hola aqui esta el capitulo 6 como simple los personajes de hora de aventura no son míos pertenecen a CN (cartoon network)


CAPITULO.-6: La Reunión

En el dulce reino de AAA, los príncipes se estaban reuniendo para renovar los tratados de paz, que el dulce príncipe era el más interesado en esto ya que él es capaz de hacer lo necesario para que nadie intervenga en su reinado, por esa misma razón muchos de los príncipes traían consigo guardaespaldas, ya sea sus respectivos campeones como era el caso del dulce príncipe y el rey flama, otros por su parte eran protegidos por mercenarios que ellos habían contratado como era el caso del príncipe mora quien, su guarda espaldas era el famoso mercenario y asesino, CAOS uno de los pocos que han enfrentado a Fionna y sobrevivido.

La mayoría ya estaba en la sala de reuniones con sus respectivos guardianes a sus espaldas, el último en entrar al cuarto fue el príncipe flama, con su campeona y actual novia canelita una chica que estaba hecha de dulce, que en alguna fue una ciudadana del dulce reino.

-muy bien, todos están presentes, así que demos iniciada esta reunión-Fionna se sorprendió ya que quedaban dos asientos disponibles uno debería ser el de Marshall, quien frotaba de un lado a otro, ignorando a los presentes, él se percató de la mirada de la chica, froto en su dirección para encontrarse a su lado

-que pasa fi-pregunto el vampiro, a la chica quien tiene la vista perdida en sus ideas

-nada, solo me preguntaba de quien era ese asiento-

-del príncipe grumoso-

-y porque no está presente-

-él, se peleó con sus padres, provocando que lo deshereden-

-y, eso significa-pregunto la chica que seguía sin entenderlo

-significa que ya no es un príncipe-

-ha, pero, conociéndolo se hubiera colado no-

-lo dudo, el afeminado aumento mucho la seguridad, hoy es imposible entrar o salir del dulce reino,- explico Marshall quien estaba al tanto de la situación-de seguro lo notaste cuando venias, hacia aquí-

-sí, pero, para que tanta seguridad, no creo que sea por el grumoso o si-

-no, ultima mente los reinos no sean estado llevando bien y para evitar que alguien intente algo durante la reunión se aumentó la seguridad -

-hablas como si, fueran a estallar en guerra-

-tal vez-estas palabas horrorizaron a la joven, el simple hecho de pesarlo era casi imposible, ya que ella había peleado por los reinos para mantener la paz, si era cierto lo que decía Marshall, significaba que ella no había hecho un buen trabajo protegiendo el reino de AAA

-pero por eso se reunieron no, para evitar un desastre, verdad-

-oigan, podrían guardad silencio, no podemos empezar por el ruido que hacen- los regaño el dulce príncipe, quien era el más cercano y el que los escuchaba mejor

-lo siento Gumball, no volverá a ocurrir-se disculpó la chica, quien estaba apenada por ser regañada, como una niña de cinco años, mientras que el vampiro fingió no escuchar nada de lo que el príncipe había dicho.

-bueno, demos inicio a la reunión, primero quiero solicitar un desarme total-

-¡¿QUE?!-todos los presentes quedaron asombrados por lo dicho, de parte del ser hecho completamente de chicle, tanto así que todos quedaron en shock

-estas bromeando, verdad-el primero en reaccionar fue el príncipe mora

-no, lo digo enserio, ultima mente las negociaciones no han salido bien, la situación se a complicado, así que sería mejor eliminar las armas-

-y como planeas, que los reinos estén salvo sin nada que los proteja-en esta ocasión, fue el príncipe flama, el que tomo la palabra

-yo proporcionare soldados, armas y lo necesario-

-Gumball te está contradiciendo-

-al contrario Marshall, si me permiten tomare el control de la seguridad de sus reinos, me comprometo a cuidarlos, como si fuera mi propio reino-

-ni loco te entregaría la seguridad de mi reino-el príncipe desayuno se levantó de su asiento, mientras señalaba al príncipe del dulce reino, con uno de sus dedos al mismo tiempo que en su rostro se refregaba un odio a este

-vamos, tranquilícense chicos-en esta ocasión era Fionna, la que tenía la atención de los presentes-puede que esto se a lo mejor

-miren la perra del dulce reino, está de acuerdo ¿porque no me sorprende?- Caos era el que en esta ocasión, el que tenía razón, si molesto a algunos príncipes que estaban enamorados de la humana, pero también era cierto que ella siempre estaba del lado del dulce príncipe

