a qui se encuentra el capitulo nueve de este fic
como saben hora de aventura no me pertenece todo es propiedad de cartoon network, pero uno que otro personajes si lo son no son muy importantes y no bale la pena mencionarlos al menos a algunos, pero sabrán quienes son con solo leer el fanfic y sin mas aquí los dejo con este capitulo
Capitulo 9.-Rey vs Mercenario
El sol empezaba a ocultarse, entre las montañas de las tierras de AAA, las sombras de los árboles se hacían presentes en el gran bosque, donde dos jóvenes caminaban. Ninguno de los dos jóvenes hablaba, a su alrededor se impuso un silencio incomodo entre los dos humanos.
-Dime ¿Por qué eres un mercenario?-pregunto la joven, intentando romper el silencio del lugar, pero no tuvo respuesta.
La joven miro en dirección a su acompañante, al verlo pudo observar la mirada perdida del joven, una mirada de nostalgia era lo que se podía ver en los ojos del humano, este no se percató de que la se había detenido hasta haberla pasado y estar unos cuantos metros legos.
-¿Qué pasa?-dijo el mercenario al percatarse que la aventurera se había detenido
-Nada, solo me preguntaba ¿Por qué eres un mercenario?-pregunto la joven mientras reanudaba la caminata
-Hay cosas que es mejor no decir,-fue la única respuesta del joven
-¿Por qué?- la joven se estaba desesperando por la actitud de Finn
-Solo no confió en ti y en lo que puedas contar-
-Yo no le contaría a nadie-dijo la joven quien se mostraba furiosa
-Eres la campeona del dulce reino, así que debes de reportarle todo a Gumball-dijo el joven mientras posaba su mirada en Fionna-O me equivocó-la joven debía admitir que tendría que contarle al dulce príncipe todo, sola mente por el maldito juramento que hiso al dulce reino, pero que la tomaran de esa manera la molestaba como si fuera una soplona o como si fuera una más de los sirvientes sin voluntad que conocía.
-¿Cómo lo sabes?-dijo la joven al mismo tiempo que se apartaba la vista del joven
-No necesito saberlo, para imaginarme lo que aras-dijo el joven mientras miraba a su alrededor, al parecer mientras hablaban el sol se había terminado de ocultar, y ahora la luna era la única presente en el cielo nocturno.-Lo siento-dijo el joven con tomo dulce y de arrepentimiento en su voz
-¿Por qué te disculpas?-dijo la joven una vez que se había calmado
-Solo que no debería desquitarme contigo, es que no me gusta hablar de eso-dijo el joven
-Por eso no me dices nada-
-Eso y que si digo más de lo necesaria tal vez tenga que eliminarte-dijo el joven mientras posaba su mano en su espada de sangre-No te preocupes no are nada-dijo el mercenaria a ver el rostro la joven, y tan rápido como puso su mano la aparto-Es mejor que continuemos, ya es de noche y tengo sueño-
-Si-dijo Fionna mientras volvía a caminar en dirección a su casa
Tras un par de horas más, ya se podía divisar la gran casa del árbol propiedad de la heroína, pero las luces de esta estaban encendidas lo que extraño a la humana, ella se había asegurado de que su casa estuviera cerrada cuando salió, esto provoco que se detuviera y tomara su arma desenfundándola, esto llamo la atención del mercenario, el miro en la dirección en que miraba Fionna.
-Parece que tienes visitas-dijo el joven al ver la casa
-Yo deje la puerta cerrada, no debería haber nadie en la casa-dijo la joven quien reanudaba la marcha
-Tal vez, algún amigo o familiar este dentro-menciono el joven mientras seguía a la aventurera
-Puede que tengas razón, pero no pienso tomar riesgos-dijo la joven a la vez que posaba su mano en el pomo de la puerta, la abrió lentamente pasando por unas cartas que estaban en el suelo, por el gran tesoro que poseían,-Quédate aquí por si algo pasa- subió por las escaleras hacia la sala de estar. Finn miraba como la chica paso a la otra habitación, mientras se quedaba en el marco de la puerta.
