PD: Hola agradezco a todos el apoyo que me brindan, la verdad es que no siempre pienso tengo la mejor ortografía o redacción. Mi otro punto era que: es cierto, no soy tan religioso ni tan creyente pero lo que sí tengo claro y siempre será es que me enseñaron a no decir Su nombre en vano así que es por esa misma razón que siempre la tacho o con ''x'' o con un ''-'' pero cada quien con su forma de pensar : )
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CHAPTER 3: '' EL BESO Y MI FALSA NOVIA ''
Después de un mes que conozco a Nanoha y hemos logrado ganar el premio por la maqueta ella a estado muy contenta y agradecida conmigo, ¡hasta me invitó un pastel de chocolate! Nunca, realmente nunca imaginé que nos uniríamos con la más popular de la escuela.
Entonces sentí una palmada en mi nuca sacándome de mis pensamientos.
— ¡Ush! —me levanté para golpear a quien lo hizo pero me encontré con mi rubia amiga mirándome de manera desafiante, a ver si lo hacía. Suspiré tomando asiento en mi pupitre.
— ¿Qué tanto piensas? Las vacaciones de baloncesto ya van a terminar, ¿no habrás olvidado cómo jugar no? —preguntó para sentarse en el pupitre de adelante.
— Claro que no, no seas tonta —respondí.
— ¡Nanoha! —un chico exclamó, giramos a ver y el rubio chico con lentes sostuvo la mano de la cobriza quien se giró para observarlo, atrás se encontraba Chrono— por favor, ¿quieres tener una cita conmigo? —cuando escuché eso pasé saliva, también estaba sorprendida; Arisa sólo expulso una suave risa de burla.
— Yuuno-kun —suspiró Nanoha para soltarse del agarre del rubio— ¿nunca te rindes, verdad? —preguntó— no sé cuántas veces debo decirte que no quiero una cita contigo, no eres de mi gusto.
El chico frunció leve el ceño.
— ¿No soy de tu gusto? —le preguntó— entonces me estás diciendo que una mujer rubia que juega baloncesto ¿si puede ser de tu gusto?
Arisa, Nanoha y yo nos sorprendimos cuando escuchamos la suposición de Yuuno, Nanoha giró a mi sitio al parecer esperando que no estaba ahí pero rápidamente volvió a mirar a Yuuno.
— Lo que dices no es verdad —respondió. Escucharlo me dolió, no sé por qué, no tenía explicación— no me gustan las mujeres ni mucho menos un chico como tú que es posesivo, que no deja de molestarme cada vez que tiene la oportunidad —suspiró pesado— déjame tranquila.
Con esas últimas palabras ella decidió salir, la verdad es que el descanso ya iba a terminar y por esa manera creo suponer que no entrará a clase.
Después de las dos clases tuvimos otro descanso, rápidamente decidí salir antes de que Arisa, Hayate y Suzuka me agarren. Empecé a buscarla, sí, buscaría a Nanoha quizá se sintió mal por lo que ese tarado de Yuuno le dijo pero una voz me detuvo.
— ¿A dónde vas? —preguntó, me tocó el hombro, giré y era Chrono junto a Yuuno. Parece que ellos también la buscaban ni siquiera me di cuenta que salieron antes que mí del salón.
— Eso no os importa —respondí quitando la mano del cabello oscuro.
— A mi sí me importa rubia tonta —dijo el bibliotecario acercándose a mi— ¿buscas a Nanoha? Porque yo también, así que espero no interrumpas mi búsqueda. Quiero pedirle disculpa.
— Lo tendrás que hacer en otro momento porque ahora soy yo quien la busca —dije para intentar caminar pero su mano sostuvo mi playera, me alzó levemente para mirarme enojado.
— Ella dijo que no le gustaban las mujeres, así que escucha lo que dice maldita basquetbolista —fruncí mi ceño para sujetar de la misma forma su absurda camisa color verde perla.
— Mira hurón de biblioteca, a mi no me vengas a joder porque yo ya tengo algo que hacer. Le guste o no, no es tu maldito problema y si ella me gustara o no tampoco es tu maldito problema ¿de acuerdo? —dicho eso, dejándolo sin palabras. sé que se descuido aproveché en empujarlo con todas mis fuerza para que me soltara y logré hacerlo caer sentado. Continué mi camino.
