Bien primero lo siento por no actualizar, pero por que mi compu se descompuso no pude hacer nada, bueno no importa solo lo siento mucho y espero que disfruten este capitulo.


Capítulo 10.-Misión de la reina

La carrosa se movía de un lado a otro, pero no evitaba que el joven durmiera durante el viaje hacia el reino de los magos. El sol apenas estaba saliendo por el horizonte, pegándole en el rostro a Finn, quien con los rayos del sol que entraban por la ventana del carruaje comenzaba a despertar. Miro a su alrededor encontrando solo sus dos espadas y una tercera envuelta por una manta vieja que se estaba cayendo y apenas la cubría.

-Seguro de la decisión que tomaras- el joven miro a su espada blanca, y al reflejo de esta, un joven de camisa azul y gorro de oso se podía observar en esta

-Más que nunca-dijo el humano convencido

-Debe haber otra manera-al humano le cuesta mirar al reflejo de la espada, ya que le recuerda lo que alguna vez fue

-Dilo que quieras pero no me aras cambiar de opinión-

-Tú no eres así, eres un héroe no un mercenario-el reflejo estaba preocupado, en lo que se convertía su dueño-eres mejor que esto-

-Ser un héroe me ha quitado bastante, y ya no tengo nada porque pelear-

-Eso no es cierto….-

-En eso tienes razón me quedada la venganza- interrumpió el joven mercenario, al reflejo de la espada.

De un momento a otro la carrosa se detuvo por completo, Finn miro por la ventana de esta podía ver el gran muro que ocultaba la ciudad de los magos, pero a pesar que lo podía ver aún estaba demasiado legos.

-Señor, esto es lo más legos que puedo llegar-dijo el conductor desde su asiento, Finn regreso su mirada a las espadas, y el reflejo de la blanca desapareció.

-No se preocupe-el joven tomo sus armas y salió de la carrosa, continuo su camino a la Ciudad De Los Magos.

Caminaba por el bosque cercano a la ciudad, el joven pensaba en las palabras de su arma blanca, tal vez tenga razón pero no debía pensar eso tenía una misión y eso debería ser lo único que le importar por el momento. Estaba tan inmerso en sus ideas que no se dio cuenta que ya estaba casi cerca del muro mágico, y si no fuera por unas voces cercanas no lo hubiera sabido.

-…por qué no nos dejan pasar- era lo primero que lograba escuchar el joven al acercarse y poco a poco podía escuchar mejor lo demás, Finn reconoció la voz enseguida, esta le pertenece a la joven humana, Fionna y no solo a ella sino pudo ver a dos guardias, a Marshall y a Cake una vez estando cerca-Hemos venido a ayudar-

-Lo siento pero no debemos dejar los pasar,-dijo un guardia

-¿Por qué no?- seguía preguntando la joven aventurera algo fastidiada por todo este asunto –Miren yo vengo ayudar a su reina, en nombre del dulce reino-

-¿El dulce príncipe te envió?- pregunto un segundo guardia con un tono de incredulidad en su voz, y no era sorpresa ya que el Reino De Los magos y El Dulce Reino no estaban en los mejores términos, de echo si la reina le pidió ayuda es porque estaba desesperada.

-No exactamente, pero he venido ayudar-dijo Fionna, esperando que con esto la dejen pasar

-Lo siento pero no podemos dejarlos pasar, además ya viene alguien para ayudarnos- dijo el primer guardia que hablo

-¿Quién vendrá?- esta vez fue Marshall lee el que hablo, y que había estado callado hasta este momento

-No lo sabemos-

-En tosen como pueden saber que vendrá- en esta ocasión fue Cake la que hablara

-La reina recibió una carta, por parte de él-siguió diciendo

-¿Pero quién es él?-pregunto Fionna ya perdiendo la poca compostura que le quedaba, ella respiro para calmarse y una vez ya calmada siguió hablando- Mira déjanos pasar para poder ayudar y ya-

