El aire de la noche pegaba sobre su rostro moviendo las ramas de los grandes árboles a su alrededor. Arnold se encontraba solo en la oscuridad de la jungla. Las luciérnagas brillaban entre la vegetación alumbrando el camino. "Que es este lugar...parece que es la jungla. Será... que estoy en la jungla de San Lorenzo en donde mis padres desaparecieron!?"

"Aaaaaaahhhhhhh!" Grito Helga a lo lejos.

"No! Helga está en peligro!" Arnold corría entre la vegetación pesada, sintiendo el rose ardiente de las plantas picudas que se atravesaban en su camino. El podía escuchar voces a lo lejos de hombres que perseguían a Helga. Su corazón no paraba de latir del temor, que los hombres la alcanzaran antes que él.

"Arnold!" Grito Helga con una voz desesperante.

El seguía corriendo por la jungla guiándose por la voz de ella.. Cruzo un río violento luchando contra la fuerte corriente. "Helgaa! No te dejare...para ya voy amor!" Gritaba Arnold mientras seguía su camino, de pronto llegó a una completa oscuridad, la jungla entró en silencio.

"No, no, no puede ser, Helga háblame en donde estás!?" Imploraba Arnold. El tenebroso silencio se apoderó de él, el pensamiento de perderla y nunca jamás encontrarla lo desespero.

"NOOOOO...NO PUEDO PERDERTE, HELGAAAAA!" Soltó Arnold un grito de pánico callándose en rodillas sobre la tierra fría.

En ese momento escuchó ramas en el suelo que se quebraban. Eran pasos de alguien que se acercaba a él. Arnold sabia que la persona que se acercaba no era Helga, sino un hombre desconocido. La sombra oscura de la persona se transfiguró a un joven, el rostro de él se iluminó con la luz de la luna. Arnold levanto la mirada cautivamente listo para defenderse de la persona que se acercaba a él.

"Andrés! Qué haces aquí?" Le pregunto Arnold molesto.

"Buscas a Helga?" Preguntó Andrés con un rostro de angustia.

"De seguro es tu culpa! Tú tienes algo que ver con todo esto! En donde esta Helga!" Exclamó Arnold con dolor en sus ojos.

"Te puedo guiar a donde esta ella, pero tienes que confiar en mí." Dijo Andrés extendiendo su mano para ayudarle a Arnold.

"Olvídalo, porque debería de confiar en ti!?" Pregunto Arnold con sus cejas arqueadas.

Andrés cerró sus ojos y los volvió a abrir mirando fijamente a Arnold.

"Arnold, solo confía en mi"

Arnold sabia que Andrés podía tenderle una trampa y dirigirlo a una perdición pero por otro lado no tenía opción, tenía que encontrarla y por ella, el estaba dispuesto a todo "Esta bien, te sigo"

Andrés corrió por la jungla con Arnold apresurándose a lado de él, hasta llegar al tope de un barranco. Andrés le señaló a Arnold la figura de una joven mirando hacia el misterioso paisaje de la jungla desde la orilla del barranco.

"Helga!" Grito Arnold alarmado por ver a Helga cercas de la orilla. "Helga soy yo...por favor aléjate de la orilla, es peligroso!"

Helga seguía dándole la espalda a Arnold mirando hacia el hermoso paisaje desde lo alto. "Descansa mi cabeza de balón, todo saldrá bien mi príncipe amado...pero primero tendrás que ser muy fuerte." Dijo Helga con su mirada hacia el destello habiente.

"Sobre que hablas Helga?"

El aire caliente soplaba por el barranco con inmensa fuerza, Arnold se acercaba hacia Helga con miedo en su corazón. De pronto sintió su pecho caliente, miró su pecho y tenía puesto el relicario de Helga, estaba manchado en sangre. En ver el corazón dorado sangriento libero un suspiro tenebroso de su boca, abriendo sus ojos en su recámara pasmado de lo que había soñado. "AAAAHHHHH!Era un sueño...solo estaba soñando...Helga! Estará bien?"

Ring...ring...ring...

Ring...ring...ring...

Ring...ring...ring...

"Bueno." Contestó Helga con sueño.

"Helga, estás bien!?"

"Ugh..." Respondió Helga con suspiros quedándose dormida otra vez.

"Helga!" Dijo Arnold alarmado levantando su voz.

