¡Hola a todos! Ya era hora de que actualizara, este capítulo será algo corto respecto a acontecimientos y planeaba que fuera así… es como una probadita de lo que se viene. Además, será el último capítulo dentro de mis vacaciones pues ya reingresaré a la universidad y no puedo asegurar cuando podré actualizar :(

Agradezco de todo corazón a:

Gaia Neferet: ¡Hey, muchas gracias! Pues en si en el capítulo de hoy se mostrará a Hanji, pero de manera tan completa. Los Ackerman… sí que tendrán demasiados problemas pues aún no se llevarán bien aun con este compromiso. Qué bueno que te guste la historia :)

Guest: Muchas gracias, espero que sea de tu agrado este capítulo :)

Karlin-Zeldi: Me dio un gran alivio que alguien notara esa parte, con eso ya deben surgir dudas. Eren realmente también tendrá mucho que ver durante su viaje, ya verás el porqué. Por cierto, olvidé mencionarte algo en los agradecimientos pasados de Abel… estaré muy complacida al leer tu homenaje y claro, si planeas escribir un fanfic ten por seguro que yo lo apoyaré con mucho gusto :)

Daap: Justamente este capítulo te brindará la respuesta de esa suposición, espero que te guste :)

Guest (2): Muchísimas gracias, espero que te siga gustando mi trabajo ahora en adelante. Realmente me está gustando mucho como están interactuando Levi y Mikasa, espero que el interés en el fic siga para largo y terminarlo en su tiempo.

Levixmika: Aquí tienes la continuación, espero que la disfrutes :)


No olvidemos a:

Angela Denisse: Chica, aunque ya te agradecí en el otro fic lo vuelvo a hacer por aquí. Gracias por tu apoyo y que bueno que te guste esta historia.


Y a los silenciosos del mal, les agradezco la aceptación que tiene esta historia.

¡Comenzamos!

Sin duda alguna desde que se convirtió en la supuesta prometida de Levi Ackerman su vida ha dado un radical giro y de pasar a ser la chica más feliz del mundo cruel pasó a ser la persona más desafortunada que puede existir.

Su mala suerte comenzó precisamente desde ayer por la noche: poco después de que Levi se fuera del aeropuerto comenzó a caer una ligera llovizna que Mikasa se vio obligada a ignorar cuando esperaba algún taxi disponible (maldito clima, siempre tan impredecible); cuando llegó a su hogar se percató que no cerró la puerta con llave y todo este tiempo estuvo abierta a cualquier ladrón pero afortunadamente nadie aprovechó la situación, el clima provocó que comenzaran los síntomas del resfriado por lo que tuvo que tomar un baño caliente (cuando ella misma planeaba no asearse solamente para molestar al jefe de su novio al día siguiente) y por último, no durmió muy bien al solo imaginarse ella sola dentro del auto de ese enano fastidioso ¿Y si la ponía a limpiar los asientos después de sentarse? ¿Y si en realidad planeaba secuestrarla para después beber su sangre? No, no quería morir. Maldita virginidad, ese hombre seguro ya sospecha que ella aun es pura.

Después de pensar en demasiadas preguntas similares y estúpidas el tiempo pasó demasiado rápido. Haciendo cuentas, Mikasa solo tuvo dos horas de sueño y lo único que recuerda antes de caer rendida fue haber cerrado fuertemente sus ojos al escuchar la voz de Levi dentro de su cabeza diciéndole: "¿Te gusta lo que ves, bestia? Veamos si eres tan buena…". Solo recuerda eso, esa simple frase para nada erótica. Curioso y extraño a la vez. Nadie debe saber esto, nadie.


Y ahora ahí estaba ella recargada en el mostrador mientras miraba la entrada del café donde trabaja y luchaba por no hacer tan obvia su falta de sueño. Fue un alivio que la dejaran retirarse temprano por motivos de su cita con Hanji, pero al recordar que Levi pasaría por ella hacia que el mal humor se incrementara. Miró de reojo su celular y al ver que le indicaba que eran las 11:32 a.m. deseó haber cancelado la cita de hoy e irse a su casa a dormir.

Conoce a la clientela del lugar, sabe que a esas horas no llegará nadie más y si llegase a venir un cliente… ya sabrá que hacer. Apoyó sus codos en el mostrados, su cabeza en sus manos y cerró los ojos.


