En cuanto la potente luz del sol se coló por debajo de las entreabiertas cortinas que cubrían su ventana, Raven refunfuño y dándose la vuelta enrollada entre las sabanas intentó seguir durmiendo.
Las voces en el salón se filtraban a través de la cerrada puerta desde hacía ya bastante rato y comenzaba a sentirse irritada pues se suponía que al ser sábado, Octavia saldría por ahí y ella podría dormir a pierna suelta un par de horas más que de costumbre.
Conocía aquella risilla irritante y molesta que le daba constante dolor de cabeza, y supo exactamente quien estaba con su mejor amiga despotricando en en el salón.
Intentó ignorar ese hecho y seguir durmiendo un rato más pero todo cuanto oía era bla, bla, bla por aquí, bla, bla, bla por allá.
Se sentía irritada, sobrecargada y exasperada de no haber dormido la noche anterior y sabía que por muy crispante que fuese la situación, la culpa era suya y solamente suya por haber provocado aquella situación. No podía culpar a ninguna de las chicas que estaban en su salón, pero lo cierto era que la super amiguisima de Octavia la ponía de los nervios.
Su sola voz le provocaba urticaria, resquemor, y sabía que su percepción de ella no iba a cambiar en absoluto por mucho que lo intentará.
Volvió a moverse entre el mullido colchón y el calor de las sabanas buscando una mejor posición pero ni la luz del día que se filtraba a través de la ventana ni aquellas voces estaban a su favor.
Entreabrió primero un ojo y luego los dos y parpadeó un par de veces aún adormilada fijándose en la hora que marcaba su reloj despertador.
"Las cinco menos veinticinco de la tarde", que horror.
Tenía la sensación de haberse acostado hacía tan solo tres minutos, y el dolor de su maldita mano había convertido su descanso en un castigo molesto.
Pensó en quedarse en aquella cama el resto de la vida pero luego recordó que hacerlo, solo provocaría que Octavia se cabrease con ella así que suspirando algo frustrada se retiro las sabanas y al incorporarse, siseó por lo bajo con dolor.
La mano le dolía si, pero la cabeza le latía como si alguien hubiese estado martilleando algo sobre ella. El estomago se le revolvió de solo bajar los pies al suelo y tuvo la ligera sensación de que la cama se balanceaba provocando aquel malestar en ella.
Mas risas...
Aquella artificiosa risa le sentaba como una autentica patada en el estomago.
Menuda hipócrita, cargante y engreída como ella solo estaba hecha esa tía.
Pasándose la mano por el rostro se lo froto con algo de sueño cerrando sus ojos antes de dejar escapar un suspiro y levantarse de la cama, dirigiéndose a la puerta al fin.
Cuando atravesó el pasillo las dos estaban justo donde esperaba encontrarlas. Octavia sentada en el sofá con una taza de café entre las manos y Echo en el suelo con un bol de palomitas en el regazo y un refresco junto a su pierna.
En la televisión había algo puesto pero ninguna parecía prestar atención pues no dejaban de bromear y reír charlando sobre Atom y Bellamy a pesar de que estaba alta la pelicula.
—Podríais cortaros un poco —dijo Raven al pasar por detrás del sofá inclinándose a coger el mando del regazo de Octavia y bajar algo más la televisión—. Intentaba dormir algo, ¿sabes?
Octavia que levantó la cabeza al oírla viéndola allí sonrió un poco.
—Perdona, creí que ya estarías despierta.
—¿Qué pasa Raven? —se sonrió Echo haciéndole un gesto con la cabeza a modo de saludo con gesto pícaro—. ¿Mucha caña anoche?
Raven que le dirigió una mirada mordaz ni le respondió, antes de fijarse de nuevo en Octavia.
—¿No ibas a estudiar hoy?