Fionna entro y solo encontró a su hermana cocinando la comida, a Gumball y a Marshall discutiendo en la meza de la cocina
-¿Quién les dio permiso de entrar a mi casa?- pregunto la humana
-No, te preocupes hermanita, yo los deje pa…-la gata se detuvo, al ver un aparte de la blusa de su hermana destrozada y con sangre, de un momento a otro se encontraba cerca de su hermana-¿Qué te paso?¿estás bien?¿no te duele nada?-Cake preguntaba frenéticamente a su hermana.
-Estoy bien,-dijo la joven, pero esto no calmo a su hermana, la gata revisaba de pies a cabeza a la humana en busca de más heridas, la joven miraba lo preocupada de su hermana, estaba tan concentrada que no vio a los dos jóvenes que habían dejado su pelea para concentrarse en la adolecente
-Fionna ¿Qué paso?-fue la pregunta de los dos jóvenes hacia la aventurera
-En serio estoy bien, si no fuera por Finn…-
-¡¿Qué ese idiota está aquí?!-fue interrumpida por el vampiro quien se veía furioso
-Oye cálmate chupa sangre-dijo el gobernante, tratando de controlar a su amigo
-¿Cómo quieres que me calme? cuando ese malnacido, lastimo a mi Fionna-
-En primera, no soy de nadie, y segunda…-dijo molesta la humana, pero no pudo terminar, ya que un ruido llamo la atención de todos
-Él está aquí- dijo el Rey vampiro pudo sentir la presencia del humano, y en cuestión de segundos desapareció.
Tras que la joven desapareció, Finn miro a su alrededor, en el suelo se encontraba barias cartas de amor de los príncipes hacia la heroína, el resto de la habitación estaba llena de oro joyas. Finn camino hacia el gran tesoro, el joven revisaba la monedas de oro y demás gemas, tomo una moneda de plata de entre todas las demás, pero tan rápido como la tomo la arrojó al resto, causando que bastante oro callera haciendo demasiado ruido.
-No me esperada eso-dijo al ver la situación que había causado, y lo irónico que era ya que el joven a robado, entrado en fortalezas sin hacer el menor ruido y ahora se podría decir que parecía un ladrón novato.
Finn sintió una presencia asesina, cerca de donde se encontraba decidió salir lo más rápido que pudo de la sala del tesoro, una vez fuera desenfundo ambas espadas, preparándose para pelear, le la puerta donde salió, apareció el actual rey vampiro.
-Miren que tenemos aquí, un débil humano-dijo el pelinegro mientras caminaba hacia el joven humano-Cuando acabe contigo me quedare esa deliciosa arma de sangre-Finn al ver quien era su oponente decidió guardar su Katana y pelear solo con su espada blanca
-Antes que te rompa tu maldita cara,- dijo a la vez que se ponía en defensiva-Dime ¿Cuál es tu maldito problema?-
-El problema es que lastimaste a mi chica-dijo el vampiro a la vez que sus ojos se tornaban negros y su pupila brillaba de un intenso carmesí-Voy a tomar toda tu sangre-
-Me gustaría verte intentarlo- dijo el humano.
El rey vampiro corrió hacia el joven, mientras sus uñas se transformaban en garras tan filosas como una espada, intento cortar al joven mercenario pero cada ataque era desviado o bloqueado, los ataques se intensificaban a cada momento, Finn salto hacia atrás para evitar el último ataque de su enemigo.
-Deja de huir, cobarde-dijo el vampiro, sin embargo el humano no dijo nada
El vampiro decidió reanudar su ataque, corriendo en la dirección de su rival, Finn en lugar de esperar a su rival, el también se lanzó al combate, el humano volvió a esquivar el ataque de su rival, concentro su magia de hielo en su puño izquierdo congelándolo como guante, el primer ataque que se dio en la batalla fue el del joven humano quien mando a volar por un par de metros, por su puño de hielo.
Finn mostraba una sonrisa de confianza algo que no agrado a su rival, el vampiro decidió terminar de una vez este combate, en cuestión de segundos el rey se trasformó en lo que parecía ser un murciélago gigante, de grandes colmillos, alas negras como la noche, brazos grandes que terminaban en garras, la criatura se arrojó contra el mercenario, el joven salto para esquivar el ataque y a la vez abordar a su enemigo, el rey volva frenéticamente para liberarse de agarre de Finn, este golpeaba la espalda de murciélago con su guantelete de hielo. Con un golpe fuerte derribo a Marshall quien fue a estrellarse contra unos árboles, el joven humano salto de la criatura antes de que esto sucediera, aterrizando en el piso con brusquedad.
