LOS PERSONAJES SON DE LA SAGA TWILIGHT Y DE BANDAS RECONOCIDAS
LA HISTORIA ES MÍA.
DISFRÚTENLA!
DOS AÑOS DESPUÉS.
El camino a Port Angeles estaba resultando un poco más complicado de lo habitual. Pero nada les impediría ir en busca de esa persona que hacía tiempo no veían y añoraban… Había estado llovido todo el día, y las calles se encontraban resbaladizas debido a las escarchas que el frío formaba en el pavimento. El, de vez en cuando tomaba su mano y la besaba, pero nunca sacaba la vista del camino.
Podía verse el amor que se tenían uno al otro. Ella lo observaba con fascinación y ternura. Después de todos esos años se seguían eligiendo y se amaban cada vez más.
-te amo- expreso ella acariciando su nuca.
- te amo- respondí. Y la tentación por besarle le gana haciendo que saque la vista de la carretera solo por unos segundos.
Al momento que vuelve a prestar atención al camino, una camioneta que circulaba en sentido contrario, pierde el control y se dirige hacia ellos.
El intento esquivarlo, pero la camioneta logra tocar un costado de su vehículo y este pierde por completo el control y se estrella contra un árbol. Ambos quedaron atrapados dentro del auto, y unas llamas grandes empiezan a salir del capo. El observo a su amada desvanecida, e intento desabrochar su cinturón de seguridad para poder auxiliarla. Pero antes de que pudiera hacerlo, el auto exploto haciendo que el lugar fuera invadido por un ensordecedor ruido.
-¡NO!- despierto sobresaltada, sudando y con los ojos a punto de salirse de mis órbitas. El accidente que me había arrebatado a mis padres volvía a hacerse presente en mis pesadillas.
¿Qué irónico no?
Charlie había salvado su vida después de sufrido un infarto. Y dos años después de eso, un borracho que pierde el control en la carretera, le arrebata la vida junto a la de mi madre.
Edward duerme a mi lado, aun con la ropa puesta de la noche anterior. Ya que llego a la habitación y se dejó caer en la cama sin siquiera intentar desvestirse.
Tomo el celular de la mesita de noche y miro la hora.
Cinco de la mañana… Perfecto, Otra vez madrugando.
Me levanto y me dirijo hacia el baño. Miro mi reflejo en el espejo que esta sobre el lavamanos y noto las dos bolsas negras que se forman bajo mis ojos.
Ahí están como siempre… ¡malditas ojeras!
Tomo un relajante baño y al finalizar, me asomo al balcón de la habitación. Acomodo la bata para no tomar frío y miro el cielo, añorando ver alguna estrella. Pero las luces de la ciudad impiden que pueda visualizarlas.
Vuelvo a la cama junto a Edward, pero apesta tanto a alcohol que hace que me sea imposible concebir el sueño.
Lo observo dormir… Se ve tan hermoso - Así, vuelves a ser tú- me digo en silencio.
Desde que Animals se había vuelto una de las mejores bandas del mundo, Edward ya no era el chico del cual me había enamorado en Forks.
Adiós príncipe azul… hola ogro del pantano.
Se había convertido en una persona completamente diferente. Era arrogante, interesado, vivía todas las noches de fiesta en fiesta y hasta bebía alcohol mucho más de lo normal.
Quise dejarlo infinitas de veces y regresar a Forks, pero nunca pude hacerlo. El miedo se apoderaba de mí, de solo pensar en cómo terminaría si no llegara a estar junto a él. Pero todos mis intentos de recuperar a "mi príncipe azul" fueron completamente en vano, ya que lo había perdido hacía mucho tiempo, solo que no me había dado cuenta… o no quería hacerlo.
Cuando vinimos a nueva york, Edward comento a Aro que yo era la encargada de escribir sus canciones, y pidió que firmara un documento donde indicaba que no podía alejarme de ellos por lo menos hasta dentro de 6 años.
