¡Hola a todos! Muchas gracias por su hermoso apoyo y me complace decir que la historia continuará con su curso. Me alegra mucho ver que, a pesar del prólogo tan pequeño, hubo buena aceptación y ni se diga de las personas que ya siguen la historia ¡Gracias!
Agradezco de todo corazón a:
Judith Valensi: Hanji siempre será una de mis personajes favoritos y créeme que le daré un papel muy importante en esta historia. Esa mujer siempre debe estar obsesionada con algo y ahora le tocó estarlo con las bodas. ¡Gracias por tu review! :)
39iiraMzziL: ¡Hola Lis! Bueno, Hanji si puede ser muy motivadora y eso me agrada bastante de ella, espero verte seguido por aquí. ¡Gracias por tu review! :)
Y a los silenciosos del mal que aun así están cordialmente invitados a la boda.
Antes de empezar necesito dar unos anuncios parroquiales (¿A quien engaño? Solo son aclaraciones)
*Durante la historia se utilizan maldiciones así que me disculparan por si no les es mucho de su agrado.
* "…" Pensamientos.
* Todos los personajes ya son mayores de edad por lo que no hay pedofilia (¡Rayos!)
Sin nada más que comentar…
¡Comenzamos!
Wall Street María es la compañía del momento a pesar de sus quince años de existencia; goza de buena popularidad e imagen además de un excelente y respetado personal. Se dice por ahí que el mismo CEO del lugar agrega lagrimas de mujeres vírgenes en su té de cada mañana, que una vez atropelló a todos los invitados de una fiesta de cumpleaños y que el personal le teme. Bueno, las primeras dos cosas existen la posibilidad de que sean falsas pero la tercera no habría porque discutirlo pues al solo ver a todos cuando lo miran te brindan la respuesta.
Ser el encargado de todos tiene sus ventajas, la hora de entrada es un poco más tarde a comparación de los demás, cosa que los de puestos más bajos aprovechan trabajando en documentos recientes, consiguiendo algo de comer antes del almuerzo (para esconderlo después), revisar Facebook, entre otras cosas. Claro, haciéndolo de la manera más ordenada posible.
- ¡EL NOVATO SE NOS CASA! - gritó a todo pulmón Connie Springer, el anterior novato que le encanta remarcar el apodo "novato" al chico nuevo para sentirse un poco más superior.
Todos quienes rodeaban el escritorio del novato fijaron la mirada en Connie y después en el otro quien se encontraba levemente sonrojado mientras tenía a su "prometida" a un lado de él y que sonreía levemente. Algunos aplaudieron mientras que otros silbaban.
- ¡¿QUÉ?!- gritó sorprendido Armin Arlert (el mejor amigo del novato con peinado de príncipe valiente) mientras golpeaba su escritorio y abría sus ojos lo más que podía. - ¡¿CÓMO?! ¡¿CUÁNDO?!
-Ayer por la noche…- respondió la prometida seriamente.
- ¡Debieron decirnos algo! ¡Pudimos organizarles una cena o cualquier cosa! - se quejó mientras caminaba hacia ellos, Sasha Blouse. Curiosamente, ella es la actual asistente del jefe (tiene el puesto en lo que consiguen a otra). - ¡¿No es así, Jean?!- fijó la mirada en un escritorio poco alejado.
Mientras todo era felicidad, Jean Kirstein era el único quien se lamentaba del hecho. El caso era que él ha estado enamorado de la futura novia desde antes de que comenzara una relación con el novato (hasta se puede decir que lo hizo desde la primera vez que la vio). Mientras Sasha reía desde sus adentros por ver a su "compañero" de esa forma, el otro solo pegó múltiples veces su cabeza contra el escritorio.
- ¿Por qué a mí? ¿Por qué a mí? - se repetía múltiples veces mientras se golpeaba.
-¡En hora buena por ustedes! ¡Ustedes hacen una hermosa pareja! - se acercó una chica rubia algo bajita a la pareja mientras aplaudía emocionada. Se podría decir que es la más optimista del lugar y muy popular entre sus colegas, su nombre es Historia Reiss.
-Entonces ya es hora de que nosotras también nos casemos, ¿Verdad, Historia? - una chica sumamente alta y pecosa rodeó con un brazo el cuello de la pequeña rubia.
- ¡Ymir! - se quejó la pequeña sonrojada mientras los demás reían y Jean seguía golpeándose contra el escritorio.