-como me llamaste-

-lo que escuchaste-los dos desfundaron sus armas y a punto de convertir la sala de reuniones, en un campo de guerra

De repente un fuerte ruido llamo la atención de todos los presentes, era el sonido de vidrio destrozado, cayendo en pedazos en el piso de la habitación, la ventana del otro extremo ya hacía en el piso, mientras que una sombra entro por el umbral, esta se detuvo en el centro de la sala, era un joven de cabello rubio, por taba dos espadas una blanca y la otra era un katana, sus ojos eran azules como el mar, uno a uno Finn los fue mirando, la mayoría estaban intentando evitar una pelea mientras otros, como Marshall estaban apostando para ver quien ganaría la pelea entre Fionna y Caos, el rey del fuego era el único, quien no se había movido de su lugar.

Los presentes se quedaron en shock de nuevo, si al guíen les hubiera dicho que ese día sería uno de los más raros de seguro no lo hubieran creído, todas las miradas se posaron sobre el chico rubio, quien solo mostraba una sonrisa en el rostro, por la divertida escena en la que se encontraban los presentes.

-bueno, parece que se están divirtiendo-la vos del chico los trajo a la realidad, la mayoría ya había vuelto a sus respectivos lugares y Marshall se quedó son el dinero de las apuestas

-quien eres,-no hubo respuesta, por parte del chico, solo observo a los presentes y se detuvo para mirar a Fionna, Marshall y el gobernante de fuego, Gumball se estaba irritando por no tener respuesta-quien eres, contéstame ¡ahora!

-soy Finn el humano- los presentes no podían procesar lo escuchado, si era verdad que se parecía a la chica pero nunca habían escuchado de otro humano aparte de esta.-y soy un mercenario

-¿qué es lo que quieres?, humano-decía el príncipe que aún estaba enfadado con el joven rubio

-nada especial, solo quería darme a conocer-

-a que te refieres-

-me refiero a algo que nadie se atrevería hacer-en el joven se le refregó una sonrisa, de superioridad, hacia los presentes

-maldito, vinisteis a matarnos no es cierto,-el príncipe mora fue el primero en reaccionar y sin pensarlo dos veces ordeno atacar al intruso.

Caos se lanzó hacia el intruso intentando cortarlo con dos cuchillos, que este portaba, pero cada intento de córtalo o acabar con su vida, era en vano, el joven los esquivaba con suma facilidad, y ni siquiera se vio en la necesidad de desfundar ningún arma para protegerse, sin previo aviso Finn pateo a su rival en el rostro, con tal fuerza que lo mando volando ,sin antes dejar un hueco en la pared de la habitación, lo último que se vio fue el cuerpo de Caos en el techo de un pobre ciudadano, Fionna no pude creer lo que vio ya que Caos era uno de los seres más poderosos con los que había peleado y que fuera derrotado con suma facilidad, solo provocaba que sintiera un interés por saber quién era el otro humano, un deseo de enfrentarse a él y salir victoriosa contra, lo que sería uno de sus más grandes oponentes.

-maldito bastardo, por suerte aquí se encuentran varios de los mejores mercenarios-

-si quisiera matarlos, morita, ya lo estarían, además solo he querido demostrar de lo que soy capaz-

-y ¿por que en mi palacio y en este día?-

-porque en este día la seguridad es la más elevada que en otras ocasiones, además de que todos los príncipes están viendo, que no puedes ni siquiera proteger tu propio reino así que tú plan fracaso-

-a que te refieres-

-a que, no eres capaz de proteger nada, a que con tu humillación, este chico nos dice que no debemos tenerte miedo- en esta ocasión fue el rey de fuego quien hablo y miraba al joven, con una mirada en la que decía entender lo que quería lograr

-eso no es nada, además estas mintiendo-

-no simules, rosadito todos los presentes saben que tienen que obedecerte, ya que con tu tecnología, podrías conquistar cualquier reino que quisieras y tus métodos, son muy extremistas para eliminar a cualquiera, que se interponga en tu reinado- en esta ocasión fue el mercenaria quien tomó la palabra. Muchos de los presentes, aunque no quisieran admitirlo estaban de acuerdo con el humano, Gumball podía llegar hacer un bastardo en algunas ocasiones

-el no aria eso, ustedes lo conocen es nuestro amigo, verdad chicos-Fionna no quería creer lo que estaba escuchando, su amigo capaz de causar maldades, eso era impensable

-es mejor que te mantengas al margen, fi-le dijo susurrando, para evitar que los demás los escucharan

-pero Marshall-de igual manera hablo Fionna

-cree me, lo que dice el humano es cierto, pero recuerda, es por vivir mucho tiempo, uno puede volverse, frio, yo se dé esto-la joven siguió el consejo de su amigo, pero le preocupaba que los demás príncipes no habían dicho nada, ni siquiera la miraban y el hecho de que el dulce príncipe mire con ojos de odio al humano, que se mantenía con una sonrisa en el rostro, no ayudo que se sintiera mejor.