-Cuando mencionaste que tenías que retirarte temprano, pensé que lo harías- llegó Mina asustándola en el proceso para después imitarla.

Mikasa la volteó a ver indiferente y después negó con la cabeza.

-Estoy esperando a alguien- le explicó secamente.

Mina la miró confundida y después inclinó un poco su cabeza.

-Pensé que Eren se había ido ayer- comentó de forma inocente.

-No estoy hablando de Eren- le aclaró rápidamente.

- ¿Armin? - continuó la inocente.

-Él se fue con Eren.

- ¡Mikasa! ¡No me digas que al fin aceptaste salir con Jean! - se quejó Mina haciendo que la otra la mirara irritada. - ¡Todos aquí sabemos que ese tipo va tras tus huesitos y hasta te dibuja en las servilletas!

Muy bien, esto es el colmo. Antes de que Mikasa callara a Mina, algunos clientes la interrumpieron y afirmaron el comentario de la chica. ¿Cómo demonios ellos saben lo de Jean si solo visitan el lugar para tomar café?

- ¡Pero no se preocupe señorita, ese tal Jean puede ser buena opción si se trata de compañía! - la sacó de sus pensamientos un hombre con aspecto de vago quien comparte la mesa con un compañero de trabajo. –¡Hasta puede montarse en él cómodamente, si usted sabe a lo que me refiero!

- ¡Solo no lo lleves al karaoke porque comenzará a relinchar! - lo apoyó su compañero.

Casi toda la cafetería comenzó a reír a carcajadas a excepción de Mikasa. ¿Qué estaba ocurriendo?


Abrió de golpe sus ojos, vio que se encontraba apoyada en el mostrador y se enderezó al instante. Fue un sueño o eso espera. Miró alrededor y al comprobar que ningún hombre de aspecto vago o cliente está prestándole atención suspiró aliviada. Qué alivio, solo las clientas y algunas meseras se amontonan en las ventanas para ver algo en concreto. Nadie la vio dormida.

Solo fue un sueño, nadie se está burlando de… Esperen un segundo, ¿Qué hacen todas esas mujeres mirando por las ventanas? ¿Está soñando otra vez?

- "Debe estar pasando un desfile"- pensó malhumorada.

Localizó su celular y al ver que le indicaba que eran las 11:45 a.m. decidió que lo mejor era tomar sus cosas y esperar a Levi afuera. Se detuvo un segundo, ¿Lo de la cita con Hanji era real u otro sueño? Comprobó la bandeja de mensajes y al ver que eso si sucedió gruñó molesta.

Una vez lista, se acercó a la entrada del lugar la cual también estaba bloqueada por mujeres embobadas y al hacerse paso descubrió a que se debía la ola alborotada femenina. Un Mazda plateado se encontraba justamente estacionado frente a la entrada y el dueño de este estaba hablando por teléfono de espaldas mientras parecía sostener algo.

No necesitaba que él se diera la vuelta para saber de quien se trata, su estatura lo delata. Ese enano Ackerman es sumamente fácil de reconocer.

- "Que impuntual, llegó más temprano de lo que mencionó"- pensó irritada mientras avanzaba entre la multitud.


Cuando dejó a Erd a cargo de todos los mocosos esos esperaba que le pidiera una explicación, pero le facilitó el trabajo al no pedírsela. Antes de irse se aseguró que todo y todos estuvieran bajo control y antes de salir del edificio se topó con Sasha a quien le retiró los Twinkies que acababa de comprar.

Justamente cuando ve esas cosas siempre recuerda a esa bestia, ¿Por qué? La historia es bastante pendeja como ella, alguna vez esa mocosa le robó un pastelito de esos a Connie, entró a su oficina y se lo puso en la silla giratoria. Solo por el hecho de ir leyendo un documento importante y no prestarle atención a su silla, cuando Levi tomó asiento solamente sintió una sensación extraña en el trasero.

Mientras se escuchaban los gritos de Connie reclamando quien había tomado un Twinkie de su paquete, Ackerman ya se estaba imaginando que era lo que estaba entre su trasero y la silla.

