Capítulo 8:
Issei observo con calma como el infierno volvía a desarrollarse en el mundo que ahora era su hogar, mantenía el silencio mientras hordas de seres de un color metálico se esparcían por el inframundo y sus aliados a los cuales podían atacar, estos seres no tendrían misericordia con nadie que se cruzase en su camino y era por ello que la sangre era derramada.
él sabía que este día llegaría desde que supo lo que ocurría con los seres dados a Loki por un dios de otra dimensión, pero aun así seguía odiando esto de muchas maneras que pocos comprenderían, Issei era demonio, un héroe y sobretodo un dragón, y como dragón los visitantes que no se deseaban se disgustaban.
-"¿se puede saber qué haces aquí "hermanito"?"-pregunto cuando una figura se formó a través de su sombra.
Se trataba de un hombre, su piel oscura poseía un brillo acogedor que causaba una extraña combinación con su cabello negro y rojo, vestidos con ropa formal europea de la actualidad se mantuvo quieto observando con sus ojos violetas al sekiryuutei que mantenía una aptitud seria aun de espaldas.
-"he venido a observar si esto va en contra del balance impuesto al mundo".
Las palabras del hombre eran simples, pero aun así demostraban una presión que pocos seres poseían y eso fue algo que a Issei molesto. Él no podía mantener la calma mucho tiempo ahora, no cuando escucho las palabras del ser que tenía que considerar su igual.
-"¿y esto es de tu gusto? ¿Qué otros vengan a mi territorio y maten a los débiles?"
El castaño se dio la vuelta para confrontarlo demostrando parte de su ira, pero esto no eran por las pérdidas ocurridas si no que eran ocasionadas por su disgusto por los enemigos presentes y aun así sabía que podía destruirlo a un precio que lo le importaba pagar.
Pero para el hombre que había aparecido eso no importaba, él tenía su misión y la cumpliría sin fallar; fue por ello que había venido en busca de Issei.
-"se han presentados seres de otra dimensión permitidos por ustedes, nada de esto afectara a los humanos a corto plazo si ustedes lo controlan y lo harán"
-"¿Qué te hace decir que podemos?"-pregunto Issei calmándose.
-"siento la presencia de las irregularidades, ellos están aquí como aliados algo que se espera de ellos mientras ataquen externos en esta ocasión"-la respuesta del hombre no tendría sentido para muchos y quizá para Issei tampoco, al menos no completamente.
-"¿Qué son esas irregularidades?"-el hombre no respondió-"¡responde Elphiros!"
Issei hizo que su aura aumentase tratando se amenazar al nombrado Elphiros, un aura capaz de hacer que los débiles experimentasen dolor y los fuertes sonriesen, pero para el hombre era diferente.
-"has de saber que tus amenazas no sirven, este cuerpo solo es una extensión de mí mismo, ni siquiera con el poder del Sekiryuutei podrás alcanzar mi alma".
Sus palabras no daban indicios de mentiras solo una verdad que hizo que Issei tuviese que calmarse antes de que alguien más se percatase de lo que ocurría. Por ello solo pudo mirarle con disgusto sabiendo que no podrían llevarse bien.
-"aun si tu misión es solo mantener el equilibrio, ese mismo objetivo no es algo que me guste, no cuando yo decido que es lo correcto a mi manera".
-"¿Cómo permitir que los demonios vean sus errores a costa de víctimas inocentes?"
La pregunta fue simple, pero aun así hizo que Issei sonriera sabiendo que el hombre frente a él podía saberlo de alguna manera, era por ello que las mentiras no se permitían aquí.
-"los demonios se han vueltos débiles y han tomado a los humanos para sobrevivir, esto no es algo que importe en verdad al ser yo uno de los que acepto eso desde joven, pero el problema es que ellos me han seguido siendo ignorantes de que solo alaban a un dragón"-las palabras de Issei solo mantenían sinceridad-", todo esto lo hago para que comprendan que a quien claman con amor no es uno de ellos y que solo matan a su especie al seguir mis pasos, así demostrare que mis hijo no son lo mismo que yo, ellos no serán herramientas que los demonios usen como armas para luchas que ellos no lucharan".
