Helga caminó lentamente de regreso a su asiento. Sus pasos flotaban sobre el suelo sin poder pensar en nada, más que en los besos que se había dado con Arnold en el armario.

Silenciosamente se sentó a lado de Phoebe sin poder parar de suspirar. Helga tenía sus mejillas enrojecidas y mostraba un semblante de felicidad.

"Helga todo bien?" Le pregunto Phoebe.

"Mmmm...como Phoebe?"

"Helga te vez diferente, a donde fuiste?"

Helga suspiro poniendo su mano sobre su corazón. "Quise agradecerle a Arnold por haberme escrito la canción y...fue, tan bello." Dijo Helga con su voz frágil.

"Bello? Me imagino que había muchos estudiantes atrás del escenario verdad?" Comento Phoebe.

"Si, había tantos que tuvimos que... meternos en un armario para, poder hablar en privado."

Helga seguía con su mirada entre sus pensamientos recordando los labios amorosos de Arnold sobre los suyos.

"Helga. Pasó algo con Arnold que no debió de haber pasado?"

"Que!? Porque dices eso Phoebe...no pasó nada de lo que tú crees, como puedes imaginarte que Arnold y yo nos hayamos...calentado de esa manera...claro que no, yo no me dejo llevar por mis pasiones Phoebe...jamás!"

"Helga me refería que si le dijiste algo inapropiado a Arnold."

"Oh si eso...la respuesta es, no." Contestó Helga nerviosa con sus mejillas chapeadas.

"Helga, no me digas que tú y Arnold hicieron un acto indebido en el armario." Añadió Phoebe sorprendida por la reacción de Helga.

"No pasó nada Phoebe...yo y Arnold únicamente hablamos y ya!"

"Y porque te vez así Helga."

"Como me veo Phoebe?"

"Te vez...inusual, y con un resplandor de satisfacción sobre tu rostro."

Helga cerró sus ojos soltando un fuerte suspiro. "Phoebe, te dire qué pasó...me, convertí en la novia de Arnold."

Phoebe tapó su boca con sus manos antes de soltar un grito por la sorpresa "Helga realmente pasó, aceptaste en ser su novia!"

"Si Phoebe, no pude negar mi corazón ni un segundo más...lo deseaba tanto, quería besarlo y abrazarlo hasta no poder más! Todo pasó tan rápido Phoebe, un minuto le estaba diciendo gracias por la canción y de pronto...estaba con mis piernas enrolladas en su cuerpo y mis labios besando su cuello."

"Cielos Helga, como pudiste tener a Arnold entre tus piernas?"

"Arnold me cargo, me tenía entre su caliente cuerpo y la pared, nos besamos como dos locos enamorados...podía sentirlo todo hasta su..."

Phoebe tosió antes que Helga dijera algo indebido. "Helga! Debes de tener más control sobre tu amor pasional hacia él, qué tal si un día no se pueden controlar y..."

"Phoebe te preocupas de más...nada de eso pasará."

"Porque estás tan segura?" Pregunto Phoebe.

"Porque Arnold tiene control y el no permitirá que me sobre pase con él."

"No se Helga, solamente digo que tengan cuidado."

"Exageras demasiado Phoebe, en realidad no me incendié tanto con él, solamente me puse contenta en sus brazos, eso fue todo."

Atrás del escenario Gerald movía su cabeza a los lados "Mmm...mmm...mmm. Tengo una muy buena idea que hacían en ese armario hermano."

"No pasó nada de lo que tú creer Gerald." Le quiso afirmar Arnold.

"Y porque estás despeinado viejo, y mira tu camiseta, parece como si te pasó un tornado de Helga por encima."

Arnold se acomodó la camiseta e intento en peinarse el pelo con un peine que tenía en su bolsillo del pantalón. "Quizás si nos excitamos un poco, pero no pasó nada serio."

"Oh si, ¿qué tan lejos llegaron hermano?"

"Gerald! ¡Eso es algo privado de nosotros!"

"Entonces si llegaron lejos!" Comentó Gerald con una sonrisa.

"No voy a platicar contigo sobre esto Gerald." Arnold metió sus manos en los bolsillos de su pantalón y se volteó a ver a otro lado.

"Está bien viejo...solamente tú y Helga pueden hacer cosas sin ser novios."

"En realidad ya somos novios Gerald."

"Nombre...no te creo!" Dijo Gerald sorprendido. Arnold estaba serio mirándolo. "Hablas enserio Arnold!"

"Tú sabes que no jugaría sobre eso Gerald."