Se aseguró que ningún empleado olvidara aquel día para que no se les ocurriera imitar a la bestia, nadie pudo olvidar aquellos regaños, pero tampoco se quedaba atrás aquel atractivo trasero del jefe cubierto de crema. Algo que, sin duda ninguna chica y Connie jamás olvidarán.

Y ahora estaba afuera del trabajo de la bestia mientras atendía una llamada y sostenía un Twinkie a medio terminar. El trabajo nunca se acaba y él lo tiene muy claro.

-Para servirle…- respondió el hombre llevándose la sorpresa de Mikasa, nunca lo había escuchado siendo "tan" educado.

Levi suspiró mientras finalizaba la llamada, le dio un mordisco al Twinkie y se dio la media vuelta para encontrarse con Mikasa quien solo arqueó la ceja al verlo masticar con calma. Ese hombre no cambia ni cambiará ese serio rostro que se carga aun cuando "la bestia" aparecía de la nada ni tampoco cuando comía, no parece disfrutar de los sagrados alimentos.

- ¿Qué hace aquí tan temprano? - le reclamó la joven mientras el otro tragaba.

Levi no le respondió y solamente se asomó a ver a la multitud de mujeres quienes los veían emocionadas. No sabía que la bestia tuviera amigas.

-Ni creas que me tendrás de chofer- le susurró mientras Mikasa se confundía por el comentario.

- ¿De qué demonios está hablando? - cruzó sus brazos mientras él le indicaba con la mirada la multitud de atrás.

Mikasa volteó hacia atrás y cuando cruzo mirada con las demás mujeres, ellas dejaron de sonreír. Ella sintió un escalofrío en la espalda al sospechar que tal vez ella no era del agrado de todas. Que extraño, nunca las había visto en su vida o al menos eso piensa.

-Ellas no vienen conmigo- le aclaró molesta mientras les daba la espalda.

Él por su parte volvió a fijar la mirada en la multitud y analizó cada rostro atentamente. Cuando sus ojos se posaron en una sorprendida Mina, comprendió el asunto.

-Por tu integridad y seguridad, será mejor que no desperdicies tu tiempo con ellas. No serán de confiar para ti- sugirió el hombre mientras se llevaba a la boca su ultimo trozo de pastelito.

Mikasa lo miró aún más confundida, si él se supone que la odia tanto como ella a él… ¿Por qué le sugirió eso? Él sabe algo que ella no y detesta eso.

Antes de preguntarle la razón por la que hizo ese comentario, le llegó un fresco aroma… menta y limón. Fijó la mirada en Levi y comprendió de inmediato. No recordaba esa obsesión con la limpieza, claro que después de comer el otro Ackerman no iba a permanecer con las manos "sucias". Él es la clásica persona que lleva consigo un gel antibacterial a la mano… viéndole el punto bueno, no le desagrada del todo la fragancia.

- ¿Te lavaste las manos? - preguntó mientras aún se frotaba ambas manos. –Porque no pienso dejar que subas si no estás adecuadamente "aseada".

Mikasa frunció el ceño molesta, ya sabía que tanta calma le era sospechosa. La quiere sacar de sus casillas, como siempre. Sabe perfectamente que a él le ha dado demasiados aventones tanto a Eren como a Armin, pero al solo ser "Mikasa Ackerman" ya está con sus exigencias.

-Enano de mierda…- susurró molesta.


Estaba mas que emocionada. Sentía la adrenalina correr por sus venas y una inmensa alegría al ver que una noble, amorosa, valiente e inocente pareja se ha animado a unir sus vidas en sagrado matrimonio.

Desafortunadamente, esta parejita de tortolos no puede encargarse de todos los preparativos y necesitan a alguien de con la suficiente experiencia en este campo. Alguien como ella: Hanji Zoe.

Mientras bajaba de su auto, lo cerraba con llave y miraba fijamente el local que rentaba para su oficina y demás actividades dentro de sus servicios, suspiró con energía. Era la primera pareja que recibía en meses, ¡Como no alegrarse!

- ¡Moblit! - llamó a su asistente a todo pulmón.

Su asistente no apareció a lo que ella no pareció molestarle. De hecho, sonrió aún más emocionada y volvió a llamarlo.