-"tu búsqueda puede ser correcta y no afecta el equilibrio, al menos no aun y es por ello que lo permito"-el hombre mantenía una aptitud casi sin vida cada vez que hablaba, como si observara el mundo de manera diferente-", pero si esto causa que los irregulares sigan reuniéndose en un solo punto y causen el despertar de los destructores de mundo he de acabar con todo aquello que vea peligroso".
-"no soy un peligro, tampoco lo es Milicas".
-"pero hay dioses que sí lo son, siento que los más antiguos han despertado".
-"¿de qué hablas?
-"la tormenta ha comenzado"-mientras explosiones se escuchaban a lo lejos el hombre comenzó a desaparecer-"aquellos que se habían ido han vuelto y son usados por los invasores, controla lo que has permitido Hyodou Issei porque los tuyos son aquellos que más destruyen el balance, como aquellos que duermen"
Fue así que Elphiros desapareció dejando a al castaño ya adulto nuevamente solo y pensativo por las palabras del ser que le había visitado.
-"no has de preocuparte"-dijo mientras sonreía de manera cálida-", estoy seguro que con esto los demonios entenderán y yo al fin podre disfrutar de los pechos como merezco, ¿Qué opinas tu Ddraig?"
-"que estás jugando con fuego compañero"-dijo el dragón en su conciencia-", pero es cierto que los demonios más jóvenes se han vuelto débiles estos años en su mayoría, excepto aquellos que dejaste con Milicas".
-"el podrá enseñarles lo que es necesario y los guiara para que sean grandes demonios".
-"pero hay alguien más del que debemos preocuparnos".
-"dejemos que haga lo que le plazca, él debe encontrar su camino como dragón, yo ya cumplí mi parte al evitar que se volviese un arma aunque me doliese alejarlo incluso de mi por tanto tiempo".
Fue así que el sekiryuutei se alejó del punto en que se encontraba y fue a la ciudad más grande del inframundo en busca de controlar lo que se había permitido este día, el origen del despertar de los demonios tal vez.
Para Isaac días como estos eran los más grandes de su vida como mercenario, la paga era una de las más grandes de todas siendo capaces de comprar terrenos en cualquier lugar del mundo sin problemas y pasar en el mercado negro comprando artículos de suma peligrosidad a un precio poco convencional, era por esto y otros puntos que le gustaban los conflictos en un ámbito económico, pero moralmente era otra cosa muy diferente, Isaac amaba la paz buscando un lugar tranquilo para él y su hijo en medio de un mundo que le hizo nacer en el lado incorrecto de la historia, aun así no podía quejarse ahora que había aceptado estar en este lugar listo para luchar y luego celebrar con sus amigos cocinándoles platos de diferentes países. Pero aun con todo eso sentía que era demasiado lo que iba a ocurrir, una lucha a tal escala solo significaba que habría perdidas innecesaria en cada bando causando solo una guerra de desgastes que aun con los seres con gran poder del lado de los demonios no se lograría salvar a gran cantidad de soldados bajando aún más la población que había ya disminuido con guerras internas y ataques desde hacía años, Isaac sabía que había algo más oculto en todo esto y no era causado por el lado enemigo sino que era algo entre los demonios de más alto rango y poder en el gobierno.
Pero aquello solo dejaba más preguntas que respuestas sabiendo que las facciones más poderosas o más bien principales eran la del gran rey y los maous, que algo tratase de enfrentarlos necesitaba gran poder a la vez que una popularidad igual o mayor dando resultado a unos pocos candidatos, por ello esperaba que no fuese lo que creía sabiendo que todo eso solo traería más desgracias sino se controlaba bien.
-"los preparativos están listos".
Aquel que hablo para sacar a Isaac de su trance era Adast que ocultaba su cuerpo en un manto negro, a su lado Alsion vestido como un militar en ropas del mismo color los observaba con una sonrisa esperando su salida del transporte en que estaban al igual que Keran y Marín que vestían trajes de color gris y máscaras de lobos, a la vez que habían alterado el color de su cabello.