-Ya he dicho…-un sonido lo interrumpió, miro de donde provenía, encontrando al joven Mercenario acercándose a ellos

-Lo siento por interrumpir, pero creo que su reina me está esperando- dijo el joven sin préstales mucha atención a Fionna y sus acompañantes

-¿Quién eres?- pregunto el guardia, con todo lo brusco que se podía-

-Soy Finn el mercenario-el guardia lo miraba con desprecio y sin expresar algún signo de reconocimiento del humano, el mercenario dio un suspiro antes de continuar-El demonio azul-

La expresión de desprecio de guardia, cambio a una de miedo y asombro, mientras que el otro estaba en shock, pero se recuperó lo más rápido que su compañero, este camino al muro y en un susurro dijo la nueva clave secreta del muro mágico, que desapareció como si nunca hubiera estado ahí.

-Sígame por aquí joven, la Reina lo estaba esperando- el guardia comenzó a caminar, seguido por Finn, Fionna y los demás intentaron seguirlos, pero su camino fue cortado por en guardia que se quedó.

-Adonde creen que van-el guardia lo miraba con un poco de desprecio en espacial a la joven y a la gata

-A ayudar también-dicho esto Fionna volvió a intentar pasar pero no se lo permitieron, la joven lo fulmino con la mirada, pero esto no intimidaba al ser

-Déjenla pasar-el ser volteo para mirar al mercenario, él lo miro incrédulo por lo que dicho, el guardia iba a hablar pero el joven lo interrumpió-Yo me are cargo de ellos-

-Bien, tu sabrás lo que haces-dijo el guardia apartándose para que entraran los demás

Los tres entraron siguiendo al humano, que a su vez sigue al guardia, Fionna sentía que la seguían las miradas de cada mago al que pasaban, poniendo incomodo a los tres, a pesar de que las miradas no eran para Marshall, pero aun así se sentía incómodo ante todas esas miradas.

-¿Por qué nos miran así?- Marshall ya no soporto más y pregunto a sus amigas

-Es que hace un año nosotras y Gumball, nos hicimos pasar por magos, para conseguir un hechizo del resfriado-dijo Cake recordando lo que ocurrió el año pasado

-Y como les fue- pregunto curioso el vampiro

-Nada bien, Gumball insulto a todos los magos incluido a la Reina de estos, terminamos en la cárcel de este reino-dijo Fionna quien en no sabía si continuar o no

-No sé porque tanto alboroto si ya paso mucho desde eso-la molestia de Cake se empezaba a notar- Ya debieron olvidarlo-

-Los magos son algo orgullosos, no olvidan cuando son insultados, y llegan hacer muy rencorosos-Finn había escuchado todo lo dicho-No olvidaran tan fácilmente, menos cuando sus secretos y de más son puestos en peligro-

-Y tu desde cuando tú sabes tanto de la ciudad de los magos-pregunto el rey vampiro, quien aún estaba molesto por perder contra el mercenario.

-He trabajado con magos en el pasado-dijo con calma sin siquiera molestarse en verlo, mientras caminaba podía sentir la mirada de curiosidad de algunos magos y de sus acompañantes, exceptuando al vampiro que lo miraba con un poco de ira-No hagan nada que los moleste, entendido-

-¿Por qué lo dices?-pregunto curiosa Fionna.

-Me estoy arriesgando al dejar que entren- dice el joven de manera fría-Me estoy responsabilizando de todo lo que hagan aquí, y eso podría traerme consecuencias graves, así que pido que controles a tu novio-dice mientras la mira de reojo.

-No es mi novio- dijo Fionna como un susurro que apenas fue escuchado.

Los cuatro siguieron a su guía sin hablar. Tras unos minutos estaban enfrente de una gran puerta roja que daba al estudio de la gran Reina de los magos, el guardia les indico que esperan mientras él entraba primero para avisarle de la llegada del mercenario.