"Esto si es una sorpresa! Que bien por ustedes Arnold. Ya era hora."

Después de terminar con todos los concursantes, la directora anunció los ganadores. "Los ganadores son, primer lugar para Patty por su hermosa voz." Todos aplaudieron "Y segundo lugar, para Gerald por haber escrito y tocado la música en piano. ¡Muchas gracias a todos los concursantes!" Gerald y Patty se pararon en el escenario y recibieron sus medallas y premios.

Después del concurso Arnold y Gerald se quitaron los trajes negros y se pusieron su atuendo normal. Helga y Phoebe estaban platicando afuera de la escuela sentadas en una banca, cuando los muchachos llegaron.

"Llegamos señoritas, nos esperaron mucho?" Comento Gerald.

"Felicidades Gerald, la melodía que escribiste estuvo espléndidamente hermosa." Dijo Phoebe mientras abrazaba a Gerald.

"Si Gerald felicidades, yo esperaba que ustedes ganaran el primer lugar juntos." Comentó Helga.

"Yo también, pero Patty fue muy competitiva, ella se merecía el primer lugar." Añadió Arnold.

"La melodía en piano no fue nada facial de escribir, más aparte casi no tuvimos tiempo para preparar la canción porque Arnold se la pasaba más tiempo en el hospital que ayudándome."

"No me la pasaba tanto tiempo en el hospital Gerald. Yo te ayude mucho con la melodía también, más aparte la letra de la canción que escribí te lo dejo más fácil."

"Eso es lo que tú crees viejo. Las palabras de tu canción no lo hicieron fácil, sino más difícil. Y luego siempre andabas extrañando a Helga en vez de darme ideas viejo."

"Así que me extrañabas mucho cabeza de balón." Agregó Helga con su ceja levantada en agrado.

Arnold puso su mano atrás de su cuello. "En ocasiones si."

"Ocasiones! Si claro, siempre la extrañabas hermano...recuerda aquella vez que te..."

"Gerald! No ahora hermano." Le recordó Arnold apenado.

"Me tienes que decir todo Arnold, que iba a decir Gerald?" Pregunto Helga cruzando sus brazos.

"Después te digo amor." Le sonrió Arnold.

"Arnold, Helga ya me dijo que ustedes son novios. ¡Que buena noticia! ¡Felicidades!" Los felicito Phoebe.

"Gracias Phoebe, Helga me dio un verdadero regalo hoy." Dijo Arnold con su dulce mirada hacia a Helga.

"En realidad no sé ni como pasó, pero...Arnold no paraba de preguntarme hasta que termine aceptando." Contestó Helga de orgullosa.

"Yo que no paraba de preguntarte y tú que no parabas de besarme Helga." La corrigió Arnold con su mirada coqueta.

"No te puedes quedar cayado Arnoldo."

"Solo aclaró los hechos encanto." Le contestó Arnold con una sonrisa traviesa hacia ella.

Gerald se carcajeó de ellos.

"De que te ríes Gerald." Le pregunto Helga.

"Me acorde cuando estábamos en la doble cita y tú me aseguraste que tú y Arnold nunca serían novios, te dije Pataki, nunca digas nunca."

"Cállate Gerald! Aparte, muchas cosas pasaron desde entonces."

"Entonces que haremos hoy?" Pregunto Gerald.

"Podemos ir a ver el pino grande de navidad en el centro, también ay una pista de hielo nueva con decoraciones de navidad." Comento Phoebe.

"Podemos ir pero yo no puedo patinar, no quiero exponerme a un accidente de hielo con mi cabeza delicada."

"Nosotros podemos ver las luces de navidad y el pino mientras que Phoebe y Gerald patinan. ¿Que opinas Helga?" Le pregunto Arnold.

"Para mi está bien, ¿qué tal ustedes lo hacemos así?" Preguntó Helga.

Gerald y Phoebe aceptaron. "Como nos vamos al centro...en camión?" Preguntó Gerald.

"Mejor compartíamos un taxi, es más rápido y seguro." Sugirió Arnold.

Los muchachos le pagaron a un taxi para que los llevaran. El taxi era una van amarilla, sentaba cuatro pasajeros atrás. Arnold abrió la puerta del taxi y las chicas se metieron a sentarse primero. Helga se sentó atrás y Arnold a lado de ella. Gerald le dijo al taxista a donde iban.

Gerald y Phoebe iban platicando, mientras que Arnold y Helga estaban en silencio, sentados un poco apartados. Arnold volteó a ver a Helga y se sentó cercas de ella. Helga tenía sus manos agarradas de la ansiedad que sentía.