-pero no puedes hacer nada, ya que estas rodeado por los guarda espaldas, de todos los príncipes, de hecho, lo que acabas de hacer, es lo más estúpido que alguien se haiga imaginado-el duce príncipe tenía un punto a su favor, que le devolvió la confianza que siempre traía

-en eso tiene razón, dinos como serias mejor que el- en esta ocasión fue el príncipe slime, quien era el que más perdía si es que ganaba el dulce príncipe

-soy capaz de vencer a todos los presente y además apuesto que soy capaz, de que todos ustedes se arrodillen ante mí-

-inténtalo rubio, yo no me arrodillare ante ti-el príncipe músculos se levantó de su asiento al mismo tiempo que presumía su musculatura

Finn observo esto con fastidio, para demostrar una pequeña parte de su poder, levantó su mano izquierda y con un chasquido de sus dedos todo se volvió oscuro, Fionna pudo ver todo esto, los mercenarios contratados por los príncipes habían caído desmallados, los príncipes estaban esta van en el suelo intentando mantenerse consientes, incluso ella y Marshall tenían dificultades para mantenerse de pie, para ella era como si todas sus fuerzas la abandonaran y un frio se apoderara de su ser, uno que no solo la congelaba en una forma física sino uno que también congelaba el alma y por extraño que sonara, ella podía sentir una tristeza, que nuca había imaginado, ella nuca aparto la vista del joven este no se movió en ningún momento, ningún centímetro desde que chasqueo, lo que fue extraño para la joven es que creyó ver los ojos diferentes, todo era negro a excepción del iris que era azul, pero esta brillaba como fuego.

Con otro chasquido todo el color volvió, Fionna y los presentes sintieron que su energía volvía, unos miraron a Finn con terror como Marshall, quien nunca conoció a alguien más terrorífico que su madre, pero en esta ocasión estaba enfrente de otro ser igual o más que ella, mientras que otros lo veían con respeto como era el caso del rey flama y Fionna. Y por último los que lo miraban como una amenaza como era el caso de Gumball.

-como pueden ver soy lo suficiente, fuerte para cumplir cualquier misión, no importa lo difícil que sea, lo sádica, peligrosa y, o, secreta, podre con ella-decía el humano, muy confiado en sus palabras.

-con lo peligroso que eres, como crees que te dejare hacer lo que se te dé la gana-con un movimiento de sus manos, barios chiclebots rodearon al humano, mientras Gumball mostraba una sonrisa de haber ganado, pero el joven no presentaba ninguna preocupación por lo sucedido.

-es lo mejor que tienes-

-maldito-

-me gustaría quedarme a charlar, comer galletitas y contar historias, pero no tengo tiempo-

-no dejen que…- el príncipe no pudo terminar su frase ya que, Finn con otro chaquillo de su mano izquierda, provoco una ventisca de nieve que dejo atrás, había desaparecido cuando esta se detuvo

-¡maldición!-había gritado el dulce príncipe, ya que nunca en toda su vida, lo habían humillado, como en ese día.

-creo que la reunión termina-todos voltearon a ver al rey flama quien al parecer no le afecto la ventisca ya que donde se encontraba su lugar, se encontraba un perímetro de nieve, ya que fue obvio que solo tuvo que aumentar su temperatura para protegerse

-de que hablas velita-Marshall fue el que formulo la pregunta, ya que no entendía lo que había pasado

-Gumball, no escapas de detener nada y no estoy dispuesto a arriesgar, mi reino, solo por que el cree tener el control. Así, con su permiso me retiro-el rey flama fue el primero en abandonar la sala seguido por los demás príncipes y sus guarda espaldas quienes ya abian despertado exceptuando a uno que otro quien tuvieron que sacar a rastras, se retiraron sin decir nada, dejando a el Dulce príncipe, Fionna y Marshall

Los tres estaban en un silencio incomodo, nadie se atrevía a decir, palabra alguna, ya que Gumball estaba lo suficiente molesto, como para mandar a decapitar a cualquiera solo para sentirse mejor, de repente se levanta derivando la silla en la que se encontraba, camino hacia la pared más cercana, descargo con toda su furia un golpe sobre esta, que no tuvo ningún daño de hecho, el príncipe fue el que se lastimo la mano por el golpe que propino.