Me negué a firmarlo, pero Edward rogó que lo hiciera prometiendo que todo iba a estar bien. Así que firme los papeles. Y hoy estoy atada a Animals por lo menos 4 años más. Eso hace que mi vuelta a Forks sea mucho más imposible de lo que ya era.
Cierro los ojos tratando de conciliar el sueño nuevamente, y me imagino en Forks.
Ocho de la mañana siento que golpean la puerta de la habitación- ¡Edward, bella!- gritan del otro lado.
Edward se retuerce en la cama y apoya su brazo sobre mi- mm! ¿Qué carajo? ¡
-¡Mierda, Edward Bella despierten!
Despierto sobresaltada, y froto mi rostro con las manos tratando de despabilarme.
El golpe es cada vez más fuerte así que me levanto y abro la puerta. Jake me observa y se lo ve furioso.- ¿qué es lo que ocurre Jacob? Casi tiras la puerta abajo.
-¿qué me ocurre? Isabella, deberíamos estar en el aeropuerto. Nuestro vuelo sale en una hora- entra a la habitación y observa a Edward que aun duerme.
-dios, Jacob discúlpame, lo olvide por completo. No tuve una muy buena noche y…- interrumpo mi relato.- no importa, estaré lista en unos minutos.
-¿y a este que le ocurre, porque no despierta?- dice zamarreándolo- ¡Edward, despierta!
- ¡¿Qué mierda quieres?! ¡Déjame dormir!- grita haciendo que lo suelte.
-¡apestas a alcohol! Bella, se suponía que debías cuidarlo y no permitir que volviera a aparecer en este estado- dice tomando el puente de su nariz.
- no soy su maldita niñera Jake, le advertí que no saliera anoche, pero ni siquiera me escucho. ¿Qué se suponía que debía hacer? ¿Atarlo a la cama?- exclamo desde la habitación del baño mientras termino de cambiarme.
-¡no hubiera sido una mala idea!- toma una de las almohadas y lo golpea. -¡Edward, despierta! ¡Maldito hijo de puta, despierta!-
- ¿¡qué carajo quieres!?¡Jacob, voy a matarte por esto!- se incorpora y mira enfadado a su amigo.
- debemos irnos, deberíamos estar abordando para un vuelo a Brasil, ¿lo recuerdas?-
- estoy lista.-digo mientras salgo del baño y observo la escena en la habitación- Las maletas ya están listas, así que yo me encargo de llamar a ese par de monos inútiles que tienen como guarda espaldas, para que las lleven al auto. – me acerco a Jacob y señalo a Edward que aún se encuentra acostado, pero por lo menos ya está despierto- de este desastre, te encargas tú.
Dejo un pequeño beso en la mejilla de Jake y doy una palmada en su espalda, compadeciéndome de él.
-¿¡para mí no hay un beso!?- expresa Edward sentándose en el borde de la cama.
Lo ignoro completamente y salgo de la habitación para dirigirme al auto.
¡Vamos a Brasil y lo había olvidado por completo!
Aro logro que Animals tocara en un festival que se realizaría en Rio de Janeiro. Distintas bandas de todo el mundo realizarían un concierto por día en la playa, pero debíamos instalarnos un mes antes para poder probar sonidos y los juegos de luces.
Me parece una barbaridad irnos un mes antes, pero nadie me presta atención y mucho menos me piden sugerencias.
Así que a guardar silencio y hacer lo que ellos quieran Isabella.
De última, trabajaran mientras disfrutas de la playa, el mar y el sol.
Oh yeah!
Llegamos a Rio, y jamás imagine que el aeropuerto iba a estar apestado de Fans. Eso les fascina a los chicos ya que podían ver los avance y el paso gigante que habían logrado dar en tan corto tiempo.
Observo a la multitud y miro a Aro preocupada- ¿debemos pasar por ahí?- señalo la puerta de entrada y salida del aeropuerto.
-¿no hay otra salida?- pregunto mirando el lugar.
Es un aeropuerto sumamente grande.
De seguro hay más salidas, y nos servirá por lo menos para llegar al auto sin el riesgo de morir aplastados.
