Nota: Toph y Sokka se encuentran en una relación secreta. Sokka es el padrastro de Lin, aunque nadie lo sepa. Toph tiene 33 años y Sokka 36 años.
Dulce Sueños
Sokka nunca pensó enamorarse de Toph Beinfong, pero lo cierto es que la amaba. Su corazón saltaba de alegría cada vez que la veía. Él se había enamorado en el pasado, de una hermosa princesa y de una guerrera, pero lo que sentía por su mejor amiga de hace tantos años era diferente, más intenso, más profundo. El amor a veces era tan complicado.
Sokka suspiró cansado mientras observaba como una Toph cansada dormitaba a su lado con una pequeña Lin en medio de ellos. Sonrío para sí mismo. Sus dos chicas favoritas durmiendo a su lado. Esta escena ya se había convertido en un hábito, ya que él ayudaba a Toph con Lin desde que él había tomado el rol de padre sin que nadie lo sepa. La excusa era que Toph no podía cuidar sola a la pequeña de 1 año y no quería molestar a Katara y entonces el gran concejal Sokka sería su ayuda. No era una buena cuartada, pero funcionaba para ellos. Después de todos "solo eran amigos".
Sokka levantó a Lin y la llevó a su cuna. Acomodó a la pequeña, peinó sus mechones negros y besó su frente. Sokka ya la consideraba su hija. Volvió a la habitación principal y se encontró con una Toph cansada, despierta, pero con una sonrisa.
Lin ya está dormida- le dice el concejal parándose a un lado de la cama. Toph da un gran bostezo y asiente poniéndose de lado en forma fetal.
Estoy muerta, Cabeza de carne- murmura cerrando los ojos dejando que su cabello se desparramara a su alrededor. Sokka la observa con una sonrisa y besa su frente. Toma sus armas que había dejado a un lado de la cama hasta que sintió la mano fría de Toph aferrándose a su túnica.
A donde crees que vas?- murmura la mujer sin abrir los ojos.
A mi casa. Ya es tarde y la gente puede pensar cosas raras.
Quédate conmigo- vuelve a murmurar adormilada la mujer y da unos golpecitos a su lado. Sokka duda por un momento, pero al final cede. Deja todas sus armas, se saca la túnica azul y las botas, quedándose solo con su pantalón. Se acuesta a lado de ella y suelta un suspiro de alivio. Era bueno estar con ella.
Muy Bien, Capitán Boomerang- susurra Toph apoyando sus pies en el costado de Sokka. Sokka toma uno de sus pies y comienza a darle pequeños masajes. Toph gime satisfecha y da una sonrisa adormilada, su respiración comienza a ser cada vez más acompasada hasta quedarse dormida. Sokka continúa despierto y mira a la mujer que tiene a lado y sonrió. No podía pedir nada más.
Dulces sueños, Toph- murmuró el guerrero poniéndose de lado para abrazar por la espalda a la maestra tierra, ella se sobresaltó por un momento, pero se acomodó en los cálidos brazos que la envolvían volviendo a dormir. Sokka escondió su rostro en el hueco del cuello y la espalda de la mujer aspirando su aroma y finalmente fue llevado hasta los brazos de Morfeo.