Finn se levantó con dificultad del piso, mirando hacia donde su rival se estrelló, varios de las arboles estaban cortados a la mitad o arrancados desde las raíces. De repente se escuchó un ruido extraño, Finn apenas pudo esquivar un rayo eléctrico que fue disparado a sus espaldas.
-Por mí autoridad, como gobernante del dulce reino, quedas arrestado-dijo Gumball quien era el ataque al humano, con ayuda de un arma parecida a un revolver, pero este tenía varios tubos y luces extra-Acompáñame sin intentar nada, o si no-dijo apuntando el arma al joven
-Ya basta-dijo la humana quien desde hace rato, estaba observando la pelea desde el comienzo, pero por lo que veía no podía detenerla-Dejen esa tonterías-
-Lo siento Fionna pero él es peligroso-menciono el gobernante sin quitarle los ojos de encima al mercenario-Te rindes de manera pacífica, o prefieres que te lleve a la fuerza-
El humano ignoraba al gobernante, parecía que estaba más interesado en la luna llena que en su nuevo rival, tanto era asi que su espada blanca estaba guardada en su funda, esto enfureció al joven gobernante. Disparo el arma para demostrad que no estaba jugando, pero el humano lo esquivo con total facilidad, Gumball estaba preparado para disparar de nuevo, al mismo tiempo Finn empezó acorre hacia su rival, el príncipe disparo pero el joven desvió el ataque utilizando un rayo de hielo con su mano derecha ya que la izquierda seguía con el guantelete de hielo, provocando una nube de polvo, dejando que él se ocultara más fácil. Gumball lo buscaba forzando la vista más de lo necesario pero ni así podía verlo.
-creo que gane-Gumball dio media vuelta al escuchar la vos del joven detrás de él, pero en cuestión de segundos lo congelaron, antes de que pudiera reaccionar o defenderse.
El polvo se dispersó mostrando al joven humano y al gobernante de dulce reino, este último congelado y con una expresión de asombro de su parte. Fionna y Cake no sabían si ayudar al joven o detenerlo, ya que al parecer no tenía problemas al pelear.
Finn volteo a ver a las chicas, que no habían intervenido en ninguna de las paleas, el joven iba a hablar, pero antes de que digiera algo fue atacado otra vez por el vampiro, con sus garras quien estaba listo para continuar con la pelea, por suerte pudo bloquear el ataque con el guantelete, pero la parte de brazo quedo destrozada, y parte de las garras del vampiro llegaron a la piel de humano provocando cuatro cicatrices de las cuales emanaba sangre fresca. Desenfundo su espada blanca para bloquear el siguiente ataque.
El vampiro atacaba frenéticamente sin importarle descuidar su defensa, el humano cada vez que podía realizaba una estocada dándole a Marshall, sin llegar a matarlo solo buscaba cansarlo, Finn logro darle un golpe con lo que quedaba del guante de hielo haciendo que se alegara de él.
-Ya basta los dos-dijo Fionna mientras se interponía en medio de los dos jovenes para evitar que la pelea continuara
-Fionna no interfieras,-dijo Marshall, sin ocultar sus garras o sus ojos negros con el iris rojo- voy a acabar con ese maldito, por lo que te hiso-
-¡Él no me hiso nada!-dijo Fionna furiosa con joven
-¿De qué hablas? y esa sangre en tu blusa-contesto el vampiro
-Esto fue por un descuido mío, y si no fuera por él tal vez no hubiera regresado-el vampiro estaba sorprendido por lo que escuchaba por parte de la humana-Y tú que tienes que decir en tu defensa-ahora la joven se dirigía al mercenario
-Yo solo, me defendía- fue lo único que dijo el joven mientras mostraba su sonrisa, dando a en tender que no se arrepentía de pelear contra el vampiro
-Entonces, porque no dijisteis nada-dijo el vampiro
-Me hubieras creído- dijo el joven-además es más divertido golpearte-
-Maldito-dijo entre dientes Marshall, casi como un susurro-Yo hubiera ganado para que lo sepas-Marshall intento provocar a Finn haciéndolo que dar menos, pero el humano solo mostraba una mirada de confianza en su rostro
Finn miraba a Fionna, después a Marshall, Cake y el dulce príncipe que a un seguía congelado, sin poder contenerse empezó a reír, sin saber por qué o del que se reía, pero le parecía gracioso toda esta situación. Marshall al pensar que se estaba burlando de lo último que dijo, no aguanto más y se lanzó al ataque.