-no Isabella, por aquí es por donde tenemos que salir- aro refriega sus manos complacido de lo que ocurre afuera. –es perfecto.
En sus ojos solo se nota el signo dólar.
Somos su negocio perfecto… le pertenecemos y eso me asusta más que toda la multitud que aguarda por nosotros.
Los monos inútiles de los guarda espaldas, caminan pegados a nosotros.
Los policías están parados a los costados, y forman una barrera para evitar que la montaña de hormonas sumamente descontroladas, se nos abalance.
Pero la multitud no deja de empujar y en un momento estamos completamente atrapados.
Edward, rodeado de sus "monos", saluda con su mano y camina hacia la limusina que está estacionada frente a la puerta del aeropuerto.
Aro sube primero al automóvil, y lo sigue Edward.
En un momento la multitud se abalanza más sobre nosotros y me mezclo con el resto de las chicas, haciendo que los guarda espaldas me confundan con una más de ellas.
Gritos.
Llantos.
¿Braseares?...
¡Voy a morir aplastada por una estampida de mujeres completamente histéricas y locas!
-¡Jake!- grito y salto entre la multitud, ya que era el último que estaba pos subir a la limo.- ¡Jacob!
Por favor gira.
¡Por favor gira!
¡Jacob Black, más te vales que gires y me veas!
¡Dios! ¿¡Porque tengo la estatura de un maldito hobbit!?
Gira, mira la multitud y saluda una vez más. Entorna los ojos y me ve en medio de la muchedumbre.
¡Sí!
- ¿bella?- se acercó con los inútiles de los guarda espaldas a su alrededor y toma mi mano. - ¡¿Qué haces?! Sube al auto.
-¡dios Jacob pensé que moriría ahí!
Ríe sonoramente y me abraza para no perderme otra vez entre la multitud – ¿¡qué dices niña!? Yo te cuido- y ríe una vez más.
Edward ya tiene en su mano una copa llena de champan, y parece no haberse percatado de lo que había pasado ahí afuera.
O simplemente no le importa.
Observo a Aro con desprecio y este sonríe mostrando su copa de champán. Jake cuenta lo sucedido como una anécdota graciosa y comienzan a reírse.
Perfecto.
Ríanse de la pobre chica que casi muere aplastada por tetas y culos.
Niego con la cabeza y observo la hermosa ciudad por la ventanilla.
¡Estoy en Rio de Janeiro!
-¡Mierda!, debo hablar con Emmett, y decirle que llegue bien.-
Mi hermano se encuentra en Forks y se está haciendo cargo de Twilight junto a su esposa Rosalie.
Rose, es una joven realmente hermosa-¡demasiada perfección si me lo preguntan a mí! - tiene una cabellera rubia con un lacio perfecto que le llega hasta la cintura. Ojos azules iguales que el color del cielo, y un cuerpo que cualquier chica envidiaría. Es el tereo tipo de "chica perfecta", del cual podía haber estado hasta con el mismísimo Dios si así lo hubiera querido. Pero se enamoró del oso deforme de mi hermano.
"fue amor a primera vista Bella. ¿Qué decirte?"-dijo el día que me la presento.
Nos hospedamos en el hotel "Río Othon Palace", ubicado frente a la playa de Copacabana.
Informo nuestra entrada en recepción y espero que nos asignen nuestras habitaciones.
A Edward y a mí nos alojan en la habitación doscientos once, Jake y Alec en la habitación continua y a cayo y jasper lo hospedan un piso más arriba. Pero nos informan que todas eran suite y que están prácticamente igual de ambientadas.
La recepcionista me entrega unas tarjetas que servirían como llave, y el botones toma nuestro equipaje indicando el camino hacia nuestras habitaciones.
La habitación cuenta con dos enormes cuartos, en uno de ellos se puede observar una cama de dos plazas con unas mesitas de noche haciendo juego. Un enorme ventanal con unas cortinas negras que llegan hasta el piso.
Los sillones color negro hacen juego a las cortinas y están ubicados al costado del ventanal junto a una mesita y un mini bar.
