Encarnación de la Destrucción
Los derechos de los animes que use no me pertenecen
"Voy a destruirlos a todos…"— pensó el semidiós mientras sus ojos cambiaban— pensamientos
Desaparezcan con la luz blanca…— Naruto levanto su mano derecha— hablar normal
Capítulo 2: Ojo de Reencarnación
Los semidioses son un grupo de gente poco común.
Hubo muchos casos de semidioses a lo largo de la historia, Perseo, Heracles, Aquiles, son ejemplos de semidioses famosos, todos de Grecia al ser el panteón que más bajaba a divertirse con humanos. Pero había otro caso de semidioses, los que eran hijos de un semidiós y un dios. Ese era un pequeño caso, pero posible. Gilgamesh era un buen ejemplo, al ser dos tercios de dios, y un tercio de humano. Hijo de Lugalbanda, un semidiós hijo de Utu, el dios del sol, la justicia, la moralidad y la verdad, e hijo de la diosa Rimat-Ninsun, la "dama de las vacas locas".
Naruto era un caso similar, pero diferente a Gilgamesh. Shiva lo sabía. Su hijo seria dos tercios de dios y un tercio de humano. Pero al ser hijo de una semidiosa, hija de Parvati, que al mismo tiempo era su reencarnación, la situación cambiaba drásticamente.
Su hijo no sería un semidiós normal. Al poder ver el futuro, Shiva podía ver que tan fuerte y divino seria su hijo. Pero había una cosa curiosa en ese futuro. El parecido físico entre Gilgamesh y Naruto era muy divertido para el dios de la destrucción.
Los pensamientos de Shiva cambiaron al momento de sentir otro apretón en su mano, producto de Minako, que ahora estaba en trabajo de parto.
La mujer ahora tenía una mueca de esfuerzo en su rostro, con algo de sudor corriendo de él. Una mujer estaba entre sus piernas, preparada para recibir al niño.
Era una mujer de belleza comparable a la de Minako. Himejima Shuri.
Luego de gritos de esfuerzo y más apretar la mano de Shiva, se escuchó un llanto, prueba de que Naruto logro salir al mundo.
Shuri tenía al niño llorando en sus manos, sonriendo mientras lo envolvía en una manta y cortaba el cordón. Acercándose a Minako, Shuri le entrego al pequeño a su madre, y la mujer rubia soltó unas lágrimas al ver el rostro y características de su hijo.
El niño poseía algo de cabello rubio, heredado de Minako, pero lo curioso era que había un pequeño mechón de cabello verde en el lado izquierdo de su cabeza. Pero ese verde era de un tono un poco más claro que el de Shiva, Minako diría que se acercaba al cian.
La mujer sonería con lágrimas en sus ojos mientras abrazaba a su bebe, y noto como Shiva miraba al niño, y extendiendo débilmente los brazos, le entrego el niño a su padre. El hombre tomo al niño algo dudoso, y al tenerlo, permaneció en silencio.
El dios miro con un rostro de tranquilidad la cara de su hijo, esperando pacientemente a que su niño dejara de llorar y abriera los ojos. Luego de un tiempo, el pequeño Naruto dejo de llorar para abrir lentamente los ojos, mostrándole sus peculiares globos oculares a su padre.
Pupilas azules oscuro con brillo a su alrededor, junto con un iris también azul, solo que más claro.
"Así que estos son sus ojos…"— pensó Shiva con una sonrisa, notando como su hijo también empezó a sonreír— "Es mejor verlos en persona…"
Pero el dios dejo de pensar cuando sitio una pequeña mano agarrando uno de sus dedos, y volviendo a enfocar su vista en su hijo, noto como el niño sostenía su dedo con su pequeña mano. Mirando el rostro de Naruto, Shiva sonrió.
"Tal vez…"— el agarre de Shiva se endureció, acunando al niño en su pecho— "Quedarse un tiempo no sea tan malo"
Minako…— dijo Shiva mientras se acercaba a la mujer acostada— Nuestro hijo tiene unos ojos muy peculiares.
¿Ehhh?— dijo con duda mientras extendía sus brazos para sostener a su hijo, y abrió sus ojos sorprendida al ver los curiosos globos oculares de Naruto— Que lindos…
Serán más bonitos cuando maduren…— dijo Shiva acercándose para colocar una mano en el hombro de Minako— Descansa, mañana será un largo día…— aconsejo Shiva mientras Minako lo miraba sorprendida.
¿No te quedaras aquí?— pregunto levemente deprimida.
Shuri te hará compañía.— contesto Shiva mientras caminaba hacia la puerta de la habitación, mientras sus ojos se endurecían— Yo debo hablar con alguien.
Saliendo de la habitación, Shiva se dirigió al jardín, y al estar ahí, se quedó mirando el estanque de peces Koi.
Su plan para el nacimiento de su hijo fue simple. Llenar de guardias los alrededores de la casa Namikaze. Mientras esos guardias, quienes eran los soldados más fuertes de su ejército, cuidaban el exterior, Shiva mismo cubría el interior de la casa, con el pensamiento de matar a cualquier persona que amenazara la seguridad de su hijo y esposa.
Pero su plan estaba hecho para la posibilidad de que alguien en específico lo visitara esa noche.
Pudiste burlar a los guardias….— dijo Shiva con tranquilidad mientras que alguien reía— Sabia que estarías aquí esta noche…
Claro que si…— dijo una voz mientras alguien aparecía a unos metros de Shiva—Quería presenciar el nacimiento de mi futuro enemigo…
Indra…— el cabello de Shiva comenzó a levitar levemente— Naruto no estará involucrado en la guerra… Esa guerra es solo nuestra, no involucremos nuestros descendientes.
Tienes valor, Shiva…— alabo Indra mientras soltaba una risita—Engendrar un vástago cuando sabes que la era de los semidioses se ha terminado hace mucho.
Una nueva era comienza…Un nuevo futuro…— respondió Shiva mientras el suelo comenzaba a agrietarse— Naruto será el causante de eso… Y yo lo defenderé hasta la muerte.
¿Vas a agregar a tu mocoso a tus filas?— pregunto Indra con aburrimiento.
No lo hare…— respondió Shiva con seriedad— Es nuestra guerra. No suya.
Eso es tonto.— dijo Indra con un bufido mientras comenzaba a caminar alrededor de Shiva con una sonrisa en su rostro— Sabes tan bien como yo que el mocoso será una de las potencias más grandes de la existencia. Un as contra mí en la guerra….Pero no lo quieres meter a la lucha… ¿Por qué será? ¿Amor paternal?— Indra soltó un bufido— Ridículo…
Vete ahora Indra…— un aura negra violeta cubrió el cuerpo de Shiva, mientras que el dios miraba con ojos serios y severos a su compañero divino— Vete antes de que deje de ser amable y te mate por poner en peligro la vida de mi hijo y esposa.