-En fin, ¿Te dio un anillo caro? - le preguntó seriamente Ymir a la prometida.
La futura novia bajó la mirada mientras su prometido mostró una cara de incomodidad.
- ¡Eren! ¡¿Acaso no le diste un anillo?!- preguntó disgustado Armin.
El prometido se identifica como Eren Jaeger, un joven castaño de ojos color aqua, con un optimismo extraño y veintitrés años en puerta. Se rumorea que lo vieron en una cita secreta con el jefe de todos y desde entonces los emparejan en secreto, ya hasta tienen un grupo de fans.
-Bueno, le di uno improvisado- tomó la muñeca de su prometida e hizo que ella le mostrara el supuesto anillo a todos los que los rodeaban.
Ymir miró sorprendida el detalle, Armin se quedó boquiabierto, Historia se tapó la boca con ambas manos, Connie alzó una ceja y, por último, Sasha miró divertida la escena.
- ¡¿UN ANILLO DE CARAMELO?!- se quejó Armin. - ¡EREN! ¡¿Cómo pudiste?!
-A mi…- interrumpió la novia de Eren. –Me gusta, me gusta bastante.
-Yo te daría imitaciones de diamantes…- susurró Jean mientras dejaba reposar su cabeza después de todos los golpes. –Pero no quieres.
-Yo te los acepto con gusto- bromeó Marco, su mejor amigo quien le puso una mano en su hombro.
Jean se levantó asustado mientras miraba a su pecoso amigo sonriéndole. A veces la actitud de Marco lo hacía dudar de muchas cosas.
- ¡MIKASA! - ahora Armin le llamó la atención a la novia.
Mikasa Ackerman es el nombre de la futura esposa de Eren, una joven de rasgos asiáticos con mirada seria y trabaja actualmente en una cafetería cercana a la compañía, pero entra más tarde a comparación de los demás. Mejor amiga de Eren y Armin desde la primaria. Le gusta en secreto las cosas tiernas y el color rosa. Guarda en secreto en su celular una foto del jefe de su novio y su excusa es que es para alguna futura ocasión. Ah sí, y también lo odia hasta la muerte.
-Pero Armin, me gusta este anillo porque me lo dio Eren- le explicó sonriente.
Armin suspiró mientras negaba con la cabeza, apreciaba a ambos, pero esto lo estaban llevando muy a la ligera.
- ¡¿Y cuándo piensan casarse?!- preguntó Sasha emocionada.
Eren soltó una risita nerviosa mientras se rascaba la nuca y volteaba a ver a Mikasa quien le asistió con la cabeza.
-Este mismo año, queremos que sea lo más pronto posible- respondió un tanto nervioso el chico.
- ¡¿QUÉ?!- gritaron todos mientras Jean ahora abrazaba a Marco mientras resistía sus ganas de llorar.
- ¡Pero…! ¡Pero…! ¡Ustedes…! - los señaló Historia.
- ¡ESTO NO ES UN JUEGO, EREN! - Armin los volvió a regañar. - ¡UN MATRIMONIO SE PLANEA CON ANTICIPACIÓN!
-Podremos con ello- respondió Mikasa. –Además, contrataremos a alguien para que nos ayude.
Nadie se atrevió a decir algo más, Mikasa se veía muy segura ante la situación y Eren no tanto por lo que muchos sospechaban que esto de la boda tenia un asunto muy bien escondido.
- ¡Pero si les sirve de algo! ¡Todos están invitados! - añadió sonriente Eren.
Todos los demás trabajadores de la oficina comenzaron a hacer alboroto ante el comentario, algunos volvieron a silbar, otros aplaudieron y el llanto de Jean se perdió entre tanto ruido.
- ¡¿Qué está pasando aquí?!- alguien alzó la voz con tono serio. - ¡¿Por qué tanto alboroto?!
Todos se quedaron mudos al creer que se trataba del jefe, pero al ver que se trataba de Erd Gin (el segundo al mando cuando no se encontraba por ahí el líder) no le tomaron mucha seriedad. Este cruzó sus brazos mientras esperaba una respuesta, no eran horas para comenzar a pendejear.
-Bueno, nosotros…- trató de explicarle Connie.
-Les estábamos comunicando que nos vamos a casar- Mikasa habló por todos mientras le mostraba el anillo de caramelo.