"Ayyyy...criminal! Cuál es tu problema Arnoldo!?" Contestó Helga molesta.

"Quiero saber si estás bien amor!"

"Si estoy bien, porque no abre de estarlo!"

"Estás segura que estás bien! Dime la verdad!"

"Siiii... cabeza de balón."

Hubo un momento de silencio.

"Bueno, Bueno...Helga!"

"Me estaba quedando dormida Arnoldo! Porque me llamas a esta hora?"

"Tuve un...mal sueño."

Helga bostezo. "Únicamente fue un sueño...cabezon, awwwww." Ella volvió a bostezar. "Todo está bien, ya no pienses tanto y duérmete."

Arnold todavía sentía el miedo de ver la horrenda imagen del relicario sangriento sobre su pecho. "Helga estás segura que todo está bien?"

"Te preocupas demasiado Romeo... Quieres que te envíe una foto demostrándotelo."

Arnold se enrojeció imaginándose a Helga acostada en la cama. "Aaaaah...si, quie-res."

"Te la enviaré, nada más para que te tranquilices!" Le afirmó Helga hablando con sueño.

La respiración de Arnold se agitó solo en pensar que Helga le mandaría una foto estando ella acostada. "Ahora que lo pienso... olvídalo cabeza de balón, no te enviaré nada!" Qué diablos estaba pensando... enviarle una foto a Arnold con mi cara de dormida, jamás! Pensó Helga.

"No me enviaras la foto?" Pregunto Arnold.

"Que pensabas cabeza de balón, que te enviaría la foto nada más porque tu quieres...ni en tu sueños."

"Pero Helga la foto fue tu idea amor."

"Y tu bien que aceptaste Arnoldo!"

"Awww...tú me puedes enviar todas las fotos que tú quieras Helga."

"Oh si... pues no caeré en tu juego. Ahora que ya sabes que estoy bien, déjame dormir son las cuatro de la mañana Arnold, y todavía puedo descansar dos horas más...así que adiós." Helga colgó la llamada.

Arnold suspiro sintiendo un alivio en su pecho por haber escuchado la voz de Helga. A pesar de sentirse más tranquilo la inquietud de la pesadilla no lo dejaba. "Porqué abre soñado eso? Y porque estaba Andrés en mi sueño diciéndome en donde estaba Helga?" Arnold se quedaba mirando a la ventana de cielo intentando en calmarse por las imágenes de su pesadilla que seguían apareciendo en su mente. "Quizás...lo que soñé fue tan solo un sueño sin sentido...tengo que descansar, me espera un día largo mañana." Arnold cerró sus ojos para dormir. Al minuto los abrió alarmado pensando en las palabras que Helga le dijo en su sueño. -Descansa mi cabeza de balón, todo saldrá bien mi príncipe amado...pero primero tendrás que ser muy fuerte.-

"Y si el sueño fue una premonición que algo malo pasará?" Se preguntó Arnold con miedo en su corazón.

Al siguiente día Arnold miro a Helga en el autobús platicando a lado de Phoebe. En mirar que ella estaba bien le brindaba un descanso al tormento que había sentía esa noche.

"Te vez cansado Arnold, dormiste mal?" Pregunto Gerald mirando a su amigo sentándose a lado de él.

"Me...quede dormido ya noche y...después de haber tenido un mal sueño me desperté a las cuatro de la mañana sin poder dormir."

"Tu sueñas muy seguido hermano, lo siento por ti. Que soñaste?"

"Soñé que estaba en la jungla en donde mis padres se perdieron y...podía escuchar a Helga gritando y huyendo de alguien. Yo me esforzaba para encontrarla pero...no la pude encontrar."

"Y después qué pasó?"

"Yo me desespere y...ahí fue cuando Andrés me encontró."

"Andrés? Que hacía ese guey en tu sueño?"

"No sé porque lo soñé...pero en mi sueño él sabía en donde estaba Helga y... me guió a donde estaba ella."

"Ah sí que...hasta en tu sueño Andrés tiene la delantera viejo." Comentó Gerald.

Arnold se le quedó viendo a Gerald con un gesto molesto.

"Nada más digo hermano." Agregó Gerald.