Isaac observo a cada uno sonriendo, había dejado al resto en puntos diferente de todo el inframundo para diferentes misiones y lo volvería a hacer.
-"Keran y Marin los necesito como mis observadores, si encuentran algún objetivo de algún encargo antiguo con buen precio lo cazan"-ambos jóvenes aceptaron sin objeción alguna por lo que continuo-"el resto de nosotros aquí somos parte de la línea de defensa de la capital, los demonios han colocado a sus demonios de mayor clase en puntos estratégicos…particularmente miembros del equipo de Rias Gremory han sido colocados en diferentes ciudades del inframundo, pero el ataque no solo es a los demonios".
Todos sabían que Loki no era cualquier cosa incluso si las leyendas escritas en lo libros no eran similares a la realidad de lo sobrenatural él era un dios que jamás se debería tomar a la ligera incluso si su odio era a los demonios en su mayoría el no olvidaría su objetivo final que era iniciar el Ragnarok, fue por ello que se sabía que había atacado a los nórdicos, griegos y caídos que eran más fáciles de tocar comparados al cielo y los hindúes que eran seres demasiado poderosos para el gusto de muchos.
-"por extraño que parezca Loki ataco a los celtas".
Fue con esas palabras de Isaac que todos salieron de su compostura.
-"¿acaso está loco?"-pregunto Marín-"atacar a los celtas significa que invita a los mejores luchadores a la par de los griegos e hindúes a una lucha donde estos atacaran todo lo que vean interesante".
Los celtas eran una mitología que poseía dioses con gran poder, Lugh su líder era un ser que había entrado al Top de los seres más poderosos de todo el mundo como si no fuese nada siendo el único capaz de matar a el dios Balor ganando gran respeto por muchos, pero ero solo hablaba por uno de ellos cuando los celtas era seres que habían sido estudiosos de la magia y la lucha amando con gran furor a quedando grabado en su sangre aun si estos son pacifistas, ellos son el mejor ejemplo de lo ocurrido cuando vives en una guerra muchos anos.
Aun así es ya no importaba mucho, todos sabían sus objetivos como también aquellos que no estaban presentes en el inframundo los cuales fueron dejados en territorios de otras mitologías.
Isaac ya no tenía más que decir por lo que se colocó su máscara dando a entender que no respondería a la pregunta de Marín, fue así que el resto con su rostro descubierto siguió sus pasos mientras el transporte se habría a la vez que mostraba a mas figuras dentro de lugar.
-"Frax, Rex, Ax"-Al momento que Isaac hablo tres figuras respondieron a su comando acercándose, las tres eran seres hechos de metal con formas similares a bestias que se movían con fluidez colocándose a los extremos y espalda de Isaac esperando sus órdenes-"hoy chicos llego de su prueba de campo, es hora que hagamos nuestro salario y evitemos masacres sin sentido".
Nadie dio un grito de afinación sino que solo se prepararon sabiendo que así era mejor, a nadie le interesaban los demonios salvo a Isaac por ser criado entre ellos a su manera haciendo que sintiese lastima por ellos aunque sea poca, después de todo para los demonios el solo era un ser débil que debían tenerle respeto por sus padres, que equivocados estaban.
-"comienza el trabajo".
Al momento de hablar todos se lanzaron transporte en que estaban, un avión experimental utilizando tecnología mágica y mundana para pasar desapercibidos en el inframundo logrando cumplir su objetivo de caer de manera libre en plena batalla.
No era como si caer de aquella manera fuese fácil, al contrario de lo que se creería el grupo liderado por Isaac seguía siendo clandestino para el gobierno de los demonios estando por ahora a órdenes del Sekiryuutei el cual utilizo a Gasper de intermediario y fue por esto que la probabilidad de ser atacados por ambos bandos era demasiado alta.
Pero para tranquilidad de todos no hubo alerta de que los hubiesen detectado, o más bien algo evitaba que les detectase; el causante de esto era una de las bestias mecánicas de Isaac nombrada Frax que estaba generando un campo que generaba un camuflaje óptico de gran calidad permitiendo a sus cercanos caer sin problemas mientras alsion usaba magia de viento de una escala baja para hacerlos bajar al suelo sin causar algo llamativo.