Ohhh, que miedo…— replico Indra mientras sonreía divertido— Ten cuidado Shiva. Porque si el mocoso no está en tus filas…podrá estar en las mías. Hay alguien perfecto para convencerlo.
Un rayo cayó del cielo, que impacto en el suelo donde Indra pisaba, y el dios desapareció, dejando atrás a Shiva que se sentía irritado por las palabras de Indra.
Su hijo sería muy fuerte en el futuro. Y la fuerza atraía la atención de todos los seres, sin importar quienes eran o que eran.
Por esa razón debía quedarse un tiempo. Para entrenar a su hijo y asegurarse de que pueda asesinar a cualquier idiota que se metiera en su camino.
Tiempo después
Un niño de ocho años iba tomado de la mano por su madre. Sus características eran curiosas para ser un niño de ascendencia japonesa. Cabello rubio dorado algo largo con un mechón de pelo color cian en el lado izquierdo de su rostro, ojos azules y piel bronceada. Su ropa consistía en una chaqueta blanca con las orillas de las mangas y cuello color azul con líneas blancas, un chaleco azul, pantalones algo largos color marrón y zapatillas blancas con detalles negros. El nombre del niño era Namikaze Naruto, y caminaba con su madre por las calles de la ciudad, con destino a ver a su padre.
Por mucho tiempo, desde que aprendió a caminar, su padre lo educo y entreno para la guerra, aunque sin sobre esforzar o abrumar a su hijo, para que Minako no se enojara y lo reprendiera. Al principio solo empezó con cosas sencillas, la lectura de diferentes cosas como historia, cultura, anécdotas de diferentes tipos, todo de diferentes países o continentes. Pero no solo sobre cosas humanas, sino de cosas del tipo sobrenaturales gracias a su ascendencia divina. Criaturas mitológicas como los Youkai asiáticos, los monstruos de la cultura hindi y europea. Los seres de las tres grandes fracciones como los demonios, ángeles caídos y los ángeles. Como eran sus jerarquías y debilidades. Lo suficiente para saber qué hacer en caso de encontrarse con alguien desconocido que fuera un ser sobrenatural. La parte teórica del entrenamiento duro hasta que Naruto cumplió los 5 años, luego de eso, Shiva comenzó a entrenarlo en combate y artes marciales, centrándose en un arma en especial.
Naruto.— dijo Minako mientras apretaba la mano del niño— Ya llevamos mucho tiempo fuera, es hora de volver a casa.
Hai, Kaa-san.— respondió Naruto con una sonrisa.
La relación entre Minako y Naruto podría describirse como amor puro y simple entre madre e hijo. Ambos pasaban casi todo su tiempo juntos, ya que la única persona que era amigo de Naruto era Akeno, y Naruto era aislado por los niños del pueblo. Minako tenía especial atención en su hijo por su situación tan similar con el pueblo, asegurándose de amarlo y cuidarlo, sin dejar que se sienta triste o deprimido, tal y como hizo su padre de pequeña.
Antes, a Naruto no le hubiera molestado ser aislado por los demás por sus características, pero eso era antes cuando sus ojos no eran normales, pero gracias a su padre pudo ocultarlos hasta que aprendiera a controlarlos. Los humanos normales y los demás solo podían ver a un niño rubio de ojos azules, mientras que en verdad Naruto aun poseía los mismos ojos desde su nacimiento, pero el brillo y color aumentaban poco a poco, junto con grandes ataques de dolor en ellos. Le entristecía un poco su situación con el pueblo, pero su madre y padre lo animaban, haciéndolo feliz.
La relación de Naruto con el pueblo era casi idéntica a la que tenía su madre antes de que naciera. Todos lo miraban mal por sus rasgos, pero su tratamiento era un poco diferente. Todos los niños le tenían miedo, pero lo ocultaban con burlas y risas.
Naruto se sentiría algo triste si no fuera por Akeno, Shuri y Barakiel, grandes amigos que lo ayudaban en los temas de amistad. Naruto conocía a Akeno prácticamente desde que eran niños, ya que sus madres se reunieron poco después de que ambos nacieran, resultando que Akeno era unos meses mayor que Naruto. Akeno veía a Naruto como su mejor amigo y alguien a quien admiraba profundamente. Akeno lo admiraba por ser un niño fuerte que no se dejaba lastimar por las duras palabras de los demás, lo admiraba porque trato de hacer amistad con ella, una niña que apenas conocía. Lo admiraba por ser quien era, y por ser hijo de un dios.
Akeno y Shuri sabían de la ascendencia de Naruto, pero mientras que la niña no era muy consciente de la gravedad de la situación, Shuri si sabía lo que significaba ser hijo de un dios de la escala de Shiva.
Madre e hijo continuaron caminando por las calles, siendo vistos con repulsión por algunas personas, y siguieron con su camino hasta que vieron a alguien esperándolos.
Shiva no había cambiado nada durante ocho años, seguía siendo el mismo niño de secundaria. El dios los esperaba con una sonrisa en su rostro, que aumento cuando vio como Naruto sonrió mientras corría hacia él, para abrazarlo por la cintura mientras reía.
Hola, Naruto.— saludo Shiva mientras acariciaba el cabello del niño.
Viendo a su alrededor para asegurarse de que nadie estuviera escuchando, Naruto hablo con una sonrisa en su rostro.
Tou-san…— dijo suavemente para que solo ellos dos pudieran oírlo.
No quería tener una reputación aun peor que antes. Ser hijo de un adolescente solo empeoraría las cosas.
Shiva-kun.— Minako se acercó a Shiva para poder besar sus labios suavemente, causando que Naruto desviara la mirada.
Su madre no era buena en la discreción, y no le importaba lo que los demás pensaran de ellos.
Vamos a casa.— Shiva tomo la mano de Minako, mientras que Naruto caminaba unos pasos para adelantarse— Debemos continuar con el entrenamiento.
Naruto asistió con la cabeza mientras comenzaba a caminar adelante de sus padres con una sonrisa en su rostro, esperando con ansias continuar con su entrenamiento.
Shiva y Naruto poseían una buena relación de padre e hijo. Pero Naruto quería impresionar a su padre cada vez que podía, tratando de mejorarse y superarse en sus entrenamientos.
Al momento de llegar a la finca Namikaze, Naruto desactivo el hechizo mágico que ocultaba sus ojos, mostrando sus brillantes ojos con pupilas azules e iris azul con vetas blancas.