Erd miró el dulce y no supo que decir, ¿Acaso era una especie de broma?
-No ando de humor para comenzar con bromas, Mikasa- le regañó. –Y yo mismo te recomiendo que te marches antes de que vuelva el enano si no quieres problemas.
-Es enserio, se van a casar- interfirió Historia.
Erd la miró sorprendido, si en alguien tenían que creer siempre era en Historia.
-Solamente el tonto no tiene dinero por el momento y se lo propuso con esa cosa- añadió Ymir.
- ¡Ymir! - le llamó la atención Historia, una vez mas.
Erd hizo una mueca y después negó con la cabeza, si… ser el segundo al mando es una tarea muy pesada.
-Eren, Mikasa…- el chico miró nervioso al subjefe mientras que la chica alzó una ceja. - ¡FELICIDADES, CABRONES! - Erd los abrazó con fuerza mientras los demás suspiraban aliviados, habían pasado la prueba. Todos saben (tal vez Mikasa no) que él es algo chismoso con el jefe, por eso lo apodan en secreto "Topo".
-Gracias…- susurró levemente sonrojada Mikasa mientras miraba hacia abajo.
-No tengas piedad con él- Erd le respondió a la chica susurrándole en el oído.
Después el rubio apoyó su cabeza en el oído de Eren y al igual que su prometida, le susurró algo en el oído.
-Piénsalo bien, no seas otro hombre caído- Eren abrió sus ojos sorprendido y después Erd soltó a ambos.
Mikasa sonrió levemente mientras que Eren la volteó a ver dudoso de lo que acababa de suceder.
- ¡Y díganos! ¡¿Ya invitaron al jefe?!- preguntó muy alegre Erd.
Connie negó con la cabeza, Eren le pidió que se callara poniéndose un dedo sobre sus labios, Historia se ocultó detrás de Ymir, Armin se dio un manotazo en la frente, Sasha miró asustada a Mikasa quien pareció muy neutra ante la pregunta. Un silencio incomodo se presentó haciendo que todos escucharan a Jean lamentarse por tener cara de caballo.
-No será requerido- respondió muy seria la chica.
- ¡¿EH?!- Erd cruzó sus brazos. - ¡Pero es el jefe de TU novio! - señaló a Eren.
-Y también es una mierda- encogió sus hombros la chica. –Es un enano mal humorado, maniático de la limpieza y talvez es un pervertido de closet.
-Pero Mikasa, esos no son motivos…- trató de convencerla Armin. –Hasta ahora ha ayudado mucho a Eren.
El prometido miró a Mikasa y después bajó la mirada.
-Es cierto, él me ayudó bastante cuando…
-Lo lamento Eren, pero yo tengo mis razones- lo interrumpió la chica.
-Quieras o no Mikasa, él ha sido un buen líder con nosotros y es por eso que lo respetamos demasiado- habló Erd por todos mientras algunos asistían con la cabeza. –De hecho, aunque se lleven mal, aun te deja pasar a ver a Eren y a Armin.
-Y no te pone a limpiar como los demás- comentó una voz más grave que la de Erd.
Mikasa cruzó sus brazos y miró hacia otro lado mientras todos volteaban a ver el que dijo ese comentario.
-Buen líder o no, sigue siendo una mierda apestosa y seguro en las noches se la pasa viendo yao...- Eren le tapó la boca tomando a Mikasa de sorpresa.
-No la calles, Eren. Quiero escuchar todo lo que tenga que decir- se volvió a escuchar la voz grave. Mikasa fijó la mirada en el dueño de esta y frunció el ceño al ver que era el jefe de su novio, Levi Ackerman.
A pesar de poseer el mismo apellido que Mikasa, Levi y la chica no comparten lazos sanguíneos ni tampoco una buena relación. El jefe de Eren luce más joven de lo que debería pues según los chismes él les lleva a la mayoría quince años puesto que casi todos comparten edades similares por motivos empresariales. Su mirada cansada representa que duerme poco por motivos de trabajo (y por andar viendo cosas pervertidas según Mikasa). Buen líder, amante de la limpieza y no le cae del todo bien Mikasa.
Eren no lo obedeció y Levi al ver esto, acercó su rostro al de una "controlada" Mikasa y sonrió satisfecho. Ver a la bestia domada le causa satisfacción.