"Como decía Gerald. Aquel me dirigió a donde estaba Helga y...ella estaba en la orilla de un barranco mirando a la jungla, y sentía un miedo que jamás había sentido antes. A pesar de que le hablaba, ella no me contestaba...en ese momento sentí un líquido caliente en mi pecho y cuando miré hacia abajo miré su relicario, sangriento."

"Con sangre!?" Preguntó Gerald otra vez.

"Si Gerald el relicario estaba bañado en sangre."

"Eso si fue una pesadilla hermano...entonces en tu sueño tú estabas lastimado y sangrando?...Que viejo, que tienes?" pregunto Gerald mirando los ojos angustiados de Arnold.

"La sangre del relicario no era mía Gerald."

"Pero, de quien más va hacer?" Preguntó Gerald confundido.

"De, Helga...en mi sueño yo sabía que la sangre en el relicario venía de ella."

Los dos se quedaron callados un minuto mirando hacia enfrente, pensando en la horrenda escalofriante imagen del relicario sangriento.

"No pues...tu sueño si fue cosa seria. Pero viejo...no creas lo que sueñas, quizás soñaste lo que tu temes."

"Cuando desperté Gerald me sentí diferente, como si mi sueño fuera una advertencia que algo pasará."

El autobús se detuvo en la escuela y los estudiantes se empezaron a bajar. Gerald se levantó y puso su mano sobre el hombro de su amigo. "No te preocupes Arnold, fue tan solo una pesadilla."

"Tal vez tengas razón Gerald."

"Claro que la tengo hermano."

Más tarde, Arnold estaba en la clase de atletismo corriendo alrededor de la cancha con Sid. Unos metros enfrente de él estaba Andrés corriendo con otros dos compañeros.

"Vamos señoritas apresúrense corran más rápido!" Grito el maestro de educación física.

Mientras Arnold corría le preguntó a Sid "Oye Sid, todavía haces trabajos de investigación?"

"Depende viejo a quien quieres que cuide?"

"Necesito que me investigues a Andrés y...que me cuides a Helga en estos días."

"Te gusta Helga, Arnold?"

"Gustar queda corto Sid." Respondió Arnold "El entrenador de basketball me tendrá muy ocupado estas próximas semanas y...necesito saber si Andrés se estará viendo con mí Helga."

"Tu Helga? Que la tienes etiquetada o qué?" pregunto Sid con un tono sarcástico.

"Solo necesito que me la cuides Sid, y quiero que me investigues al tipo de Andrés."

"Vale...es un hecho viejo cuenta conmigo."

"Cuanto me saldrá Sid?"

"Yo cobró una buena plata por estos trabajos...pero, ya que me salvaste la vida te daré precio."

"Gracias Sid."

"No lo menciones Arnold y recuerda que tienes que manejar nuestro arreglo con discreción."

"Entiendo Sid."

El maestro les indicó "Necesito que me hagan una fila de carrera. Todos pónganse en posición para correr. Vamos a ver quien puedo correo la distancia más larga en el menos tiempo." Los estudiantes se prepararon para iniciar la carrera. Algunos jóvenes se empujaban mientras, otros se burlaban de los que sabían que eran lentos. Arnold miro a Andrés muy centrado listo para iniciar la competencia.

Ya verá, le demostraré que soy más rápido que él. Pensó Arnold.

El maestro de educación física soplo el silbato iniciando la competencia. Los jóvenes corrían velozmente por la pista, dejando a los más lentos a tras incluyendo a Sid. Arnold estiraba sus piernas empujándose a correr más rápido que todos. Andrés avanzaba velozmente dejando a varios compañeros atrás.

Arnold llegó hasta enfrente del grupo. Andrés ágilmente llego a la misma distancia que el. Los dos corrían lado alado esforzándose a vencer al otro. "No...dejare, que me la quites" dijo Arnold mientras corría a lado de Andrés. "Ella...no es tuya..." respondió Andrés empujando las palabras por su boca. Estaban llegando a la meta, Arnold se esforzó una vez más para ganarle a Andrés poniéndose enfrente de él listo para tomar la delantera cuando de pronto, Arnold piso mal y calló a toda velocidad enfrente de Andrés. Los dos cayeron violentamente al suelo dando varias vueltas en la pista, terminando uno arriba del otro.

Los demás competidores pasaron corriendo a lado de ellos. Mientras otros les gritaban. "AGARREN CUARTO ENAMORADOS!"

