LOS PERSONAJES SON DE LA SAGA TWILIGHT Y DE BANDAS RECONOCIDAS.
LA HISTORIA ES MÍA.
DISFRÚTENLA!
¡Mierda!
Mi precioso sueño se ve interrumpido por el tono de un celular cerca de mi oído.
-Adam… Teléfono, contesta-Digo soñolienta, girando buscando conciliar el sueño otra vez, pero el maldito aparato no deja de sonar.
-Adam…- Tanteo el costado de la cama donde se supone que esta acostado, pero el lugar se encuentra vacío y frio.
¿Dónde se fue?
El infernal aparato, que había interrumpido el mejor descanso de mi vida (ya que hacía meses que no pegaba un ojo debido a mis pesadillas), sigue sonando y bailando por la vibración sobre la mesa de noche como si la mismísima porquería tuviera vida propia.
Gruño, estiro mi mano haca la mesa y en el momento que agarró el bendito aparato, este se estrella contra el piso.
¡Carajo Isabella!
Tú y tus dedos de mantequillas.
Me siento de golpe abriendo desmesuradamente los ojos y recojo el celular.
Grrrr.
-Diga…-Expreso sin siquiera tomarme el trabajo de ver quien llamaba.
¡Feliz cumpleaños!-Alejo el aparato de mi oreja debido a que los gritos que provenían del otro lado de la línea casi me deja completamente sorda.
¿Qué es lo que…?-Miro la pantalla y la palabra OSO resaltado en negrita aparece con su foto de fondo.- ¿Emmett? ¿Porque…?Son las…-Observo el reloj sobre la mesita de noche y maldigo por lo bajo-mierda.
Friego mis ojos con la mano, buscando despabilarme y escupo-maldito oso desgraciado ¡Son las 8 de la mañana! ¿Porque llamas a esta hora?
-¿Cómo que porque llamo? Es tu cumpleaños Isabella-¿Cumpleaños?-¡Feliz cumpleaños cisne!
Cuento mentalmente los días que hace que estamos en Rio y si…Definitivamente, mi descerebrado hermano, está en lo cierto.
Estoy cumpliendo 22 años en este preciso momento.
Perfecto…
En el momento justo Isabella.
Me apresuro en levantarme, tropezando con las sabanas enredadas en las piernas, pero me deshago de ellas pateándolas. Inspecciono la habitación y el baño, asegurándome de que Adam no se encuentre y hablando casi en un susurro digo-Gracias oso, pero sabes que detesto cumplir años.
-Lo se cisne, ¡Pero es tu cumpleaños! ¡Un año más de vida preciosa!-Se lo escucha tan entusiasmado que puedo jurar que está saltando de la alegría.
-Dios Emmett. Eres…
Grrrr.
-Te amo, lo sabes. Y a pesar de todo, agradezco que me hayas llamado pero… ¿No podías haberlo hecho un poco más tarde?- Tengo sueño, hambre y juro que si lo tuviera en este momento cerca, lo abrazaría pero con una soga en su cuello.
¡Hola a la mal humorada Bella!
Pero…
¡Joder!
¿Qué esperaba, que no quisiera matarlo después de haberme despertado?
¡Estaba soñando de lo más lindo!
-Perdón Bells, pero esto de la diferencia de horarios me desorienta por completo.
-Ok, ok… Te perdono porque eres mi hermoso y dulce hermano. Y tienes la suerte de que te ame demasiado.
Lo escucho reír y me da unas ganas enormes de tenerlo a mi lado.
-¿Cómo la estás pasando? ¿Cómo esta Edward?-Wow…Dos peguntas a las cuales no sé muy bien que contestar.
Debo confesar que a pesar de todo lo que paso últimamente, estoy pasando un muy agradable momento. Y sobre Edward... Bueno, supongo que debo responder con las mismas mentiras de siempre.
-Lo estoy pasando excelente hermano. Brasil es realmente mágico y conocí personas muy buenas. Y Edward…-Largo un pequeño suspiro y agrego-El está bien, está muy ocupado con los ensayos y eso, pero está perfecto.