- ¿Qué te pasa? ¿Te comió la lengua el gato? - preguntó sarcásticamente mientras la chica comenzaba a moverse violentamente para liberarse de Eren. –Anda, no te resistas. Sé que quieres decirme algo.
- ¡MIKASA! - le regañó Eren y esta al escucharlo, se quedó quieta como niña regañada.
Levi rodó sus ojos y después volteó a ver a Erd dándole la espalda a Eren y Mikasa.
- ¿Por qué demonios todos están perdiendo tiempo desde temprano? ¿Qué acaso no estás aquí para poner orden? - Erd ante las preguntas comenzó a sudar frio. Aunque no le estuviese regañando del todo, su voz era la que lo ponía nervioso.
-Señor, nosotros nos juntamos para celebrar…- trató de excusarse Erd.
- ¿Celebrar? - alzó una ceja mientras cruzaba sus brazos. - ¿Y a qué se debe que todos detengan sus labores para celebrar?
-Es mi culpa- habló rápidamente Eren.
-A callar Eren, no te lo estoy preguntando- Levi fijó la mirada en él y después el nombrado asistió con la cabeza.
Mikasa apretó ambos puños y miró molesta a Levi, odiaba que se comportara así con su novio.
- "Enano de mierda"- pensó furiosa.
-Bueno, nosotros… yo…- Erd no sabía que decir.
-Tch- Levi negó con la cabeza y después volvió a darle la cara a Eren. Al ver que Mikasa aún estaba siendo callada por su novio, el jefe le pidió al novato que la soltara.
-De acuerdo Eren, dame tus razones- Levi fijó la mirada en Eren y este último se puso algo nervioso. - ¿Por qué es tu culpa?
Eren tragó en seco y después sintió como Mikasa lo tomaba de la mano, indicándole que no estaba solo en esto.
-Vera señor…- comenzó a hablar el novato y al sentir un nudo en la garganta, la aclaró y continuó. –Mikasa y yo nos hemos comprometido.
Para sorpresa de Mikasa, al querer mostrarle el anillo, Eren se lo impidió. ¿Qué acaso no la amaba demasiado para importarle el comentario de su jefe respecto al anillo?
Levi por su parte no realizó ninguna expresión. De hecho, se mostró demasiado serio ante el comentario.
-Te lo pasaré porque eres el nuevo de por aquí- le respondió Levi mientras Mikasa lo miraba fijamente. –Pero primero: tu como empleado debes de saber que debes respetar el tiempo de tus compañeros y que no debes distraerlos con cualquier cosa. Segundo: pudiste comentarlo en la hora de salida, evitarme pedir explicaciones, que Erd quedara mal y que Jean se desfigurara el rostro- ante ese comentario todos voltearon a ver al mencionado y al ver su cara completamente roja por los golpes, la burla no se hizo esperar. –Tercero y último comentario: Necesito que tú y Arlert pasen a mi oficina.
Todos miraron asustados al par de amigos y Mikasa cruzó sus brazos indignada, ¿Acaso no piensa decirle algo a ella? ¡También causó alboroto! ¡No toda la culpa la tenía Eren! Además, ¡¿Qué quería con Armin?!
- ¿Y no piensa decirme algo a mí? - le habló Mikasa. –Yo también causé alboroto.
Todos le indicaron con señas que se callara, Levi por su parte la miró fijamente.
-Vaya, el gato no te comió la lengua del todo- respondió sarcásticamente el hombre.
-No necesito lengua para decirle todas sus verdades- Levi giró sus ojos mientras se quejaba.
- Tch ¿Por qué no te vas a cagar, mocosa? - preguntó irritado mientras Eren y Armin miraban aterrados la escena.
Mikasa por su parte no soportó del todo la mirada de Levi, pero no se dejó intimidar, trató de mirarlo fijamente para intimidar ella también. Ambos Ackerman se miraron mutuamente y no se dijeron nada más.
-Bueno, señor… ¡No perdamos más tiempo, hay mucho que hacer! - interfirió Armin poniéndose en medio de los dos.
Levi lo miró y después a Eren, aun no terminaba.
- ¿Qué te pasa, Eren? - preguntó seriamente mientras volteaba a verlo. - ¿No vas a meterte a defender a tu noviecita?
Eren se quedó helado, ¿Acaso debía responder algo al respecto?
