Holaaaaaaaaa

Espero que estés bien, ahora si ya ni se cada cuando publico jajaja pero sigo aquí con vida y aunque me tarde créanme que regresareeeeeeeeeeeeeee, me siento muy feliz tengo ya dos historias terminadas y faltan pocos capítulos para que esta termine, también quería que me comentaran que les parece que tuvieran un cachorrito? ❤(っ^▿^), mi mente se ha llenado de ese pensamiento desde que lo empece a escribir y me lleno de ilusión (ɔ◔︣‿◔︣)ɔ ❤, bueno pues los dejo continuar así que...

Sayonaraaaaaaaaaaa

Capítulo 4 Un gran malentendido, Adiós para siempre

Pum, Pum, pum, pum, eran los sonidos que se escuchaban anunciando el fin del festival de invierno, Tigresa acaba de entrar en su habitación, fue directo a su cama y se recostó en ella.

- Qué acaba de pasar?- abrió los ojos de par en par sin dejar de ver el techo.

- Aggg- subió sus manos para tapar sus ojos deslizando sus manos por su cabeza como intentando subir su pelaje.

- Por qué no le respondí?, rayos- se lamentaba- no puedo creer que me haya puesto nerviosa

Se levantó de su cama y fue directo a su pequeño tocador, abrió la cajita de madera pintada de color negro con adornos de flores de color dorado, de su interior saco el prendedor en forma de flor que había guarda junto con sus sentimientos, lo tomo entre sus manos y se fue a acostar nuevamente en su cama, colocándola en pequeña mesa al lado de su cama.

- Ahora tengo que pensar como responderle- se acostó de lado- bueno en realidad no tengo que complicarme tanto solo tengo que decirle que si- sonrió para si misma, se acomodó en su cama y se durmió.

Al día siguiente todos despertaron temprano, era el día de descanso pero estaban acostumbrados a madrugar y un joven panda se encontraba preparando el desayuno como era costumbre después de todo no pudo dormir de la emoción por pensar en la posible respuesta de Tigresa.

- Hola Po- entraron a la cocina Mono, Gruya, Mantis y Víbora.

- Es raro verte despierto tan temprano- dijo Víbora mientras todos se sentaban a la mesa.

- Si Po te caíste de la cama otra vez?- pregunto Mono

-Eh? No, solo no pude dormir- estaba calmado y sereno, mas despistado de lo común y todos se extrañaron por su comportamiento.

- Hola a todos- entro Tigresa saludando, su voz era suave y un poco tímida rara en su amiga y compañera de tantos años; y al igual que Po todos se le quedaron viendo

Tigresa levanto la mirada y vi el rostro de Po que se quedó estático con los platos en las manos, se sentó y agacho la cabeza hacia un lado, pasaron un par de minutos y el no dejaba de verla.

- Po estas bien?- hablo Mono mientras pasaba su mano en frente del panda para despertarlo.

- Eh? si- rápidamente repartió los platos en la mesa y se sentó frente al asiento de Tigresa, con cada bocado levantaba la mirada para verla, se sentía tan nervioso que parecía que se iba a desmayar.

- Gracias por la comida- Sentía como el panda no dejaba de observarla así que comió lo más rápido posible y se levantó de su asiento, lavo el plato y lo dejo escurriendo, se giró a la entrada pero antes de salir le dio una mirada a cierto panda que no dejaba de observarla durante todo el desayuno, un ligero tono rojizo tiño sus mejillas, se volteó y se fue, solo un miembro fue quien se dio cuenta de lo que acababa de pasar, así que se apresuró a comer también para terminar rápido y averiguar que pasaba.

- Muchas gracias por la comida Po- lavó su plato y salió lo más rápido posible de la cocina.

- Pfffff- se desplomo en la mesa un panda que ya no podía con los nervios que sentía

- Que te pasa Po?, te sentó mal la comida?- dijo gruya dándole palmaditas en la espalda.

- No- hizo una pausa- es que estoy tan nervioso.

- Y ahora qué paso?- pregunto gruya

- Es que…. Ayer le dije a tigresa que me gustaba- estaba desparramado en la mesa ni siquiera tenía ganas de levantar la cabeza.

- Queeeeeeeeeeeé?- gritaron los tres a la vez no podían creer lo que acababan de escuchar.