Corriendo hacia el jardín, Naruto tomo un bastón que estaba reposado en una pared, y comenzó a practicar katas con golpes al suelo y los árboles, siendo observado atentamente por Shiva.
Desde que comenzó a caminar entreno a su hijo de esa manera. Entrenándolo en el arte del Bōjutsu y Sōjutsu, o como se conocían en su país de origen, arte del bastón y la lanza. Su entrenamiento consistía en katas para que supiera como utilizar esas armas, y ejercicios físicos no muy agotadores, ya que en un tiempo, Shiva planeaba aumentar el régimen de entrenamiento. Porque en pocas horas ocurriría "ese" incidente, y Naruto despertaría algo muy importante.
Algunos pensarían que sería mal padre por permitir que eso pasara, pero que ocurriera ese incidente era clave para que Naruto creciera tanto en temas emocionales y fuerza. Seria ese incidente el cual le daría a Naruto la motivación para seguir adelante, y crecer para proteger a los seres cercanos a su corazón.
El niño dejo de practicar sus katas cuando una gran andanada de dolor lo afecto, causando que suelte abruptamente su bastón y cayera al suelo de rodillas, colocando una mano en sus ojos, tratando de aliviar el gran dolor.
¡Tou-san!— grito Naruto mientras que Shiva se acercaba lentamente— ¡Duele! ¡D-Duele mucho!
Tranquilo, ya pasara.— dijo Shiva con tranquilidad mientras se acercaba para colocar una mano en el hombro de su hijo— Esta es la convulsión final.
Naruto continúo gritando por unos instantes de puro dolor, causando que Minako salga de la casa con preocupación en su rostro y se acercara a su hijo para tomarlo en sus brazos y tratar de calmarlo. Luego de unos instantes, Naruto dejo de gritar para permanecer en silencio por unos segundos. Abriendo sus ojos lentamente, Naruto mostro sus nuevos ojos a su madre y padre.
Su pupila seguía siendo azul, pero el iris había cambiado, porque ahora en él había un iris en forma de flor azul y blanca, que se movía lentamente en círculos.
Shiva miro esos ojos con reconocimiento. Eran idénticos a los que había visto en las visiones del futuro. Esa hermosa flor azul y blanca prácticamente le recordaba a la flor de loto que Parvati portaba en su cuerpo original.
Ya maduro completamente.— Shiva asistió con la cabeza mientras que Minako observaba impactada la belleza de los ojos de su hijo— No debes preocuparte por más dolor.
Estos ojos…— dijo Naruto con duda, pero su padre le ofreció algo, un pequeño espejo para verse— …Son lindos, pero…— una mueca de duda lleno el rostro del niño- Tou-san, nunca me dijiste porque tengo estos ojos.— Shiva noto como su esposa enfoco la mirada en él— ¿Por qué desperté estos ojos?
Minako permaneció en silencio porque también quería escuchar una explicación de porqué su hijo tenía tales ojos. Shiva nunca le ofreció muchas explicaciones, por lo que Minako lo tomo como un rasgo de ser hijo de una semidiosa y un dios hindi.
Esos ojos han estado en ti desde tu nacimiento.— dijo Shiva, y Naruto no se sorprendió porque ya lo sabía con anterioridad— Ellos son la fusión de dos cosas, mi sangre divina que corre por tus venas, y la energía de Parvati que corre por el cuerpo de Minako.
Entonces…— Naruto miro a su padre con su reconocimiento— Estos ojos son producto de la combinación de la sangre divina tuya, y la energía de Parvati.
Si.— contesto Shiva con un asentimiento— Si Minako nunca hubiera sido la reencarnación de Parvati, tu nunca hubieras despertado esos ojos.
Reencarnación…— dijo Naruto pensando en algo—¿Estos ojos ya tienen nombre?
Lo tienen, pero en el futuro. Nunca han habido unos ojos iguales.— dijo Shiva con una sonrisa— Tú decidirás el nombre ahora.
Esto significa que estos ojos son únicos.— exclamo Minako con asombro.
…El nombre…— dijo Naruto pensativo, para luego asistir con una sonrisa en su rostro— El nombre será Tenseigan ("Ojo de Reencarnación").
Tenseigan…— dijo Minako con duda mientras que Shiva asistía con la cabeza.
Si tú no hubieras sido la reencarnación de Parvati, nunca hubiera tenido estos ojos.— dijo Naruto mientras tomaba la mano de su madre— Los llamo así porque sin ti nunca los hubiera despertado.
Gracias, Naruto.— dijo Minako mientras se agachaba para besar su frente, causando que Naruto sonriera un poco.
"Tenseigan… un nombre apropiado"— pensó Shiva mientras asistía con la cabeza—"Igual que en el futuro"
Tou-san, tu puedes ver el futuro, por lo que debes saber cuáles son los poderes de estos ojos, ¿verdad?— pregunto Naruto con curiosidad, que aumento cuando su padre soltó una risita.
Eso es algo que deberás aprender por tu cuenta.— respondió Shiva con una sonrisa, que aumento cuando vio a su hijo hacer un pequeño puchero— Si no lo haces tú no tendría sentido.
Tsk…— el niño chasqueo la lengua con irritación mientras que su padre y madre reían.
Naruto.—el niño enfoco los ojos en su padre— Debo irme al monte Kailash, regresare en unas horas.
El niño miro a su padre levemente deprimido por su partida.
Puede que Shiva decidiera quedarse un tiempo con la familia Namikaze, pero eso no significaba que iba a descuidar sus deberes como dios, ni abandonar a sus soldados. Por esa razón iba regularmente a su hogar para comprobar que todo estuviera en su lugar, y ver los movimientos de Indra. Las palabras del dios lo habían afectado un poco, y estaba especialmente cautelosos por eso. Pero era imposible que su hijo se uniera al ejército de Indra.
Naruto permaneció viendo la espalda de su padre, y el dios desapareció, dejando atrás a su hijo que aún permanecía viendo el lugar donde estuvo su Shiva. El niño hubiera seguido así si no fuera por su madre que coloco una mano en su hombro con una sonrisa en su rostro.
Ven.— dijo con una sonrisa cariñosa— Vamos a dentro. Debes descansar.
Naruto asistió con la cabeza mientras tomaba el bastón en el suelo y se dirigía con su madre adentro de su casa.
No sabía que poderes tenían sus ojos, si para que servirían, pero si sabía para que los usaría.
Proteger a su madre, a Shuri, Akeno y Barakiel. Su padre no estaba en esa lista, porque era literalmente uno de los seres más grandes de la existencia, y nadie con algo de cerebro querría pelear contra él.
