea por su gesto. —Lo tomaremos en cuenta.

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Las piratas Gerudo seguían con su costumbre de patrullar su zona además de cazar grandes tesoros y riquezas por toda la zona de la Gran Bahía.

En el castillo de Ikana, los dos súbditos de Igos du Ikana seguían discutiendo sobre cualquier tontería del uno al otro que ni al caso, no importa el tiempo y lo que ambos habían hecho, siempre se la pasaban peleando.

En el Palacio Deku, el mono, al que habian inculpado por la desaparición de la princesa, empezó a convivir con los demas Deku sin necesidad de esconderse y tener broncas para pasar el tiempo con la princesa Deku.

En el rancho, Romani llegó a darle a un blanco tipo fantasma, su hermana Cremia al fin parecía creerle lo que hacían esos seres misteriosos llevándose a las vacas, Romani se habia convertido en una mujer decidida, hecha y derecha dispuesta a defender su rancho.

En el cañón Ikana, Pamela y su padre pasaban mejor tiempo juntos como familia que eran sin rastro de maldad alguno ni nada.

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En el Bar Lacteo, todos los que llegaron desde las distintas partes de toda Termina, disfrutaban de un pequeño concierto del hombre que tocaba con su fonógrafo dando su excelente actuación.

En el campo de Termina, en la entrada oeste a la ciudad Reloj, algunos invitados estaban reunidos para presenciar la boda que todos habían estado esperando durante un largo tiempo, entre ellos estaban Link, Andrea, Zero, Mikhail y los androides.

En medio de la multitud estaba Kafei, esperando a la novia que se convertiría en su esposa por el resto de sus vidas.

— No puedo esperar a ver como se vestirá la novia. —expresó el dragón animado con mucho entusiasmo.

— Paciencia, ya vendrá. —dijo Link en el mismo sonriendo, al mismo tiempo de que estaba siendo abrazado del hombro por Zero.

Andrea, al ver la acción, procedió a hacer lo mismo para seguirle el juego de forma juguetona, aunque de forma sutil para no llamar la atención.

Después de esperar unos momentos, finalmente apareció la novia, Anju iba vestida de blanca como la nieve y bien arreglada sosteniendo un ramo de flores.

Todos miraban expectantes a la mujer acercándose a su novio acortando poco a poco la distancia, en eso estaba un sacerdote esperando su unión.

— Kafei, he esperado mucho tiempo para unir nuestros lazos. — dijo la pelirroja sonriéndole a su hombre.

— Yo también, querida. —respondió Kafei en el mismo estado mostrándose enamorado.

El sacerdote llegó a dar un discurso del amor y la pareja leyendo un libro a todos los presentes, la pareja se juntó de las manos y fue así como sucedió el momento más esperado.

— Ahora los declaro, marido y mujer. — el sacerdote dio por finalizada la boda haciendo que todos estallaran de alegra viendo a la pareja besarse.

— ¡Felicidades! —exclamaron algunas personas.

— ¡Felicitaciones, Kafei! —lo felicitó Link por su casamiento.

Entre muchos aplausos, Anju y Kafei se retiraron del lugar decidiendo irse a vivir lejos como pareja recién casada.

Después de que la gente se retirara, Link y los demás tuvieron una conversación.

— ¿Qué piensan hacer a partir de ahora? —preguntó 9S por las acciones que realizarían a partir de ahora.

— Mmmm… Andrea, Zero y yo seguiremos buscando a nuestra amiga Navi. —respondió Link tomando su iniciativa. — ¿Qué hay de ustedes?

— Seguiremos trabajando como carteros, después de todo el derecho de piso no se paga gratis. —dijo 9S tomando su decisión de quedarse.

— ¿Seguros? —Zero les pidió confirmar su dicha decisión.

— Seguros, 9S y yo consideramos Termina como nuestro hogar. —argumentó 2B sus razones para permanecer en el lugar.

— ¿Qué hay de ti, A2? —Andrea le preguntó a su contraparte que haría a partir de ahora.

— Mmmm la verdad no lo sé, no tengo a donde ir. —respondió la androide admitiendo esas palabras.

— ¿Por qué no vas con nosotros? Tal vez puedas conocer el mundo. —le propuso Link.

— Oh… Uh… De acuerdo… Voy con ustedes a donde quieran ir. — accedió A2 decidiendo viajar con ellos esbozando una sonrisa.

— Bueno, supongo que aquí es en donde nos separaremos… —dijo Taya empezando a despedirse.

— Si, ya hemos lo necesario para salvar a las personas de la catástrofe, y creo que es hora de partir. —comentó Andrea subiéndose a Epona junto a su muchacho.

— ¿Prometen que volverán? — les preguntó 9S deseando volverlos a ver en el futuro.

— Lo haremos. —le afirmó Link siendo positivo.

A2 y Zero al lomo de Mikhail listas para partir también.

— Bueno, fue divertido mientras duró… —habló la peliblanca algo melancólica.

— Creo que es hora de despedirnos… —dijo A2 moviendo la mano dando la dicha señal de despedida.

— Adios… —expresó Taya en un tono triste conteniendo las lágrimas.

— Adios… —respondieron todos los demás separándose por caminos distintos, volviendo a sus respectivas rutinas.

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EN LAS PROFUNDIDADES DEL BOSQUE…

Ya habiendo entrado en las profundidades de los bosques, se dieron cuenta de que se habían alejado completamente de Termina luego de caminar varios kilómetros alejándose de la zona.

— Aquí fue en donde nosotros nos conocimos. —mencionó Zero recordando aquel momento con nostalgia.

— ¿En este lugar? —inquirió A2 ante la declaración de la ex entonadora, a lo que esta afirmó con la cabeza.

De repente, vieron como unas luces tenues claras llegaron a alumbrar la zona, eso significaba una cosa, no, varias cosas.

— ¿Qué es esa luz? —habló Link intrigado por las luces.

— No tengo idea, Link… —decía Andrea cuando vio algo que le llamó la atencion. — Un minuto… ¿No es…?

— Navi… ¡Navi! —exclamó Link esbozando una sonrisa en el rostro.

Impacientes ante la posible aparición de la amiga que llevaban buscando desde hace mucho tiempo, Link y todos los demás se aproximaron hacia el lugar.

Era verdad, Link finalmente habia encontrado al hada que lo ayudo a salir adelante convirtiéndolo en una leyenda de que quizás nadie en Hyrule nunca escuchó, pero si que recibió elogios de parte de ciertas personas sobre todo por Zero, Mikhail, los androides y su amada Andrea.

— Hola muchachos… —los saludó el hada, alegrando a los presentes.

— ¡Navi! ¡Que gusto volverte a verte! —exclamó Link corriendo hacia el hada junto a su protectora y amada.

El hada se alegró por haberse reunido con sus amigos, y además llegó a conocer a Zero y a los demás que los iban acompañando, y asi juntos volvieron a Hyrule a pasar el resto de sus vidas recorriendo grandes aventuras juntos.

Ahí detrás de ellos, habia un pedazo de tronco con un retrato de Link y Skull kid tomados de la mano demostrando un símbolo de amistad.

FIN.