- Pero que pasó?, A qué hora?, Y qué te dijo?- los tres lo bombardearon con preguntas, la curiosidad los estaba matando

- Mejor terminemos de comer y les explico todo allá afuera- dijo mientras jugaba con su comida

Lejos de ahí en la habitación de Tigresa, las dos amigas estaban reunidas y Víbora estaba lista para comenzar el interrogatorio

- Y bien, me puedes decir que fue lo que paso ahí adentro?- fue directo al punto.

- Nada- intentaba ocultarlo pero era más notorio por su forma de comportase

- Tigresa a mí no me engañas, algo paso entre ustedes dos, qué fue lo que paso?, sabes que siempre puedes contar conmigo, verdad?- Tigresa solo la miro, en realidad le haría bien platicar con alguien y más con ella que aparte de ser su compañera también era su amiga.

- Ayer Po se me declaro- se sentó en la orilla de su cama y Víbora abrió los ojos de par en par, estaba sorprendida pues con todo lo que había pasado jamás imagino que en algún momento se reunieran y que Po se le declarara.

- Y eso a qué hora paso?- tenía que disipar sus dudas

paso lo del festival- hizo una mueca de desagrado y tristeza- vine a entrenar, cuando termine estaba subiendo las escaleras y detrás de una columna estaba Po hablando solo- sonrió al recordarlo- me acerque y cuando me vio me invitó a entrenar, comenzamos un combate, al final gane yo- dijo orgullosa- cuando tomo mi mano para levantarse y me iba a ir me detuvo y me dijo que me gustaba- aún estaba algo sorprendida por lo que pasaba.

- Y tú qué le contestaste?- parecía emocionada

- Yo- se sonrojo un poco- le dije que lo pensaría

- Tigresa- se tocó su frente y agito la cabeza- por qué no le respondiste de inmediato?, era el momento perfecto, ahora te costara mas trabajo decirlo

- Es que, me tomo por sorpresa- parecía un poco exaltada por la reclamación.

- Bueno pero ya pensaste lo que le vas a decir?

- Si, seré simple y directa le diré que si

- Y crees que te entienda con un solo si, recuerda que es Po- Tigresa se puso pensativa en realidad tenía razón, lo más seguro era que no le entendiera y le preguntara si qué? Y tendría que dar una larga explicación- No crees que también deberías decirle que te gusta- Tigresa se sonrojo y se puso nerviosa, pensar decir esas palabras no parecían propias de un guerrero como ella pero quizás en algún momento las tendría que decir.

- Si tal vez- Víbora sonrió- "para ser Tigresa un tal vez significaba mucho"- pensó mientras imaginaba a los dos juntos.

- Bueno ya solo ármate de valor y ve a decirle- la animaba mientras la sacaba de la habitación

En la sala de entrenamiento estaban reunidos los demás miembros del equipo junto al legendario guerrero dragón.

- Vamos Po, cuéntanos qué fue lo que paso?- Mantis se estaba impacientando al ver que aquel panda solo estaba tirado en el piso como una masa gelatinosa sin vida, Po levanto su cara pero parecía deprimido.

- Ayer después de que deje a Mei Ling en su casa, regrese al palacio de jade, estaba en mi cuarto pero escuche unos ruidos y salí a ver quién era, vi que Tigresa estaba entrenando en el patio y me escondí detrás de un pilar, estaba pensando en decirle lo que sentía pero me sorprendió y le dije que si le gustaría entrenar conmigo- estrello su cabeza en el piso y luego se repuso

- Y luego que paso?- preguntaron todos impacientes

- Cuando terminamos de entrenar, ella estaba a punto de irse y la sujete de la mano- se empezó a sonrojar por lo que estaba contando- y le dije que me gustaba

- Y que te respondió?- la curiosidad los estaba matando

- Me dijo que lo pensaría- sus quijadas cayeron al suelo, en realidad pensaban que lo iba a golpear o decirle que no secamente, no se esperaban esa respuesta.

- Pero eso es bueno no Po? Tienes una esperanza de que te diga que si- comento Mantis

- Si pero y si me dice que no que es lo que voy hacer- comenzaba a angustiarse

- Aun no sabes si te dirá si o no, es mejor esperar y si te dice que no después lo vuelves a intentar, ya te dijimos que ella es diferente cuando está contigo- habló gruya

- Lo sé pero aun así me pongo nervioso

En ese momento iba llegando Tigresa a la sala de entrenamientos y alcanzo a escuchar unos murmullos

- Vaya y nosotros planeando tantas cosas para que al final se lo dijeras así- dijo mantis - yo estaba apostando a que ella te golpearía hasta morir

- Si y yo que solo te diría secamente NO con su cara de si te me acercas más te voy a matar- completo gruya

- JAJAJAJAJA- se reía mono a todo pulmón- yo apostaba a que ni siquiera lo harías

- "Es esto alguna clase de juego?, están hablando sobre apostar? y todos saben que él se me declaro?"- pensó y su enojo comenzó a crecer sentía que se estaban burlando de ella, tenía dos opciones irse y no responder nada o enfrentarlo de una vez.