De un momento a otro las puertas se abrieron dejando entrar a los cuatro, todos lo primero que vieron al entrar fue a la gobernante, el guardia y Finn se inclinaron ante la reina seguidos por Fionna y Cake, mientras que Marshall fue obligado por esta última para presentar respetos ante la Maga.

-El demonio Azul, Fionna la humana, Cake Las campeonas de todo AAA y a Marshall Lee en rey de los vampiros,- dijo la gobernante al verlos-Yo solo esperaba la ayuda de los mercenarios y no de ustedes tres, díganme Gumball los envió ayudar-

-No reina mía- dijo el guardia aun inclinado- Ellos vinieron voluntarios-

-¿En toses si estos vinieron ayudar, ya no necesitaremos la ayuda del demonio azul?- pregunto curiosa la reina- O me equivoco-

-Sin ofender reina pero necesita mi ayuda- dijo el joven levantándose para estar frente a frente

-Y dime ¿Por qué?-

-Porque si esto están grande como para pedir ayuda tanto a los mercenarios como al Dulce Reino, debe ser peor de lo que uno pensaría-decía Finn muy confiado

-¿A qué quieres llegar?-

-A que ellas son las campeonas del Dulce Reino y como tales deben decirle todo al dulce príncipe-dijo el joven sin despejar la mirada de la Reina-Y a lo que se refiere a él-miro de reojo al vampiro-Tiene un historial que no daría mucha confianza para este trabajo-

-¿Y tú eres mejor opción?-pregunto curiosa, y prestando más atención en el joven humano

-Eso depende, si puede pagar el precio de mis servicios, tratare este asunto como usted quiera-

-Esperen nosotras podremos ayudarla, solo díganos lo que tengamos que hacer- dijo la joven a la vez que intentaba controlarse para no pelear contra el mercenario-Nosotras somos heroínas y como tales ayudaremos-

-¿Y pueden asegurarme que esto quedara entre el Reino de los Magos y ustedes?-en la pregunta se notaba un tono de molestia y desafiante hacia la joven. Fionna no sabía que decir, su juramento no le permitía ocultar nada que pueda ser peligroso para el Dulce Reino-Bueno al parecer, me confiare más del mercenario, - lo mira a los ojos- Dime tu precio, oro, joyas, el estudio avanzando de cualquier magia o títulos-

-Nada de eso-el joven comenzó a caminar por la estancia, mirando todo lo que había

-¿En toses que es lo que quieres?-el interés crecía hacia el humano con cada palabra que el decía o lo que hacia

El joven descuelga lo el objeto envuelto en una manta vieja, uno que había estado cargando todo el tiempo desde que llego, y con un movimiento quito el manto, revelando la espada que se le fue entregada por el actual rey de fuego, una espada de una hoja de diamante azul, que se removía en forma de una serpiente y más resistente que cualquier espada, el guarda mano se enroscaba en sí mismo, la empuñadura estaba en vuelta en piel de dragón negro y el pomo era una cabeza de serpiente, que en la boca de este guardaba una gema roja como la sangre.

-Quiero que le des un nombre a esta espada-esto desconcertó a la reina de los magos, ella iba hablar pero fue interrumpida por Finn- con esto- de su cuello descolgó un frasco atado a una cuerda en forma de collar, en el interior de este había un líquido rojo carmín.

-Quieres que escriba con runas antiguas un nombre para espadas, utilizando a su vez sangre de demonio-dijo la manga para dejar en claro todo, y solo recibió un asentimiento por parte del humano-Estas loco, lo sabias-

- Entonces no puedes hacerlo- dijo el humano desafiante

-Eso será fácil, pero para que entiendas la espada al ser de diamante podrá soportar toda la carga mágica que deseas, pero tal vez su portador no pueda-la reina no apartaba la vista de la sangre de demonio y de la espada de diamante-Aun así estas seguro, de querer esto-

-Más que nunca- dijo muy decidido el humano

-Bien, lo are cuando termines tu trabajo, entendido-dijo la reina-deja los dos artefactos en la mesa y cuando termines are mi parte del trabajo-

-¿Cómo sé que cumplirás tu parte del trato?-Finn dejo los objetos en la mesa más cercana de él

-Yo cumplo mis promesas, además no necesito sangre de demonio, ni el dinero así que puedes estar seguro-los demás estaban callados sin decir nada, Fionna y Cake solo estaban observando mientras que Marshall estaba volando por toda la habitación mirando todo.