Finn al percatarse de esto decidió terminar con esto de una vez por todas, sus ojos cambiaron a un negro como la noche y el iris se intensifico brillando como una estrella azul en ese negro oscuro, el hielo de su mano izquierda que alguna vez fue un guantelete se tornó negro. El vampiro estaba acercándose más a cada momento evitando a Fionna que estaba intentando detenerlo, pero al estar lo suficiente cerca recibió el golpe del humano con el hielo negro, el golpe fue tan fuerte que lo que quedaba de hielo se rompió y dejo noqueado al vampiro.
La humana y su hermana al ver esto corrieron para estar al lado del vampiro.
-¡Casi lo matas!-dijo la joven furiosa
-Ya está muerto- dijo el joven coya mirada regreso a la normalidad- Además para acabar con un vampiro se necesita más que fuerza, y aparte él fue el primero en atacar-
-Tal vez sino te hubieras reído de el-dijo la joven si quitar la vista del su amigo
-No me reí de él exactamente, solo me pareció gracioso toda esta situación, me traía recuerdos-dijo el joven mientras enfundaba su espada-Además deberías controlar mejor a tu novio-
-Él no es mi novio-contesto la joven mientras posaba su mano en la empuñadura de su espada-Dime porque no debería entregarte al dulce reino-
-Porque no tienes las fuerzas para detenerme, y si fuera necesario podría acabar con todos los presentes-dijo a la vez que de su mano hacia aparecer una pequeño fuego azul, Cake estaba preparada para pelear si fuera necesario, pero antes de que pasara a mayores el fuego azul desapareció-Mete al cara de chicle a la bañera y deja el agua caliente para que se descongele, y a lo que se refiera a tu novio ponlo debajo de las sombras no se despertara hasta mañana, y sería un problema que estuviera bajo el sol-
-No te muevas-dijo la joven desenfundando su arma
-Creo que tienes mejores asuntos que arrestarme,- dijo a la vez que miraba a sus dos oponentes caídos-Pero si quieres me encargo de ustedes-con esto dicho el joven dio un chasquido y todo se convirtió en oscuridad, no una nocturna como la noche, sino una oscuridad total que lo en volvía todo y congelaba el alma en cuestión de segundos y antes de que pudieran hacer algo las dos heroínas de todo AAA quedaron noqueadas.
Fionna abrió los ojos con dificultad, miro a su alrededor, encontrándose en la sala de la casa del árbol recostada en el sofá grande, miro buscando a sus amigos, encontró a Cake dormida en el sillón individual, a Marshall lo encontró en la cocina comiendo el rojo a las manzanas, Gumball cerca de la estufa en una silla cubierto con una manta los pies en una cubeta llena de lo que parecía agua hirviendo, pero aun así temblaba del frio.
-Al parecer ya despertaste-dijo una vos quien Fionna pudo identificar como la sirvienta del dulce reino Mentita, esta acababa de bajar con algunas mantas para las aventureras-No te esfuerce mucho-
-No te preocupes, estoy bien-dijo la joven mientras aceptaba la manta-¿Qué horas son?-
-Son como las tres de la mañana-dijo la sirvienta mientras tapaba a la gata
-¿Qué paso?-pregunto la joven
-No se tu… ¡Achu!..-Gumball no podía terminar la frase por sus estornudos-…dinos-
-Ni siquiera yo sé lo que paso-dijo la joven quien no sabía cómo la había noqueado, ya que aún lo entendía del todo las habilidades del joven
-Entonces, no hay que mencionarlo-dijo Marsahll molesto por que no quería recordar como perdió en la pelea.-Ahora que lo pienso, como es que sabias que estábamos en problemas-la pregunta fue dirigida a la sirvienta.