"Estas bien Helga?" Le pregunto Arnold.

"Mmm...si, bien, porque, no me veo bien?" Pregunto Helga con un tono nervioso.

Arnold le sonrió suavemente "Helga dame tu mano."

"¿No, para que la quiere?"

"Helga solamente dame tu mano."

Helga se mordió el labio y tímidamente le dio su mano a Arnold.

"Estas nerviosa Helga?" Dijo Arnold mientras le sobaba la mano a ella.

"Claro que no, que piensas que soy, una chica tonta que no sabe cómo comportarse ahora que tiene novio o que!?"

Arnold le dio un beso en su mejilla y le susurró en su oído "Me fascinaron tus besos en el armario. Me dejaste con ganas de más."

El corazón de Helga se agitó, su mano le empezó a sudar. Arnold movía su pierna, empujando la pierna de ella, mientras seguía acariciando la mano de Helga.

¡Oh Criminal! ¡Me voy a morir de un paro cardíaco, siento que me falta el oxígeno! Pensaba Helga durante el camino.

Llegaron al centro, los jóvenes se bajaron del taxi y empezaron a caminar por el parque nuevo. Phoebe y Gerald caminaban un poco más adelante que ellos. Gerald tenía su brazo arriba de los hombros de Phoebe. Helga miraba lo cómodo que ellos se miraban conviviendo juntos mientras ella se sentía como una extraña a lado de Arnold.

"Helga te veo tensa, que pasa por tu mente amor?" Le pregunto Arnold.

"Es que..." Helga batallaba para explicarle.

"Dame tu mano Helga."

"Y...si la gente nos ve?" Preguntó Helga dudosa.

Arnold la agarró dándole un fuerte abrazo "A que le temes Helga ...vamos, dame tu mano caminemos juntos." Arnold le tomó la mano a ella y continuaron caminando.

Los árboles estaban decorados con luces de todo colores, por todo lados se miraban adornos navideños y música de temporada.

En medio del parque había un inmenso árbol navideño con bancas al rededor para que las personas se sentaran.

Arnold y Helga se sentaron en una banca abajo de un árbol decorado con luces. Ya estaba oscureciendo el resto de las decoraciones navideñas se iluminaron.

Gerald y Phoebe se acercaron a ellos. "Vamos a patinar un rato."

"Está bien Gerald, nosotros estaremos aquí mirando las decoraciones."

"Órale viejo, me hablas en caso de algo." Gerald y Phoebe se fueron a patinar.

Arnold y Helga permanecieron sentados en la banca. "Tienes frío?" Le pregunto Arnold.

"No, este suéter es caliente a pesar de que sea delgado."

"Helga me dijiste que intentarías en ser más abierta conmigo, sin embargo te veo distante...ay algo que hice que no te gusto?"

"No cabeza de balón, no eres tú, soy yo y mi...inseguridad que de repente me da a tu lado."

"Inseguridad, de...que seas mi novia?" Preguntó Arnold preocupado.

"Si...pero no es lo que piensas. Yo no estoy arrepentida de ser tu novia...solamente, este, no se como...actuar a tu lado, ahora que somos pareja."

"Eso es un alivio Helga, por un momento pensé que te referías a que estabas arrepentida de haber aceptado en ser mi novia."

"No cabeza de balón jamás. Soy yo la que no sabe cómo actuar a tu lado. ¡Criminal! Siempre e tenido mi manera sobre protectora de mis sentimientos cada vez que estaba a tu lado y ahora...me siento en, territorio nuevo."

Arnold puso su brazo sobre los hombros de ella. "Yo me siento un poco así también...creo que es normal Helga."

"No te mirabas tímido en el taxi cabeza de balón."

Arnold se rio "Puede de que no, pero lo estaba."

"No te creo Arnoldo! Solo lo dices para hacerme sentir mejor."

"Aunque no lo creas es cierto, pero las ganas de estar cercas de ti y sentir tu mano en la mía eran más fuerte que la timidez que sentía por dentro."

Helga recargó su cabeza sobre el pecho de él, mientras miraban el árbol navideño.

Arnold suspiraba sintiendo el calor de ella. "Sabes, esta Navidad me recuerda mucho a la navidad cuando recibí el mejor regalo que no tenía precio."

"Un regalo sin precio...quien te regalo algo así?" Preguntó Helga celosa.

"Una niña muy hermosa..."

"No me digas que estás hablando de Ruth o de..."

"Helga habló sobre mi Ángel Navideño amor."