-¿Cuál es mi misión?-la reina miro a los otros tres, y con un movimiento de la mano de dijo al guardia que los sacara del lugar para hablar a solas con el mercenario, este sin mucha demora los saco del lugar.

Fionna y Cake salieron sin protestar sacar a Marshall, el sí costo un poco más, los tres estaban enfrente de la puerta esperando que saliera Finn, ninguno hablaba todos estaban envueltos en sus propios pensamientos. Fionna pensaba en el humano, si este solo la había ayudado a entrar para humillara enfrente de la maga, si las intenciones de este eran otra cosa o demás, Cake solo pensaba en que comer y con respecto al rey vampiro este pensaba en la letra de una canción para impresionar a Fionna.

-¿Por qué tarda?- dijo desesperada la humana

-No se hermanita, tal vez es algo más grande de lo que pensamos-dijo Cake sin pensarlo, esto provocó que la humana se emocionara por la aventura y se desesperara más de lo que estaba-Tranquilízate moviéndote de un lado a otro no ayudara en nada a que salga más rápido-

-¿Y por qué lo esperamos?-pregunto Marshall quien solo volaba alrededor y cerca de la sombra a pesar de tener una sudadera con capucha que lo tapaba-Digo porque no vamos nosotros y dejamos a ese-

-Y como pretendes saber la misión o adonde ir, sino podemos escucharlos-dijo Fionna

-¿Por qué no me hago invisible y entro por la ventana para espiarlos?- dijo el vampiro como respuesta

-Es un lugar mágico, dudo que puedas entrar tan fácil-dijo Cake sin darle mucha importancia

-No seas una aburrida Cake- dijo el rey vampiro ala vez que se hacía invisible y frotaba alrededor de la estancia buscando una manera de entrar, pero cada ventana y puerta estaba cerrada con magia, sin más remedio regreso con las aventureras.

-¿Cómo te fue?- pregunto la humana al verlo llegar

-Todo estaba bloqueado, lo que sea que estén hablando ahí adentro no quieren que lo sepan los demás-

-Te lo dije-la voz de Cake denotaba un poco de burla hacia el vampiro

-Como sea de…-no pudo terminar ya que la puerta se abrió y dejo ver al mercenario.

Fionna fue la primera en acercarse para preguntar, pero los recuerdos de lo sucedido ayer la detuvieron a medio camino, no sabía cómo hablarle ni siquiera si era buena idea hacerlo.

-Y que te dijo-la primera en hablar fue Cake, quien no le guardaba rencor al humano.

-Solo tengo que recuperar algo- dijo mientras miraba al guardia-¿Donde esta los establos?-

-Por aquí sígame- el guardia no espero y comenzó a caminar guiando al humano

-Vámonos Fi-dijo el vampiro-Creo que aquí ya no somos de utilidad-

-Ustedes váyanse si quieren, pero yo seguiré al humano-por la expresión de Cake se podría notar que estaba planeando algo

-Espera Cake-dijo Fionna siguiendo a su hermana-Voy contigo-

-Bien si quieres- la gata no presento escusas de echo esto la ayudaría- Y qué hay de ti vampirito-

-Bien, no las dejare a solas con ese-

-Podemos cuidarnos solas-dijo Fionna a la vez que comenzaba a caminar

-¿O es que esta celoso?-le dijo cake a su hermana con un susurro y con un tono picarro en su voz

-¿De qué hablas Cake?-

-no te hagas la que no sabe- esto confundió a la humana- Aun le gustas, y a cuanto que tu aun sientes algo-la cara de Fionna se puso roja ante el comentario

-No sé de qué hablas- con esto dicho la joven se adelanta caminado detrás del mercenario y del guardia.