Después de buscarla, no la encontré ¿se habrá ido a su casa? No pero sus cosas andan en el aula. Sin resultado positivo entré al campo de baloncesto, agarré un balón para dar unos cuántas lanzadas pero antes de empezar sentí una presencia, giré a la izquierda y ahí estaba ella sentada sorprendida; lancé el balón haciendo que haga canasta y rápidamente me acerqué a la cobriza.
— Nanoha...
— Fate-chan... —susurró.
Ella estaba preparada para colocarse de pie pero sujeté sus hombros agachándome un poco para quedar a su estatura.
— ¿Estás bien? —pregunté, realmente preocupada.
— Hm... creo que sí —respondió para mirar a otro lado.
— ¿Estás mal por lo que Yuuno hizo en el salón? —pregunté nuevamente, fui al grano— si es por lo que dijiste de mí, no te preocupes no sucedió nada.
Ella se quedó en silencio con la cabeza baja.
Hice una pequeña mueca de fastidio pero sonreí al rato.
— ¿Quieres que te invite un milk shake después de clase? Uno de fresa —le propuse, no era una cita pero para otros quizá sí.
Ella alzó su vista a mi.
— Fate-chan... —dijo mi nombre con voz temblorosa.
— ¿Si?
— No quiero lastimarte nunca, no eres una persona a quien deba lastimar. Eres dulce, amable, linda, deportiva, eso... me gusta... —confesó. Maldición, mi corazón está empezando a latir rápido, me está traicionando, pasé saliva.
— Nanoha no creo que sea capaz de lastimarme, ¿no? —respondí para bajar mis manos de sus hombros e ir a sus manos, las sujeté, la miré sonriente— es más, te protegeré sin importar qué y más de ese tonto de Yuuno. No dejaré que te vuelva a molestar nuevamente ¿de acuerdo? Estaré contigo.
Nanoha estaba levemente sonrojada, lo pude notar, ella presionó mi mano suavemente pero rápidamente las entrelazo cosa que me sorprendió pero no me molestaba y sin más los quitó para darme un cálido abrazo cual correspondí.
— Fate-chan... te quiero... — ''No sé cuánto aguantaré con este gusto que realmente, no lo he querido, es sin querer, nunca pensé que me estaría gustando una mujer'' pensó.
— Y yo a ti... Nanoha —susurré en respuesta, era raro y un poco difícil decir esas palabras porque no soy fácil de decirlo.
Unas risas se escucharon de algunas de las bancas del público, ambas nos separamos y giramos a buscar con la vista pero no pudimos encontrar nada. Me coloqué de pie, estaba nerviosa, yo esperaba que no hayan tomado foto porque sino toda la escuela sabría lo que sucedió acá... Nanoha se colocó de pie y tomó mi mano para llamar mi atención.
— ¿Estás bien Fate-chan? —preguntó.
— Eh... sí creo
— Quizá fue nuestra imaginación, no te preocupes —dijo intentando tranquilizarme.
Asentí, quizá tenía razón.
Salimos del campo de baloncesto para ir a clases, nos quedaba una clase y luego iríamos por milk shake como le propuse.
Cuando las clases terminaron, rápidamente guardé mis cosas y me preparé para ir pero Arisa me detuvo.
— ¿Por qué tan rápido? ¿no quieres ir con Hayate y Suzuka a su casa? —preguntó.
— Eh no puedo hoy, ya tengo planes ...
— ¿Planes? Últimamente estás muy rara, no pasas tiempo con nosotras como antes —respondió a mi respuesta. Miré a otro lado y suspiré, la miré.
— Prometo que para la próxima vez iré.
Arisa suspiró para sujetar sus cosas y retirarse, sólo la vi irse, no me demoré más y me acerqué al puesto de Nanoha.
— ¿Vamos? —pregunté.
— ¿Arisa-chan está molesta? —preguntó tomando sus cosas, levantándose y así empezar a caminar. Asentí.
