LOS PERSONAJES SON DE LA SAGA TWILIGHT Y DE BANDAS RECONOCIDAS.

LA HISTORIA ES MÍA.

DISFRÚTENLA!

CAPITULO 1

Maldito sea Disney y todas sus princesas, donde lo único que hace es atrofiar el cerebro a las niñas haciéndole creer que el príncipe azul existe y que si crees en la magia aparecerá tu hada madrina para cumplirte todos tus deseos, o mejor dicho caprichos.

Mi vida no era perfecta como me la había pintado Disney desde que era pequeña. No vivía en un inmenso castillo lleno de sirvientes y riquezas, lo más cerca de hada que tuve, fue el hada de los dientes y ni siquiera había sido generosa conmigo, ya que solo dejaba dos dólares como mucho cuando perdía un diente.

Y estaba más que convencida de que la magia no existía… eso lo comprobé el día que salte desde arriba del ropero y quise volar como Peter pan y lo único que conseguí fue romperme dos dientes y un chichón gigantesco en mi cabeza que lo tuve por lo menos una semana.

Ahora, si tenía a mi príncipe. ¡Punto favor para Disney! Aunque no lo llamaría "príncipe azul". Pero… no estaba muy lejos de serlo. O al menos así lo veía yo.

Nop...no vivía en un cuento de hadas pero mi vida era perfecta a mi modo, y la estaba viviendo a mi manera.

Hacia un año que estaba junto a Edward-eh aquí el príncipe.

Mi papa Charlie, había logrado sobrevivir después de haber sufrido un infarto.

Y por más que haya tenido que rechazar las ofertas para la universidad, debido a lo que le había ocurrido a Charlie, sentía que había hecho lo correcto. Y estaba viviendo felizmente junto a todos mis seres amados.

¿Quién necesitaba vivir en un cuento de hadas, si en realidad lo tienes todo isabella?

Cuando papa estuvo recuperado por completo, quiso cumplir uno de sus sueños, y fue así que abrió un restaurante en el centro del pueblo, al que llamamos Twilight y en el que entre toda la familia ayudaríamos a llevarlo adelante.

Uno de mis pasatiempos preferidos era escribir historias de amor y aunque también me encantaba cantar, solo me atrevía a hacerlo en la ducha.

También adoraba tocar la guitarra. Papa era un completo genio haciéndolo, y me había enseño a tocarla cuando solo tenía 6 años.

Sin embargo, Edward era un excelente cantante y deseaba con toda su alma, llegar a ser famoso y reconocido por su música.

Había formado una banda en la preparatoria junto a cuatro de sus compañeros. Edward era el vocalista y tocaba la guitarra, Jacob sabía tocar perfectamente la batería, Alec y Jasper eran los encargados del bajo, y Cayo era el tecladista.

Y se hacían llamar," Animals".

La música era completamente lo suyo, hacía que la guitarra cobrara vida cada vez que la tocaba.

Pero la letra de sus canciones… era el gran dilema. Carecían de sentimientos y de significado. Solo parecían palabras de relleno y sin sentido. Y podía ver que le costaba hacerlo.

Así que para el día de su cumpleaños le regale algo que estaba segura que amaría.

-¿Qué es esto?-pregunta mirando la hoja de papel que sostenía en la mano.

-tu regalo- digo sonriendo.

-¿mi regalo?- mira confundido el papel, hace un mohín con sus labios y bromeando dice- ¿Es el recibo de compras de una play station 4?

-¡no Edward!- contesto riendo.- es una canción.

-una canción- repite mirándome con su ceño alzado.

-sí. Veras…-me acerco más a él y sonrió- sé que eres el encargado de escribir las canciones de la banda. Pero creí que a lo mejor te gustaría tener un poco de ayuda.

Edward miraba el papel leyendo en vos baja lo que había escrito para él. De vez en cuando fruncía su ceño y sonreía de lado.