Segundos después, un chico más joven que ella y con una Tablet en mano abrió rápidamente la puerta mientras parecía agitado. Había corrido al llamado de su jefa.

- ¡Música! - le ordenó mientras alzaba una mano cual director de orquesta.

-Señora, ¿En verdad es necesario? - preguntó sonrojado, adora en secreto a la mujer, pero sus acciones siempre lo avergonzaban.

- ¡Moblit! ¡No compré en vano esas bocinas, hay que entrar en buen ambiente! - le regañó a lo que Moblit suspiró resignado.

Tras buscar una melodía en concreto en su Tablet, miró fijamente a su jefa quien aún tenía su mano alzada y ahora mantenía la mirada en alto con los ojos cerrados. Estaba más que inspirada y emocionada.

- ¿Está vez quiere entrar sola? - preguntó dudoso mientras encontraba la melodía.

Hanji no se movió de su posición y bajó la cabeza para verlo.

- ¡¿Quieres hacerlo conmigo?!- preguntó emocionada a lo que Moblit escondió su rostro sonrojado detrás de la Tablet.

-Bueno, esto es repentino…- susurró pudoroso.

- ¡Entonces, acércate! ¡Hoy tú serás mi bella mujer! - Hanji solamente le extendió su mano libre. Moblit al recapacitar las cosas y apenarse de sus pensamientos impuros, corrió hacia su jefa para después aceptar su mano.

Hanji lo soltó y le indicó que subiera su mano hasta su bícep a lo que Moblit obedeció avergonzado.

-Cuando quieras, esposa mía- comentó eufórica.

El chico desbloqueó su Tablet y puso a reproducir esa pista que tanto deseaba Hanji: La marcha nupcial.

En cuanto se escucharon las trompetas que indicaban el comienzo de la melodía, Moblit tomó fuertemente el brazo de Hanji mientras ella ahora tomaba la pose del novio.

Cuando todo comenzó, ambos comenzaron a caminar hacia la entrada. Hanji tarareaba energéticamente la melodía pues se la sabe de memoria mientras Moblit no podía dejar de imaginarse que se encontraba en su propia boda y con Zoe de compañera.

Una vez que entraron al lugar, Hanji soltó a Moblit y se fue saltando hacia su oficina mientras dejaba el otro confundido. ¿Ya debía apagar las bocinas? El alto volumen hace que las paredes del local tiemblen.


Después de obligarla a aplicarse dos veces gel antibacterial, hacerla buscar la dirección de la oficina en Google Maps ya que no confía en ella y apagar la estéreo para hacer el viaje más "callado". A Mikasa solo le quedó de alternativa observar el interior del auto en sí.

Levi en verdad es un maestro… no, loco maniaco y demás de la limpieza. No hay signos de polvo en el tablero ni tampoco en los tapetes. Parece auto nuevo (además tiene un aromatizante fresco que lo hace parecer aún más).

Miró de reojo a Levi mirando hacia enfrente y después el celular con la dirección que le había brindado Mikasa. No tardarían en llegar y el tiempo estaba a su favor, tenían minutos de sobra.

Este es el viaje más aburrido que ha tenido en su vida, no hay música, las ventanas están cerradas, el sistema de aire hace que se le erice la piel, el aromatizante la estaba mareando y Levi parecía no notar su presencia. Bien por ella, pero esta no es la ocasión, debe dejarle muy claro lo que dirán durante la entrevista y en qué temas debe dejar que ella hable para que siga el juego.

-Hay algo que quiero comentarle- rompió en silencio mientras Levi alzaba como signo de atención. –Ya que usted es el sustituto de Eren, debemos aclarar ciertos asuntos.

-Habla.

-Primero: Nuestra planeadora…- hizo una pausa, no quiso decir "nuestra" … bueno, da igual. –Ella desconoce su nombre, solo reconoce el mío.

-Llámame "Eren" en todo momento.

Al escuchar el nombre de su verdadero novio y prometido, Mikasa hurgó en su bolsa rápidamente y al encontrar su anillo de compromiso para nada improvisado, se lo colocó con orgullo. Le dio una mirada mientras alzaba un poco la mano. Hermoso, los rayos del sol traspasan por el caramelo.

El auto se detuvo a causa de un semáforo en rojo y cuando Levi aprovechó la situación para dirigirle la mirada, abrió sus ojos lo más que pudo.