La ciudad a la que habían llegado no era Lilith la capital del inframundo si no una ciudad cercana a esta debido a que en la capital se libraba la batalla más controlada al tener una gran cantidad de demonios de clase suprema presentes, fue por ello que debían acercase por zonas menos llamativas aunque cualquier punto del inframundo se vería similar a lo que tenían frente a sus ojos.
Poderes demoniacos eran lanzados sin parar para atacar a los seres dados a Loki y estos atacaban de la misma manera generan ataques los cuales generaban explosiones en grandes áreas destruyendo sin miedo lo que hubiese en el camino, los cuerpos inertes de gran cantidad de demonios yacían por toda la ciudad destruidos de maneras que no se podrían explicar. Esto era lo que podía observarse si te detenidas un momento, pero no había tiempo para ello, no, jamás habría tiempo ni siquiera para lamentar esta lucha por venganza a unos pocos y esto Isaac lo sabía bien mientras exploraba dejando que sus bestias dieran rienda suelta a su poder destruyendo a los enemigos de los demonios tratando de ayudar de aquella manera a los débiles seres que antaño fueron temidos por su aptitud y poder, hoy solo eran una especie sido destruida por seres que debían ser tratados como maquinas.
La diferencia de poder entre ambas vanguardias era alta, el joven enmascarado se quedó quieto escondido en un edificio en ruinas observando como pocos demonios eran capaces de herir a los seres de plata con facilidad y destruirlos, pero aun con eso solo significaba que acababan con soldados de infantería que habían asesinado a civiles y guerreros mucho antes de perder sus miserables vidas para sus líderes aquella lucha no acabaría con destruirlos a ellos, se debía acabar con los que seguían después de ellos.
Una extraña aura apareció entre los seres de plata llamando la atención no solo de Isaac sino también de Alsion y Adast los cuales seguían en la ciudad, el ser que expulsaba el aura era una criatura con aspecto humanoide envuelto en una capa negra llena de sangre.
-"no deberían estar aquí, solo aparecen en el mundo humano"-comento Isaac para sí mismo algo sorprendido-"acaso ellos...no debería ser posibles, excepto si hay más dioses aparte de Loki en esto".
El ser encapuchado de un momento a otro se detuvo para que entonces su cuerpo se volviese más grande mutando en un ser que aún conservaba un aspecto humanoide, pero ahora se hacía más notorio su aspecto. Un ser humano con su carne podrida sosteniendo en su brazo que aun poseía la mayoría su carne mientras la mayoría de su cuerpo era pasaba venas de un color similar a la lava que brillaba con más fuerza en sus ojos, aquel ser que una vez fue humano y ahora se alzaba como una bestia lista para destruir a sus objetivos era un draugr.
El ser no muerto dio un solo paso cuando gran cantidad de demonios lo eligieron de objetivo tratándose destruirlo, pero el ser solo alzo su mano sin carne y de esta un círculo mágico apareció, pocos seres conocían la existencia de los draugr y en su mayoría creerían que son mitos de simples zombis, solo estaban equivocados.
Del círculo mágico se generó una gran cantidad de fuego que arraso en forma de un semicircular el área frente suyo dejando a pocos con suficiente tiempo para generar alguna protección que disminuye las perdidas resientes y aun así el miedo causado por el ser putrefacto al usar magia solo causaba que la lucha empeorase aún más.
Isaac sabía que debía hacer algo sino las bajas seguirían aumentando antes de que uno de ellos reordenase las tropas, era claro que las tropas enviadas eran jóvenes, de 30 años quizá como máximo, pero pocos conocían lo molesto que podía ser un draugr dependiendo de la magia elemental que conociese como también el resto de sus habilidades naturales.
Por lo visto el no muerto actualmente solo había usado dos de sus habilidades dándose cuenta de la debilidad de sus objetivos actuales, eso causaría que se confiase un poco, aun así el significado de confianza para ellos era diferente. Con solo un rugido el Draugr avanzo blandiendo su hacha con solo una mano intentando causar daño en un área extensa mientas muchos huían para reagruparse, pero el draugr no estaba solo, cuando el ataco los seres le plata siguieron su ejemplo lanzándose sobre los demonios con la intención de despedazar sus cuerpos sin piedad, algo que solo demostraba su superioridad.