"Quítate de encima menso!" Le exigió Andres, empujando a Arnold para poderse levantar.

"Quítate tu torpe!" Contestó Arnold empujando a Andrés de vuelta causando que este se levantara listo para defenderse cuando llegaron unos compañeros y los detuvieron antes que se pudieran pelear.

"Shortman! Cooper! No sé qué problemas tengan ustedes..." exclamó el maestro furioso "Pero no quiero volver a ver pleitos en mi pista o los castigaré! Ahora quiero cíen lagartijas ya!"

Arnold y Andrés se quedaron tiempo extra haciendo lagartijas hasta que cumplieron las cien. El atraso del castigo en educación física causando que Arnold llegara tarde a la última clase del día. Cuando Arnold finalmente entro al salón estaba agotado, con su pelo húmedo de sudor. Helga lo miraba preguntándose que le había pasado.

"Espero que tengas un buen pase joven Shortman." dijo el maestro de la última clase. Arnold le enseñó el pase y la nota que escribió el profesor de educación física diciendo sobre su pequeño accidente, el pleito que por poco tuvo con un alumno y el castigo que cumplió por su mal comportamiento.

"Así que estabas de problemático Shortman. Te daré tarea extra por haber llegado tarde a mi clase."

"Pero tengo pase profesor!" exclamó Arnold cansado.

"Puede de que si, pero este pase no te salva de tarea extra. Aparte, si llegaste tarde a mi clase fue por tu mal comportamiento con otro alumno. Por lo tanto no quedas perdonado de un castigo."

"No puede ser!" dijo Arnold molesto mientras se dirigía a su escritorio.

"Que dijiste Shortman!? Regrésate a mi escritorio, yo nunca dije que te podías sentar. Verdad que no!?" exigió el maestro furioso.

Arnold suspiro "No"

"Una palabra más Shortman y será detención! Ya siéntate y no te quiero ver distraído en mi clase!"

Arnold se sentó en el escritorio de atrás, sintiendo vergüenza en ver a Helga a los ojos.

Pensaba Helga. Por todos los cielos mi cabeza de balón se ve muy mal, que le abra pasado? Y con quien abra tenido problemas? Oh está muy sudado y se ve tan chulo con su carita cansada y su mirada dulce verde. Como me gustaría pasar mi mano por su suave mojado pelo rubio y sentarme arriba de él hasta...

"Señorita Pataki! La quiero ver mirando mi pisaron, no al joven Shortman!" El llamado repentino hacia Helga la dejo chapeada de su rostro.

Arnold POV

Me senté en mi escritorio sintiéndome como todo un perdedor, por querer demostrar a Andrés que yo era más rápido que el. Me caí en la pista de carreras, causando que todos mis compañeros de clase se burlaran de mí. Después, tuve que soportar la desagradable presencia de aquel bruto mientras el maestro nos vigilaba para completar el castigo. Me costó hacer las cíen lagartijas rápido, no quería darle el gusto a el que me mirara débil de hacerlas. Después de educación física muy apenas pude llegar a la última clase del día. El profesor me regañó enfrente de los estudiantes mencionando que me había portado mal en la clase anterior. Lo último que yo quería, era ver el rostro de Helga decepcionada por mi comportamiento y mi mala apariencia. En el momento que el maestro llamó la atención de Helga por estarme viendo me dejo sorprendido, no esperaba que ella me estuviera observando. Será que ella estaba pensando en lo mal que me miraba, todo sudado y cansado? Sin duda este día no fue el mejor para mi.*

La clase termino, Helga miro a Arnold caminando velozmente a su casillero como si huyera de algo. Helga se apresuró caminando atrás de él hasta llegar al casillero. Arnold estaba poniendo la combinación para abrir el candado cuando Helga lo sorprendió. "Hey cabeza de balón."

"Helga! Qué haces aquí!?" Contestó Arnold, dándose la vuelta agitado en encontrar los ojos azules de ella.

"Te...miré diferente durante la clase y quería saber cómo estabas?"

"Estoy bien, porque no abre de estarlo?" Respondió Arnold nervioso.

Helga lo miraba sospechoso "Que escondes Arnoldo?"

"Na-da"

"Mmmm... porque llegaste a la clase tarde y sudado?" Pregunto Helga.

"No fue nada Helga."

