¡Este es el segundo capítulo del especial de regreso para este fic! Espero que lo disfruten mucho y que se vayan a leer la parte 8 después de leer este, ¡gracias!

Y también, como siempre y no es obligatorio, sería genial tener un review por parte suya, de verdad, me motivaría mucho y si en caso de ser negativo, me ayudaría a seguir aprendiendo para mejorar.

Sin más, los dejo con el capítulo.


Nosotros y ellos

Parte 7: Escándalo escolar

Estaba ansiosa por este lunes y como todas las anteriores ocasiones, no le importó que las personas le quedaran mirando sin poder acercarse, después de todo, no tenía amigos ni nadie cercano, a excepción de Shidou Itsuka; a quién deseaba ver desesperadamente, puesto que pensaba que, muy seguramente, la razón de que el espíritu conocido como Battery no se le viera más fue por la intervención del muchacho.

Sin embargo, al llegar al salón y con diez minutos de ventaja de la primera hora de clases, encontró su pupitre vacío, ni siquiera su mochila estaba ahí, esto no hubiera sido raro de no ser porque Yatogami Tohka estaba sentada en su lugar, como cualquier otro día normal.

«¿Qué le habrá pasado a Shidou? Ellos dos siempre llegan a la misma hora». Pensó la hechicera de la AST, con leve preocupación. No tardó mucho para dirigirse a Tohka, quién notó rápidamente su presencia.

—Tobiichi Origami —dijo la joven de cabello oscuro al notar su chándal monocromático—. ¿Estás bien? No hace frío en realidad.

—Ah… Eso no es importante —respondió tranquilamente—. ¿Dónde está Shidou?

—No lo sé, dijo que tenía algo que hacer —respondió con algo de desdén—. Igual no tengo porque explicarte nada.

«Esto es inútil». Sin intercambiar más palabras, Origami fue hacia su asiento, sin importarle que Tohka se molestó por ignorarla y se cruzó de brazos con un rostro enojado.

Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que la puerta del salón se abriera, donde tan solo este chico de cabello azul y ojos color ámbar dio dos pasos, Tohka dejó su asiento rápidamente para recibirlo.

—¡Shidou, al fin llegas! ¿Ya terminaste de hacer tus cosas? —preguntó animada y contenta de verlo, Origami abrió los ojos un poco más y sonrió levemente.

«¡Shidou!» Sí, era su amado Itsuka Shidou, la única persona que valía la pena en este mundo. «Supe que él también faltó a clases por varios días, de seguro por culpa de ese chico espíritu, pero ahora que está bien…»

—¡Qué estás haciendo! —gritó una Tohka muy sonrojada y avergonzada, Origami despertó también de sus pensamientos.

Shidou tenía las manos encima de los pechos de la chica y los estaba apretando levemente, ella estaba completamente sonrojada de las mejillas y con una expresión extraña en su rostro. Sin embargo, soltó un puñetazo veloz al rostro del muchacho, quién esquivó fácilmente de un movimiento.

—Oh… No seas tan ruda —respondió algo gracioso y abriendo y cerrando las manos, recordando la sensación de los pechos suaves de Tohka—. ¡Ah! Realmente esos fueron unos pechos excelentes, la sensación fue muy satisfactoria, pero… ¿Podría hacerlo de nuevo?

—¿¡Qué dices?! —preguntó sonrojada y se tapó los pechos, también se alejó un poco de él.

El muchacho toca pechos ya había llamado suficiente la atención, sobre todo del trío de amigas de Tohka, ellas eran Ai, Mai y Mii, las tres se acercaron y expresaron su opinión hacia al joven.

—¿¡Qué estás haciendo de repente, Itsuka-kun?!

—¡Eso es un crimen moral, estás loco!

—¡Debería arrancarte las bolas, maldito bastardo!

—Hmp. —El chico se cruzó de brazos sin mucha importancia, una venita apareció en la frente de Ai, quien se acercó para darle una cachetada al joven, pero más temprano que tarde, fue sometida contra la pared con suavidad y tomada de la barbilla—. Tienes una lengua muy suelta, Ai, ¿tal vez deba sellarla con la mía?