-No lo sabía, recibí una llamada de alguien pidiéndome que viniera-dijo la sirvienta Mentita
-¿Y porque viniste, pudo ser una trampa?-dijo la humana mientras pensaba quien podría ser la persona de la llamada
-No lo sé, pero lo que les puedo decir es que provino de esta casa-
-Puedes decirnos algo mas-dijo Marshall esperando que el joven hubiera dejado una pista de dónde encontrarlo, para pedir una revancha.
-No-esto desilusiono al rey vampiro-Espera, sí hay algo, casi se me olvida. Gumball acaba de llegar esta carta de la ciudad de los magos-dijo Mentita mientras le entregaba la carta a su gobernante
Gumball leyó la carta, tras unos cuantos minutos la arrugo y la lanzo al suelo, Fionna intrigada por lo que podría decir se levantó del suelo, lo leyó. Era una carta de solicitud de ayuda por parte de la reina de los magos
-Vas ayudarlos-dijo Fionna al terminar de leer
-No,-fue lo único que dijo le príncipe
-¿Por qué?-el príncipe no dijo nada-si no los vas a ayudar, yo si-
-Has lo que quieras-menciono el joven gobernante-Yo tengo asuntos más importantes que atender-
-¿Cómo?-
-Llevar arrestar a ese mercenario-
-Tiene razón-todos quedaron sorprendidos por lo que dijo el vampiro, era la primera vez que los dos jóvenes estaban de acuerdo en algo-Ese Idiota es muy peligroso como para no hacer nada-
-Hagan lo que quieran, yo ayudare a la ciudad de los magos-dijo la joven mientras se levantaba para ir a su cuarto y dormir ya que mañana tendría mucho que hacer.
Eran las cuatro y dieciséis de la mañana cuando un joven, entro en lo que era un burdel, a las afueras del bosque del sombrío, el lugar se podía observar que el local estaba abarrotado. El joven camino hasta estar enfrente de una ninfa de agua.
-¿quieres divertirte un rato?-fue lo que dijo la mujer, al estar cerca del mercenario
-Solo busco al cuervo-dijo el joven sin darle importancia a la invitación
-Lo siento, pero el amo no recibe visitas-Finn camino hacia la ninfa, esta retrocedió hasta que su espalda toco la pared
-Dile que Finn, lo está buscando-dijo el joven a la vez que posaba sus manos en la pared cortando cualquier manera de escape, la mujer solo asintió y se fue.
Tras unos minutos regreso, haciendo una seña con la mano para que lo siguiera, el joven camino a su lado por el burdel, se detuvieron al estar enfrente de una puerta de madera adornada con grabados de oro en forma de árbol y sobre una rama un cuervo negro. El joven iba a tocar pero la puerta se abrió y de ella salió una joven ninfa, quien se fue corriendo, tras unos según dos entro en la habitación.
En la gran habitación, era lo que parecía un estudio con libros muebles un escritorio, pero en esta se encontraba una cama matrimonial, que era lo único fuera de lugar en todo el lugar, en frente de un escritorio se encontraba un duende de tamaño pequeño, regordete, la nariz parecía el pico de alguna ave, el cabello era negro y grasoso peinado hacia atrás, sus ropas eran negras y una capa de plumas del mismo color terminaban con su asquerosa apariencia.