En ese momento unos compañeros de Arnold de educación física pasaron por el pasillo burlándose de él. "Hey Arnold! Terminaste la carrera de panzazo, literalmente Ja Ja Ja. Lo bueno fue que Andrés te acolchono la caída Ja Ja Ja..."

Helga se le quedó mirando a Arnold ansiosamente. "Que pasó en educación física!?"

"Como te dije Helga no pasó nada importante...solamente tuve un pequeño accidente y ya."

"Accidente! No me digas que te peleaste con Andrés porque..."

"No pasa nada de eso Helga. Aparte yo me acuerdo muy bien de la promesa que te hice y... no la romperé." Espero no romperla...Pensó Arnold.

Arnold se volteo nuevamente sacando unos libros de su casillero con su mochila.

"Arnold, que soñaste anoche que tuviste que llamarme a las cuatro de la mañana?"

"Fue, una pesadilla...nada más." Respondió Arnold con su mirada fija en su casillero recordando el escalofriante sueño.

"Tuvo que haber sido una pesadilla horrenda para que me llamaras con tanta desesperación y miedo"

Arnold saco su mochila y cero su casillero, se volteo para observar a Helga cuidadosamente, pensando en la imagen del sangriento relicario. "En que piensas Arnold?" Pregunto Helga mirándo el rostro angustiado de él.

Arnold extendió su mano tocando la suave mejilla de Helga con sus ojos dulces fijos en ella. "Helga...quisiera..."

El celular de Arnold sonó. "Oh no, es Gerald!" Dijo Arnold mirando la pantalla de su celular. "Bueno...si ya se...tuve un atraso en educación física y...como lo sabes?...no puede ser, como corren los chismes...ammmm..." Arnold miraba a Helga observándolo detalladamente con la ceja levantada y las manos en la cintura. "Ahora no puedo hablar, pero después te digo...no, no pasó nada de eso porque lo dices?...Ya sé y no volverá a pasar...después hablamos sobre eso Gerald..." Arnold suspiro en desesperación "Esta bien, para ya voy." Arnold colgó la llamada. "Helga tengo que irme...tenemos una práctica muy larga hoy y... un partido por la noche, si puedo te llamo hoy, aunque sea tarde."

"Porque siento que me escondes algo Arnoldo!" Comentó Helga molesta.

Arnold sonrió mirando el rostro angustiado de ella "Lo único que escondo es, lo tanto que deseo en..." Arnold le dio un beso apresurado a Helga en su mejilla y se alejó corriendo.

Los días pasaron rápidamente, Helga siempre estaba ocupada con volleyball y prácticas de ballet. Mientras Arnold se ocupaba con prácticas y partidos de basketball. En los tiempos libres que tenían siempre se la pasaban haciendo tareas y proyectos que los maestros les encargaban. Arnold tenía poco tiempo para hablar con Helga, y cuando él podía verla ella siempre se negaba diciendo que estaba ocupada en algo. En ocasiones, después de escuela Arnold miraba a Helga caminar con Andres desde lejos. El se moría de las ganas de correr hacia ella y hablarle, pero no podía distraerse cuando tenía que estar en el gimnasio con su equipo desde temprano. A veces Arnold sentía a Helga distante a él causandole una desesperación más grande aun. En uno de esos largos días, Sid le mando un texto a Arnold, diciendo que Helga estaba con Andres viendo un campeonato de lucha libre en vivo. Cuando paso eso Arnold estaba en un partido muy importante y el entrenador lo seguía regañando por estar distraído. "Enfócate en el juego Arnold!" le decían sus compañeros.

Los días se convirtieron en semanas. La temporada de basketball y volleyball había llegado al final, y el equipo de Arnold seguía ganando partidos alargando mas la temporada para ellos.

Los días cálidos se convirtieron en fríos. Los vientos frescos soplaban fuertemente sobre la ventana de Helga . "No puede ser lo frió que se ha puesto en estos días." Dijo Helga mientras cerraba la ventana. Ella froto sus manos para calentarse y se abrocho la camiseta roja de Arnold que tenia puesta arriba de su blusa blanca de tirantes. Encima de su cama estaba una libreta abierta con apuntes para un reporte que tenía que entregar el siguiente día cuando su celular de pronto timbro.

"Hola Phoebe."