—¿¡Eh?! —Ai quedó con los ojos como platos y muy ruborizada, mientras las demás se quedaron en shock, pero él avanzó para besarla—. ¡N-No puedes…! ¡Ya tengo a Kishiwada-kun…!

Shidou sonrió con algo de maldad y se acercó al oído de la chica, quien cerró los ojos con fuerza, esperando el fin.

—Parece que tendrás que decirle sobre nosotros, Ai-chan.

—Hyaaaaanngg… —Sus rodillas temblaron y se derrumbó en su mismo lugar, su alma parecía escapar de su boca.

—¡Ai! —gritaron Mai y Mii al mismo tiempo, luego vieron al chico sonriente con bastante odio—. ¡Itsuka-kun!

—Oh, parece que estoy en problemas —dijo algo divertido y preparó las manos, mientras sonreía—. ¡Entonces que valga la pena, miren esto todos!

Shidou armó un espectáculo exhibicionista al levantarles las faldas a ambas chicas, dejando que todos los chicos y chicas vieran las bragas blancas de Mai y Mii, cosa que enloqueció las hormonas de los chicos y las chicas se levantaran en armas contra el muchacho.

—¡Kyaaaaaaaaaa!

—¡Que linda vista! —Elogió el joven al carcajearse y levantar su pulgar a ellas.

—¡No te saldrás con la tuya, Itsuka Shidou! —gritaron las demás chicas que dejaron sus asientos para perseguirlo, entonces el chico salió corriendo como alma que lleva el diablo.

Origami frunció el ceño ligeramente, pensando que algo muy extraño estaba sucediendo.


Mientras Shidou se ganaba el odio de las chicas de su salón, en la zona comercial de la ciudad Tenguu, Satou cumplía su promesa de salir con Kurumi a una cita y de estar con ella durante todo el día, incluso si su mejor amigo se encontraba en problemas.

Las cosas habían ido bastante bien desde el desayuno, el cual lo preparó Kurumi, aunque no era su turno, el chico de cabello negro se lo agradeció con un abrazo y ella sintió muy bien su recompensa.

Luego de eso salieron a la zona comercial y estuvieron dando un paseo, ambos no se habían vestido precisamente para una cita, al menos no formalmente hablando, por lo que Kurumi no estaba usando sus vestidos oscuros y extravagantes, así como Satou… Bueno, a él poco le importaba la ropa, pero no se veía mal con playera deportiva y pantalón de mezclilla rasgado de las rodillas.

Conversaron de cosas que les estaban pasando, cosas cotidianas y preocupaciones más humanas y normales de las que ella nunca hablaba, Satou tenía mucho qué decir sobre estos temas, así que se limitaba a escucharlo.

Pasaron las horas y casi sería hora del almuerzo, así que ambos fueron a una cafetería cercana, donde pidieron pastel y malteadas como una merienda antes de la comida, para ese momento, los temas de conversación estaban casi agotados.

—Satou-kun.

—¿Qué sucede? —preguntó al comer su primer bocado a su pastel de chocolate, el cual estaba delicioso y le provocó hasta una pequeña sonrisa—. El pastel está bueno, de seguro que el tuyo también.

—… —Ella sonrió levemente y negó un poco con su cabeza—. ¿No te empalaga siendo tan dulce?

—No, claro que no, a mí me gustan mucho las cosas dulces.

—¿Hmm? —preguntó al recargar su cabeza con ayuda de su palma, observándolo con una pequeña sonrisa, como si lo estudiara—. Aunque yo me refería a ti, Satou-kun.

Entonces, el chico repitió su frase en su mente y se sonrojó un poco, ella soltó una risita, luego cortó un poco de su pastel de cerezas con su tenedor y se lo extendió con una sonrisa cálida.

—Kurumi-san, eso que dijiste…

—Ten, pruébalo, tú que adoras las cosas dulces —pidió tranquilamente, él parpadeó un par de veces, pero rápidamente lo comió y claramente estaba delicioso—. Ahora tendrás que darme del tuyo.