-No sabes cómo me alegro que estén bien. La última vez que hablamos te escuche algo triste. Y que me digas esto, me tranquiliza. Enserio hermana.
-Gracias por preocuparte por mi oso. Te quiero.
-¡Y yo a ti cisne!-Guarda silencio unos segundos y escucho la voz de Rosalie susurrándole algo-Ok ok… Ahora le digo-Dice dirigiéndose a su mujer.
¿Qué es lo que tienes que decirme? ¿Le paso algo a Rose?-Pregunto algo preocupada.
-Bueno… En realidad-Siento que el corazón se me paraliza unos segundos y antes de que pudiera decir algo agrega-¡Pero no te preocupes, lo que paso es algo hermoso!
-Okey, ¿Puedes decírmelo de una vez por todas por favor?
-¡Está bien, está bien!-Dice riendo-Sigues igual de ansiosa que siempre hermana.
-Hay cosas que nunca cambian. Pero bueno… ¡Ya escupe! ¿Qué es lo que tienes que decirme?
-Bueno-Guarda silencio unos segundos y a pesar de no poder verlo, sé que está sonriendo-¡Vas a ser tía!
-¿¡Que!?-Pregunto shoqueada.
-¡Sí! ¡Feliz cumpleaños madrina!-¿Un bebe? A pesar de estar feliz por mi hermano y Rose, me es inevitable no pensar en mi pequeña y los ojos e me llenen de lágrimas. Pero resoplo evitándoles que caigan-¿Bella, estas ahí?-Dice Emmett ya que no emito sonido alguno.
-¡Sí!-Expreso algo fuerte.
-¿Y bien…Que te parece la noticia?-Pregunta entusiasmado.
Sonrío con ternura y niego en silencio-Dios Emmett, no puedo creerlo. Estoy… ¡Estoy tan feliz por ustedes!¡Van a tener un osito pooh!
Escucho a mi hermano y a Rosalie reír y me es inevitable no hacerlo también.
-Bueno, ya que no pudimos regalarte nada, y que estas en la otra punta del mundo, nos pareció que elegirte como madrina seria el regalo perfecto… Así que ¡Feliz cumpleaños cisne!
-¡Gracias, no sabes lo que esto significa para mí! ¡Estoy tan feliz!- Y las lágrimas que estaba reteniendo, caen por fin por mi mejilla. Pero esta vez son de felicidad.
¡Mi hermano va a ser padre, y no puedo estar más feliz por el! Y obviamente también por Rose.
-Nada que agradecer, serás una excelente madrina.
-¡Los amo! Gracias.
-Nosotros también te amamos-Larga un pequeño suspiro y agrega-Bueno pequeño cisne, no sabes lo feliz que me pone escucharte mejor que la última vez que hablamos. Espero que pases un hermoso día hoy. Me contaras mañana con lujos de detalles con que te sorprendió Edward- Si bueno…- Aunque pensándolo bien… No quiero muchos detalles… En fin. ¡Te amo mucho bella, Rosalie también! ¡Te manda muchos besos!
-Yo también los amo oso. Dile a Rose que cuide muy bien esa pancita. Y gracias por el hermoso regalo.
-Ya dije que no tienes que agradecer nada. Te amamos, cuídate mucho ¿Sí?
-¡Lo haré, adiós oso!
-Adiós hermoso cisne- Y así llenándonos de afecto uno al otro, Emmett corta la llamada.
Me acerco al gran ventanal y miro el mar. Pienso en lo que acaba de confesar mi hermano y ya me lo imagino con su bebe en brazos.
¡Mi oso gigante va a ser papa!
¿¡Quién lo diría!?
Sonrío con ternura y niego en silencio.
Va ser el mejor papa del mundo, de eso no tengo ninguna duda. Y Rose, será una excelente mama, pero su único inconveniente va a ser que prácticamente tendrá que criar a dos niños juntos. Emmett, así grandotote como se lo ve y con sus 29 años encima, es un niño más.
