¡Hola a todos, espero que estén genial! Hoy, 8 de mayo de 2019, les traigo un nuevo capítulo que hice de forma especial hoy porque es mi cumpleaños, me la pasé bien, normal diría yo, pero el punto es que espero disfruten de este capítulo y si pudieran dejar un review, sería genial.

Sin más, ¡gócenlo!


Nosotros y ellos

Parte 13: 13 fotografías

Un fuerte sonido de cañón se escuchó en las afueras de la ciudad Tenguu, ese disparo dispersó a las aves y animales cercanos, sin embargo, después de unos segundos, otro disparo fue escuchado; este fue diferente y mucho más potente, después de unos momentos, los disparos fueron más numerosos y el gatillo era disparado más rápido de lo que podría imaginarse.

Pero eso no era verdad.

Un chico vestido con una sudadera oscura algo dañada y arrugada, abierta del torso pues no corrió el cierre, así como usaba pantalones de mezclilla y tenis blancos desgastados esquivaba proyectiles a velocidad sorprendente, incluso cuando su cuerpo se encontraba en el aire, usando reflejos sobrehumanos y movimientos acrobáticos, lograba escapar de una herida mortal.

Sin embargo, lo más extremo de esta práctica no solo era que los proyectiles provenían de un ángel, sino que el chico se encontraba con los ojos vendados.

—Ara, ara, en verdad eres demasiado rápido, Satou-kun… —dijo Kurumi al ver con algo de decepción su pistola y su rifle—. Y eso que estoy usando una la bala que acelera el tiempo…

—Bueno, es precisamente por eso —explicó tranquilamente al caminar hacia ella mientras se quitaba la venda.

—Hm. —Kurumi vio su oportunidad y disparó, pero Satou lo esquivó en el último momento, ella solo suspiró.

—Cuando usas esa bala en ti misma, tu cuerpo, tu ángel y tus balas obtienen ese poder, es como si estuvieran sobrecargadas; más fácil de sentir y más fácil de ver.

—Si era tan fácil, ¿por qué pediste que practicáramos de esta forma?

—Bueno, lo había pensado para Shidou… —respondió un poco desanimado, luego miró a la ciudad Tenguu; se veía enorme desde ese lugar—. Pero él ya no quiere entrenar más.

—Ya veo, supongo que Shidou-san quiere descansar, esto de practicar es algo… agotador.

—¿Ya estás cansada, Kurumi-san? —preguntó algo preocupado y se guardó la venda en su bolsillo trasero del pantalón, pero ella negó con la cabeza—. Oh…

—Estoy bien, solo supongo que lo es para Shidou-san; él es realmente fuerte, pero no puede serlo sin ninguna razón —respondió tranquilamente, sin embargo, Satou abrió un poco más sus ojos azules tenues.

—¿Una razón…? —susurró para sí mismo, pero ella lo notó ya que estaban cerca, luego fue tomada por los hombros, él le miró con algo de seriedad—. ¿Cuál podría ser esa razón, Kurumi-san? Dímelo, por favor.

—¿Eh? No tienes por qué emocionarte tanto, Satou-kun, aunque no está mal que seas algo agresivo —dijo con su típica sonrisa suya, pero el chico solo abrió un poco la boca con sorpresa y aligeró su agarre—. Cielos, no me refería a eso… Ah…

—¿Por qué pareces decepcionada? —preguntó un poco culpable, ella negó con la cabeza.

—Por nada…

—Entonces, ¿podrías decírmelo?

—Cuando peleaste contra Shidou-san y sus amigas, así como la AST, estabas en clara desventajas en números, sin embargo, eras demasiado poderoso y pudiste a derrotar a cada uno de ellos, y algunas con resultados poco aceptables… —El chico de cabello negro agachó un poco la cabeza, pero asintió—. Shidou-san no tenía oportunidad ni de tocarte, lo sé porque él ha cambiado mucho después de conocerte, diría que… lo llevaste al límite, y cuando eso sucedió y por todas las cosas que sucedieron en esa batalla, Shidou-san superó mis pronósticos, incluso se superó a sí mismo y a todas sus amigas, era más fuerte que Tohka-san o Kotori-san, sin sus poderes sellados.