- ¿Pero qué pendejada crees que estás haciendo? - preguntó mientras señalaba esa cosa "sucia" y de seguro "babeada" por ella. Asqueroso, sumamente asqueroso.

-Poniéndome mi anillo de compromiso- confesó de forma neutral.

-Tch, déjate de bromas. Esa cosa no puede ser tu anillo de compromiso.

Mikasa sonrió al ver su incomodidad, no recordaba que en el momento que Levi había interrumpido la celebración en la oficina de Eren por su compromiso, su prometido evitó que ella misma le enseñara el anillo de caramelo.

- ¿Acaso cree una broma este compromiso? - lamió apropósito el caramelo.

Levi mostró una mueca de asco, algo que Mikasa estaba disfrutando a lo grande. Jamás había probado el anillo, pero ahora y con el permiso de Eren, se vengaría a lo grande del tipejo ese que la obligó a desinfectarse dos veces. La joven metió por completo el caramelo a su boca, lo saboreó un poco y lo sacó lentamente haciendo que un hilo de saliva la conectara aun con el dulce.

El otro Ackerman por su parte miró hacia adelante mientras apretaba con fuerza el volante. Mikasa pensó que era por furia y asco hacia ella, pero por otro lado… al hombre no le pareció un mal espectáculo, todo lo contrario.

-Ve al grano, mocosa- le ordenó mientras se aliviaba que el semáforo acababa de cambiar de rojo a verde. Ya no la podría ver haciendo otra escena erótica. No le obligaría a tirar esa asquerosidad por el poco respeto que le tiene.

-Segundo: Me dejará hablar en todo momento y no hablará hasta que ella o yo se lo indiquemos. Recuerde: usted es Eren Jaeger, me conoce desde niños, tenemos… mejor yo menciono eso. El punto es que usted no es Levi Ackerman.

-Ya me quedó demasiado claro.

-Tercero y último: Yo puedo manejarme sola, no lo necesito conmigo en todo momento durante la planeación. Solo nos veremos cuando sea necesario.

-Eso sí que no.

- ¿Acaso quiere verme a diario? - preguntó con sarcasmo. –Déjeme adivinar: no quiere perder la oportunidad de comer gratis durante la degustación del banquete.

-Mocosa, Eren me pidió no dejarte sola. Quiere que monitoree tus actividades y te ayude en decidir. Eso fue en lo que quedamos como mi trabajo de sustituto- le confesó forzosamente. - ¿Acaso quieres llevarle la contraria a tu novio? Entonces llámale.

Eren realmente no le pidió eso, pero al ver su inseguridad en el asunto, se auto asignó esa tarea.

Mikasa sacó deprisa su teléfono no dejará que ese pervertido se salga con la suya. Al encender la pantalla se percató que eran las 11:56 a.m. falta muy poco.

-Hablaremos de esto después, ¿Quiere darse prisa?

Levi miró en fracción de segundo el mapa y soltó un quejido, la bestia ya está haciendo escandalo cuando ya se encuentra a una calle. Después de manejar dos minutos más, al fin se estacionó en el lugar indicado.

Mikasa miró asombrada la estructura del lugar, el local es sumamente moderno, está rodeado de flores de múltiples colores, las ventanas son enormes y por ello deja a la vista quienes trabajan en el lugar además que está decorado con pegatinas.

Es hermoso, es perfecto… se muere de ganas por entrar al lugar y al fin conocer a la legendaria Zoe.

-Mikasa, ¿Cuál es el nombre de la planeadora? - preguntó Levi con un tono de voz… ¿incomodo?

-Hanji Zoe- soltó mientras aun miraba el lugar.

Mikasa estaba a punto de abrir la puerta, pero Levi se le adelantó y la tomó de un brazo. La joven lo miró furiosa, le estaba impidiendo conocer a Zoe en persona.

-No bajes, tenemos problemas- comentó molesto.

- ¿Y ahora qué le pasa? - la otra le obedeció.

Levi miró por la ventana de Mikasa y después a ella, algo no iba bien.

-Tu amada planeadora y yo nos conocemos, no puedo decirle que me llamo Eren- confesó neutral.

Mikasa lo miró sorprendida y después el edificio, ¿Estaba soñando otra vez?