"Tu Ángel Navideño?" Preguntó Helga confundida.

"Tú me diste el mejor regalo de navidad hace años cuando estaba en el cuarto año. No sé cómo supiste lo que quería esa navidad, pero lo lograste...mi Angelito Navideño." Arnold le dio un beso a Helga en su frente con esas últimas palabras.

"No sé a qué te refieres Arnoldo."

"Tú sabes Helga y...sé cómo tuviste que entregarle al señor Bailey tus botas nuevas para cumplir me deseó."

"Pero...quien te dijo?"

"La hija del señor Hyunh le dijo a su papá de cómo el Señor Bailey la encontró y le dio la información de cómo encontrarlo. Cuando el señor Hyunh fue personalmente a agradecerle, él le dijo como una niña le imploró que cumpliera ese deseo navideño para que un niño no dejara de creer en el deseo de la navidad. Yo sé que sacrificio hiciste por mi ese año Helga. Lo que no entiendo es, como sabías lo que yo deseaba esa navidad."

Helga estaba callada pensando en lo que había sucedido ese frío día de navidad. "Yo deseaba en comprarte el mejor regalo del mundo y no tenía idea que darte así que...te seguí para ver si podía averiguar que querías. Ahí fue cuando te escuché hablar con Gerald y después de seguirlos todo el día sabía que querías. Cuando recibí mis botas como regalo no quería dejarlas ir...al final termine dándoselas al señor Bailey y...después de rogarle que me ayudara y una larga noche, se cumplió el deseo. Nunca olvidaré como estaba parada afuera de la casa de huéspedes mirando a través de la ventana tu rostro feliz por ver al señor Hyunh con su hija."

"Oh Helga...ya vez como tienes un corazón dulce lleno de bondad." Dijo Arnold apretando a Helga en su pecho.

"Puede de que sí, pero también soy mala cabezón."

"No lo eres Helga, eres ruda en ocasiones y de carácter fuerte pero mala no. Por eso te amo Helga, porque siempre estás dispuesta a dar a los demás que a ti primero. Como cuando salvaste el vecindario con tu grandiosa idea de utilizar la grabación de las cámaras como evidencia."

"Tú salvaste el vecindario Arnold." Dijo Helga con su mirada hacia abajo.

Arnold levantó su rostro dulcemente y mirándola a los ojos le dijo. "No Helga, ese fue tu triunfo. Por eso cuando todos aplaudieron al final yo te agarré la mano y la alcé festejando contigo. Tú fuiste la verdadera héroe ese día, nunca te diste por vencida. Estabas dispuesta a dejar ir la fortuna que tu padre ganaría con tal de...ayudarme. Tu misma lo dijiste ese día. El dinero no lo es todo y, por el amor que sentías hacia mi estabas dispuesta a hacer lo imposible. Te amo Helga." Arnold pego sus labios a los de ella, besándola cálidamente bajo la luz hermosa de la navidad.

Helga POV

Los labios de Arnold me daban un calor de amor y tranquilidad que no podía describir. Lentamente me hundía en su boca, sintiendo su mano resbalándose por debajo de mi pelo. Ohhh mi Romeo...mi corazón latía con la intensidad de un sueño que se cumplía para mi. Mi Arnold me besaba como su más grande adoración bajo la estrella de la Navidad.*

El teléfono de Arnold sonaba, pero Arnold no paraba de besar los labios de Helga.

Ring...ring...ring...ring.

Ring...ring...ring...ring.

Ring...ring...ring...ring.

Finalmente Arnold soltó los labios de Helga y sacó su celular del bolsillo de su pantalón.

"Bueno...hey Gerald qué pasa...si me cuerdo de ellos...pero ya les ganamos...no lo creo tampoco, pero...si, ahí están...está bien para ya voy." Arnold colgó la llamada.

"Ahora qué pasó?" Preguntó Helga.

"Ay unos chavos que nos an estado molestando desde hace semanas y...les ganamos a su equipo en el campeonato estatal."

"Y que tiene que ver eso con ir a donde está Gerald?" Preguntó Helga molesta.

"Gerald dice que estos chavos están en la pista de hielo y siguen pasando a lado de el empujándolo, no lo dejan de molestar."

"Y que harás tu?"

"Tengo que apoyar a Gerald, el es mi mejor amigo."

"No te quiero peleándote con esos tipos Arnoldo!"

"Claro que no amor, piensas que soy un peleonero."

"Tu actitud contra Andrés y Wolfgang me haría pensar que si."

