Notas a tener en cuenta:
-Toph y Sokka estan en una relación secreta hace años.
-Sokka es el padre biologico de Suyin, pero nadie lo sabe.
-Lin cree que Sokka solo es su tío y amigo de su madre, como el avatar Aang.
-Sokka tiene 41 años, Toph tiene 38 años, Lin 6 años y Suyin apenas unas semanas.
Intrusa
Lin Beifong estaba segura que odiaba a su nueva hermanita. Suyin, como le había dicho su madre, había robado la atención de todos los adultos, incluyendo a su tío Sokka y su propia madre que se la pasaba con el pequeño ser de un lado para el otro.
A sus cortos seis años, nunca antes había detestado tanto a alguien, (Tomando el hecho que Lin conocía al insoportable de Bumi), desde que Suyin había llegado a la casa envuelta en una sábana rosa que su tía Katara había bordado, todo en el mundo de la pequeña Lin se había desmoronado.
La bebé se la pasaba llorando por las noches, siempre ensuciaba su pañal y siempre dejaba exhaustos a su mamá y a Sokka, que ya casi no se iba de la casa para poder ayudar con la bebé, pero lo que más odiaba era la atención que la pequeña recién nacida recibía de su madre casi olvidándose de ella, nunca antes pensó que extrañaría las prácticas duras y largas de tierra control que su madre le impartía.
Lin frunció el ceño de nuevo al escuchar a su hermanita llorar. Giró en su cama y cerró con fuerza los ojos y puso una almohada en la cabeza tratando de volver a dormir, pero el llanto desconsolado de la bebé se lo impedía. Lin volvió a abrir los ojos y gimió molesta. Miró las sombras extrañas que bailaban en el techo y se sintió molesta al pensar que tenía que compartir a su familia con el ser llorón que se encontraba en la otra habitación.
Te odio- murmuró la pequeña Lin y se sentó en la cama. Todavía se podía escuchar los chillidos de su hermana. Decidida, Lin se puso de pie y salió de la habitación. Todas las luces de la casa estaban apagadas a excepción de la habitación de su madre. Caminó de puntitas hasta la habitación y se acercó a la puerta que estaba entreabierta. Miró en dirección a la cama y pudo ver a su madre tarareando una canción mientras trataba de calmar a la pequeña Suyin que pateaba y gimoteaba en sus brazos. Sokka estaba a lado de su madre envolviéndola con un brazo mientras le acompañaba con la canción.
Lin sintió un pinchazo de celos y tristeza. Las ganas de llorar la asaltaron y quiso desaparecer. Nunca antes había escuchado cantar a su madre y sintió que Suyin le había robado eso.
Cuando Lin estuvo a punto de correr hasta su habitación, Toph levantó su mirada pálida de la bebé hasta ella y dejó de tararear. Lin se sobresaltó, pero no se movió. Sokka al ver el movimiento de Toph también levantó su mirada hacia su dirección. Lin podía sentir como las orejas y los cachetes se calentaban al ser descubierta.
-Lin, ven aquí- le llamó su madre con voz suave sorprendiéndola. Lin dudó, pero Sokka le hizo un gesto para que se acercara y la pequeña intrusa caminó hasta ellos. Sokka la levantó del suelo y la sentó entre él y su madre.
-¿No puedes dormir?- le preguntó su madre dándole un pequeño beso en la frente. Lin se sintió avergonzada por la muestra de cariño, pero aun así asintió.
-No importa, Linny. Puedes dormir con nosotros- le dice Sokka dándole también un beso en su frente, haciéndola sonrojar. Nunca antes se había sentido tan querida y amó cada segundo de ese momento aunque no lo admitiría por la vergüenza.
Suyin seguía gimoteando en los brazos de su madre. Toph pasó los dedos por la carita de la bebé y sonrió con amor. Sokka sonrió también al ver como por fin su pequeña hija dejaba de llorar. Lin se acercó a su hermanita y la observó desconfiada. La pequeñita ahora hacía ruidos raros con la boca y sonrió cuando Lin la tocó con un dedo el pequeño pie.
-Mira nada más. Solo quería estar con su hermana mayor- dijo Sokka con una sonrisa abrazando a Lin. Toph sonrió y acercó un poco más al bebé a Lin. Lin con el ceño fruncido volvió a tocar el pie de Suyin y la bebé volvió a sonreír. Lin pudo sentir como la barrera que había formado contra su hermana caía y sonrió también.
-No es tan mala después de todo- murmuró Lin. Sokka y Toph rieron haciéndola reír también.
Lin volvió a observar a su hermanita que ya se estaba quedando dormida. Se apoyó en el hombro de su madre mientras sus ojos también se cerraban. Antes de quedarse dormida escuchó nuevamente como su madre, la gran jefe de policía y dura Toph Beifong , tarareaba una canción suave, sintió como su madre besó su frente y se quedó dormida.
"Tener a Su como hermanita, no es tan malo después de todo" pensó la pequeña Lin Beifong ya en sus sueños infantiles.