Satou recordaba claramente esa pelea, fue su primera pelea real y la verdad nunca esperó que fuera tan complicada, si lo recuerda bien, estuvo cerca de morir, pero lo que sí nunca iba a olvidar eran los gritos de Shidou, su rostro completamente irreconocible por su ira y por el dolor de la muerte de Mana.

—Pero la razón por la cual no quiere entrenar más… Eso no lo sé, Satou-kun, tal vez deberías preguntárselo tú mismo, si estás tan preocupado, deberías hacerlo.

—No lo estoy —respondió rápidamente y muy seguro, luego miró a la ciudad de nuevo, se veía increíble esta mañana—. Pero gracias a lo que dijiste, creo que lo entiendo… Shidou debe pensar que no necesita ser más fuerte de lo que ya es o tal vez…

Satou no pudo seguir hablando, Kurumi le quedó mirando con expectativa, realmente no sabía en qué estaba pensando su pareja, aunque era cierto que sí notaba lo pensativo que estaba desde esa tarde en la que regresó temprano a casa porque Shidou decidió que no quería entrenar más.

Esa vez, su amigo y maestro le preguntó sus razones y si realmente estaba seguro si no quería aprender más sobre sus poderes, a lo que Shidou respondió: "no es necesario, por favor, no me preguntes por qué".

—¿Satou-kun? —preguntó, pero no obtuvo respuesta, así que sonrió con algo de malicia para jalarlo fuertemente de su cachete.

—¡A-Ah! Ku-Kurumi… —Luego fue soltado y ella soltó una risita, él se sobó la mejilla.

—¿Estás bien?

—Sí, lo siento. Es solo que lo estaba recordando, las palabras que Shidou dijo…

—¿Qué ibas a decir antes? —preguntó para saciar su curiosidad y zanjar el tema principal.

—Nada…

Después de eso, Kurumi dejó escapar un suave suspiro y le miró con una pequeña sonrisa, él también correspondió a su gesto, indicando que todo estaba bien, una sonrisa era suficiente.

—Kurumi-san, si quieres, puedes volver a casa o si tienes algo que hacer, yo me quedaré aquí entrenando más.

—Bueno, ahora que lo dices, sí tengo algo que hacer, pero antes de eso… ¿Cuánto tardarás aquí?

—Tal vez una hora, igual llamaré a casa cuando haya terminado, ¿por qué lo preguntas? —preguntó con una pequeña sonrisa, ella acarició su mejilla suavemente, el chico enrojeció gradualmente.

—Es una sor-pre-sa —dijo de buen humor y con algo de diversión, luego lo soltó—. Bueno, no te esfuerces demasiado, nos vemos en una hora.

Después de eso, Kurumi desapareció al hundirse en el suelo, Satou de pronto se sintió muy animado y contento por la "sorpresa" que le esperaría en una hora de entrenamiento, su novia no solía hacer esas cosas, era imposible no estar emocionado y por lo mismo, distraído.

Sin embargo, decidió empezar de inmediato, se imaginó a un rival imaginario justo en frente, por lo que comenzó su pelea contra ese ser con patadas a la cabeza a gran velocidad, para después aplicar una barrida, pero en su mente, su rival se repuso rápidamente y dio piruetas para alejarse, así que Satou desapareció en un instante para perseguir a su "rival".

El muchacho siguió esa rutina por 20 minutos; tiempo en el que no usó nada de su energía espiritual, ni su ángel y tampoco alguna técnica especial, sin embargo, estaba algo cansado y jalando aire, así como con la guardia baja y sudando mucho.

—Ah… Ah… —De las puntas de su cabello cayeron gotas de sudor al pasto y tenía algo seca la boca, sin embargo, sintió algo detrás suyo, acercándose.

Detrás de ti, Satou. —Ante la advertencia de su ángel guardián, el muchacho dio un codazo sin ver, dando de lleno a su rival.