- ¿no te gusto verdad? - pregunto un poco asustada. - ¡mierda! debí comprarte la play station.

Edward comienza a reírse y toma mi rostro entre sus manos- Bella, es uno de los mejores regalos que recibí en mi vida.

-¿enserio?- pregunto haciendo una pequeña sonrisa.

-Si.- besa suavemente mis labios y luego me abraza- ¡aunque una play station también hubiera estado genial!- bromea ganándose un pequeño golpe en su brazo, mientras comienzo a reírme.

La canción realmente le había gustado, no solo a él sino también a todos los integrantes de la banda. Y fue así como empecé a formar parte de Animals como compositora.

Papa deja que Animals toquen en twilight una o dos canciones los fines de semana, y esta noche querían presentar algo nuevo.

Ya había escrito algo para ellos, pero Edward había dicho que era pura cursilería. -Era una chica romántica! Amaba lo cursi, ¿qué podía hacer? - y que ellos no tocarían jamás en su vida, esa cosa rara llamada POP.

-¡Nosotros hacemos rock and roll baby!- Había dicho mientras hacía cuernos con sus dedos y sacaba al final la lengua como kiss.

Por dios, a veces quería pegarle por comportarse de esa manera tan estúpidamente ridícula.

-Isabella, ¿podrías dejar ese cuaderno y dedicarte a ayudar un poco aquí, por favor? Estamos llenos de gente y no damos abasto – expresa mama al pasar por mi lado con dos platos de comida en las manos – ¡vamos niña! Deja eso y ayuda un poco.

¡Ya mujer! ¿¡Porque gritas!?

No me molesta ayudar a mis padres en el restaurante, pero ¡estaba inspirada!

Edward necesita una nueva canción y la necesita para esta noche.

-En este momento desearía ser Emmett, estar en una playa bronceándome y comiendo helado- digo mientras guardo el cuaderno en el bolsillo trasero de mi pantalón y cojo un delantal.

-Pues a tu hermano se le terminan las vacaciones muy pronto, y ya que no volverá a la universidad, tema que vamos a tratar de no volver a hablar si no queremos infartar nuevamente a tu padre – expresa Renne mientras va dejando los pedidos en las mesas- también va a tener que ayudar en Twilight.

-Perfecto- susurro sarcásticamente mientras me acerco a un cliente para tomar su pedido.

-Buenas tardes, bienvenido a Twilight, soy Bella y voy a tomar su orden- hago mi mejor sonrisa tratando de que el cliente no note mi mal humor.

-Buenas tardes, quisiera la especialidad de la casa por favor- noto enseguida que el hombre no es de la ciudad, ya que su tono de voz llevaba un acento muy llamativo y puedo jurar que es inglés.

-Perfecto señor, la especialidad de la casa es "spagetti alla bolognessa" –me observa sorprendido y sonríe desorientado por mi respuesta- es que mi abuela era italiana.

-Pues, spagetti alla bolognessa está bien –

-¿y para tomar?-

Solo una gaseosa señorita, gracias. -sonríe mientras me entrega el menú.

-Excelente. Ya le traigo su pedido.- me dispongo a ir a pasar el pedido a mama, cuando el cliente vuelve a llamarme.

- disculpa, estoy de paso por la ciudad y necesitaría saber si no conoces un lugar donde poder pasar la noche.

-Por supuesto. Cruzando esta calle, a dos cuadras hacia la izquierda, se encuentra el pequeño hotel de la señora Esme. No es muy lujoso, pero es perfecto. Y muy acogedor.- señalo por dónde ir.

-Pues, muchas gracias Bella- expresa el hombre.

Sonrió, voy hacia la cocina y entrego el pedido a mi madre. Me apoyo en la barra y observo al hombre que parece ser todo un misterio.

¿Que lo trajo a Forks?

A lo mejor es solo un simple visitante que está de paso.

Edward entra al restaurante y me saca de mi trance con un beso- ¿un centavo por tus pensamientos?