-Ya veo…- volvió a hablar Levi y después le dirigió la mirada a Mikasa. –Escucha mocosa, aprende a ser más amable y agradece que yo…
Antes de terminar, Mikasa le lanzó un vaso café (por todos los titanes, al menos estaba tibio) al rostro de Levi. Todos los que miraron la escena quisieron esconderse o cavar su cabeza bajo tierra. Jean por su parte suspiró al ver la valentía de su amor platónico.
- ¡MIKASA! - le llamó nuevamente la atención Eren, pero antes de que fuera hasta ella, Armin lo detuvo.
Erd al ver lo ocurrido corrió hasta el jefe y le pasó una caja de pañuelos para que se limpiara. Levi al estar furioso se la arrebató y se secó su cara lo mejor que pudo.
-Mocosa, no tienes permitido volver a poner un pie en esta compañía- le comentó seriamente Levi. –Buen día.
Levi le dio la espalda para después irse hacia su oficina siendo seguido por Eren y Armin.
Mikasa abrió sus ojos de golpe y se recargó en el escritorio de Eren. Lo había arruinado todo ¡TODO! Tal vez despedirían a Eren por su culpa.
-No te preocupes Mikasa, creo que viene de buenas- le susurró Sasha a la chica tratando de aliviar el ambiente. No era la primera vez que tenían una pelea, pero si la primera vez que veía que Levi vetaba a alguien. –Yo he visto gritarle peor a otras personas.
-Tal vez encontró ofertas en artículos de limpieza- añadió Connie poniéndole una mano en el derecho a Mikasa.
-Lo he arruinado, no debí…- susurró Ackerman.
-Ya verás que se le pasará, para mañana tal vez le diga a Eren que ya puedes venir- Historia trató de ayudar también.
-Tal vez tuvo sexo duro y salvaje ayer por la noche y por eso anda tan raro- interfirió Ymir mientras la mayoría (a excepción de Erd y Mikasa) se sonrojaban.
- ¡YMIR! - todos los sonrojados le llamaron la atención.
Oficina de Levi
Desde que llegaron Levi no dejaba de escuchar una y otra y otra vez las disculpas de Eren. Mientras lo escuchaba lloriquear y sentía el miedo de Armin, mejor se dispuso a buscar dos carpetas que quería entregarles. Odiaba la suciedad, odiaba el café, odiaba estar mojado con café, pero su deber con sus empleados era más importante por el momento.
Esa estúpida, ¿Qué no tenía nada más que hacer además de estar jodiendo en horas de trabajado? Ya se las pagaría y muy caro.
-Ya escuché suficiente- lo calló mientras encontraba las carpetas y ahora tomaba asiento.
- ¡Pero señor, en verdad lo lamento! ¡Nunca le pedí que viniera! - chilló una vez más mientras se encontraba sentado frente a él. - ¡Ella vino por gusto, lo juro! ¡Lo del compromiso no planeaba anunciarlo hoy! ¡Y menos en horas de trabajo!
Armin miró confundido a su amigo, ¿No pensaba defender a Mikasa?
-Gusto o no, deberías domar a tu bestia- respondió molesto mientras giraba su silla para darle la espalda a ambos chicos.
- ¡Por favor, señor! - escuchó como su voz se volvía mas chillona de lo que ya estaba. - ¡No pensé que Mikasa llegara hasta esto!
Al solo escuchar "Mikasa" salió de sus casillas, esa mocosa lo tenia en verdad harto. No la odiaba… ¡Al contrario, la ama-amarraría a un árbol y la dejaría ahí hasta que le pidiera todas las disculpas que le debe! ¡Cuánto daría por verla retorciéndose mientras le ruega que la deje libre!
- "Nada mal…"- pensó satisfecho ante su imaginación.
-Debes ser un completo idiota por dejarla hacer lo que le plazca- le comentó al novato. –¿Y qué piensas hacer, Eren? No creas que a ambos los volveré a pasarles otra estupidez como esta - giró lo más rápido que pudo su silla para darle la cara.
Eren abrió sus ojos lo más que pudo y mientras Armin comenzaba a sudar. Jaeger sabe perfectamente que necesitaba el trabajo, en un futuro tendrá muchos gastos y no puede responder cualquier cosa si no quiere perder su trabajo.
Antes de responder, miró a Armin y se sorprendió al ver que su sudor iba en aumento y que cerró sus ojos de golpe. Estaba demasiado nervioso y tal vez asustado.