-Gumaball, te encuentras bien- dijo la chica acercándose al gobernante, para asegurarse que no se hubiera lastimado.

-si, no te preocupes Fionna-intento aguantar el dolor lo más que pudo, para evitar que la humana se preocupara

-a hora que aras, afeminado-

-pondré una orden de arresto, para el chico, si no soy capaz de arrestarlo y probar que puedo proteger a toda AAA, no podre continuar con mi plan-

-no crees, que exageras, Gumball- dijo la chica con preocupación en la voz, de que algo malo pudiera pasar

-no Fionna, no es una amenaza que debemos deshacernos, antes que sea demasiado tarde-

-pero…-

-lose Fionna, sé que no había registros de que otro humano existiera y quieres hacerle miles de preguntas, pero tenemos que eliminarlo-

-eliminarlo…- dijo la chica, quien tenía el rostro pálido, por lo dicho por el príncipe- pero…-

-no, Fionna. Como caballero del dulce reino, te encomendó a que te deshagas de este problema-Gumball interrumpió bruscamente a Fionna, mientras alzaba la voz.

-porque no lo capturas primero, afeminado, así ella podría interrogarlo y después si quieres lo puedes diseccionar y poner como trofeo encima de tu chimenea-dijo interrumpiendo, el vampiro quien se había mantenido al margen de la conversación.

-está bien-des pues de pensarlo y con un suspiro de aburrimiento, termino aceptando lo dicho por el vampiro-Fionna, captúralo pero si te da problemas mátalo, entendiste-

-si, Gumball-

-bien, retírate-Fionna abandono la sala de reuniones, dejando solos a los dos jóvenes

-no, exageras un poco-

-no lo creo, algo me dice que él puede ser una gran problema, si no me crees solo recuerdas de lo que fue capaz de hacer, derroto a todos los demás fácilmente y de poner en rodillas a los príncipes-el tono de Gumball, había pasado de enojado a preocupado-creo que ni siquiera es humano-

-es humano, solo que oculta algo-

-eso crees, vampirito-

-no me digas así, y si lo creo-

-tienes alguna idea de lo que oculta-

-por desgracia no-

-solo espero, que podamos resolver esto lo más pronto posible-

Mientras tanto, fuera del castillo, los carruajes iban saliendo uno por uno, el último en salir fue el rey flama, el motivo era que su actual novia paso un rato ablando con sus viejos amigos, a pesar de que no le molestaba esto, tuvo que convencerla que ya era hora de partir una vez llegado el carruaje, el rey entro mientras canelita tomaba asiento alado del conductor, esto lo hacía con el propósito de protegerlo con más facilidad en caso de un ataque.

-que día- dijo el gobernante mientras se recostaba en su asiento

-ni que lo digas-frente a él, se encontraba un chico de cabello rubio y que hace momentos había interrumpido la reunión

Los dos se quedaron mirando fija mente y no fue hasta que el vehículo estaba lo suficientemente legos que continuaron la conversación.

-tienes lo que te pedí-el primero en hablar fue el rey

-si- Finn saco de sus bolsillo derecho un collar de oro, donde en el centro se encontraba una joya verde-y tu tienes lo que me prometiste-

-está en el reino flama-

-más vale que no me mientas-

-yo nunca lo aria, dejando eso de lado, cuéntame lo que paso-

-¿Por qué?-

-porque el viaje es largo y quiero algo en que entretenerme-

-está bien-dijo el joven quien empezó a recordar lo sucedido,-pero primero dime para que quieres el collar-

-Gumball destruyo los guardianes del reino flama, y con este collar puede crear mas de sus guardianes de chicle-

-y en caso de que se inicie una guerra quieres evitar que tenga ventaja-

-si, y también por venganza-

-como te enteraste del collar-

-hay espías en su reino, quienes lo odian o le temen-

-lo espías-

-el también lo a echo, y no me puedo quedar sin hacer nada, bueno cuéntame como lo conseguiste-

-será un placer-


aquí lo dejo para evitar que sea mas largo, espero que les haya gustado comenten opinen critique y ect.