Disclaimer: Harry Potter no es mio.
Este fic participa en el minirreto de mayo para La Copa de la Casa 18/19 del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".
Título: Yo soy idiota, tú también.
Personaje: Astoria Greengrass.
Summary: Nuestro amor fue creado para lamernos las heridas el uno al otro, es horroroso.
La primera cosa que Astoria nota son los ojos de Neville.
Ella mira a sus ojos —de esa forma que hace parecer que no comprende el porque él parece tan triste y ella lo estudia con tanta determinación en un silencio aplastante que no es roto por ninguno de los dos— y no puede evitar notar las manchas verdes apenas perceptibles en el tono ámbar de su mirada. El tiene ese tipo de mirada perdida y sin esperanza desde que la guerra había terminado y el Señor Oscuro decidió repartir a los partidarios de la luz entre los fieles sangre pura que le siguieron. Entonces Astoria y Neville terminan juntos con sus pecados revueltos en un circulo interminable.
Astoria mira a los ojos de Neville, los suyos son de un verde olivo que se pierde con el ámbar del chico y ella piensa que terminaran creando un nuevo color por la intensidad con la que ambos se miran. Es como si se mataran mutuamente el uno al otro para darle alivios a sus almas desamparadas. Neville quiere morir, al final no pudo hacer la diferencia y Astoria quiere morir, no pudo proteger el corazón de Draco Malfoy (y su mente también).
(la huellas de la batalla permanecen, les atormentan como si de una lluvia torrencial llena de sus fallos los golpeara directo a la cara sin piedad alguna y ellos no hacen amago de luchar porque se lo merecen.)
Lo segundo que Astoria nota son las manos de Neville.
Están llenas de cicatrices y ampollas (pero cuando él la acaricia, su piel se estremece y se aferra a sus hombros, ella muerde sus labios porque no quiere dejar escapar sonidos vergonzosos y simplemente quiere que ambos se reconforten en silencio) y ella roza su mano de forma para nada accidental antes de que él tome la suya y entrelace sus dedos con los de ella misma.
Lo que siempre nota Astoria es el silencio de Neville.
El nunca habla y tampoco se queja. Las huellas de la guerra permanecen y le atormentan. Lo están matando y Astoria simplemente se sienta a su lado, apoya su cabeza en su hombro y él suelta un sollozo antes de ocultar su rostro con sus manos. Ninguno habla y para cuando es Astoria la que llora, Neville simplemente la estrecha entre sus brazos.
(lamentablemente hacen algo similar a arrepentirse.)
Astoria siempre lo nota: Quieren morir.