—¡Ahhh! —Escupió sangre fuertemente, y luego, Satou electrificó su mano para perforar velozmente a su rival—. ¡Ugh…! M-Maldición… Ahhght…

Había derrotado rápidamente a su enemigo sorpresivo, sin embargo, se asustó cuando se dio cuenta de quién era, por lo que su rostro se volvió uno de angustia, de inmediato sacó su mano electrificada de su estómago y la tomó entre sus brazos.

—Ma… ¡MANAAA…!

Satou, la herida puede curarse ahora mismo, no pierdas la calma. —La voz de su ángel resonó en toda su mente y el muchacho asintió con la cabeza.

—Mikael.

Al pronunciar ese nombre con la debida concentración, su cuerpo fue rodeado por un aura dorada y sus ojos brillaron intensamente de color azul, así como una onda expansiva con origen en su cuerpo fue propagada en un diámetro de veinte metros, la mirada del muchacho era por completo vacía y sin sentimiento alguno.

Satou no tenía idea de por qué Takamiya Mana lo atacó o intentó hacerlo, puesto que tenía una espada láser en el suelo, pero no le importaba eso en lo más mínimo, solamente quería salvarla.

Mikael en el cuerpo de Satou y teniendo control completo de él, besó a la chica de cabello azul, al pasar diez segundos, su herida fue completo regenerada y además de eso, nutrida con más energía de lo normal, sin embargo, esta energía, tal y como la última vez que hizo esto, se adaptaría a su cuerpo como si fuera propia.

Satou la sostuvo en sus brazos, revisó su herida; estaba completamente recuperada, sonrió aliviado y la movió un poco para que despertara.

—¡Mana! Mana, despierta, ¡Mana!

—Ugh… Ah… ¡Tú! —Ella se alejó de él, bueno, lo intentó porque simplemente era más fuerte que él y no la soltó.

—¿Por qué lo hiciste? ¿Qué Shidou no te ha dicho que ya no haré daño a nadie más?

—¿Y qué es lo que acabas de hacer? —preguntó al fruncirle un poco el ceño, Satou se sintió un poco mal, pero le miró rudamente.

—Tú acabas de atacarme, ¿de qué otra forma iba a responder?

—No iba a atacarte, aunque se suponía que estarías debilitado después de entrenar tanto, pero ahora que lo pienso… ¿Cómo lo hiciste…? —preguntó algo confundida al ver que su blusa perforada mostraba su piel blanca sin ningún rasguño siquiera.

—Uní mis labios con los tuyos para transmitirte mi…

—¿¡Me besaste?! —preguntó muy sonrojada y sorprendida, Satou fue empujado lejos y ella se alejó de él—. ¿¡Qué no tienes novia?!

—Sí, pero si no lo hacía, ibas a morir, no iba a dejar que eso sucediera de nuevo —respondió como si nada, ella dejó de mirarlo con molestia, pero su sonrojo no se iba—. Parece que sabes que vengo aquí a entrenar a menudo, no sentí tu presencia hasta recientemente, ¿qué haces aquí, Mana?

—Más bien, tú dime… ¿Qué haces con Nightmare? —preguntó seriamente al mirarlo a los ojos con seriedad—. Le he seguido la pista todo este tiempo y me llevó hasta ti, cosa que no puedo entender, tú que eres amigo de mi Nii-sama… ¿Cómo puedes hacer esto?

—¿Y para qué la buscas? —preguntó un poco serio—. Ella no está causando ningún problema.

—No la busco por lo que es ahora, sino por todo lo que ha hecho y parece que lo sabes, así que no eres tonto, Satou-san… Sabes perfectamente por qué estoy aquí, y ahora me dirás dónde está Nightmare. —Mana le señaló con su espada láser y con determinación en sus ojos—. ¿Podrías ser tan amable de decírmelo o tendré que pelear contra ti?

Satou suspiró y negó con la cabeza, su aura dorada regresó para rodearlo, agitando el aire con algo de violencia. Mana apretó más el mango de su espada y se puso en guardia, no tenía un realizador consigo, pero eso no era un problema.

—Mana, no quiero pelear contigo, por favor, detente, no voy a lastimarte de nuevo, así que no me obligues.