El baño tiene una bañera con regadera y una gran mesada con lavamanos acompañado de un espejo que cubre la pared completa.
La otra habitación es más sencilla, solo tiene una cama simple y dos mesitas de noche a sus costados. A diferencia de la otra habitación, el ventanal da paso a un balcón que brinda una vista maravillosa de aquella hermosa playa y mar cristalino.
¡Es perfecta!
-esta es mi habitación- digo sonriendo mientras miro el paisaje.- definitivamente es mía.
-¿no vas a dormir conmigo?- pregunta Edward acercándose. Se para detrás mío y besa mi cuello.
- hace tiempo que no dormimos juntos- digo alejándome de él.
-anoche lo hicimos-
-no, anoche te desmayaste a mi lado que es muy diferente. Y la habitación contaba con una sola cama.-
Los botones entran a dejar el equipaje y agradezco mentalmente que hayan interrumpido.- sus equipajes-
-gracias – contesto. Sonrió y le entrego una propina esperando a que sea suficiente para que se retire. Pero el joven se queda en la habitación.
- ¿ocurre algo?- pregunto con incertidumbre.
- disculpe mi atrevimiento.-aquí vamos otra vez- pero ¿podría sacarme una foto con usted?- pregunta a Edward sacando su celular del bolsillo.
Era de suponerse que pasaría esto.
¡Siempre pasa en todos los hoteles!
¿Qué te hizo pensar que esta vez sería diferente?
- por supuesto- contesta.
Pongo los ojos en blanco y me retiro de la habitación.
En la puerta me encuentro con Aro.
-¿a dónde crees que vas?- pregunta mientras guarda su celular.
Lo observo con desprecio– no necesito darte explicaciones. No soy tu propiedad.
Aunque el crea que si lo sea.
Lo empujo con el hombre y voy a los ascensores. Este me mira y sonríe con malacia.
En el lobbie del hotel, saco mi celular y marco el número de mi hermano. Pero la señal es muy mala y no logro comunicarme con él.
Levanto el aparato y empiezo a caminar observándolo, tratando de conseguir aunque sea una línea de señal.
Una línea.
Dos líneas.
Otra vez una línea.
Grr, maldito aparato.
En eso, tropiezo con una persona y casi caigo al piso. Pero este me sostiene en sus brazos evitando que eso sucediera.
-¿Qué carajo?...- interrumpo mi oración observando a la persona que me sostiene.
Ay madre santa. Creo que estoy en el cielo.
Tiene cabellos negros y lo luce algo alborotado, dándole un aspecto un tanto desaliñado. Es imposiblemente hermoso, con características faciales perfectas: pómulos prominentes rodeados de una tenue barba, fuerte mandíbula, nariz recta, labios redondeados de un ligero color rosa .Sus ojos color avellana no dejan de mirarme, y tiene dibujada en su rostro una de las más hermosas sonrisas.
Creo que acabo de enamorarme.
-¿estás bien?- pregunta incorporándome. Sus manos aún se encuentran sobre mi cintura, mientras que las mías posan sobre sus brazos, llenos de tatuajes y bien tonificados.
- señorita, ¿se encuentra bien?- pregunta una vez más.
Isabella, reacciona.
¡Habla por lo que más quieras!
¡Di algo!
-si… - digo. Sacudo la cabeza tratando de salir de mi trance.- lo siento muchísimo, no te vi.
-no pasa nada. Debo confesar que tropezar contigo fue lo más emocionante que me paso en el día- sonríe aún más.
¡Ay dios mío, creo que voy a morir por culpa de esa sonrisa! Estoy completamente hipnotizada.
Esa sonrisa.
Su rostro.
¡Su cuerpo!
¡Isabella basta!
No lo mires.
Bella, mira para otro lado.
Bella…
Ok, estoy totalmente pérdida.
-¿ah?- expreso desorientada.
-lo que trato de decir, es que no todos los días uno se tropieza con alguien tan hermosa como vos-
- lo mismo digo.-¡¿Dios, dije eso en vos alta?¡
-¡digo…! Lo que quiero decir es que… lo siento… yo.-Mis mejillas toman un color rojizo y empiezo a sentir más calor del que ya sentía.