—Ah… Bueno, no hay problema. —Copió su acción y le dio a probar su pastel de chocolate, ella también sonrió levemente—. ¿Cómo está, Kurumi-san?

—Dulce.

Después de seguir disfrutando de los postres y de las bebidas azucaradas, Kurumi rompió este cómodo silencio.

—Satou-kun, tú conoces a Shidou-san mejor que nadie… ¿Puedes confiar en él?

—Claro que confió en él —respondió rápidamente y sin pensarlo.

—Entonces, ¿por qué necesita tu ayuda? Crees que, si la DEM o algún espíritu lo pone en aprietos, ¿no podrá resolverlo solo?

—Shidou es muy fuerte y sé que, sin mí, puede hacerlo todo solo, por eso acepté estar contigo todo el día, sin importar que Kotori me llame, ni siquiera traigo el comunicador —explicó—. Pero… Yo quiero ayudarlo, él me ayudó a tener esta vida y a… vivir de nuevo. No puedo quedarme sin hacer nada cuando sé que puedo ayudarlo.

—Ara, ara, ¿no accediste a mis términos porque te lo pedí yo?

—También fue por eso, de hecho… —Sonrió con un leve sonrojo en las mejillas—. Que lo hayas pedido de esa forma se me hizo algo raro, pero también me hizo feliz, Kurumi-san, no sabía que estabas tan desesperada por salir conmigo.

—¿Qué…? —Ella se sonrojó levemente. «Eso sonó a algo que tú nunca dirías, pero…»

Pareció una frase de un Don Juan, pero en realidad, se trataba de lo que Satou en verdad pensaba, fue a la conclusión que llegó por pedirle esto de esa forma, además de que estaba sonriendo con rubor en las mejillas, mientras seguía comiendo pastel.

—¿Qué sucede, Kurumi-san? —preguntó al verla perdida en sus pensamientos.

—Nada, es solo que me emocionaste por un momento…

—¿Eh? ¿Por qué?

—No es nada. —Negó con la cabeza y comió con algo de desdén. «No puedo creer que por un momento estaba siendo… Cielos».

—Está bien si lo dices…

—No, no, ya te dije que no es nada.

—Kurumi-san…

Sin embargo, el chico no seguiría y se preguntaría por qué Kurumi estaba haciendo esa expresión tan extraña, pero estaba levemente sonrojada, así que no insistiría más, para disfrutar de su cita con su novia.


«Rayos, llego tan tarde». Pensó un muchacho que caminaba por los pasillos de la preparatoria Raizen, viendo como los alumnos ya estaban saliendo con sus Bentos en mano o con dinero para comprar su comida en la cafetería, mientras él apenas llegaba, después de más de dos horas de faltar a clases. «Esa reunión sí que se extendió mucho, Kotori me mintió con lo de la duración… Ya perdí muchas horas del día».

Shidou había asistido a una reunión algo mañanera con gente de Ratatoskr, Kotori también estuvo presente, los temas fueron Witch; el nuevo espíritu al que debía sellar, y Satou Matsuo; su mejor amigo y miembro de la tripulación del Fraxinus para darle un apoyo que ni la IA de la nave podría darle.

Aunque fueron temas interesantes e importantes, el sellador de espíritus no estaba hecho para las reuniones como su hermanita comandante, así que se encontraba cansado y algo hambriento, puesto que solo tuvo unas galletas y agua mientras estaba en la sala de videoconferencia del Fraxinus.

Sin embargo, el cansancio dejó de atormentar su cuerpo en cuanto abrió la puerta de su salón y todos le quedaron viendo fríamente, no es que no le gustara la atención, pero no eran miradas amigables del todo.

«¿Qué está pasando aquí?» Parpadeó varias veces y decidió avanzar hacia su pupitre, pero no dio ni tres pasos cuando Ai, Mai y Mii le miraron como lobos enfurecidos.

—¿Qué sucede, chicas? —preguntó confundido—. ¿Pasó algo malo?

—¡Repugnante, sabes bien lo que has hecho!

—¡Cómo te atreves a regresar, así como así, Itsuka Shidou!