—Dices eso, pero ya estás listo para pelear, ¿por Nightmare? ¿Acaso te lavó el cerebro? —Mana soltó una risita—. La mantienes en secreto de todos, incluso de Nii-sama, ¿no es así? De seguro que ni Kotori-san sabe de esto, ¿cierto?

—Sí, lo hago por Kurumi-san y no me hizo nada, ella es mi novia y voy a protegerla —dijo seriamente y con gran determinación, Mana negó con la cabeza.

—¿Novia? No eres bueno con las bromas, Satou-san, porque tiene que serlo, ¿cierto? ¡Fraternizas con el enemigo!

—Entonces, ¡ven! —gritó sin subir la guardia.

Mana entonces atacó a gran velocidad; algo más veloz que la anterior vez, sin embargo, Satou se fue para atrás para esquivar el corte horizontal y logró alzarse fácilmente como si fuera tan ligero como una pluma, ella realizó un montón de cortes más, pero el chico dejó espejismos de movimientos anteriores a los actuales de tan rápido que se movía.

Sin embargo, esta pelea le traía demasiados malos recuerdos, así que desesperado, invocó parcialmente su vestido astral y atrapó la espada láser con una sola mano, la chica abrió grandemente los ojos y ahogó un grito.

La espada fue disipada con la mano electrificada del muchacho, después de eso, Satou le dio un empujón que la hizo rodar velozmente por el suelo, causándole leves raspones y manchas en sus ropas.

—No quiero lastimarte, además, ya sé… Entiendo tu punto, Mana, pero Kurumi-san, ella ya no mata a nadie, ella solamente vive una vida normal, ¡ya no causa problemas! Y si lo hace, ¡lo evitaré o lo arreglaré, tomaré la responsabilidad por los que no pueden tomarla!

Mana se levantó y dejó tirado el mango inservible de su espada láser, miró al muchacho con algo de duda.

—¿Qué quieres decir con eso…?

—Yo quiero decir que…

Satou, lo que sea que estés haciendo ahora, quiero que te detengas y vengas a mi casa.

Satou abrió grande los ojos y puso un dedo en su auricular azul, Mana le vio con más confusión.

—¿Kotori?

—¿Eh? ¿Estás hablando con Kotori-san? —Satou asintió con la cabeza.

—¿Qué sucede, Kotori? —preguntó un poco preocupado—. ¿Algo le pasó a Shidou o a Tohka, Yoshino, Kaguya, Yuzuru, Miku? ¿¡O a ti?!

¿Por qué parece que escuché a alguien más contigo? ¿Estás con alguien más?

—Ah, bueno, Mana está aquí. —La chica de cabello azul se puso algo nerviosa.

¿¡Qué?! ¡En ese caso, no dejes que escape y tráela también! ¡Esa niña insolente! —Satou tembló por el sufrimiento de su tímpano por los gritos de la comandante.

—E-Está bien… ¿Qué está pasando, Kotori?

Te lo explicaré cuando estés en mi casa, ¡no te olvides de traer a Mana, aunque sea a rastras!

—E-Entiendo, solo no grites más, duele… —La comunicación fue cortada y Satou quedó mirando a Mana.

—¿Qué…?


Tiempo después, Satou y Mana llegaron a la casa de los Itsuka, donde tan solo ver a su hermano mayor, la hermanita biológica de Shidou saltó para abrazarlo con fuerza y expresarle lo mucho que lo había extrañado, así como que lo quería mucho, Kotori se molestó, pero guardó la compostura incluso cuando su adorado hermano correspondió con el mismo cariño de la chica de cabello azul.

Satou también saludó a todos como normalmente hacía, sin embargo, decidió darle un corto abrazo a la chica de coletas, porque parecía que sufría; Kotori no podía burlar al espíritu de la luz, gracias a sus poderes podía sentir exactamente como se sentía, no era algo malo, pero no quería llamar la atención, de todas formas, correspondió con algo de cariño, pues sabía que su amigo adoraba estas cosas y lo hacía feliz.

Entonces, unos minutos después, Kotori explicó la situación y les mostró 13 fotografías a los presentes. Todos se tomaron su tiempo para observarlas, las tomas eran de cuerpo completo y parece que fueron tomadas desde lejos y sin que nadie se diera cuenta, excepto Origami que parecía mirar hacia el posible paparazzi.