-"parece que la paga incluirá salvarlos"-menciono el albino enmascarado al moverse de su posición.
Isaac estaba ya aburrido de aquella batalla, un enfrentamiento que no valía nada para ninguno de los bandos cuando otros importaban más, un lugar perfecto para pruebas.
-"Rex, hora de la masacre".
Con aquella orden la maquina con forma de hombre lobo si había que llamarlo de alguna forma salió disparada al campo de batalla principal directamente al draugr, el familiar de Isaac corrió, corrió como si se tratase de una bestia hecha de carne salvaje lista para desgarrar la carne de su objetivo. El golpe dado por el puno de la bestia mecánica fue potente causando que el cuello del draugr se doblase como si se tratase de una vara de madera, pero aquello no le importaría al ser no muerto, no, era por ello que debía preocuparle al notar que su objetivo no era como el resto por lo que volvió a su estado anterior para acabar con su principal obstáculo en el cumplimiento de su misión. Al tomar su habla con ambas manos el no muerto se lanzó a Rex con una velocidad inhumana preparado para un golpe horizontal con su arma, Rex esquivo el primer ataque con facilidad evitando que su torso fuese cortado por el hacha, el arma portada por el draugr era un hacha simple hecha de un metal imbuido en magia para poseer aún más filo y dureza que un arma mundana evitando que uno tomase el arma como algo simple; excepto claro esta cuando ni siquiera estas vivo. Aun así el Draugr siguió su ataque con un ansia de sangre insaciable al ya no poseer otra razón más que esa por la que vivir colocando gran ferocidad en sus golpes, pero eso ya no podría ser suficiente ahora.
-"Rex acabalo".
Con la orden el ser de metal aumento su velocidad, se movía como el rayo mismo cortando al draugr en pedazos, aun si este poseía la capacidad de predecir el futuro cercano esto no serviría sino podías equiparar la velocidad de tu contrincante y fue por ello que la derrota era garantizada para el no muerto.
Así Rex observo su trabajo, el cuerpo putrefacto completamente destrozado estaba a sus pies aun tratando de moverse en vano ahora que Isaac hacia su aparición oculto a través de un campo invisible para luego agacharse y tocar la cabeza del ser.
-"hoy tu lucha acaba alma que no acepto su fin"-dijo en calma sabiendo que el objetivo importante acaba cuando Rex destrozaba a los seres de plata mientras hablaba-"que la naturaleza reciba tu cuerpo y tu alma encuentre la paz esta vez".
Fue así que el albino uso runas para que el cuerpo se congelase por completo y se destruyese en innumerables piezas dando descanso eterno al draugr.
Los seres de plata alrededor del joven lucifer solo podían caer mientras no solo Rex luchaba, ahora Ax y Frax arrasaban la zona como su lo hacia su hermano cortando sin miedo a sus enemigos, no habría piedad contra algo que tampoco podría desearla, no cuando jamás poseyeron la inteligencia para ello.
-"simples creaciones sin un objetivo más que la guerra"-menciono Isaac con tristeza mientras observaba el cielo del cual rayos se formaban de manera natural aun si fuese extraño-"esto me dolerá un poco...pero es mejor así".
Los rayos cayeron con ferocidad inundando el terreno al atacar a los seres de plata que no podían ni siquiera mostrar un signo de dolor alguno mientras caían uno a uno, a la vez que los demonios gritaban extasiados por la victoria obtenida.
Los gritos llenos de satisfacción fueron la señal para que Isaac se fuese junto a sus bestias sin dejar rastro de su participación más que lo que muchos vieron como una simple sombra.
Isaac solo se sentó un momento para meditar lo ocurrido luego de salir del campo de batalla, las explosiones seguían escuchándose, pero aquello está bien para el mientras observaba a sus bestias y hablar consigo mismo.