¡Y no es precisamente culpa del clima!
Sonríe aún más y suelta mi cintura para extenderme la mano.
-soy Adam. ¿Y tú eres?-
-Isabella. – contesto mientras estrecho su mano.- pero todos me dicen Bells. Aunque a mí mucho no me gusta, pero les es más fácil llamarme así. La verdad no sé porque… porque Isabella o bella es mucho más simple.
¿Porque estoy hablando tan rápido y lo peor de todo, porque no puedo dejar de hacerlo?
¡Ya trágame tierra antes de que espante por completo a este hermoso espécimen que tengo frente a mí!
- lo siento, estoy hablando mucho.- miro el piso y rasco mi cabeza tratando de calmarme.
El no para de sonreír, y aun sostiene mi mano.- pues, bella. Es un gusto conocerte.
Sonrió y vuelvo a sonrojarme- igualmente-
-¿estas hospedada aquí?- pregunta curioso.
-si.-
- eso es fantástico. Yo también lo estoy-
Antes de que pueda decir algo, suena mi celular interrumpiéndonos.
LLAMADA ENTRANTE "OSO".
¡Mierda Emmett!
¡Siempre siendo tan oportuno hermanito!
-eh, debo atender. –asiente con la cabeza y sonríe.
-Emmett, espera unos segundos.- digo atendiendo la llamada- ¡no cortes!
Me dirijo otra vez a ese hermoso ser, que podía compararlo con el mismísimo Adonis de la mitología griega, y digo - nuevamente, lo siento. No fue mi intención tropezar contigo.
-ya te he dicho que fue todo un pacer-
Nuevamente me quedo sin habla, y la voz de mi hermano que se encuentra del otro lado del teléfono, hace que vuelva a la realidad.
-no sé qué decir a eso- expreso avergonzada sonriendo.
- solo sonríe, con eso basta… por ahora- sonríe y despeina su cabello.
SIP… definitivamente esa sonrisa es completamente mi perdición.
Ok…-digo sonriendo como tonta- adiós Adam.
-Adiós pequeña. Nos estamos viendo.- sonríe y guiña un ojo haciéndome perder completamente la cordura.
Me alejo con dirección a la piscina y lo observo una vez más.
Para mi sorpresa él también está observándome. Levanta su mano como señal de saludo y sonrió como respuesta.
-¿Cómo has llegado? ¿Cómo la estás pasando?- pregunta Emmett desde el otro lado de la línea.
Observo a Adam otra vez y sonriendo contesto-hermano, acaban de hacer que este viaje de un giro de 360 grados, y se está tornando realmente interesante -
BUENO... A LO MEJOR PIENSEN WAU! QUE RÁPIDO TODO. PERO VOY A CONFESAR QUE NO VA A SER UNA HISTORIA MUY LARGA. COMO COMENTE ES MI PRIMERA HISTORIA, Y NO SE SI SOY CAPAZ DE HACER ALGO CON TANTOS CAPITULO. EL TIEMPO LO DIRÁ!
EN FIN... COMO VERÁN HAY PERSONAJES QUE NADA QUE VER CON TWILIGHT. PERO ME GUSTO LA IDEA DE JUGAR CON ESO Y EH AQUÍ A MI AMOR PLATÓNICO ADAM LEVINE!
SUPONGO QUE YA CONOCEN A MAROON 5 ASÍ QUE NO HACE FALTA DECIR LES QUE TIENE TEMAS ESPECTACULARES. PERO SI NO LOS CONOCEN LAS INVITO A ESCUCHARLOS.
EN FIN. COMO PROMETÍ, LES DEJO DE REGALO EL SEGUNDO CAPITULO.
ESPERO QUE LES GUSTE.
ESPERO SUS REVIEW CON PREGUNTAS O LO QUE QUIERAN COMENTAR.
HASTA EL PRÓXIMO CAPITULO.
MUCHOS BESOS PEQUEÑAS!