-Edward!, hola… no es nada- devuelvo el beso y rodeo la barra y lo abrazo y beso un rato más.

- Bueno bueno, comida delante de los pobres no por favor- Jacob pasa por al lado nuestro y se dirige a una de las mesas. Alec, cayo y jasper lo siguen y se sientan junto a él.- bella, ¿nos traerías algo para beber?

- Jacob, debemos acomodar todo para esta noche- Edward deposita un pequeño beso en mis labios y nos acercamos a los chicos.-

-solo una coca cola y luego hacemos todo lo que tenemos que hacer, ¿ok?- contesta Jacob.

- por mí no hay problema, puedo traerles lo que quieran –abrazo a Edward poniendo mis brazos alrededor de su cintura- y de paso, aprovecho a estar un rato más con mi amorcito.

Edward sonríe y me besa.

-Diooos, son realmente empalagosos. ¿Podrían dejar de hacer eso por lo menos por unos minutos por favor?- pide Jasper poniendo los ojos en blanco.

Reímos de lo que Jasper dijo, y beso una vez más a Edward burlándome de él.

-iré a buscar sus bebidas. No vaya a ser que se deshidraten por mi culpa-bromeo guiñando un ojo.

-¿quieres que te ayude amor?-pregunta Edward.

-no es necesario. Vuelvo enseguida.-contesto dirigiéndome a la cocina.

Charlie ya se estaba encargando de destapar las cinco gaseosas cuando entre a buscarlas. – ya las tengo listas preciosa.

-¿Los viste entrar no?- pongo las gaseosas sobre la bandeja y sonrió a papa.

-A decir verdad pude escucharlos- dijo mientras movía unas papas que se encontraban en la freidora- se los nota entusiasmados. ¿Tocaran algo nuevo esta noche?

-No. Había escrito algo para ellos pero les pareció muy cursi- ríe por la expresión de mi rostro al decir la palabra "cursi"- supongo que tocaran it my life otra vez.

-Pues, yo adoro esa canción. Y más sabiendo que tú la escribiste- se acerca y besa mi frente. – ve antes de que Jake empiece a golpear la mesa otra vez al ritmo de "We Will Rock You "reclamando su bebida y me altere la clientela.

Rio recordando el día que hizo eso y como los clientes empezaron a golpear la mesa junto el, y tomo la bandeja.

Después de reírnos un rato y de un par de Coca Colas, los chicos se dirigen hacia donde está ubicado el escenario, que Charlie había hecho para ellos, y mientras terminan de acomodar todos los equipos, me encargo de entregar las ultimas órdenes y así disfrutar de su mini concierto.

-Buenas noches- hablo en el micrófono haciendo que mi voz se escuche fuerte.

¿Por qué Edward seguía insistiendo en que hiciera esto?

Él quería que siempre lo presentara al público, cuando en realidad nunca lo hacía correctamente.

Las palabras se me trababan o hacia bromas de las cuales nadie reía.

Bochornoso lo tuyo Isabella.

Dedícate a seguir escribiendo y nada más.

Morirías de hambre si vivieras de esto.

Sip…

- bueno, La mayoría de las personas aquí presente ya me conocen y saben que no sirvo mucho para esto, así que vamos a hacerlo rápido- la gente se ríe. ¡Bien, hice un chiste sin querer y les gustos! ¡JA!- con ustedes señoras y señores, Animals-

Señalo a la banda y me siento en la mesa más cercana al escenario.

Como era de esperarse, tocan it my life, pero a pesar de que ya la conocían, al público le fascina.

Mama se acerca, y susurra en mi oído pidiendo que la ayude con una orden, ya que el restaurante se encuentra cada vez con más gente.

Teníamos dos meseros y 3 ayudantes de cocina, pero días como el de hoy, parecían no ser suficientes.

Debemos admitir que desde que Charlie permitió que Edward y los chicos tocaran en Twilight, esos días se llenaban más que otros.