"Konnichiwa Helga, casi no hemos platicado en estos días."

"Ya se soy culpable de no llamarte Phoebe, estos maestros me han mantenido muy ocupada. Por un momento pensé que el último año de secundaria fuera más fácil pero nooo...es cuando los maestros te encargan más trabajo."

"Parece que los profesores nos quieren preparar para clases universitarias."

"Universitarias! Todavía tenemos la preparatoria por delante." Comento Helga. "Como van las cosas con Gerald Phoebe?"

"No hemos podido salir en estas semanas, parece que la temporada de basketball se alargo este año y Gerald siempre está ocupado con tareas y el equipo. A pesar de lo ocupado que está, pudimos estar juntos unas dos horas este domingo y el pasado, mi papá nos llevo al cine."

"Que bien Phoebe."

"Y como están las cosas con Arnold?" Preguntó Phoebe.

"Bien...supongo."

"Supones?"

"Si...bueno, no se...es que ahora que él sabe que lo amo a veces me siento muy expuesta a él y...prefiero en no verlo directamente a los ojos y luego esta Andres y...su tranquila presencia que me hace sentir..." Helga pensaba.

"Como te hace sentir Helga?" Volvió a preguntar Phoebe.

"Me hace sentir...bien a su lado."

"Pero lo amas?" pregunto Phoebe

"Amar es una palabra demasiado grande Phoebe...no puedo decir que lo amo pero...si me gusta mucho como amigo."

"Y Arnold?" pregunto Phoebe.

"Arnold es mi cabeza de balón. Aparte porque tantas preguntas?"

"En ocasiones te vez distante a tus emociones Helga, deberías de tomar el tiempo para volver a hacer pasatiempos que te ayudaban a sacar tus sentimientos y de esa manera poder desenvolver tu corazón. Como esta tu mamá y tu papá?"

"Mi mamá sigue igual Phoebe, lo bueno es que Bob no se a ido de la casa pero si toma sus vacaciones y se va dos o a veces tres días en disque viajes de negocio pero yo sé que no es así, el se toma sus descansos de tener que estar en esta casa de locos."

"Lo siento mucho Helga, has podido escribir a tu mamá en un centro de rehabilitación?"

"Si Phoebe, me la pase días haciendo llamadas y llenando formas en diferentes centros para ver si ella podía calificar para un programa gratis de tres meses o más si tenía suerte y...me enviaron un correo electrónico confirmando, que Miriam calificó para ayuda gratis en uno de los centros."

"Oh por Dios que emoción Helga entonces tu mamá entrara gratis."

"Si Phoebe únicamente necesita la carta de aprobación que imprimí de mi email en la escuela."

"Entonces que espera tu mamá para internarse?" pregunto Phoebe.

Helga se quedo en silencio con el celular pegado en su oído.

"Helga...estas ahí?"

"Si Phoebe." Respondió Helga con su voz decaída.

"Le enseñaste la carta a tu mama Helga?"

"Si Phoebe...y me la rompió." Dijo Helga con un suspiro de tristeza.

"Cuanto lo lamento Helga."

"Para que lamentarse Phoebe, si esa fue la decisión de ella no la mía!"

"Tú ya hiciste todo lo posible Helga, yo se que tu quieres mucho a tu mamá y..."

"No necesito saber si quiero a mi madre o no Phoebe! Así como no necesito saber si quiero a Bob o a cualquier otra persona!"

"Helga no lo tomes a mal, yo solamente decía que tu ya cumpliste en ayudarle a tu mamá de todas las maneras..."

"Ya Phoebe! Todo lo que yo hago por ella no es suficiente para curarla, todo mi esfuerzo, dolor, sacrificio a las personas que amo siempre es en vano!"

"Claro que no Helga, algún día tus padres se darán cuanta sobre todo lo que tú has hecho por ellos como hija, y cuando llegue ese dia..."

"No importa si ese día llega Phoebe, porque tienen mis padres que darse cuanta de todo lo que hago por ellos, para que me lo agradezcan! Por favor, no necesito que ellos me agradezcan o que se den cuenta que existo! Yo no necesito a nadie Phoebe, puedo tener al mundo contra mí y me valiera un comino a quien le importo o no!"

"A mí me importas Helga."

"Yo sé Phoebe."

"Y también le importas a Arnold."