—¡Te vas a arrepentir, demonio lujurioso Itsuka!

—¡E-Esperen, si apenas acabo de llegar! ¿¡Por qué están tan enojadas?!

—¡No te hagas el inocente! —lo acusaron con ferocidad y se levantaron al mismo tiempo para avanzar en su contra, Shidou pudo entender que estaban seriamente enojadas, pero realmente no sabía por qué.

—Alto, antes quiero hablar con él.

—¡Tohka! —dijo Shidou, bastante aliviado, pero ella ni quiso mirarlo—. Ah…

Las amigas de Tohka miraron con odio a Shidou, pero tuvieron que regresar a sus asientos con sus auras encendidas en cólera. La chica de ojos color añil se acercó entonces, con las mejillas encendidas.

—Me salvaste, Tohka, no sé qué les pasa de repente, acabo de llegar… —Tohka soltó un puñetazo antes de que siguiera, pero el muchacho lo esquivó al dar un pequeño salto hacia atrás, no era nada su velocidad comparado a Satou—. ¿Qué te sucede?

—¡Ah, lo volviste a hacer, Shidou!

—¿Lo volví a hacer? ¡Cualquiera haría eso si estás intentado golpearlo!

—¡Desgraciado sin vergüenza asqueroso! —gritó Mii, mientras que Mai abrazó a una Tohka ruborizada.

—¡No habrá infierno que te soporte, Itsuka! —Señaló Ai con mucha molestia, Shidou retrocedió unos pasos.

—Yo no sé de qué están hablando…

—¡Y todavía niegas tus crímenes, desgraciado sin vergüenza asqueroso! —Se unió al abrazo junto con Mii—. ¡Déjalo, Tohka-chan, no merece respirar tú mismo aire!

«Ya escuché los mismos insultos dos veces… ¿¡Qué diablos les sucede a estas tres?!» Sin embargo, su mano fue tomada de la nada y puesta rápidamente encima de algo suave, él tensó la mano y el cuerpo para responder, pues su cuerpo estaba acostumbrado a reaccionar rápido gracias a los entrenamientos con Satou, pero perdió toda capacidad de respuesta cuando apretó su mano, sintiendo algo suave y blando.

—Shidou, ya te extrañaba…

—¿¡ORIGAMI?! —Shidou gritó al girar su cuerpo un poco y darse cuenta de lo que estaba tocando, así que se apartó de ella rápidamente—. ¿¡Tú también?!

—No, pero también quiero que me lo hagas, Shidou —respondió en tono de orden.

—¿¡Eh?! ¿¡Hacer qué…?!

—Acariciar mis pechos, tomarme de la barbilla y susurrarme al oído seductoramente. —Shidou y el trío de Ai-Mai-Mii, así como Tohka, se sonrojaron salvajemente—. También levanta mi falda y entonces, después de un beso apasionado, rasga mis ropas y tómame, Shidou.

—¿¡QUÉEEEEEEE?!

—¡Tobiichi Origami, eres una rata! ¡Shidou no hizo nada de esas cosas! —gritó Tohka, bastante molesta y sonrojada por lo que estaba diciendo esa loca hechicera de la AST.

—Shidou, vamos. —Se fue acercando a medida que él se fue alejando, hasta que la presión fue demasiada.

—¡Y-Yo… Las veo luego! —gritó y escapó corriendo del salón.

El muchacho corrió con muchas preguntas en su mente; ¿qué había pasado? ¿Qué crímenes había causado? ¿Cómo era posible que no recordara nada? No, se dijo a sí mismo que no podía perder la cabeza ante las acusaciones, él estaba en una junta importante, no hay forma de estar en dos lugares a la vez, y aunque fuera posible, ¡no haría esas cosas!

Fue así como decidió buscar a alguien de confianza para que le contara, como una persona civilizada, qué había sucedido en la escuela en su ausencia, entonces encontró a Yuzuru y Kaguya, pero por alguna razón estaban usando el bañador de la escuela; vestimenta que les hacía lucir sus bellos cuerpos, incluso si no se trataba de bikinis, enseñaban lo suficiente como para hacer latir cualquier corazón masculino.