-Finn hermano ¿Qué puedo hacer por ti?-dijo el duende mientras se levantaba de la cama para irse a sentar a la silla del escritorio
-¿Esa, era nueva?-pregunto el joven
-Así, si quieres puedo arreglar, que te atienda-dijo el ser de piel grisácea
-¿Cuántos años tiene?-
-Quince o dieciséis, siendo sincero no me interesa, además lo único que importa es que tengan un buen culo-dijo el dueño del lugar-Pero parece que no bienes por eso verdad, bueno hablemos, pero antes, oye tu tráenos algo de beber-
-¿Qué prefieren los señores?-dijo la ninfa que lo trago y que no se había retirado
-Ya sabes lo que me gusta, pero y tu-dijo el duende dirigiéndose al mercenario
-Yo quiero sangre de dragón- dijo el joven
-Muy bien ahorita regreso-con esto la ninfa se retiró, cerrando la puerta detrás de ella
-Nunca he entendido por que se llama sangre de dragón si no sabe cómo esta-
-Se llama así porque calienta la sangre del quien la toma, además de que es una de las bebidas más fuertes de toda AAA-
-Sí y muy cara por cierto, pero como somos amigos estaba por mi cuenta-
-Gracias,-
-Ahora dime que a qué se debe la visita del demonio azul-dijo el duende
-No me gusta ese apodo-dijo Finn a la vez que caminaba hasta estar enfrente del escritorio y en una de las dos sillas que estaban enfrente se sentó
-No te quejes, a mí me llaman el cuervo y no me ves quejándome de ese apodo-
-Como sea, ya sabemos a qué vine, así que dime lo que sabes-
-Hasta ahora, no he sabido de ninguna otra bestia con gema, y antes que digas algo mis chicas siempre preguntan e intentan sacar toda la información que pueden pero hasta ahora nada, tal vez ya no queden de esas criaturas en esta parte de las tierras, quizás tengas más suerte en el norte, pero ahora que me acuerdo ese es el territorio de los guarda bosques-
-No le tengo miedo a los guardabosques-
-Esa es la actitud de uno de los pilares de la ciudad de los mercenarios y de las cinco ciudades olvidadas-
-Si eso es todo lo que tienes, en toses me retiro-el joven se iba levantando, pero con una tos fingida el duende le decía que todavía no terminaba-¿Qué más tienes?-dijo el joven una vez levantado
-Información pero te costara-dijo el duende, Finn dejo soltar un pequeño saco lleno de monedas de oro, el duende sonrió tomo la paga y continuo hablando-Se dice que la gran reina delos magos a pedido ayuda al dulce reino, pero ella sabe y todos los demás que no la ayudaran, así que mando un mensaje a la ciudad de los mercenarios, la misión es una de las más altas, además de que la recompensa se dice que es lo que uno quiera-
En eso tocan a la puerta y sin esperar a que contesten la ninfa de agua entra con dos copas de bebidas una roja como la sangre y la otra de un azul brillante, Finn tomo la azul y en cuestión de segundos la vacío y la dejo en el escritorio.
-Me retiro, tengo que llegar a la ciudad de los magos, pero antes tengo ir a recoger algo- digo el joven mientras salía de la habitación seguido por el cuervo y la ninfa-Podrías mandar una carta a la ciudad de los mercenarios diciéndoles que tomo esta misión como mía-
-No te preocupes por eso yo me encargo,- dijo el pequeño duende, y luego se dirigió a la ninfa-Ve a pedirle a Carlos que prepare una carrosa para nuestro aliado-en cuestión de segundos le mujer desapareció corriendo
-No es necesario que hagas eso- dijo el joven
-La ciudad de los magos, está demasiado legos, además de que tu casita está del otro lado y si quieres llegar rápido o mínimo descansar algo tendrás aceptar mi oferta-
-Gracias-dijo el joven quien a pesar de no querer admitirlo el duende tenía razón
Ya a las afueras del burdel una carrosa negra esperaba por el joven mercenario, invitándolo a entrar y descansar un poco.
-Espero que vengas dentro de poco a visitarnos, y no solo a comprar información sino también a divertirte un poco amigo mío-dijo el duende mientras hacia una reverencia, casi parecía que quería besar el suelo por su pequeña estatura
-Lo tendré en cuenta-fue lo único que dijo el mercenario antes de entrar en la carrosa, a las afueras escuchaba las instrucciones que le daba el cuervo a Carlos quien se encargaría de trasportarla en lo que quedaba de la noche.
La carrosa se empezó a mover con suavidad el viaje seria largo, así que Finn decidió dormir lo que pudiera o esperara que pudiera dormir al menos en esta noche, lo bueno es que no tomo la suficiente sangre de dragón para mantenerse despierto.
que les pareció el capitulo, a partir de aquí los capítulos serán mas maduros para que se haga justicia a la clasificación ha si que no espero que me critiquen por los temas maduros pero si por todo lo demás critiquen, comenten digan para que puedo mejorar el fic
ahora sin mas adiós y hasta la próxima.