"Porque me sigues trayendo a Arnold a la plática Phoebe?"

"Porque yo te conozco Helga y sé, que el día que te des cuenta que tanto realmente lo necesitas, tu vida será diferente."

"Arnold no me necesita a mi Phoebe, el puede vivir muy bien sin mí."

"Y tu sin él Helga? Acepta y abre tu corazón...escribe tus sentimientos en papel y suéltalo todo...ya no lo escondas mas."

Helga respiro profundamente. "Lo...pensare, buenas noches Phoebe."

"Buenas noches Helga. Nos vemos mañana en el autobús."

Esa misma noche en la casa de huéspedes Arnold escribía en una libreta negra cuando llego Gerald a su habitación.

"Hey viejo, tengo las notas de biología que me pediste y haber como te va en el examen de mañana, yo lo tome hoy y estuvo de pelos."

"Gracias Gerald, intentare en estudiar lo mas que pueda hoy."

Gerald miro una libreta negra extraña sobre el escritorio de Arnold.

"Y esta libreta sospechosa hermano?" pregunto Gerald agarrando la libreta para ojearla.

"No la puedes ver Gerald." Dijo Arnold arrebatando la libreta de las manos de su amigo.

"Que tienes ahí, cosas privadas o que?"

"Si...son cosas que luego escribo."

"Es sobre Helga verdad?"

"Tambien, aveces me siento muy nervioso y me ayuda en escribir...bueno a veces."

"Ah que bien, yo odio escribir en tan solo pensar de apuntar me duele la cabeza, únicamente escribo para tareas y muy apenas hermano. Oye que haremos este año para el concurso de talentos? Este será el último año que lo podremos hacer."

"No tengo idea Gerald, no he pensado en nada."

"Ummmm...pues tenemos unos días para pensarlo, escuche que este año es tan dando buenos premios para los ganadores."

"El único premio que me interesa es...Helga."

"Oye si como va todo con ella?" pregunto Gerald.

"Las cosas no van bien, hemos platicado poco por el teléfono y...siempre esta ella ocupada o yo estoy ocupado, y...como hemos estado ganando los últimos partidos la temporada de basketball no se acaba y ya quiero que se acabe para poder tener mas tiempo para salir con ella."

"Que gacho eres Arnold, quieres que nuestro equipo pierda solamente para que tu puedas salir con tu chava...eso no es justo hermano."

"Lo siento Gerald...Sid me dijo el otro dia que Andres y Helga fueron a ver la lucha libre y me mando estas fotos de ellos." Arnold le enseño a General las fotos de Andres y Helga sentados juntos riéndose y otra en donde Andres intento en abrazar a Helga.

"Wow que intenso viejo...Arnold, estas pensando en lo que yo estoy pensando?"

"Si...ese desagraciado se está robando a mi Helga pero ella no..."

"En realidad no estaba pensando eso viejo."

"Oh que pensabas entonces?" Pregunto Arnold.

"Que Sid toma buenas fotos para ser desde lejos y a escondidas."

"Gerald eso que importa!"

Gerald se carcajeo "Perdón hermano no pude resistirme."

Arnold suspiro en desesperación mirando las fotos en su celular. "Parece que Helga se aleja de mi con el tiempo en vez de...acercarse."

"No creo que se esté alejando, lo que pasa es que hemos estado muy ocupados en estas semanas pero ya verás que terminando con la temporada de basketball podrás salir con ella más seguido. Luego yo quiero salir con Phoebe y ella está ocupada en classes de violín y otras actividades de grupo de literatura o algo así."

"Pero ustedes salen el sábado o el domingo verdad!" Exclamó Arnold

"Aveces si y aveces no...el papá de Phoebe es muy estricto cuando quiero salir con ella, por ejemplo el otro domingo únicamente pudimos vernos dos horas! Eso no es nada!"

"Yo que daría por tener dos horas con Helga en los domingos."

Gerald puso su mano atrás de su cuello sintiendo pena por su amigo. "Mira Arnold las cosas tiene que mejorar, ya lo verás. Piensa positivo viejo."

"Porque siempre dices que piense positivo sobre todo esto."

"Un buen amigo me dijo un día hace mucho tiempo...alguien tiene que hacerlo."

Arnold sonrió "Gracias por recordarme Gerald."

"Para eso estoy aquí hermano."