Tiempo después
La desesperación era una emoción que Naruto nunca había sentido. Estaba familiarizado con el resto de emociones negativas. Como la tristeza, el odio, y un poco el miedo. Pero nunca en su vida sintió la desesperación pura. Esa emoción que tienes cuando ves a alguien que amas en peligro, sin posibilidad de ayudar, solo viendo lo que podría ser su inminente muerte.
Cuando se fue su padre, Naruto tuvo una tarde relativamente normal, comió galletas y degusto el té con su madre. Luego de descansar por un tiempo, se dirigió a terminar su entrenamiento con su bastón. Todo con la esperanza de que su padre regresara pronto.
Pero las horas pasaron y su padre no regresaba, y llegando la noche, Naruto tuvo que entrar a casa para no sentir el frio. Y en medio de la cena, cuando estaba comiendo junto a su madre, invasores entraron a la casa.
Esos invasores eran seres que exudaba una presencia divina, pero en rango era mucho más pequeña que la de Shiva, pero era lo suficientemente potente para hacer que Naruto sintiera miedo.
Una persona tenía atrapados a Naruto y Minako, ya que ambos rubios eran sujetados fuertemente por el cuello por el invasor.
Naruto sujetaba la muñeca del hombre, con sus dientes apretados mientras observaba la sonrisa presumida en su rostro. Minako trataba de liberarse del agarre, golpeándolo para tratar de ayudar a su hijo, pero el agarre del invasor era de hierro, imposibilitándole la posibilidad de huir.
El hombre apretó un poco su mano, causando que los ojos de Naruto se nublaran un poco, y dejo de pelear, haciendo que su madre lo viera con miedo mientras que el invasor sonrió y arrojo al niño al otro lado de la habitación.
Cayendo en el suelo, Naruto miro con los ojos algo nublados como el hombre comenzó a sujetar el cuello de su madre con ambas manos, y la mujer comenzaba a sujetar sus muñecas con desesperación tratando de salvarse.
Naruto miro eso con los ojos bien abiertos, y cuando trato de levantarse para tratar de correr a ayudar a su madre, otra persona apareció frente a sus ojos, que lo sujeto de los brazos y lo volteo para atraparlo por su cuello, obligándolo a ver como el otro hombre mataba lentamente a su madre.
El niño abrió ampliamente sus ojos mientras la desesperación llenaba todo su ser. Mirando como los ojos de su madre se ponían blancos, y poco a poco dejaba de luchar. Con desesperación trataba de liberarse del agarre de hierro de la persona que lo sujetaba, pero le era inútil.
Mirando el rostro de débil de su madre, Naruto comenzó a sentir una sensación cubriendo sus ser y ojos. Esa sensación de poder. De impulso. Una sensación que le gritaba que podría matar a las personas que lo amenazaban con solo pensarlo.
La persona que sujetaba a Naruto abrió sus ojos incrédulo cuando comenzó a sentir como su agarre comenzaba a aflojarse, y luego jadeo un poco cuando sintió un poderoso golpe en su abdomen, haciéndolo retroceder con sus manos cubriendo la zona afectada. Viendo al niño, lo vio con sus ojos ampliamente abiertos mirando a su madre con algunas lágrimas en ellos. Luego de mirar al niño, el hombre comenzó a sentir como si alguien lo sujetara, y empezó a levitar por el aire. Permaneció en ese estado, siendo observado de manera incrédula por su compañero, pero luego de unos segundos de estar volando, comenzó a sentir una presión en todo su cuerpo, y termino explotando en un estallido de sangre que salpico toda la habitación, manchando el costado de Naruto en el proceso que aún permanecía viendo a su madre.
Viendo lo que acababa de pasar, el sujeto que tenía atrapado a Minako sacó un cuchillo de su espalda y lo acerco al cuello de la mujer.
"¡No quiero…!— Naruto coloco sus manos en su cabeza y cerro fuertemente los ojos, y a su alrededor, esferas negras comenzaron a aparecer—"¡No quiero que Kaa-san muera!"- Naruto abrió ampliamente los ojos y coloco sus manos a los lados de su cabeza, y comenzó a gritar fuertemente- ¡Ahhhhh…!
Un gran grito salió de la boca de Naruto mientras que una de las esferas volaba rápidamente hacia la cabeza del agresor que sostenía a su madre. Esa esfera paso sobre el hombro de Minako y golpeo el rostro del hombre, causando que este escupiera sangre mientras soltaba a la mujer y salía volando por la fuerza de dicho golpe. El ser golpeo la pared de la casa y salió despedido al jardín, pero al tocar el suelo, múltiples esferas negras aparecieron debajo de él. Las esferas comenzaron a alterar su forma, moviéndose abruptamente para convertirse en grandes picos negros, que volaron y se clavaron profundamente en la espalda del ser y traspasaron fácilmente su carne.
El hombre grito de dolor mientras que los picos se hundían más en él. El hombre fue observado por Naruto que aun sostenía su cabeza, mientras que apretaba fuertemente los dientes. Con un parpadeo, Naruto hizo que todas los picos volvieran a su forma de esfera original, causando que el agresor cayera al suelo escupiendo sangre, pero luego, las esferas se agruparon convirtiéndose en una sola, y volvieron a alterar su forma para convertirse en un enorme pico negro que comenzaba a acercarse lentamente al hombre en el suelo, pero el pico se detuvo cuando alguien apareció al lado de Naruto y coloco una mano en su hombro.
Ya es suficiente…— dijo Shiva con una voz suave apretando levemente el hombro del pequeño—…Duerme…
Poco a poco, Naruto comenzó a cerrar los ojos, y hubiera caído al suelo si Shiva no lo hubiera atrapado en sus brazos. Con el niño en sus brazos, Shiva comenzó a acercarse a Minako, que estaba en el suelo sosteniendo su cuello con algo de dolor.
Minako.— dijo Shiva al llegar a su lado, mirándola con preocupación— ¿Estas bien?
S-Si…— respondió con algo de dificultad— ¿Cómo esta Naruto?
Físicamente está bien…Psicológicamente habrá que esperar para saber.- Shiva coloco una de sus manos en la mejilla de la mujer, acariciándola levemente— Ustedes ya no estarán seguros aquí. Deben venir conmigo al monte Kailash. Ahí podre protegerlos.
…De acuerdo.— Minako asistió con la cabeza, viendo como Shiva se ponía de pie para extenderle una mano. La mujer tomo la mano del hombre, y al levantarse, todos desaparecieron.
Tiempo después
Un techo dorado con diferentes tipos de joyas en él. Era lo que Naruto vio en el momento de abrir los ojos. Mirando a su alrededor, Naruto descubrió que no estaba en su habitación, sino en un lugar muy diferente.