Aun que estemos un mes de conocernos desde la maqueta, hablemos en clase y cosas así nunca he podido hablar más de ella como gustos, disgustos, comidas favoritas, bebidas, etc... creo que mientras caminemos podría conocerla un poco más. Todo el camino hablamos de cosas nuestras, realmente me alegraba conocerla más.
Llegamos a la tienda y tomamos asiento en una mesa, pedimos dos milk shake: fresa y chocolate.
— Entonces, ¿tienes alguien que te guste? —pregunté curiosamente.
Ella tosió leve para luego mirarme, miró a todos lados de forma nerviosa.
— ¿Por qué la pregunta? —preguntó ahora. Reí al ver su reacción.
— ¿Es difícil? —suspiré leve.
Ella se cruzó de brazos para mirarme detalladamente.
— Fate-chan, ¿a ti te gusta alguien?
Estaba contra atacando, la conozco, lo hizo una vez en mi casa.
— Yo... no lo creo —respondí para mirar a otro lado de reojo.
— Nyahahaha, no te creo —burló.
— ¿Por qué? —dije— oye, no me cambies del tema, yo te pregunté primera
— Pues... puede ser que sí haya alguien —otra punzada en mi pecho después de su respuesta, seguro es un chico de la escuela.
— Oh, ya —comenté.
— Pero sé que esa persona no siente lo mismo que yo, o bueno, no sé si realmente es un sentimiento fuerte sólo sé que está sucediendo sin querer —explicó para suspirar leve, entonces nuestros milk shake llegaron. Empezamos a tomar poco a poco.
— A veces es de tiempo hasta que esa persona también se de cuenta de sus sentimientos, quizá no debes darte por vencida ¿no crees? —¿Estaba dándole ánimos a la chica que hace que sienta unas cosas horribles en mi pecho cuando escucho algunas respuestas? Ugh. Bueno, ¿es mi amiga, no? — no siempre todo es fácil, a veces habrán obstáculos.
— ¿En serio crees eso? —preguntó— pero tengo miedo que me rechace...
Me quedé en silencio al ver un poco de temor en sus palabras.
— Bueno, acércate más a él y quizá si consigas que se enamore de ti. Tienes que ser un poco paciente, no todo puede ser de golpe ¿no? —sin querer quizá me enamore de ti Nanoha, si sigues siendo así de linda... ¿cómo podría estar con la popular de la escuela? Es... difícil.
— ¿Nanoha? —una voz masculina.
Ella volteó a ver igual que yo.
— Papá... ¿qué haces aquí? —preguntó.
— Eso mismo te pregunto yo —dijo para luego mirarme entrecerrando sus ojos, yo alcé una ceja en confusión— esto no es una cita, ¿verdad? Ella es sólo tu amiga, ¿verdad?
— Sí... es mi amiga, me invitó a tomar milk shake después de la escuela por eso me retrasé —explicó la cobriza a su padre.
— Entiendo, bueno, haré como que no te vi pero no llegues tarde a la casa como aquel día ¿de acuerdo? —me miró una vez más para luego irse del lugar, este momento fue uno de los más terroríficos. ¿Su padre era así de serio? Me preocupaba.
— Disculpa Fate-chan...
Negué levemente.
— Creo que tu papá te quiere mucho —dije.
— Hm...
— ¿Por qué preguntó si yo era sólo una amiga? ¿acaso algo me ocultas Nanoha? —pregunté curiosa.
— ¡No! Claro que no... sólo que... —iba a responder y suspiró pesado— mi padre tiene miedo que me guste una mujer... él quiere nietos, tú sabes cómo son los padres.
— Pero, tú dijiste que no te gustan las mujeres ¿hm?
— Bueno, sí... o eso creía... —se sinceró, mis ojos se abrieron a la par al escucharla.
Su padre estaba lejos y nosotras hablábamos despacio.
— La persona que creo me gusta es una mujer, me es complicado... un poco —respondió, ahora sí digo: ''WAO WAO WAO'' esto es bomba para mi cerebro— entonces, por eso no sé que hacer con estos sentimientos que están naciendo en mí.
— Bueno, creo que ahora ... sí no sé que decir, creo que lo mismo que te dije anteriormente ¿no? —no sabía realmente qué decir.