Termino de entregar las órdenes, y lo observo desde la barra. El señor con acento extraño se cambia de lugar, y se sienta donde había estado ubicada hacía unos segundos.

Dejo su pedido en la otra mesa, y parece no importarle que su comida se enfríe. Mira a los chicos con fascinación y de vez en cuando saca su celular y escribe algo en él. Pero en ningún momento deja de demostrar su entusiasmo y su interés por lo que está viendo.

Animals deja de tocar y la gente aplaude satisfecha por lo que acaban de escuchar. El señor extraño, se pone de pie y aplaude con más entusiasmo que el resto de las personas. Me acerco a Edward, como siempre, y lo abrazo felicitándolo por cómo habían tocado.

-estuvieron excelentes-

-Gracias amor- contesta dejando un pequeño beso en mis labios.

-Eso fue fascinante- dijo el extraño mientras se acerca a nosotros. Extiende la mano, y espera que Edward la estreche.

-Gracias- responde Edward y toma su mano.

- mi nombre es Aro Vulturi, director de la discográfica Volterra.- Ahora es Edward quien lo observa fascinado y le sonríe.- me gustaría hablar con ustedes si podía ser posible-

-por supuesto- contesta Edward.

- ¿podría ser a solas?- pregunta Aro y me observa.

Evidentemente no eres bienvenida a esta conversación querida Bella.

Edward me observa como preguntando si tenía algún problema con eso, y sonríe- está todo bien amor, siéntense en la mesa que deseen y les traeré algo de tomar. ¿ Ok?

-Gracias Bella, eres la mejor.- besa mi frente y se sientan en la mesa donde el extraño había estado observándolos.

-Perfecto- dice Aro.

Luego de llevarles las bebidas, voy a la barra y los observo desde ahí.

Edward y los chicos tienen una sonrisa dibujada de oreja a oreja mientras este hombre les habla. De vez en cuando asienten con sus cabezas y estallan a carcajadas.

¿Por qué ríen así?

A lo mejor algún chiste o algo por el estilo.

No, no lo creo.

Están felices.

Por alguna razón que desconozco, están más felices de lo habitual.

No puedo dejar de mirar con preocupación, lo que ese hombre quiere hablar con ellos, no puede ser bueno… al menos no para mí.

-¿Está todo bien hija?- pregunta Renee acomodando un mechón rebelde que cae sobre mi rostro.-estas… algo preocupada.

Observa a Edward y vuelve a mirarme.

-estoy bien- sonrío para que crea que es verdad. –Solo es curiosidad.

Deja un beso en mi mejilla y toma la bandeja para poder levantar unos platos sucios que se encuentran en una de las mesas.

Luego de unos minutos, el extraño señor se acerca a la caja, paga la orden q había pedido y las bebidas que había tomado junto a los chicos y se retira.

Voy a la mesa donde están los chicos y me siento al lado de Edward- ¿que fue todo eso? - sonrió con curiosidad.

-Te lo diré mañana- contesta Edward- Es una sorpresa.

Ay no, odio las sorpresas.

-¿no puedes decírmelo ahora?-pregunto haciendo un pequeño puchero.

Sonríe y me deja un beso en mis labios.-no nena, mañana. ¿Qué clase de sorpresa seria si te la digo ahora? - sonríe de lado y me besa una vez más.

Esta realmente contento, no deja de sonreír y cuando habla con sus amigos repite una y otra vez "esto es lo que siempre quisimos, será fantástico".

No puedo dormirme, ya imagino cual será la sorpresa y que me dirá Edward, y tengo miedo con lo que pueda pasar respecto a eso.

Quiero que Edward cumpla su sueño, pero no quiero perderle. Hace un año que estamos juntos y, aunque parezca insignificante, a decir verdad, fue un año maravilloso. Y deseo seguir estando con él por mucho tiempo más.