Aunque Rosalie a esta altura ya debe tenerlo más que asumido…
De igual manera…
¡Pobre Rose!
Rio internamente.
Como deseo estar junto a ellos en este momento.
Largo un pequeño suspiro y despabilando mi mente, me abrazo mirando aun sobre el ventanal.
El día está más que agradable, el calor a pesar de ser las 8 de la mañana promete ser intenso y la idea de ir a la playa pasa por mi cabeza.
Recuerdo la reacción de Adam al irme con el "bikini del infierno" que mi madre me había obsequiado precisamente para utilizarlo en este tipo de playa y sonrió hacia la nada.
Ese día me beso por primera vez.
La puerta de la habitación se abre sacándome e interrumpiendo mis pensamientos. Adam entra con una bandeja enorme que contiene nuestro desayuno y me acerco a la cama sentándome en ella sonriéndole.
-Creí que te encontraría dormida-Dice sonriendo y apoyando la bandeja en la punta de la cama.
Se acerca y toma mi rostro dejando un casto beso en mis labios.
-¿Cómo dormiste?- Toma una manzana de la bandeja y la muerde.
Una gota de la notable jugosa fruta cae por su mentón y la toma con su lengua, haciendo que ese insignificante gesto me hiciera perder completamente la cordura
Quien pudiera ser esa fruta prohibida en este preciso momento.
-¿Isabella?-
-SIP-Expreso con el tono algo elevado. Sacudo la cabeza e intento salir de mi estado de trance.
Adam me sonríe de lado y volviendo a pasar su lengua sobre los labios me mira con expresión divertida.
El maldito está jugando contigo Isabella.
Sabe lo que ese insignificante gesto te provoca, y le encanta eso.
Esa lengua y diabólica y sexy sonrisa ladina…
Grrrr.
Dios, tengo que calmarme un poco.
Piensa en otra cosa… Piensa en otra cosa.
-¿Dormiste bien?-Vuelve a preguntar aun sonriendo de lado.
-Sí, excelente.
Muerde su labio inferior intentando ocultar una sonrisa aún más grande-Me alegro muchísimo pequeña. Aunque debo confesar que a mí me costó mucho conciliar el sueño.- Tiene una mirada desconcertada y divertida en su rostro y acercándose un poco más a mi susurra- Tenerte tan cerca y no poder besarte y hacerte mía fue una verdadera tortura.
Okeeey!
Golpe bajo…
Golpe muuuyy bajo Levine!
-Bueno, fue tu idea poner las mantas en medio. Así que…-Tartamudeo mi explicación. Levanto las manos sacándome la responsabilidad de encima y ríe por mi expresión.
-Buen punto-Dice señalándome con su dedo índice mientras sostiene la manzana.
-¿Llamaste a Alice para ver lo de tu contrato con Aro?-Pregunta cambiando de tema.
-Mmm-Digo tomando un poco de mi café- No. Ahora mismo le mando un mensaje para ver si podemos encontrarnos.
-Ok-Contesta sonriendo. Toma una tostada, la unta con mantequilla y se la devora en unos segundos.
-¿Nos levantamos con hambre?-Pregunto mientras termino de escribir el mensaje a mi amiga.
-No sabes con cuanta- Me contesta con una mirada intensa.
Creo que no se refiere a la comida.
Trago en seco y negando en silencio le sonrió.-No estas siendo justo.
-¿¡Qué, que fue lo que hice?!-Dice con una mirada divertida haciéndose el desentendido.
-Voy a ser de cuenta que no has dicho nada.-Sonrió de lado y tomo otro sorbo de mi café.
- Tengo que ir a mi habitación.-Escupo haciendo que se quede paralizado y su sonrisa desapareciera.
-No-Su expresión es completamente seria.
-Debo hacerlo. Tengo que buscar el contrato para poder mostrárselo a Alice.
-¿No puedes hacer que ese amigo tuyo Jacob te lo alcance?
-Nop… -Digo despreocupada- No quiero que nadie se entere de lo que estoy tratando de hacer. Aro es muy hábil, y si a Jacob llegara a escapársele algo, se enteraría. Y te aseguro que no nos conviene para nada que eso pase.