Era una lujosa habitación que solo se podría encontrar en un palacio, un palacio hindi por los conocimientos que Naruto poseía. Mirando su cuerpo, Naruto noto que ya no llevaba su ropa casual, sino algo muy diferente, siendo una camisa blanca holgada con pantalones iguales, notando también el hecho de que tenía un collar con joyas en su cuello y brazaletes de oro en sus muñecas. También noto que estaba sobre una gran cama roja con adornados dorados, y muchas almohadas, una cama digna de un rey o un príncipe.
Saliendo de la cama, Naruto comenzó a caminar descalzo por la gran habitación para dirigirse hacia la puerta doble, y al abrirla, se encontró con un grupo de sirvientes y sirvientas.
Todos ellos inclinaron la cabeza ante su llegada, y permanecieron así.
…Oye…— dijo Naruto confundido, aun mas cuando las personas no se levantaron— ¿Qué está pasando?
¿No te gusta el recibimiento?— pregunto una voz ligeramente divertida, causando que Naruto volteara su mirada para observar a su padre a unos metros de distancia, que llevaba un estilo de ropa similar a una túnica de piel de tigre.
Tou-san…— dijo Naruto algo sorprendido— ¿Quiénes son ellos?
Los diferentes sirvientes que veras en la mansión…Ellos estarán aquí para cumplir tus deseos y órdenes.—respondió Shiva con un asentimiento mientras comenzaba a caminar hacia su hijo— Pueden retirarse.
Al escuchar las palabras del dios, los sirvientes levantaron la cabeza y comenzaron a caminar por el enorme pasillo, siendo observados por Naruto con un rostro de curiosidad y ligero asombro.
¿Recuerdas todo lo que paso desde que te desmayaste?— pregunto Shiva suavemente al llegar a Naruto, colocando sus manos en su espalda y mirando atentamente al niño.
Naruto miro a Shiva con duda, para luego cerrar sus ojos y tratar de recordar todo lo que paso.
Sus ojos se abrieron en estado de shock cuando recordó todo lo que hizo. Como asesino a dos personas para rescatar a su madre.
¡Kaa-san! ¿¡Ella está bien!?— grito y pregunto Naruto tomando la camisa de su padre con un rostro de preocupación y miedo.
Minako está bien.— respondió suavemente el dios mientras que Naruto soltaba un suspiro de alivio, pero luego noto algo malo en su hijo.
Naruto bajo la mirada con tristeza y desesperación al recordar como mato a esos dos agresores.
Y-Yo…— susurro mientras escondía su cabeza en el estómago de Shiva— Yo los mate…
Si…mataste a esos hombres.— respondió Shiva mientras que Naruto se estremecía. Pero Shiva coloco su mano sobre los hombros de su hijo y la otra en su cabello, acariciándolo levemente— Matar no siempre está bien pero…matar no es malo cuando lo haces por buenas razones.
¿Buenas razones?— pregunto Naruto en un susurro deprimido mientras que aún seguía escondido en el vientre de su padre.
En ese momento, tú querías proteger a tu madre.— separándose un poco, Naruto vio como Shiva se agachaba para estar a su misma altura— Mataste justo por esa razón…proteger a alguien importante.— colocando sus manos en los hombros de su hijo, Shiva lo miro seriamente— Por esa razón…no importa poner en peligro al mundo si eso significa proteger a los que amas…— luego de decir esas palabras, Shiva abrazo suavemente a Naruto— Tu no quieres experimentar el dolor de perder a los que amas…ese dolor es el peor del mundo.
Naruto permaneció abrazando a su padre durante unos segundos, escuchando atentamente sus palabras y derramando unas cuantas lágrimas.
Cuando ambos se separaron del abrazo, Shiva seco las lágrimas de Naruto para tomar su mano con una sonrisa en su rostro.
Ven.— dijo Shiva con una sonrisa en su rostro— Tu madre nos está esperando.
Naruto asistió con la cabeza mientras que era guiado por su padre por el enorme pasillo, que ahora tomo su tiempo para observar.
A sus alrededores, había diferentes tipos de pinturas y esculturas de diferentes dioses de la mitología hindi, Naruto noto que las esculturas eran de oro puro, algo fácil de ver por lo reluciente y gloriosas que eran.
Las estatuas que Naruto pudo ver fueron Aiapa, Kartikeia o Skanda y Ganesha. Diferentes hijos que Shiva tuvo a lo largo de su vida.
Viendo la estatua de Ganesha, Naruto agradeció por no nacer con una cabeza de elefante, o alguna parte de animal. No quería imaginarse así. Y no se imaginaba una vida con alguna extremidad de animal. Pero Naruto dejo de pensar cuando escucho una risita a su lado, y al levantar la mirada, vio como su padre reía entre dientes.
¿Qué es tan gracioso?— pregunto ligeramente irritado por la sonrisa de su padre.
Deberías conocer a Ganesha y contarle lo que piensas, seguramente serian grandes amigos.— dijo Shiva con una risita, para luego mirar al frente, ignorando el rostro impresionado de su hijo— Ya llegamos.
Mirando hacia donde miraba su padre, Naruto observo como Minako se encontraba sentada en un gran trono siendo rodeada por múltiples sirvientes.
Pero ella no llevaba su tradicional kimono como en Japón, ahora estaba vestida como una diosa de verdad, la diosa Parvati respectivamente.
La mujer observaba a los sirvientes a su alrededor con algo de nervios, hasta que vio a los hombres entrar en la habitación. Al verlos, sonrió con alegría mientras se levantaba y comenzaba a correr rápidamente hacia Shiva y Naruto. Cuando estuvo frente a ellos, los abrazo fuertemente a ambos, haciendo que Naruto también correspondiera a su abrazo, negándose a soltarla.
Kaa-san…— susurro Naruto con unas cuantas lágrimas en sus ojos— Que bueno que estés bien…
Naruto.— Minako soltó a Shiva para arrodillarse y abrazar a Naruto, escondiendo su rostro en su cabello rubio, dejado que el niño derramara sus lágrimas en su pecho. La vista fue observada por Shiva, que permanecía algo tranquilo ante su hijo que lloraba de pura alegría por ver a su madre.
La mujer y el niño permanecieron abrazados por unos instantes, hasta que se separaron con algo de resistencia.
Naruto aún tenía algunas lágrimas en sus ojos, pero fueron limpiadas por Minako, que sonreía con felicidad en sus ojos.
No te preocupes…— dijo Minako con su sonrisa alegre, haciendo que Naruto suprima un sollozo— No me voy a ir a ningún lado…siempre estaremos juntos.