¡Dios! ¡Él va a terminar conmigo! ¿Qué haré si eso llegara a ser así?

Son las dos de la tarde y golpean la puerta de casa.

Abro y encuentro a Edward con una flamante sonrisa. Levanta su brazo, mostrándome una canasta llena de comida.

-¿esta lista bella?- lista… no. pero bueno, aquí vamos.

Sonrió y me acerco besándolo apasionadamente.

-wou- dice una vez que me alejo – eso fue, muy perfecto debo confesar.- Luego me mira mostrándose un poco preocupado, debido a que me era inevitable no verme triste, y pregunta-¿estás bien?

Respiro hondo y largo un sonoro suspiro-sí. Hagamos esto de una vez ¿si?-Sonrió y tomo su mano.

-okey...-contesta algo desorientado.

Cuando éramos chicos, jugábamos en un prado que se encontraba en el medio de las montañas de Forks. Estaba lleno de flores violetas y tenía un hermoso césped verde.

Era nuestro lugar secreto y favorito. El día que hicimos el amor por primera vez fue en ese mismo lugar.

Si… tuve mi primera vez al aire libre. Pero el lugar era perfecto.

Edward había llevado velas, y unas mantas. Después de comer unos sándwiches y nos recostamos y miramos las estrellas. Lo bueno de no vivir en la ciudad era que el cielo se veía mucho mejor y más brillante.

Esa noche fue la primera de tantas que después vinieron, donde nos dijimos que nos amábamos.

Sabía que la primera vez que hiciera el amor no sería todo color de rosas, que sentiría más dolor que placer. -Confesiones de amigas que ya habían pasado por esta experiencia.

Pero Edward había sido muy cuidadoso conmigo, y no había dejado de preguntarme si me encontraba bien. Mentiría si dijera que no sentí dolor, pero también lo haría si no confesaba que había sido maravilloso.

Y aquí nos encontramos…en el mismo lugar donde nos entregamos uno al otro por completo, para ponerle fin a nuestra relación.

¡¿Qué clase de psicópata hace esto?!

Oh, sí. Mi "príncipe azul"

Después de haber comido unos sándwiches y tomar unas gaseosas, nos acostamos en el césped como era de costumbre.

Me recuesto sobre su pecho mientras el acaricia mi pelo, y miramos las figuras que las nubes blancas forman en el cielo.

¡Esto va a ser más doloroso de lo que pensaba!

Silencio.

A continuación, todo es silencio.

Solo se escuchan los pájaros cantando a nuestro alrededor y las hojas moviéndose debido al viento.

Aunque realmente quiero saber, tengo mucho miedo de lo que puede llegar a decir. Pero debo ser fuerte y Sin dar más vueltas, pregunto - Edward… ¿Qué paso anoche con ese hombre?

Apoyo mi pera en su pecho y lo observo esperando a que responda.

-Aro es director de una discográfica en nueva york, y acaba de ofrecernos firmar un contrato con ellos- puedo notar alegría en su voz.

¡¿Nueva york?!

Me incorporo quedando arrodillada y lo miro sonriendo-eso es maravilloso Edward. Pero supongo que deben pensar bien primero lo que quieren antes de firmar algo.

¿O antes de dejarme?

-Bella, hemos firmado esta mañana.- se incorpora y se arrodilla frente a mí.

¡¿Qué?!

Ok bella, respira. No vayas a querer llorar.

¡Mierda quiero llorar!

Lo perdí.

¡Él va a irse!

Quiero estar feliz por él… realizaría su sueño.

¡Pero no podía estarlo!

Suena muy egoísta, pero no quiero perderle.

Tengo la mirada clavada en el césped. No puedo mirarlo a los ojos y no sentir que me derrumbo en ese instante. Pero mis ojos me traicionan y dejan que las lágrimas que estaba reteniendo comiencen a caer.

-Eso… eso es maravilloso- digo tratando de sonar lo más feliz posible.