- Que clase de juego es este- decidió enfrentarlos y entro abriendo las puertas de par en par.

- Ti… tigresa- tartamudeo al hablar y se levantó de inmediato poniéndose en posición de firmes, estaba nervioso por tenerla de frente nunca imagino que ella malinterpretaría la situación.

- Me pueden decir de que se estaban riendo?- su mirada era penetrante, cruzo los brazos y ahora su pose era imponente.

Los acompañantes de Po dejaron de sonreír, ellos si alcanzaron a percibir que era lo que estaba pasando pero el joven Panda solo dejaba que sus emociones de amor salieran sin entender lo peligroso de la situación.

- N….no nos estábamos riendo solo estábamos hablando- contesto el panda los otros prefirieron quedarse callados.

- Hablando de qué?- frunció el ceño.

- De cosas sin importancia, como el clima, la flora, la fauna- hablaba haciendo movimientos exagerados con las manos., pero para Tigresa esa forma de actuar le indicaba que había sido víctima de alguna una jugarreta probablemente planeada por Mono.

- En serio?- arqueo una de sus cejas- Pum- fue el sonido que se escucho cuando golpeo la puerta de la sala de entrenamientos y esta se astillo dejando su puño marcado

- Glup!- fue el sonido que hizo Po al tragar su saliva cuando ella golpeo la puerta y levanto la mirada, sus ojos estaban cargados de odio y no entendía por qué?

- No mientas claramente escuche que hablaban sobre una apuesta, para ser más exactos una apuesta sobre mi- se señaló- que era lo que ibas a ganar después de que te me declararas Po?, una comida gratis si decía que si?, o ibas a bailar en la plaza desnudo si decía que no?, o es que acaso solo era un juego para desaburrirse- su voz detonaba desprecio.

- No Tigresa estas entendiendo todo mal, lo que pasa es que….- intento explicar pero ella solo dio media vuelta para marcharse, Po fue detrás de ella pero no le dirigía la mirada.

- Espera Tigresa eso no es lo que paso- comenzaba a desesperarse, la intento sujetar de la mano pero ella se giró y le soltó una patada lanzándolo a un par de metros de donde ella estaba.

- No me vuelvas a tocar- gruñía y apretaba los dientes mientras hablaba, parecía como si una lagrima quisiera salir, dio media vuelta para seguir su camino, Po rápidamente fue tras de ella esa mirada más que influirle temor le influía dolor.

- Tigresa escúchame no es lo que tu piensas- hablaba pausadamente desde aquel rincón donde lo había mandado a volar mientras se sostenía su estómago porque le había sacado el aire con la patada.

- ENTONCES DIME QUE ES- Grito como si soltara un rugido

Po apretó los dientes, verla actuar de esa manera no era propio de ella, la mayor parte del tiempo era rígida y calculadora pero en estos momento parecía exaltada y dolida.

- Tigresa en verdad me gustas, sería capaz de dar mi vida por ti- comenzó a acercase poco a poco- ellos lo sabían todo porque les pedí ayuda, montamos lo del puesto en el festival para que salieras conmigo- Tigresa se sonrojo un poco y parecía que su rostro comenzaba a relajarse- pero todo salió mal- su semblante cambio nuevamente y decidió atacar

- Si todo salió mal porque lo convirtieron en una apuesta y me entere de eso- desvió la mirada un poco adolorida

- Espera no es eso lo que pasa es que….- intento sostenerla de la mano una vez más pero en ese momento la campana de la alerta sonó.

- Están atacando la aldea- grito Po.

- Rápido tenemos que ir- dijo Tigresa

- Espe….- Intento hablar pero ya se había marchado- grrrr rayos- gruño de desesperación y se fue detrás de ella

Al llegar al pueblo los aldeanos corrían de un lado para otro, algunas casas comenzaban a incendiarse, en cuestión de segundos el resto del equipo se renio con ellos, empezaron a atacar a los intrusos, derrotando a los chacales uno a uno, era la primera vez que esa banda de delincuentes los atacaba, eran agiles y fuertes, y traían diferentes tipos de armas, desde cuchillos has mazos de grandes dimensiones.