—¿Qué significa esto? —preguntó Satou al tomar una foto, una en la que él aparecía, caminando en la calle con ropas casuales.

—Esto es de Natsumi, Satou, y ya que estás involucrado y no tengo problema con que lo sepas, te diré que sucede, pero antes de eso…

—Quiero hablar con Mikael, Satou —dijo Shidou seriamente y al mirarle fijamente, Satou sintió que había algo diferente en su mirada y Mana no comprendía nada en lo absoluto.

«¿Mikael?» Mana parpadeó un par de veces, Kotori también quedó viendo fijamente a Satou.

—Está bien —respondió sin problema y concentró su energía—. Mikael.

El chico cambió por completo y la energía que liberó mandó a volar las fotos, las cuales, Kotori se encargó de atrapar sin mucho éxito. Shidou siguió mirándolo seriamente, al parecer, todo era correcto.

—¿Qué sucede, Shidou? ¿Por qué me llamaste? —preguntó con un tono indescifrable y un rostro vacío totalmente, aunque sus ojos eran más brillantes.

«Cambió por completo… Es como si no fuera Satou-san». Pensó Mana impresionada de ver ese cambio en su rostro y hasta en lo que podía percibir.

—Quiero que hagas algo por mí, usa la energía espiritual… —pidió con algo de nervios, Mikael no dijo nada y levantó un poco su mano para formar una esfera de energía azul brillante, parecía una llama—. Ahhh…

«Es diferente de cualquier ataque que yo haya visto…» Mana no podía ni hablar, era la primera vez que aprendía tantas cosas sobre Satou Matsuo, el espíritu de la luz.

Shidou sonrió aliviado, igual Kotori.

—¡Qué bien! No hay forma de que Natsumi pueda copiar eso y menos a ti, además de que tu energía es tan poderosa, como siempre.

—¿Por qué me pediste eso, Shidou? —preguntó y disipó su energía.

—Bueno, ¡yo también quiero saber, porque no entiendo nada! —dijo Mana, se cruzó de brazos con algo de molestia.

—Mikael, Natsumi es el nuevo espíritu que ha aparecido, ya se ha convertido en Shidou una vez y causó muchos problemas en su escuela, ahora nos ha mandado esta carta que contiene 13 fotografías, en una de ellas, Satou aparece y por eso tuvimos que hacer una prueba para demostrar que era realmente él.

—¿No puedes notarlo simplemente con sentir la energía espiritual de Satou? —Ante la pregunta del ángel, el chico agachó la cabeza algo apenado.

—No… No he pulido tanto eso, Mikael…

—Deberías practicarlo más.

Incluso si no demostró emoción alguna, Shidou se molestó consigo mismo, pero había prometido no usar sus poderes en este caso, haría las cosas como antes y se disculparía con Natsumi, pero entonces, esto sucedía.

—Natsumi nos dejó un mensaje junto a estas tres fotografías. "Yo estoy en una de ellas. ¿Puedes adivinar cuál soy yo? Antes de que todo el mundo desaparezca". Si lo tomamos de forma literal, básicamente se trata de encontrar al impostor, Natsumi se ha transformado ya o lo hará, de alguna de estas personas. —explicó Kotori algo preocupada—. Tohka, Yoshino, Origami, Kaguya, Yuzuru, Miku, Ai, Mai, Mii, la profesora de Shidou, Tonomachi, Satou y yo. 13 fotografías, 13 personas, pero solo una de ellas es Natsumi, y si no la encontramos pronto, las consecuencias no parecen nada alentadoras, por eso hicimos esto, Mikael, Mana.

Finalmente, ¡Natsumi ha puesto en marcha su plan para que Shidou pague por lo que le ha hecho! Mana por fin ha logrado dar con Nightmare, ¡pero Satou se le interpone de repente! ¿Satou podrá hacer comprender a Mana? ¿Shidou encontrará al impostor entre sus amigos y amigas antes de que todos desaparezcan? ¡Descúbrelo en los siguientes capítulos!