-¿De qué hablaban?-el vampiro se acercó a la gata

-Ha, de nada importante-esto no convenció a Marshall-A pureémonos o nos dejaran atrás

Todos caminaron hasta estar casi enfrente del muro de ilusión, cerca de este se encontraba el establo principal de la ciudad de los magos, Fionna aún no sabía que hacer pedir disculpas o pelear contra el humano, estas ideas las aparto lo más pronto posible no quería pelear contra el único ser parecido ella.

El guarda quien los acompañaba se despidió del humano antes de retirase. Finn entro en el establo seguido por los demás.

-¿Qué hacemos aquí?-pregunto Marshall a Cake.

-No lose-

-Yo, vengo por un caballo y ustedes no se-dijo el mercenario sin siquiera voltearse a verlos.

-Cake podría llevarte-dijo Fionna

-Si además soy más rápida que cualquier caballo o vehículo de todo AAA-presumió la gata

-Después de lo que paso ayer no se si confiar en ustedes – Finn se detuvo en de frente una vez encontraron al dueño-Hola señor

-Hola jovencito-el dueño del lugar era un viejecito de caballera cana y una piel color azul, el los miro a cada uno por separado-buscabas algo en particular-

-Un caballo que pueda soportar un largo viaje-dijo el humano mientras miraba los establos del lugar-Tendrá uno-

-Creo tener lo que busca-sigan me

-Yo aún pienso que soy mejor que cualquier caballo-se quejó Cake con su hermana-apostaría todo lo que tengo a que si-

-Si pero….-

-Pero para poder correr a esas velocidad necesitas estirarte demasiado y te conviertes en un blanco fácil, y podrías perjudicarnos bastante-dijo Finn sin siquiera verlas-Y por lo que me conto mi cliente, solo tengo la ventaja mientras no sepa que sigo al ladrón-

-Se esconderme- se defendió Cake

-Como sea-dijo Finn, el dueño se detuvo en frente de un corral en el que había un caballo de pelaje en blanco y negro.

-Este es pura sangre,-dijo el vendedor y dueño como si este fuera el mejor de todos-No encontraras nada mejor en toda la ciudad-

-No quiero un caballo de carnaval-la vos de Finn se denotaba un poco molesta

-De que habla joven este caballo es de calidad-

-Si pero se nota que él no está acostumbrado a correr-dijo mientras miraba el caballo-Necesito uno que dure un largo tiempo y le encante correr-Finn comenzó a caminar por el lugar mirando a los animales-¿Qué hay de este?-

-Está seguro joven-el animal del que hablaban era un mestizo de color negro-Este animal es muy temperamental no deja que nadie se acerque, es muy testarudo-

Sin escuchar al vendedor Finn salto la pequeña barda y camino hacia el animal, este no se vio intimidado por el humano de hecho sintió curiosidad y se acercó a este, en la mirada del animal no se notaba miedo ni duda, Finn sonrió.

-¿Cuánto cuesta?- dijo el humano

-Unas 19 monedas de oro-dijo el señor con una sonrisa que de mostraba ambición

-Le ofrezco solo 9 monedas-

-Pero acaba de decir que le gustaba-dijo el hombre intentando regatear-Además no creo que encuentre nada mejor-

-y usted dijo que el caballo no era uno muy rebelde-el vendedor quería decir algo pero no pudo porque Finn lo interrumpió-Además cuanto le cuesta mantener un caballo así-el dueño dio un suspiro.

-Bien usted gana-Finn solo sonrió antes de pagar.


bueno si este capitulo no esta bueno y ademas es demasiado corto es por que aun me tardare en tomar el ritmo de antes, además de que tengo que actualizar las demás historias, todo esto provoca que vaya lento así que puede que tarde en actualizar solo espero que comprendan esto

como siempre comenten, critiquen y de opinión de que les parecio este capitulo

hasta la próxima ves