Los dos amigos hicieron su saludo secreto con sus manos. "Ya me voy Arnold, JamieO me acaba de mandar un texto que está afuera esperándome."

"Luego nos vemos Gerald."

De regreso en la habitación de corazones, Helga se encontraba pensativa sobre su cama solo le faltaba unas cuantas palabras para terminar su reporte y no podía concentrarse. Las palabras de Phoebe seguían pasando por su mente.

"Le importas a Arnold...el día que te des cuenta que tanto realmente lo necesitas, tu vida será diferente...Acepta y abre tu corazón...escribe tus sentimientos en papel y suéltalo todo...ya no lo escondas mas."

"Será que Phoebe tiene razón." Se decía Helga. Poniendo su mano sobre su pecho buscando su relicario. "Mi relicario...lo tiene, Arnold."

Tin...tin...

Entró un texto a su celular.

-Hola Helga todo bien para este sábado?- Andrés

"Sábado? Criminal tengo una cita con Andrés ya se me estaba olvidando."

-si todo bien, porque quieres cancelar campeón-

-cancelar nunca, solo te recordaba de la cita- Andrés

"Será que ago bien en salir con él el sábado?" Se preguntó Helga confundida.

-ya quiero que sea sábado para salir juntos, me divertí mucho cuando fuimos a ver las luchas en vivo.- Andrés

Helga seguía con su mano sobre su pecho pensando que Arnold tenía puesto en ese momento su relicario. "En que estoy pensando, Andrés me está mandando mensajes y yo no dejo de pensar en..."

-Andrés después hablamos, buenas noches-

-descansa Helga- Andrés

Helga se levantó de su cama y camino a su armario, lo abrió lentamente y prendió el foco. Entró a su armario y cerró la puerta, se inclinó y sacó el altar de arnold que tenía escondido abajo de unas sábanas y prendió las velas rojas que tenía el altar.

Sacó su diario rosado y lo abrió exponiendo una pluma blanca enrollado con tres pelos rubios de Arnold, y agarrando la pluma delicadamente empezó a escribir:

Deseos hundidos que esconde mi corazón, llenos de suplicio por mi vida y mi misma aflicción. Que tengo yo que no puedo ser feliz? Porque será que el destinó me otorgó este sufrimiento? Será que puedo encontrar la luz de esta oscuridad? Ya no puedo contenerme más, necesito salir de este laberinto de sentimientos que me ahogan por dentro. Yo no puedo cambiar la vida de nadie, no puedo mejor a mi madre o convertir a mi padre en un buen hombre. No tengo ese poder. Pero puedo cambiar mi vida. Pudiera yo encontrar el gozo de la vida? Yo merezco lo mejor...mi corazón no puede afligirse más. Mi relicario tiene su dueño, y mi corazón también...como poder negar más lo que mi ser grita en alegría. Que a pesar de las neblinas grises que cubrían mis ojos, el calor de su amor nunca me dejo...él es el único para mi, mi dulce mitad, mi alma gemela, mi príncipe amado...me valiente salvador...Arnold es el único dueño de mi amor.

Helga soltó la pluma y miró lo que había escrito. Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras ella se agarraba de la camiseta de Arnold que traía puesta. "Por todos los cielos, Arnold es todo para mi! Y yo merezco en ser feliz a su lado...como su novia."


Notas de autor:

Este capítulo fue largo y muy emocionante. La pesadilla de Arnold estuvo intensa, lo bueno fue que pudo hablar con Helga esa noche.

También miramos la carrera en donde Arnold y Andrés se cayeron antes de llegar a la meta, se me hizo muy gracioso me reí mientras lo escribía.

El tiempo pasó y miramos dos platicas muy buenas entre Gerald y Arnold y...Helga y Phoebe.

Al final miramos bueno leímos sobre el altar de Arnold, y Helga volvió a escribir otra vez, y lo logró hacer enfrente de su altar. La playera roja de Arnold que Helga tenía puesta fue cuando Arnold se la presto en el capítulo "flor blanca", se acuerdan? Helga la tenía guardada en su casillero hasta que se la llevó a su casa. ️

El corazón de Helga cantó y reveló lo que ella quiere en su vida...y es Arnold.

Ahora que ella está lista para corresponderle a Arnold que pasará?

Recuerda que tienes una cita con Andrés Helga.