-Ok, ok… Debo ir a ensayar, pero cancelare para poder acompañarte-
-No. No vas a hacer eso- Me mira con el ceño fruncido y antes de que pueda decir algo agrego- Hablare con Jacob y le pediré que me avise cuando Edward no este, e iré a buscar los papeles sola.
-No no-Niega con su ceño fruncido- No me parece buena idea.
-A mi si-Sonrió tratando de no darle importancia al asunto y termino mi café- Tu ve a ensayar, el concierto es dentro de dos días, y debes hacerlo. Yo iré a buscar el contrato y volveré aquí en un santiamén.
-Isabella, no creo que…-Mi celular suena interrumpiéndolo y gruñe frustrado.
Miro el aparato y veo que es un mensaje de Alice
"Claro Bella, dime dónde quieres que nos veamos y ahí estaré."
Tecleo mi respuesta y digo- Me encontrare con Alice dentro de una hora.
-Creo que ya pasamos por esto, y ninguna de las dos veces termino bien-Dice frunciendo el ceño-No iras sola a tu habitación.
Largo un sonoro suspiro y mis ojos ruedan al cielo.
Dios… A veces puede ser tan desesperante.
Pero supongo que tiene razón… Ya me eh ido prometiéndole volver sin problema alguno y nunca logre ese cometido.
– Okey. ¿Te quedas más tranquilo si le pido a Alice que me acompañe a buscarlos?
-¿Me acabas de rodar los ojos bella?
Observo la habitación con el ceño fruncido y levanto los hombros completamente desentendida a que viene esa pregunta.
-Emm ¿Sí?-Contesto sin saber si esa es la respuesta correcta.
-Detesto que me hagan eso-Dice algo furioso y divertido a la vez.
Oculto una sonrisa y burlándome de él digo-¿Quién eres Christian Grey?-
Me mira ocultando una sonrisa y corre la bandeja a un lado.- ¿Te estas burlando de mí?-Finge un tono molesto, pero con un brillo travieso en los ojos que me hace preparar para un posible ataque.
-Contesta Isabella. ¿Te estas burlando de mí?
Intento disimular una sonrisa y muerdo mi labio para evitar que la risa comience a fluir-¿No?
-¿No?...-Se acerca lentamente, acechándome y cuando está a centímetros de mi dice-Pues, no lo parece. ¿Y sabes qué? … Pagaras por eso.
Mira mi boca y se acerca lentamente, cierro los ojos esperando sentir sus labios sobre los míos, pero en vez de eso, sus dedos se cuelan sobre mi cintura y comienza a hacerme cosquillas.
-¡Ahhh, no, para Adam… por favor!-Imploro entre risa ante el ataque repentino de Adam.
-¿¡Que!?¿Que pare con qué?-Dice haciéndose el desentendido sin dejar de hacerme cosquillas y riendo maléficamente mientras batallo para librarme de su agarre-¿Volverás a burlarte de mí?
-Yo no me burle de ti-Consigo decir entre risas, manotazos y patadas intentando zafarme.
-¿Estas segura de eso?-Amenaza aumentando sus cosquillas y sin poder a la vez, evitar reír.
-¡Está bien! ¡Lo admito, me burle de ti, pero prometo no hacerlo nunca más!-Consigo decir entre risas y automáticamente deja de hacerme cosquillas.
-Así está mejor.
-Oh Levine… Esta me las pagas! -Amenazo forcejeando porque el cuerpo de Adam aun me tiene presa.
-Donde quieras y cuando quieras pequeña-Contesta. Pero antes de que pueda protestar se adueña de mis labios con un beso más apasionado que me había dado hasta el momento, haciéndome olvidar en el acto de mi sed de venganza.
Oh al menos por el momento…
Después de una deseada, exquisita y relajante ducha junto a Adam…
Nótese que soy muy feliz y me siento mucho más que satisfecha después de lo hecho en ese cuarto de baño.