Edward me observa confundido, levanta mi rostro y acaricia mi mejilla.- ¿bella, que es lo que ocurre?

¡Vas a dejarme!

-Supongo que tendrás que irte a nueva york- una lagrima traidora cae por mi mejilla.

Edward no comprende el porqué de mi angustia, sonríe y asiente con su cabeza.

Lo abrazo como si ese fuera el último abrazo de mi vida.

-Bella, ya me estas preocupando. ¿Qué es lo que ocurre?

-Supongo que este es el adiós- digo sollozando aun abrazada a él.

-¿Qué? No bella, espera.

Hace que lo suelte y toma mi rostro. -Bella mírame.- obliga a que levante la mirada- por favor mírame.

Lo hago muy lentamente, su boca, su nariz sus ojos verdes.

¡Dios voy a extrañarlo muchísimo!

-Bella, no iré a ningún lado sin ti- dice limpiando una lagrima que cae por mi mejilla.

-¿Qué?- estoy realmente confundida.- ¿no vas a dejarme?

Empieza a reírse y dice- ¿dejarte? ¿Acaso estás loca? Bella, quiero que vengas conmigo- dice sonriendo.

¡Ahhahahahahahahahah!

¡Quiere que lo acompañe a Nueva York!

¡Nueva york!

¡Quiere seguir a mi lado!

Pero… ¿seré capaz de dejar todo e irme con él?

¡Lo amo, se eso… perfectamente!

¿Pero irme?

No sé si estoy preparada para esto. Estoy completamente desorientada. Ósea…

¡Creí que iba a dejarme!

-Bella, eres todo para mí. Espere mucho tiempo para estar contigo, como para ser tan estúpido de arruinarlo todo solo por irme.

-Edward, no sé qué decir- su petición… realmente no me la esperaba. Me imagine muchas cosas, pero jamás que me pediría que lo acompañara.

- di que sí bella. Di que vendrás conmigo-

- no puedo dejar solo a mis padres Edward-

-Bella, tu padre ya está mejor. Y tu hermano en cualquier momento vuelve y estará aquí para ayudar a tus padres- acaricia mi mejilla y me deja un casto beso.- no quiero hacer esto sin ti. Por favor Isabella, di que sí.

Medito una vez más la proposición, realmente deseo decirle que sí. Y es verdad, Emmett llega en solo dos semanas y no volverá irse.

Supongo que es mi momento de salir de este pueblo.

Sonrió y me abalanzo hacia él, haciendo que los dos cayéramos al césped – lo hare. Me iré contigo.

Comenzamos a reírnos juntos y luego me besa- te amo-

-Te amo-

No puedo estar más feliz, estuve toda la noche sin poder dormir creyendo que Edward me dejaría para ir a cumplir su sueño. Pero el desea que yo forme parte de eso. Y definitivamente voy a acompañarlo. Después de todo nos amamos y eso es lo único que me importa.

-Bueno hola!

Quería presentarme, soy Evy y les he traído a La Tua Cantante.

es la primera vez que escribo algo y como notaran no tengo beta... así que mas que seguro encontraran algunos errores.

Se que hay muchas autoras y con muchísimo talento en este sitio, no me considero una de ellas pero escribo por el solo hecho que me relaja y lo considero uno de mis pasatiempos preferidos.

solo pido que me den una oportunidad y lean lo que escribí.

A lo mejor no les guste o algo por el estilo, por eso pido mas que nada respeto.

si no es de su agrado la historia, solo quiero que dejen de leerla y que no insulten.

porque supongo que a nadie le gusta que se le falte el respeto.

en fin... eeeh, nada. ojala puedan darle una oportunidad y la lean.

iré actualizando cada quince días si desean seguir leyéndola.

y como esta es mi primer historia, como regalo dejare el Capitulo 2 también cargado. :)

bueno, muchas gracias por su atención y espero que les guste.

muchos besos Pequeñas! ;)