— Nyahaha
Su risa... su linda risa.
— Fate-chan se esfuerza mucho por darme fuerzas... —bajó la mirada, luego buscó a su padre con estos y rápidamente se acercó a mi dando un pequeño beso en mi mejilla. Si lo hizo, su padre seguro estaba distraído— gracias.
Sonreír de lado, me gustaba su forma de ser.
Después de tomar el milk shake nos fuimos de ahí, agarré su mano y la llevé a una tienda de juegos en el que quería que estuviera conmigo en el de baile. Habían salido nuevas canciones en las máquinas y quería probar.
— Nyahaha, Fate-chan es como una niña eh —dijo, cuando terminé de comprar fichas la miré de forma de ''no me retes'' haciendo que riera más, entonces empecé a colocar fichas para empezar mis partidas.
Las canciones empezaron a sonar, Nanoha me observaba y daba ánimos a que no me perdiera ninguna flecha, me estaba divirtiendo junto a ella, me agradaba. Luego de eso pasamos a otros juegos, todo estaba bien hasta que...
— Fate-san...
Mi cuerpo se congeló, pasé saliva.
Nanoha giró confundida a ver quien era. Luego giré yo cuando terminé el juego de disparo... yo pensé ella estaba en Italia.
— Ginga... —susurré para mirarla. Traía un vestido negro.
— ¡Pasó mucho tiempo! —dijo alegremente acercándose a mi, me abrazó fuertemente cosa que no correspondí por lo que se alejó. Ella miró a Nanoha— ¿quién es? ¿tu nueva enamorada? ¿te olvidaste rápido de mi?
— Yo... no tengo por qué darte explicaciones Ginga... —respondí acercándome a Nanoha.
Nanoha silenciosamente observaba todo, seria.
— Pero... regresé de Italia porque me di cuenta que no podía estar sin ti Fate-san... —confesó— tampoco imaginé encontrarme contigo aquí, Subaru está jugando por allá y no sé cómo me acerqué aquí imaginando si eras tú o no pero no me equivoque.
— Creo que estás incomodando a Fate-chan —dijo Nanoha a la defensiva, rodeó sus brazos en el mío cosa que me hizo sonrojar porque estaba sintiendo sus senos— o al menos creo que estás interrumpiendo nuestra cita.
— ¿Cita? —preguntó Ginga mirando lo que Nanoha hizo.
— Eh... s...sí —respondí apoyando a Nanoha.
— ¿CITA? —preguntó nuevamente, con el ceño fruncido, se acercó a mi Ginga— no creo que Fate-san haya olvidado tan rápido esto...
Ginga apartó a Nanoha de mi para luego sujetar mi rostro y robarme un beso, mi sorpresa fue demasiado grande que me quede tiesa como una piedra, estaba helada ¿qué estaba sucediendo? Me alejé rápido.
— ¡¿Qué haces Ginga?! —exclamé molesta— entiende que ya no estamos juntas, tú elegiste ir a Italia. Yo, estoy aquí con Nanoha... así que déjame... —sin más decir agarré la mano de Nanoha y la jalé para retirarnos del lugar.
Una vez fuera, lejos del lugar o mejor dicho cerca de la casa de Nanoha por un parque no hablamos nada.
— ¿Ella es tu ex pareja? —preguntó la cobriza.
Asentí en silencio.
— ¿La querías mucho? —volvió a preguntar deteniéndose en pleno parque.
Giré a verla.
— La quise en su momento. Ella me lastimó y se fue... terminamos, luché por olvidar y lo logré pero regresó para molestarme —confesé.
— No te dejaré... —dijo la cobriza acercándose a mi y colocando una mano en mi mejilla.
— Nanoha...
— Hm, no dejaré que te moleste y si... tengo que hacerme pasar por tu enamorada... como ella piensa lo haré... —respondió.
— ¿Estás...segura de lo que haces? Y si la persona que te gusta llega a escuchar algo así... ¿no te molestará? —pregunté confundida y preocupada.
Ella negó.
— No te preocupes —respondió segura, se acercó y me abrazó cálidamente— todo estará bien.