-Te doy dos opciones: buscas a otra planeadora o seguimos con el plan, pero ahora seré yo quien mande- Mikasa lo miró nuevamente y después el lugar. Sus planes se fueron al demonio y ahora tendría que ser ella quien actuara. No, no le gusta ese plan, pero quiere a Hanji. - ¿Me estas escuchando?

- ¿Qué tanto se conocen? - preguntó alterada. –Puede que ella ya lo olvidó.

- ¿Acaso ya te la aplicaron? Que lastima…

-Responda, maldita sea.

- ¿Enserio crees que me pueda suceder esa estupidez? Y te informo que esa cuatro ojos me llama una vez al mes.

-Entonces no lo ha olvidado…

- ¿Por qué lo haría?

-Tiene razón, usted es difícil de olvidar- se llevó sus manos a su cabeza, está entrando en pánico.

Levi arqueó una ceja al escuchar eso último, ¿Difícil de olvidar? Nada mal. La mocosa no puede quitárselo de la cabeza. Espera que ella tenga pesadillas con él, que sean esas donde él mismo le saca las tripas o la hace llorar. Lo haría un hombre "feliz" si le llegase a confesar eso.

- ¿Seguro que no la está confundiendo? - preguntó esperanzada.

Levi suspiró mientras negaba con la cabeza, esta faceta desconocida de Mikasa ya lo estaba sacando de sus casillas.

-Su nombre es Hanji Zoe y esta obsesionada con las bodas desde que leyó una revista mientras esperaba su turno en el dentista- se limitó a explicarle. No quiere decirle por el momento como la conoció, eso no le incumbe a la mocosa.

-Eso no es suficiente. No me está contando nada.

- ¿Acaso te interesa tanto mi relación con ella?

-Para nada, todo lo que tenga que ver con usted me da asco.

-Pienso lo mismo respecto a ti, bestia.

Un silencio incomodo se interpuso en los Ackerman, están perdiendo tiempo.

-Mocosa, nos queda un minuto. Decídete: pierdes la cita o bajas del auto fingiendo ser mi pareja que por desgracia es muda- sonrió levemente ante esa ultima opción. Que hermoso es verla con la boca cerrada.

¿Quiere guerra? Entonces tendrá guerra.

- ¡Que sorpresa! ¡No soy muda!

- ¡Mira nada más, otra sorpresa! ¡Estoy a casi nada de llamar a Eren para que te obligue a serlo!

-No se atrevería.

-Rétame y verás, pendeja. Ahora decide.

- ¡Me está obligando a aceptar la segunda opción! ¡Eso es delito!

-Yo no te estoy obligando a tomar esa decisión, además no exageres.

-Yi ni ti estiy ibligando…- se había equivocado en su "broma molesta". - ¡Usted, enano de mierda! ¡Callarme es delito!

-Espero la demanda en mi oficina a partir de mañana, ahora decídete. Me estoy controlando y bastante para que me salgas con más pendejadas.

Tiene razón, no ha discutido con ella como en aquellos tiempos donde Eren y Armin aún se encontraban por ahí… ¡Al demonio, no hay tiempo y dinero que perder!

-Escuche enano, acepto la segunda opción, pero me aseguraré perfectamente que Hanji sepa que NO SOY MUDA. ¿Entendió?

Levi sonrió, esto se pondrá divertido. ¿Acaso cree esa estúpida que se comportara durante la entrevista? ¡Claro que no! Él mismo se asegurará que Hanji jamás olvide el asunto, está seguro que se pondrá de su lado por derecho de antigüedad y conociéndola jamás dejara de hacerle burla a Mikasa con todo lo que él está planeando decirle respecto a su indefensa y bestial "prometida". Después de la calma, viene la tempestad para ese intento de mujer.

-Entendido, cariñito- le extendió la mano para pactar el acuerdo.

-Nada de abrazos ni besitos. Hanji odiará ver vomito en su alfombra.

- ¿Cómo supiste que al fingir ser tu pareja me darían ganas de vomitar? Nada mal, somos tal para cual.

Mikasa apretó su mano para estrangularlo de nueva cuenta como ayer en el aeropuerto.

-Si claro, tal para cual- susurró molesta mientras Levi no se quejaba está vez.