Pero intentar hablar con ellas fue imposible, le acusaron de cosas que no había hecho y empezaron a perseguirlo para matarlo, de hecho, tuvo que poner a prueba sus habilidades para esquivar sus golpes y patadas, y corrió velozmente para dejar una nube de polvo detrás de sí, escapando con éxito.

Shidou intentó buscar a una cara conocida por otros pasillos, pero tan solo se encontraba con caras conocidas, como su maestra, recibí acusaciones que se declaraban eran imperdonables, así que también tuvo que huir de ella, pero al girar por el pasillo, casi choca con Tonomachi Hiroto, su único amigo en esta escuela.

—¡T-Tonomachi, tienes que…!

—¡D-Detente, Itsuka! —gritó como una chica a punto de ser violada, abrazándose a sí mismo, su amigo se quedó de piedra—. E-Estoy seguro que a veces soy muy bromista, pero… eh, yo… no tengo esos intereses por ti…

—¡Esto fue demasiado! ¿¡Qué demonios te sucede, Tonomachi!?

—¡No seas violento conmigo, por favor!

—¡Itsuka-kun, esto sin duda llegará a saberse con el director! —La maestra del chico corrió por el pasillo para atraparlo, pero Shidou continuó con su carrera por su vida.

Shidou giró la cabeza para ver que la profesora y las gemelas habían unido fuerzas para atraparlo y sin duda, golpearlo por cosas de las que ni tenía idea, así que corrió más rápido para adelantarse salones de distancia, hasta que giró a la izquierda, donde subió por las escaleras, con suerte le llevarían a un lugar seguro, sin embargo, antes de poder seguir subiendo…

Detuvo la carrera para ver a un muchacho igual que él, quien estaba sorprendido, Shidou Itsuka se estaba mirando a sí mismo; uno iba subiendo mientras que el otro iba bajando… Un encuentro que estaba destinado a suceder… Aparentemente.

—¡Tú! ¿¡Quién eres?! —gritó Shidou al señalar a su clon e impostor.

—Ups… —Escapó por las escaleras y es ahí cuando el otro le persiguió.

—¡No huyas!

—¿Crees que puedes atraparme? ¿¡Te gustó lo que hice, Itsuka Shidou?! ¡Eres famoso! —expuso con diversión mientras seguían subiendo más escalones, pero su perseguidor estaba acercándose más a él—. ¡Ladrón de ropa interior! ¡Demonio lujurioso! ¡Te quedan bien!

—¡Maldito! —gritó al momento en el que sus ojos se pusieron de color dorado, se movió rápidamente para taclear a su clon, quien ni lo esperaba y lo recibió de lleno.

La puerta de la azotea de la escuela fue abierta bruscamente y se quebró porque ambos Shidou salieron disparados para rodar por el suelo, causando leves raspaduras y que mancharan su uniforme de polvo.

—¡Ugh! Ahh… Qué veloz… —dijo sorprendido y trató de levantarse, pero Shidou fue más rápido y lo tomó de la camisa con rudeza—. ¿Oh?

—¿Quién eres y qué es lo que…? —Pero de un gancho veloz lo mandó hasta chocar contra la pared—. ¡Ugh!

—Eso fue grosero y nada divertido, Itsuka Shidou —dijo molesto y con el ceño fruncido, se sacudió el polvo—. Pero ya que estamos aquí… ¿No me recuerdas?

—Ah… —Se levantó confundido y con la mejilla roja—. ¿Uh? ¿De qué… hablas?

—Oh, entonces, ¿lo olvidaste? —preguntó con algo de ironía, pero luego su voz y rostro se arrugaron por el odio—. ¿¡Ya te olvidaste de lo que me hiciste?! ¡¿Y de lo que te dije también?! Es increíble cómo puedes ser tan ignorante de tu destino.

Shidou entonces quedó mirando a su clon fijamente y empezó a recordar las últimas amenazas de muerte; han sido varias después de tantos escándalos, pero recordó la noche anterior.

—¿Natsumi…?

En ese momento, su clon le señaló con su dedo índice y asintió con la cabeza.