Llamo a Alice y le pido que me acompañe a mi cuarto a buscar el contrato. Nos encontraremos en planta baja eh iremos a la habitación de Jacob, donde estuve hospedada los últimos días.
Eh iremos juntas…
Si juntas.
De esta manera, según Adam se sentirá un poco más seguro por mí y menos preocupado.
Bajo junto a Adam, que se ira a ensayar junto a sus amigos.
Una vez en el vestíbulo, y antes de dejarme ir al encuentro con mi amiga, me toma de la cintura y me besa hasta hacerme perder completamente el aliento.
Alice que supongo que, al vernos, se acerca y carraspea a nuestro lado y sonríe incomoda mirando para todos lados-Ok… Emmm.
Nos seguimos besando sin importarnos lo que ocurre a nuestro alrededor y mi amiga hace un ruido más fuerte con su garganta buscando llamar nuestra atención, al no conseguirlo, golpea sus manos y exclama-¡Okey, ya!¡Paren un poco por Dios! Parecen dos conejos en celo.
La miramos con expresión divertida y reímos por su frase elocuente.
-Hola Alice- Dice Adam sonriéndole.
-Adam…-Exclama sonriéndole.
Me acerco a ella y la abrazo como saludo- Gracias por venir amiga.
-¡Ey! Ya te dije mil veces, para lo que necesites, aquí estoy.
Le sonrío con dulzura y ella también lo hace.
-Ok…-Adam despeina su cabello y exclama-Busca los papeles y sales de ahí inmediatamente Isabella. No quiero tener que ir a buscarte y encontrarme con que ese hijo de puta te está haciendo daño de nuevo. Porque juro que esta vez no me importara pegarle hasta matarlo.
-¡Ya tranquilo Rocky!-Expresa Alice burlándose de él-Para eso la acompaño. para asegurarme que no pase nada. tu ve a hacer lo que tengas que hacer, que de cuidar a bella esta vez me encargo yo.
La mira con el ceño fruncido y dudando un poco susurra-Okey. Cuídense… Ambas.
-Estaremos bien-Digo haciéndole una pequeña sonrisa.
-Bien.-Guarda silencio unos segundos y me da un casto beso-Lo digo en serio, ten mucho cuidado.
-Lo haré-Me sonríe de lado y observándonos se dirige hacia el salón de ensayo.
-Okey, vayamos por esos papeles-Alice me toma de la mano, me arrastra hacia el ascensor y subimos hacia el último piso con destino a la habitación 212.
La búsqueda del contrato resulto ser más sencilla de lo que imaginamos. Ya que nadie de la banda ni Edward se encontraban en el piso. No me imagino ni por asomo donde podrían estar en este momento, y para ser sincera, tampoco me interesa.
Bajamos al restaurant del hotel y mientras tomamos unos capuchinos, Alice lee atentamente el contrato.
De vez en cuando niega en silencio y da vuelta la volviendo a releer lo ya leído.
La miro expectante e intrigada a la vez y muerdo mis uñas nerviosa-¿Y bien Alice?¿Podemos hacer algo con esto?-Digo rompiendo el silencio que poco a poco me pone más nerviosa.
-Bueno Isabella-Se saca sus gafas y las apoya sobre los papeles-Debo decirte que la cosa esta difícil.
-¿Tan así?-Pregunto preocupada.
-Bella… Cediste todos los derechos de tus canciones a Aro, para la ley, él es el dueño de todas y cada una de ellas.
Frunzo el ceño y niego-Eso no me importa Alice, puede quedarse con ellas si lo desea, lo que yo quiero es poder dejar la banda.
-Lo se amiga pero lo que no entiendes es que, al haber hecho eso, tú no recibes ganancias por haberlas escrito. Y para poder rescindir este contrato-Levanta los papeles mostrándomelos-Deberás pagar una gran fortuna.
-¿Qué? ¿Cómo que no recibo ganancias por mis canciones?-Dios, no entiendo nada. Siempre supuse que, a pesar de haber firmado ese documento, se me pagaría por mi trabajo.
¡¿Estuve trabajando gratis todos estos años?!