- Tigresa por favor escuhame- dijo mientras intentaba defenderse

- No hace falta, escuche lo suficiente en la sala de entrenamiento Hyaaaaaaaa- hablaba mientras golpeaba al enemigo

- Estas entendiendo todo mal

- Entiendo que estaban haciendo una apuesta

- No es eso, ellos solo lo dijeron lo que estaban pensando, nunca hubo una apuesta

- MMMMMMMMMM- solo se escucho ese sonido salir de su boca, en realidad conociéndolos era lo mas probable

- Aun así solo estaban jugando

- Grrrrrr- gruño de la desesperación, sino aclaraba ese malentendido jamás iba poder hablar con ella nuevamente, y la única forma de hacerlo era diciendo todo lo que sentía- Tigresa desde la primera vez que te vi me gustaste, tu apariencia siempre era rígida y seria pero era porque eres estricta contigo misma, cuando me convertí en guerrero dragón al principio me odiaste, pero poco a poco me fui volviendo tu amigo y hasta me llegaste a comprender, mis sentimientos fueron cambiando y al final me di cuenta que desde un principio me gustabas y ahora solo puedo decirte que te amo- sin dejar de combatir y con un poco de dificultad dijo todo lo que sentía, Tigresa comprendía que esto no era un juego porque lo había dicho enfrente de todos los aldeanos se sintió un poco cohibida pero a la vez alagada, un ligero tono carmín cubrió sus mejillas, todos los aldeanos escucharon la conversación y solo los miraron con ternura.

Estaban a punto de derrotarlos pero en un descuido uno de los chacales golpeo a uno de los guerreros y Tigresa salió volando por el golpe que le dieron, como si fuera cámara lenta Po vio como iba directo al acantilado, corrió para intentarla alcanzarla pero aunque intento sujetarla, las puntas de sus dedos solo se tocaron y pudo ver como caía al acantilado, de inmediato de paro y se arrojó al vacío también, estaba solo a un par de metros de ella se preparó en picada para bajar más rápido y alcanzarla.

- Tigresa toma mi mano- intentaba sujetarla pero era difícil hasta que finalmente la alcanzo.

- Po pero por qué saltaste? vamos a morir los dos- sujeto su otra mano y se acercaron uno al otro

- Ya te lo había dicho, daría mi vida por ti y estoy dispuesto a morir a tu lado si eso es lo que nos prepara el futuro- le dio una sonrisa.

- Po yo- apretó los labios y tomo valor esta sería su única oportunidad- Tu también me gustas, ese día quería decírtelo pero me puse nerviosa y no pude.

- Entonces también me amas?- estaba sorprendido y emocionado, ella solo asintió con la cabeza mientras un rubor cubrió todo su rostro, le dio un pequeño beso en los labios que la dejo en shock.

- Yo también te amo y no puedo dejarte morir- la sujeto de la cintura y la subió arriba de su estómago.

- Po que estás haciendo?- se sorprendió al ver como la colocaba arriba de él, mientras el cerraba los ojos como intentado concentrarse, un brillo dorado lo cubrió por completo, finalmente abrió los ojos y le sonrió.

- Te amo- la tomo de las manos y dio dos giros como intentando darle impulso

- No Po no hagas eso- ya sabía lo que estaba planeando, utilizo su poder y la disparo hacia arriba pero con el mismo impulso que dio salió disparado a toda velocidad hacia el vacío, sus ojos no dejaban de verse, el rostro de ella estaba angustiado, una mueca de dolor apareció en su rostro y un lagrima cayo hacia el vacío y el solo le mostraba una sonrisa triste mientras se distanciaban uno del otro.

Tigresa salió volando fuera de aquel acantilado, cayendo de lleno en la orilla, recibiendo un golpe directo en todo su cuerpo dejándola inmóvil por unos segundos, se sostuvo el costado y con su otra mano intento acercarse a la orilla, pero al asomarse no puedo verlo

- Noooooooooo- su grito era desgarrador, su cara reflejaba el dolor que sentía y las lágrimas que intentaba detener se derramaron mientras extendía su brazo hacia el acantilado como esperando a que apareciera de la nada y la tomara.