-Armin…- lo llamó su jefe. Al abrir sus ojos, se sorprendió al ver que el otro le extendía un pañuelo desechable para que se secara. –Eres la primera persona que veo que suda demasiado, deberías controlarte.
-Gracias- Armin aceptó el gesto y se secó, cuando terminó estaba apunto de guardar el pañuelo en uno de sus bolsillos, pero fue interrumpido por su jefe.
- ¡No hagas eso, es asqueroso! - se quejó y le pidió que lo depositara en un bote que estaba debajo del escritorio.
Una vez listos, Eren quiso enfrentar el problema inmediatamente. Ya es un hombre y debe poner las cosas claras con su jefe respecto a Mikasa. No piensa perder su trabajo por un alboroto tonto.
-Señor, me hago responsable de las acciones que cometió Mikasa- el otro alzó una ceja mientras cruzaba sus brazos. –Ella está acostumbrada a sobreprotegerme desde niños y no tiene un carácter muy delicado que digamos…
Levi giró sus ojos mientras soltaba un quejido, volvía a tomar la carpeta que estaba utilizando.
-Señor, Mikasa no es una mala chica. Se lo juro- intervino Armin.
-Claro, solo es una linda mocosa que le gusta expresar su amor con insultos, gritos y no olvidemos el café. Cortesía de la casa, ¿Verdad? - otra vez el sarcasmo de Levi.
- ¡Exacto! - respondió Eren, pero cuando su jefe fijó los ojos en él y Armin lo miró molesto, corrigió. - ¡Pero claro que no! ¡Que demonios acabo de decir! Bueno… Mikasa….
-Esta es la ultima llamada de atención que te voy a hacer, ya estoy harto. Si la vuelvo a ver por aquí a pesar de haberla vetado, los mataré a ambos- Ackerman amenazó a ambos.
- ¿Qué? - preguntó Armin alarmado mientras su jefe suspiraba y rodaba sus ojos.
-Fue un decir, idiota- esa fue la primera vez que Levi insultó a Armin. Conclusión: si estaba realmente de malas. –Tengo que limpiarme, no soporto más el olor a café. Tomen estas carpetas y márchense. Los llamaré en cuanto vuelva.
Levi se levantó de su asiento y buscó las llaves de su auto dentro de su pantalón. Al estar listo miró como sus compañeros aún estaban sentados mientras lo observaban como idiotas.
- ¿Qué esperan? - preguntó irritado.
- ¿No nos va a despedir? - preguntó Eren.
-Tch- se quejó Levi. - ¿Acaso me escuchaste decirles alguna pendejada así?
- ¡No señor! - respondió cual soldado.
-Eren, no soy sargento para que me respondas así- respondió un poco más aliviado, ese era el sarcasmo en el buen sentido de Ackerman. –Muévanse, hay mucho que hacer.
Ambos chicos salieron deprisa de la oficina de Levi y en cuanto el jefe cerró con llave la puerta, su enojo volvió al ver que Mikasa todavía estaba ahí.
- ¡Eren! - lo llamó Mikasa mientras corría hacia él y lo abrazaba.
Levi no soportó tanta cursilería y decidió irse a paso rápido.
-Erd, estás a cargo. No vayas a cargarla de nuevo- ordenó mientras escuchaba al segundo al mando aceptar la orden.
En cuanto pasó justamente a un lado de la pareja abrazada, miró fijamente a Mikasa y se sorprendió un poco al ver que ella también lo estaba mirando fijamente, como si marcara territorio o algo por el estilo (cosa de bestias). Fue poco tiempo, pero lo pudo ver a la perfección. Si, Mikasa es na mocosa muy pendeja pero ya comprendió un poco que fue lo que le vio Eren: tiene bonitos ojos.
- "Esa mocosa me las pagará…"- pensó molesto. –"Ojalá se case pronto para que se largue de luna de miel. Ojalá se vayan a la selva, ojalá un gorila la aplaste ¡No No! ¡Mejor aún! ¡Que un león se la coma"- Levi se detuvo y después negó con la cabeza! –"Pendejo, no hay leones en la selva".
Continuará…
Una vez más, gracias por su apoyo y espero verlos pronto en el próximo capítulo que creo que será publicado hasta abril. Gracias por su paciencia y les deseo lo mejor.
-Los ama, Luna-