¡¿Puedes ser más estúpida Isabella?!
¿Qué se supone que debo hacer ahora?
-¿Alguna vez recibiste algún cheque o tipo de pago?
-Mmm,no. Pero supuse que estaba todo depositado en una cuenta a mi nombre o algo así.
-Dios ¿Tu leíste estos documentos antes de firmarlos Isabella?-Pregunta preocupada.
Guardo silencio unos segundos y contesto-Bueno, la verdad…No. No los leí.
-¿¡Que?!-Exclama elevando un poco la voz-¡Siempre… Siempre debes leer los documentos antes de firmarlos!
-¡Lo sé, lo sé! ¡Es que Edward no dejaba de decirme que todo estaría bien, que firmara los papeles!¡Que no hacía falta que los leyera!-Apoyo mis codos sobre la mesa y tomo mi cabeza con ambas manos-¡Por Dios Al, era una niña perdidamente enamorada de un tipo que resultó ser un completo idiota!¡Si el maldito en ese momento me juraba que el cielo era verde yo le creía!
-Ok,ok… Vamos a calmarnos un poco-Dice respirando profundo y dejando salir una sonora bocanada de aire. yo la imito como si estuviéramos en una maldita clase de yoga.
-Voy a llevarme estos papeles al estudio, y leerlos minuciosamente. Tiene que haber algo que nos sirva ¿Sí?-Asiento en silencio y me siento un poco más esperanzada.
-Ok-Digo haciendo una pequeña sonrisa.
-Bien…-Vuelve a mirar el contrato y frunce el ceño acercando la hoja a su rostro para leer un poco mejor. Levanta la mirada hacia mi apuntándome con su dedo índice.
¡A lo mejor encontró algo que nos sirva!
-Isabella Swan… ¿Estas cumpliendo años en este preciso momento y no me lo has dicho?-Okey, creo que saque la conclusión equivocada.
-Bueno…-Me encojo de hombros y tomo un sorbo de mi capuchino desviándome de su mirada.
Creo que olvide el pequeño y no tan insignificante detalle de que, en el maldito contrato, están todos mis datos personales… Y eso incluye mi fecha de nacimiento.
Si deseaba pasar por alto lo "importante" de esta fecha, creo que no poder hacerlo.
-¡Bella, estas cumpliendo años!-Grita aplaudiendo de la emoción-¡Oh por dios, tenemos que celebrar!
-¡¿Qué?! No no no Al-Rasco mi nariz y sonrío nerviosa-Es solo un día común y corriente. No hagamos de esto, algo… Importante. No tiene sentido.
-Ah, no querida. No puedes decirme eso. Y tampoco negarme el enorme privilegio de celebrar tu cumpleaños. ¡Hoy hay fiesta!-Grita sobrepasada de emoción-Le avisare a Adam, ya que estoy segurísima que tampoco está al tanto de esto. Y esta noche festejaremos todos juntos.
-No, no, no, espera …-Pero antes de que pudiera detenerla, ella ya mando el mensaje a mi chico.
Perfecto…
Con lo que te gusta ser el centro de atención Isabella...
BUENO! HOLA!
PERDÓN LA TARDANZA CON LA ACTUALIZACIÓN. SIEMPRE DIGO LO MISMO PERO LES JURO QUE ESTOY COMPLICADA! PERO VOY A TERMINARLO.
YA TENGO OTRO CAPITULO TERMINADO QUE AUN ME FALTA PUBLICAR, Y UNA VEZ QUE TERMINE DE ESCRIBIR EL OTRO, LO SUBIRE. TRATARE DE HACERLO LO MAS RAPIDO POSIBLE LES JURO!
BUENO... QUE LES PARECIO EL CAPITULO?
¡ESTAMOS DE CUMPLEAÑOS!
JAJAJAJJA
EN FIN...
ME ENCANTA LEERLAS CHICAS, ASI QUE ESPERO SUS REVIEW.
GRACIAS POR TODO Y POR EL RECIBIMIENTO.
SE LAS QUIERE PEQUEÑAS!