Y yo siempre cuidare de tu madre, Naruto…— Shiva dijo mientras sus manos en los hombros de Minako y Naruto, para luego sonreír divertidamente— Ahora, deja de llorar. Eres hombre, ¿no?
Soy hombre, Tou-san…— respondió Naruto con un ceño fruncido mientras se limpiaba rápidamente sus lágrimas, causando que Minako y Shiva rieran levemente.
Un sirviente entro por la puerta de la gran sala, y camino hacia Shiva para susurrar unas palabras a su oído.
La cena ya está lista.- dijo el hombre mientras que a Naruto le gruñía el estómago- Ahí podremos hablar mejor sobre lo ocurrido.
Muchas cosas se hablaron en esa cena, donde Naruto pudo descubrir muchas cosas sobre sus ojos y el poder de las esferas negras que controlo por la desesperación de perder a su madre. Shiva le informo a un poco del poder de las esferas gracias a poder ver el futuro, pero no le conto todo para que lo averiguara por sí mismo. El dios de la destrucción se guardó para sí mismo todo el conocimiento del poder de las esferas y su nombre, contándole a Naruto solo lo básico y necesario.
Al terminar la cena, Shiva arrastro a Naruto a uno de los centros de entrenamiento de su ejército, y ahí permanecieron por unos minutos, hasta que llego una persona con dos armas en sus manos.
Esa persona era un soldado por definición y la mirada en sus ojos. Esa mirada de respeto hacia el dios y al semidiós. Una mirada seria y determinada. Combinada con su físico fuerte y equilibrado, junto a esas ropas con armadura.
En las manos del soldado, había un bastón y un tridente, pero no uno normal, un trishula, el tridente de la cultura hindi.
Naruto.— dijo Shiva mientras tomaba el trishula en sus manos y lo movía un poco— De ahora en adelante, ya no seré tan suave. Los tipos que vinieron solo son la pequeña punta del iceberg.— Naruto tomo el bastón en sus manos— Vendrán muchos más como ellos, más fuertes y violentos. Por esa razón, aumentaremos tu entrenamiento.
Si.— dijo Naruto con seriedad mientras se posicionaba en su pose de pelea.
Déjame advertirte algo.— el dios miro severamente a su hijo— Sin un objetivo…sin una razón para vivir…no podrás pasar este entrenamiento.— el niño no se inmuto ante esas palabras— Te pregunto… ¿Cuál es tu razón para tomar este entrenamiento?
Yo solo quiero proteger.— dijo Naruto con determinación— Quiero proteger a Kaa-san. Quiero protegerlos a todos. Nunca más quiero sentir esa sensación que sentimos cuando no puedes proteger a quien amas. Solamente quiero eso.
Un objetivo noble.— elogio Shiva mientras elevaba su trishula, golpeando la punta de su tridente con el bastón— En ese caso… ¡Muéstrame lo que tienes!
Shiva elevo su tridente para golpear a Naruto, y el niño correspondió su movimiento para tratar de golpearlo con su bastón.
Tiempo después
Años habían pasado desde el día en que Naruto y su madre fueron a vivir con Shiva. Cinco años de duro entrenamiento, de dolor y sufrimiento para Naruto.
Shiva lo uso como su saco de boxeo personal. El dios tenía razón en sus palabras. Sin una razón y objetivo, Naruto nunca hubiera logrado pasar el entrenamiento. Se necesitó eso para que Naruto resistiera cada día los monstruosos entrenamientos que Shiva lo sometía. El semidiós pensaba en su objetivo cada día de su vida. Pensaba en proteger a su madre, proteger a Akeno, proteger a Shuri, proteger a Barakiel, proteger a todos ellos con toda la fuerza que Shiva podría brindarle.
Shiva estaba especialmente orgulloso de su hijo. Naruto logro pasar a pasos agigantados por su duro entrenamiento, fortaleciéndose y convirtiéndose en un semidiós muy fuerte.
La principal capacidad de su hijo era manipular su energía divina, condensándola en una materia altamente destructiva y emplearla para para fines ofensivos, defensivos y/o suplementarios. Naruto es capaz de manipular a voluntad la energía divina para transformarla en cualquier forma que necesiten en su momento, además de que es capaz de mover la materia a cualquier parte de su cuerpo para protegerse de un ataque o detenerlo. Naruto prefiere usar su energía para aumentar sus capacidades físicas o liberarla como poderosos proyectiles. Principalmente lo usa para aumentar sus capacidades físicas, como aumentar su velocidad, fuerza y durabilidad, en momentos de combates cuerpo a cuerpo, concentrar su energía divina en diferentes partes de su cuerpo y liberarla instantáneamente.
Su control sobre la energía divina es tan grande que puede crear miembros y objetos, del tamaño que escoja en ese momento. Lo que más utiliza son armas y extremidades, que poseen un alto nivel destructivo por su poder de destrucción natural. Para peleas de larga distancia, las emplea como proyectiles de diferentes tamaños y formas, como picos o esferas. Incluso grandes rayos de energía divina, desde cualquier parte de su cuerpo, incluso su boca. Debido a su alto poder destructivo, son altamente volátiles.
Como la energía de Naruto es destrucción pura, sus ataques más concentrados tienden a reducir la existencia de los objetos a la nada, destruyéndolos completamente sin dejar ni los escombros o cenizas. Shiva comparo eso al Poder de la Destrucción del clan de demonios Bael.
Su madre y el permanecieron viviendo en el palacio de Shiva en el monte Kailash. Los dos se sintieron un poco solos en un principio, porque abandonaron a sus amigos y amigas, pero Shiva les permitió salir del monte para visitarlos, pero bajo su protección personal.
Por esa razón, Naruto y Minako pudieron ir al mundo humano a visitar a sus amigas, siendo Akeno y Shuri respectivamente. Pero poco después de bajar al mundo humano por primera vez, descubrieron algo que les helo la sangre.
Shuri fue asesinada por sus propios compañeros de clan, y Akeno estaba desaparecida. Al escuchar esas noticias, Naruto fue al territorio Himejima, ignorando las palabras de su madre y siendo seguido por su padre.
Fue ese día en que Shiva descubrió que Naruto heredo otra cosa de él. Una forma que podía manifestar cuando sus emociones le ganaban. Una forma tan poderosa y peligrosa que tenía la capacidad de destruir el mundo si se usaba mal.
Flash Back
Era una noche tranquila, sin nada en el aire, solo el sonido del viento chocando con las hojas y vegetación. El paisaje y sonido serian hermosos para cualquiera, pero algo arruino tal hermoso ambiente.
Un terremoto definiría lo que se sintió en los terrenos del clan Himejima. La tierra se sacudía, los árboles y hojas se movían, la gran casa de los Himejima temblaba.