-"la movilidad está bien, su reacción esta como el de un demonio entrenado, pero su mentalidad se jugar con sus presas los mantiene como bestias"-comento el enmascarado para luego de revisar un mapa holográfico activado a través de su reloj-", el resto ya está lejos de zona segura para comunicarnos...el problema mayor ahora es si la cantidad de draugr es alta como también la magia elemental que estos posean, espero que las bajas sean menores en los territorios más importantes"
Isaac volvió a moverse al acabar su meditación de lo ocurrido, su misión no acababa aun y quizá no se cumpliese de la manera que deseaba, pero había que estar a la altura que los suyos se habían ganado estos últimos años en la que caminar en campos de batallas donde la sangre de tanto inocentes como culpables era derramada.
-"espero poder acabar con unos cuantas molestias de camino".
Mas seres de plata encontraban en toda la ciudad en llamas, asechando a sus presas manchados por la sangre de aquellos que fuesen débiles. Demonios sin la capacidad de luchar yacían muertos dentro o fuera de las construcciones ya destruidas olvidando alguna vez el significado de estas. El atroz paisaje había sido guardado en la memoria de Isaac, un recuerdo que se unía a muchos otros similares en los cuales un sendero silencioso se formaba para aquel que había sido diferente a los de su linaje; un hombre que escribiría su nombre en la oscuridad y lo imposible, el cual simplemente buscaba la paz para su sangre.
La calle comenzaba a llenarse de los soldados plateados de Loki, a cada momento aparecían mientras Isaac caminaba seguido de sus máquinas para una nueva batalla, no, llamar batalla a lo que ocurriría a continuación solo sería un chiste y solo había una razón.
-"Frax, usa el huracán".
Aquella orden era la razón de la masacre.
Mientras las ciudades era atacadas, los territorios de algunos demonios se mantenían en silencio mientras otros se unían a la danza de fuego causada solo por un hombre, o eso muchos creían.
-"Loki hizo bien esto con la información que le diste".
Una joven de cabello azul y ojos verdes se acercaba tranquilamente a una figura encapuchada, este se mantenía en silencio sentado sobre una roca observando el territorio Bael, más precisos el territorio a cargo del padre de Sairaorg Bael.
-"el padre del león dorado es fácil de tratar, ¿por qué vinimos cuando podíamos enviar draugr y bombas?"-pregunto la joven.
-"tiene en su posesión datos que necesitamos".
Un tercer individuo se hizo presente, este escondía su rostro a través de anteojos de sol, pero su cabello violeta y ondulado resaltaba mientras observaba al encapuchado.
-"mi madre logro forzar a los draugr, pero aún son limitados"-dijo la mujer-", no podemos dejar que interfieran en una misión tan importante como lo es robarles a los Bael".
-"¿Qué es entonces aquella información tan importante que necesitamos de aquel débil y retirado demonio?"-pregunto la joven de cabello azules haciendo una mueca por el aburrimiento.
-"donde se encuentra el primer Bael"-dijo el encapuchado con su voz distorsionada por la máscara-"si podemos acabar con alguien tan influyente como el sabremos el orden que hay que seguir con el resto del consejo de los pilares para acabarlos".
Todos los seres sobrenaturales con gran poder conocían la influencia que poseía Zekram Bael entre los demonios, podía ser equiparable a los 4 maous juntos e incluso más, uno de los demonios más antiguos junto a Mephisto Pheles viviendo cerca de 2000 años, eso y mucho más era el demonio conocido como el primer Bael en la historia.
Fue por ello que no podían tomar a la ligera la seguridad preparada para el resto de su familia, no cuando esto debía ser en silencio.
La mansión perteneciente al objetivo se mantenía en calma, una calma que contrastaba con el conflicto que ocurría en otros territorios como el poseido por los Gremory el cual era uno de los principalmente atacados debido a su aumento de población demoniaca e inmigrantes de otras especies. El derramamiento de sangre indiferente seria una declaración sin los fundamentos que necesitaban, lo que el grupo había venido a buscar era solo una vida y nada pudo detenerles.
Fue así que en silencio uno de los antiguos lord Bael había sido asesinado mientras la guerra continuaba sin que en verdad importase su perdida, lo que importaba es que solo fue una declaración de que algo se avecinaba y llevaría a un nuevo cambio.