Correspondí al abrazo. Nuevamente su perfume, era una delicia, su cuerpo bien formado era como si hiciera demasiado deporte para mantener su cintura. Sus caderas también eran provocativas al caminar con faldas, y su cuello desnudo era una tentación ¡PERO ESPERA FATE, EN QUÉ ANDAS PENSANDO! ¡Basta!
Nos separamos y con una sonrisa decidimos ir a casa, dejaría a Nanoha en su casa y luego me iría yo.
Fue un día cansado. Divertido, intenso, Nanoha ¿quién es la persona que te gusta? Me empiezo a preguntar. Seguro es afortunada.
AL DÍA SIGUIENTE
Llegué a la escuela y todo el mundo me miraba, murmuraba cosas, estaba raro.
Ingresé al salón y vi a Nanoha parada frente al pizarrón observando este, todos los presentes reían o murmuraban pero sentía el peso de sus miradas en mi por lo que confundida me acerqué a Nanoha.
— ¿Sucede alg... —no completé la oración porque al girar mi vista al pizarrón habían cuatro fotos: Nanoha y yo en el campo de baloncesto; sujetadas de la mano, abrazadas, estando agachada a la altura de Nanoha y mirándonos fijamente.
Entendía ahora todo.
— ¿Qué sucede Testarossa-san, cuándo iba a salir a la luz su relación? —preguntó un alumno haciendo que todos rieran, tomé aire e iba hablar pero Nanoha se giró para mirar a todos, esa mirada nunca la vi. Ella estaba molesta.
— Sí, ¿qué más quieren? ¿qué si Fate-chan y yo estamos saliendo? ¿les molesta a todos ustedes hombres, mujeres? —respondió con preguntas, todos se sorprendieron— ¿lo quieren oficial? ¡Pues lo tienen! Fate-chan es mía como yo soy de Fate-chan, espero que nadie se meta.
La tosedera de una persona nos tranquilizó a todos, era el maestro pero detrás estaba Arisa con Hayate y Suzuka quienes estaban sorprendidas por la confesión de la cobriza, pero entre ellas vi a alguien indeseada.
— Bueno alumnos, el romance terminó —este giró a ver el pizarrón y se sorprendió, Nanoha y yo fuimos a nuestros lugares, las cosas cada vez eran peor. No sé cómo sucedió todo esto— bien, la persona que haya hecho esto —dijo mientras quitaba las imágenes, todos estaban en su sitio— espero que se presente a dirección porque indagar en la vida privada ajena no es lo correcto. Por cierto —una vez que dejó las imágenes en su escritorio, giró a vernos, hizo que pasara la chica que menos quería cerca nuevamente— tenemos una nueva alumna.
Arisa rápidamente giró a verme con rostro de terror, la miré y asentí levemente porque no estaba realmente sorprendida desde ayer que la encontramos en los juegos. Sabía que esto iba a pasar.
— Su nombre es Ginga Nakajima, llegó hace una semana a Japón porque estuvo viviendo en Italia con su familia por lo tanto espero la traten bien —presentó el maestro a la nueva alumna.
— ¿Dónde puedo sentarme? —preguntó, el maestro observó el salón.
— Al lado de Bunnings o Takamachi hay sitio, puedes elegir —sabía qué iba a elegir. Ginga se sentó a lado de Nanoha, sabía que iba a empezar a molestarla después de todo lo que dijo la cobriza sobre nosotras, aun que era falso, me hacía sentir bien imaginar que nadie molestará a la cobriza y que respetarían que tuviera una pareja aun que sé quién vendrá o intentará golpearme en algún momento. Yuuno Scrya.
El día paso incómodo, Arisa, Hayate y Suzuka me llevaron junto a Nanoha para que aclaremos las cosas cosa que Nanoha no lo negó en ningún momento. Pensé que diría que era falso la supuesta relación pero no, continuó diciendo que era real y que todo empezó ayer en el campo de baloncesto, yo sin palabras.
Arisa después de escuchar ahora sólo sabía iba haber dos problemas: Ginga y Yuuno; ninguno de los dos nos dejarán tranquilas, en especial Ginga.
Todo suceder ahora, ¿por qué?
Nanoha... ¿estás segura de todo esto? Igualmente, te protegeré.