El líder del clan se levantó de su cama apresurado, viendo a su alrededor como la casa temblaba. Comenzó a correr rápidamente hacia la salida, con temor a que su casa se derrumbara en cualquier momento.
Al momento de salir, vio algo que le helo la sangre.
Miembros y partes de cuerpos estaban esparcidos por todo el jardín. Brazos, pies, torsos, cabezas, todos sobre un gran charco de sangre.
En medio de todo ese paisaje de muerte y destrucción, un niño resaltaba.
Ese niño no era normal. Estaba cubierto de fuego cian, con un cuerno en su frente, marcas negras en su cuello, y lo que más asombraba al anciano. Estaba flotando y en su espalda, esferas negras flotaban con la forma de un círculo.
El niño observaba al anciano con seriedad en su rostro, mirándolo con los ojos más hermosos que alguna vez vio, pero que ahora mismo, lo miraban con una frialdad y seriedad aterradora a la vez que levantaba su mano derecha.
El líder del clan Himejima sintió una presión en todo su cuerpo, y comenzó a levitar, temblando levemente.
La presión continuaba en todo su cuerpo, siendo tanta que comenzaba a dolerle, comenzando a volar hacia el niño cubierto de fuego cian.
Al momento de llegar, el niño solo dijo unas palabras.
¿Dónde está Akeno?— pregunto con seriedad pura en su rostro.
El…El monstruo...— susurro el anciano con dificultad y dolor, sintiendo una gran presión en todo su cuerpo, que aumento cuando termino de decir esas palabras.
¡Ella no es un monstruo!— grito Naruto apretando su puño, haciendo que el anciano gritara de dolor— ¡¿Dónde está?! ¡Dímelo! ¡Ahora!
Con mucha dificultad y dolor, el anciano comenzó a explicarle al niño donde se fue el "pequeño monstruo". Ella se había escapado, y un grupo de los Himejima la estaba persiguiendo.
Muchos guardias comenzaron a aparecer, todos rodeando a Naruto y al líder del clan, causando que el anciano sonriera creyendo que estaba a salvo, pero solo escucho un susurro a la vez que las esferas negras comenzaron a brillar en color cian, para luego cambiar su color, cambiando a blanco.
Desaparezcan con la luz blanca...— susurro Naruto con la mirada baja, todo a la vez que un gran resplandor blanco llenaba la zona, causando gritos de muchos— Hakurin Tensei Baku… ("Explosión de la Rueda Blanca de Reencarnación")
Un gran resplandor de luz blanca lleno la zona del clan Himejima, y cuando esta desapareció, se mostró como los guardias y el anciano líder del clan estaba pálidos, tan blancos como un muerto, sus ojos estaban bien abiertos, temblaban levemente, su cabello era totalmente blanco, habían perdido la voluntad.
Shiva estaba a unos pasos de distancia, viendo los resultados de la Rueda de Reencarnación de su hijo.
Lo que su hijo estaba usando era la Verdadera Forma Divina.
Fin del Flash Back
Ahora mismo, Naruto se encontraba en un lugar en específico. El infierno.
Estaba en el infierno por una misión importante de unos amigos de la familia. Yasaka y Kurama necesitaban ayuda en el infierno, y según Shiva, esta era la mejor oportunidad de Naruto para probar los resultados del entrenamiento y ver si era lo suficientemente fuerte para valerse solo.
Naruto caminaba por los terrenos del infierno con su ropa casual, que consistía en una camiseta blanca de cuello V con mangas hasta sus antebrazos, unos pantalones negros largos metidos en unas botas de combate. En su cuello, llevaba un collar de oro, y en sus muñecas, unos brazaletes del mismo diseño. Su cabello seguía siendo rubio dorado con un mechón cian, estando en un estilo elegante, sus ojos eran azules cielo, de un color idéntico al de su madre. ("Imaginen un estilo a lo Gilgamesh de Fate")
El Tenseigan permanecía activo, pero sus ojos siempre estaban ocultos para los humanos normales. Solo los seres sobrenaturales con conocimientos mágicos podría desactivar el hechizo que cubría sus ojos.
Ahora con trece años, Naruto podría describirse como un joven deseable para cualquier ser, ya sea humano o sobrenatural. Con solo trece años, tenía una buena estatura de 1.58, con un cuerpo musculoso y marcado para su edad, que podría despertar la lujuria en cualquier ser.
La misión que tenía era simple. Ayudar a los Nekoshou.
Una Nekoshou conocida como Kuroka había cometido un crimen en la sociedad demoniaca, asesinar a un demonio de clase alta, y fue por esa razón que los demonios decidieron exterminar a toda la raza de Nekoshou.
Los Nekoshou eran una raza especial de Nekomata, una con la capacidad de usar un arte llamado Senjutsu.
El Senjutsu era un arte que le concedía al usuario la capacidad de usar Chakra Senjutsu, un Chakra mejorado que mejoraba sus sentidos y características a grandes niveles, tales como las capacidades físicas, los sentidos, las capacidades mágicas, mejorando todo del usuario y permitiéndole borrar y sentir presencias. Una de las desventajas del Senjutsu era que el usuario podría perderse en la locura producida por la maldad del mundo.
Naruto tenía como misión ayudar a los Nekoshou, pero su objetivo personal era ayudar a Kuroka.
Sabía algo de la historia de Kuroka. Ella tenía una hermana pequeña, y ambas eran sirvientes del mismo demonio de clase alta.
Algo debe haber pasado para que Kuroka decidiera asesinar a su rey. Para proteger a su hermana era lo primero que se le ocurría.
Por esa razón, Naruto estaba buscando a la mujer gato.
Unos gritos a la distancia lo alertaron, y rápidamente, comenzó a correr hacia la zona de donde provenían.
Luego de correr por unos minutos, vio algo que lo enojo.
Una Nekomata siendo rodeada de cinco demonios, tres de cabello negro con armaduras negras, uno de cabello rubio y armadura ligera azul, y el último de cabello gris con una armadura negra, más negra que las otras dos.
Era una mujer muy hermosa, de tal vez unos dieciocho años, figura voluptuosa, cabello largo y negro con flequillo partido y ojos de color avellana con pupilas de gato y unas orejas de gato iguales en su cabeza.
Su atuendo consiste en un kimono negro, un obi amarillo, un conjunto de cuentas doradas y una diadema ornamentada. El kimono presenta un interior rojo y está abierto sobre sus hombros, dando vista a sus grandes pechos.
Era una de las mujeres más hermosas que Naruto había visto en su vida.
Las sonrisas perversas y los ojos repletos de lujuria que portaban los demonios le decían completamente lo que estaba pasando en la situación frente a sus ojos.