—Si, iba a hacerlo pero Echo necesitaba una charla de chicas —medio sonrió Octavia llevándose la taza a sus labios antes de beber un poco más e inclinarse sobre si para dejarla después sobre la mesa—. Al parecer mi hermano ha estado haciendo el capullo, otra vez.
Echo que se llevó un puñado de palomitas a la boca le dirigió una sonrisita.
—Bueno, tú mejor que nadie deberías de saber como es.
Raven que iba a contestarle lo primero que se le estaba pasando por la cabeza, recordó que debía portarse bien, por Octavia al menos.
—Necesito una buena taza de café —dijo en voz alta casi para si con un gesto disponiéndose a dirigirse a la cocina.
—Está recién hecho en la cocina —le sonrió Octavia con cariño cogiendo el mando para ver si pasaban algo nuevo en la televisión.
—A lo mejor lo que necesita es otra cosa... —escuchó decir a Echo en voz baja cómplicemente a Octavia.
Raven que puso una cara de asco al escucharla mientras se dirigía a la cocina, abrió el mueble para coger su taza de mala manera y no pudo evitar recordar lo ocurrido con Bellamy la noche anterior.
"Si tú supiese...", no pudo evitar pensar con una cara al tiempo que se acercaba a la cafetera para servirse.
Octavia tardó unos dos minutos en entrar por la puerta de la cocina, encontrando a Raven apoyada en la encimera bebiendo en silencio.
—Sé que no te cae bien pero por favor, se amable con ella —le pidió en voz baja con una pequeña sonrisita sirviéndose un poco más de café—. Bellamy está loco por ella pero ya sabes como es...
Si, sabía perfectamente como era él no necesitaba explicaciones.
—¿Sabes? Si hicieses el esfuerzo y la conocieses un poco más, estoy segura de que te caería bien —murmuro Octavia por lo bajo—. Es muy parecida a ti...
—Si, dos gotas de agua —se burló Raven apática por lo que escuchaba.
—Raven...
Raven que suspiró pacientemente al escucharla bebió un poco más antes de mover su taza.
—Dejemos las cosas bien claras en todo esto, Octavia. Echo me cae como el culo, es más... preferiría tirarme de un edificio de seis plantas y caer en una bicicleta sin sillín antes de pasarme treinta minutos hablando con ella... —soltó Raven sin miramientos dándole una miradita—. Y sé que a ti te cae genial, que ahora sois super amiguitas "pinky friends" y todas esas chorradas pero a mi esta tía me pone de los nervios y si quieres conservar su amistad es mejor que la mantengas alejada de mi...
Octavia que tuvo que medio sonreírse por todos esos disparates que decía, la conocía demasiado bien como para saber que algo le pasaba y que por eso actuaba así.
—Vale, no te obligaré a llevarte bien con ella si no quieres pero al menos procura disimular un poco cuando este aquí, es la novia de Bell y me gustaría que os llevaseis minimamente bien.
—La novia de Bell —murmuró Raven viéndola a los ojos con un quedo gesto.
—Si, la novia de Bell —repitió Octavia con una sonrisa de cariño—. Venga, va por favor... por mi... —suplicó ella poniéndole ojitos sin dejar de sonreír.
Raven que la observó detenidamente unos instantes a punto estuvo de contarle lo que había ocurrido pero como estaba más que segura de que no se repetiría más, terminó bajando la mirada a la taza asintiendo.
—Como quieras...
—¡Eres la mejor! —se sonrió Octavia entusiasta besando su mejilla efusiva antes de coger la taza llena para regresar al salón.
Raven que la vio marcharse de aquella forma tan solo cerro sus ojos y suspiró, la novia de Bellamy... "la novia"...
"Que capullo..."
Si, la culpa de toda aquella noche seguía recayendo en ella a pesar de ello porque no era tan tonta como para saber que no iba a volver a caer.
"Que estupida, Raven", se maldijo sacudiendo la cabeza pasandose las manos por el rostro algo sobrepasada.
"Estupida"
Continuara...