- ¿Quieres jugar sucio, pendeja? - preguntó molesto.

- ¡Oiga! - se quejó Mikasa al ver que él trató de retirarle el anillo con su mano libre.

- ¡Suéltame y lo dejaré por la paz!

- ¡¿Acaso me consideran tan pendeja?!

-Qué bueno que lo admites.

Mikasa apretó más su mano mientras Levi se esforzaba por arrebatarle el anillo.


Mientras Hanji miraba por la ventana esperando señales de la futura pareja, vio como un Mazda plateado se tambaleaba de un lado a otro mientras se visualizaba dos sombras (una femenina y otra masculina) muy pegadas entre ellas.

La mujer sonrió pícaramente mientras se sonrojaba. Esa pareja sí que se ama bastante y les gusta los riesgos. ¡Qué buena idea era tener sexo salvaje enfrente de una oficina! Le gusta esa idea. Internamente rogaba a todos los dioses que esa pareja tan salvaje fuera la que ella esperaba con ansiedad.

-Señora, ¿Quiere que llame a Mikasa para confirmar su cita? - escuchó a Moblit algo lejos de ella, seguro estaba asomado por la entrada de su oficina.

-Llámale y acércate- le ordenó.

El chico llamó al celular de Mikasa mientras se acercaba hacia la ventana, cuando comenzó a dar línea curiosamente el Mazda de afuera dejó de tambalearse.

- ¡Rápido, cuelga! - le ordenó nuevamente.

Hanji se sonrojó en extremo y un pequeño hilo de sangre comenzó a brotar de su nariz.

- ¿Señora? - le llamó la atención Moblit quien no comprendía nada.

Hanji se limpió con ayuda de su manga derecha y saltó emocionada.

- ¡Me encantan las parejas salvajes, Moblit! - le confesó mientras el otro seguía sin entender. - ¡Mira ese Mazda! ¡Mikasa estaba teniendo sexo duro y salvaje ahí adentro con su prometido!

- ¡Pero que está diciendo! - Moblit tapó su rostro sonrojado con la Tablet.

Antes de explicarle como llegó a esa conclusión, ambos observaron como "Mikasa" bajaba del auto sumamente despeinada, se veía tan tierna tratando de peinarse con sus dedos. Moblit por su parte bajó la Tablet y esta vez no era su rostro lo que ocultaba.

Cuando el prometido de Mikasa llegó a su altura, Hanji se ajustó sus anteojos mientras gritaba sorprendida. El prometido de esa chica salvaje lo conocía a la perfección, era su buen amiguito y ganador a de un Oscar por mejor actor de reparto en la película "Blanca Nieves": ¡Levi Ackerman!

- ¡Sabia que ese enanito era todo un salvaje, debe tener demasiada energía comprimida! - giró orgullosa Hanji. Si hubiese sabido desde un principio que él era el novio… hubiera preparado algo sorpresa.

Hey, estaban a punto de entrar. Tiene que mantener la calma.

- ¡Moblit, ve a atenderlos! - ordenó, pero su compañero ya no se encontraba en su oficina. Vaya, que eficaz hombre.

Lo único que podía hacer era tranquilizarse y esperar a esa pareja con hormonas alborotadas.

Estaba feliz, feliz porque la nueva pareja están sumamente enamorados y sospecha las ganas que deben de tener en comenzar a planear todo. ¡Ya quiere ver a ese pequeñín y conocer a la alta… más bien gran afortunada! Gran gran afortunada.

-Por eso amo mi trabajo y las bodas- se dijo mientras tomaba asiento, giraba su silla para brindarles la espalda y sonreír estupidamente mientras espera el sonido de su puerta abrirse.

Continuará…

Lamento la tardanza y también por el capítulo corto, estoy administrando mi tiempo para poder terminar las actualizaciones de mis historias.

Agradezco su paciencia. Una vez más los vuelvo a invitar a que le den una oportunidad al fic "Abel" el cual también está teniendo muy buena aceptación (bueno, no mucho pero allá va) como esta historia.

Les pido mucha paciencia pues ahora tardaré más en actualizar, pero créanme, no abandonaré estos proyectos y más si veo que hay apoyo. Gracias.

-Los ama, Luna-