Los demonios no planeaban nada bueno con la mujer gato.
En un instante, Naruto desapareció.
¡Vamos a jugar con la gatita!— grito uno de los demonios de cabello negro, comenzando a sacarse su armadura.
¡El capitán siempre va primero, mocoso!— grito el demonio de cabello gris, sacándose rápidamente su armadura.
Oigan...— la mujer gato dejo de mirar a los demonios con ira cuando escucho esa voz, y volteando rápidamente la cabeza, la gata vio a un niño menor que ella que los miraba con sus ojos azules llenos de seriedad— ¿Qué hacen?
¿Un niño...?— dijo uno de los demonios de cabello negro con incredulidad en su tono.
Si…un niño.— dijo el capitán de cabello gris con naturalidad— Un niño que va a morir si no desaparece y deja a los hombres jugar con la gatita…
¿Qué dices?— pregunto Naruto con una sonrisa en su rostro, desapareciendo y volviendo a aparecer detrás del demonio de cabello gris, causando que los ojos de todos se abrieran por su gran velocidad— Los únicos que van a morir aquí…serán ustedes.
Luego de decir esas palabras, Naruto golpeo la espalda del hombre, causando que este saliera despedido hacia atrás, pero clavo sus pies a la tierra, deteniéndose justo a tiempo para voltear y ver como una esfera negra se dirigía a su rostro.
La esfera negra golpeo el rostro del capitán demonio, haciendo que el demonio se elevara unos metros en el aire, y seguido de ello, otra esfera negra apareció, que tomo camino a su estómago, golpeándolo fuertemente y haciendo que cayera al suelo, generando un gran cráter.
Los demonios de cabello negro saltaron y se dirigieron rápidamente hacia Naruto con sus espadas en alto, pero al momento de llegar, Naruto llamo a una de sus esferas, creando un bastón en su mano.
Uno de los demonios guio su espada al rostro de Naruto, pero el niño solo movió su bastón y bloqueo el golpe, causando que la hoja de la espada se rompiera.
Seguido de ello, Naruto rápidamente movió su bastón para golpear el rostro del demonio, y seguido de ello, golpeo su estómago, girando a su lado para golpear la espalda del demonio, haciendo que cayera al suelo de cara.
Viendo a los últimos tres demonios, Naruto comenzó a girar su arma en sus manos, y luego de unos segundos de girarla, los demonios restantes de cabello negro comenzaron a correr hacia el con sus armas en alto.
Tomando su bastón con una mano, Naruto guio su palma hacia delante, creando una onda de viento que se dirigió hacia los demonios.
La gran palma de viento causo que los demonios salieran volando hacia atrás, siendo guiados hacia los árboles, chocándolos y rompiendo una buena cantidad de ellos.
El último demonio rubio observaba con miedo al semidiós y la mujer gato, sabiendo que si ese monstruo había acabado con sus compañeros sin intentarlo, él no podría hacer nada para defenderse.
El hijo de Shiva miraba con tranquilidad al demonio, comenzando a caminar hacia él, con su bastón en mano.
El bastón comenzó a cambiar, tomando forma de un tridente trishula, que fue inmediatamente apuntado al cuello del demonio.
Al momento de sentir el filo del trishula en su cuello, el demonio escucho unas palabras.
Ustedes están aquí por Kuroka.— eso era una afirmación, una afirmación proveniente de unos serios ojos azules— ¿Dónde están el resto de ustedes?
N-Nosotros vinimos solos...— al momento de decir esas palabras, el demonio fue golpeado por el mango del tridente, causando que cayera al suelo sosteniéndose su nariz sangrante.
Sé que hay un gran grupo de demonios buscando el hogar de los Nekoshou. No puedes mentirme.— dijo Naruto con seriedad pura en su rostro— Quiero saber dónde están tus compañeros.
Es-Están cerca...— susurro el demonio rendido— Nos separamos hace treinta minutos…
Lo único que descubrió fue que los demonios estaban cerca, y que probablemente, ya habían llegado al pueblo Nekoshou.
Una pérdida de tiempo...— susurro Naruto golpeando fuertemente el rostro del demonio, dejándolo inconsciente. Suspirando un poco, Naruto volteo la cabeza para mirar a la mujer gato, que lo miraba con desconfianza en sus ojos— Kuroka...Estoy aquí para ayudarte…Yasaka y Kurama me envían.
¿Quién eres, Nya?— pregunto Kuroka con desconfianza presente en su voz.
Namikaze Naruto.— se presentó inclinando un poco la cabeza con una sonrisa en su rostro— No tenemos tiempo para hablar…ahora mismo debemos ir a tu pueblo para salvarlos de los demonios.
Los ojos de Kuroka se abrieron un poco al recordar a su pueblo, por lo que rápidamente comenzó a correr, siendo seguida por Naruto.
Su pueblo estaba en peligro, no tenía tiempo que perder en hablar con un tipo que decía venir a ayudarla. Ahora mismo, debía ayudar a su pueblo, y luego rescatar a su hermanita.
Nota del autor:
Gracias por leer.
Primero que nada, lamento haberles hecho esperar tanto.
Como vieron, Minako sigue viva y vivirá por un largo tiempo.
Naruto tiene el Tenseigan y las Gudoudama. Y controla su energía divina como Meliodas de Nanatsu no Taizai. Con el Tenseigan, Naruto tendrá las mismas técnicas que Toneri, más algunas de mi invención personal.
Este Tenseigan será diferente al de Toneri. Piensen que es como el de Hamura. Su poder casi no tiene límites. Solo falta que Naruto aprenda a controlarlos.
Naruto es el hijo de Shiva, quien está en tercer lugar en el puesto de los diez, debajo de Ophis, Trihexa, Grand Red. Solo ellos son más fuertes que Shiva. Y Shiva podría con su poder destruir el universo. Naruto es un semidiós, hijo de una semidiosa y un dios, además, más adelante pienso decir unas cosas más importantes sobre el vigor hibrido.
No habrá arco mío hasta más adelante para avanzar en la historia. Ahora solo verán como Naruto trata de ayudar a Kuroka a rescatar a Shirone, y en el siguiente capítulo, vendrá una pelea épica. Si quieren una pista de quienes van a pelear, les diré Carmesí vs Cian.
Lo siguiente que quiero decir es que me gusta subir mis ideas a Fanfiction. Se me ocurrió un Cross entre Tokyo Ghoul y Naruto, pero estando en el mundo de Tokyo Ghoul.
Les doy unas pistas sobre ese Cross. Naruto no será un Ghoul, será una paloma, al menos por un tiempo, y no le quitara el protagonismo a Kaneki. El tendrá sus propias escenas y lo más importante es su asociado.