"Eso fue diferente Helga. Y tú me conoces. Ven vámonos." Arnold y Helga se levantaron de la banca y se dirigieron a la pista de hielo.

Llegando a la pista de patinaje, Arnold rento unos patines, pero justo antes de meterse a la pista Helga lo jalo la camiseta. "Recuerda de lo que hablamos Arnoldo."

"No temas hermosa, no pasará nada." Le dijo Arnold antes de darle un beso en la mejilla.

Arnold se metió a la pista de hielo y agarró velocidad. Busco a Gerald y Phoebe entre la multitud de la inmensa pista. De repente miró a los dos jóvenes patinando velozmente hacia Gerald. Quieren tumbar a Gerald. Pensó Arnold.

Arnold se apresuró y desplazándose ágilmente entre las personas brincó con velocidad justo enfrente de los chavos antes que pudieran llegar con Gerald y raspo la pista con sus patines lanzando el hielo sobre las caras de los jóvenes.

Gerald se dio cuenta de lo que los muchachos intentaron en hacer y le dijo a Phoebe que se fuera con Helga.

"Te crees muy chingon Arnold!" Le dijo un chavo a él.

"Ustedes empezaron cabrones!" Contestó Gerald molesto.

"Tranquilos podemos hablar bien las cosas sin tener que enojarnos." Sugirió Arnold.

"Cállate cabeza de sandía!" Le gritó otro chavo a Arnold.

"Ustedes dos se lo buscaron, no jugaron limpio en el campeonato!" Le dijo el muchacho a Gerald.

"Jugamos bien contra ustedes, pero si quieren otro partido podemos jugar mañana en la cancha de la prepa." Dijo Arnold.

"Yo no tengo tiempo para eso!" Dijo el muchacho.

"Entonces no anden de gueyes!" Les dijo Gerald.

"Eres un culero Gerald no podías enfrentarnos solo. Tenías que llamarle a tu novia cabezona."

Gerald intentó en lanzarse contra los dos jóvenes. "Déjalos Gerald, no valen la pena." Le dijo Arnold deteniéndolo antes que se peleara contra ellos. "Cuando quieran podemos tener un partido nada más nosotros. Ahí podrán ver que tan buenos somos." Aclaro Arnold.

"Les ganaremos!" Dijo el joven.

"Entonces cuál es el problema, si ustedes creen que nos ganarán." Les dijo Arnold con su gesto seguro de él mismo.

Los jóvenes se burlaron de ellos "Vámonos, dejemos a las niñas enchiladas." Dijo uno de ellos alejándose de la ahí.

"Me hubieras dejado darles un trancazo a uno de ellos!" Le reclamo Gerald.

"Gerald, estamos en la pista de hielo, como vas a pelearte con ellos aquí."

Afuera de la pista de hielo Helga y Phoebe estaban sentadas platicando.

"Espero que todo salga bien y que Gerald no se meta en problemas con ellos. Lo miraba muy molesto."

"Arnold esta con el Phoebe, no creo que la plática de ellos pase a algo mayor."

"Tú crees que los muchachos están teniendo una charla tranquila."

"Oh si Phoebe. Espero que así sea".

Helga y Phoebe se pararon a lado de la pista de hielo esperando a que los muchachos se salieran. La pista era grande y estaba llena de personas.

"Los puedes ver Phoebe?"

"No los veo Helga, estoy preocupada."

"Hola chicas!"

Helga reconoció la voz y se volteó encontrando los ojos verdes de Andrés.

"Campeón qué haces aquí!"

"Vine a patinar con unos amigos y ustedes?"

"Estamos esperando a que Gerald y Arnold salgan de la pista." Comento Phoebe.

"Ya veo, y cómo estás Helga...no pensé que estuvieras patinando tan pronto después de tu accidente."

"No estaba patinando, Arnold se acaba de meter con Gerald hace unos minutos."

"Entonces Arnold esta patinando con Gerald mientras tú estás esperándolo afuera." Dijo Andrés con un gesto coqueto.

"No es como tú piensas Andrés." Respondió Helga.

Arnold y Gerald alcanzaron en ver a las muchachas desde lejos. Helga estaba recargada en la cerca de la pista de patinaje con Andrés platicando enfrente de ella.

"Mira quien está hablando con Helga, hermano." Apunto Gerald.

Arnold arqueo su mirada y agarró vuelo.


Notas de Autor:

Hola a todos! Les dejo este capítulo para que lo disfruten. Estaba tardando en publicarlo ya que estaba demasiado largo y no paraba de escribir, decidí en convertirlo en dos publicaciones, para no seguir tardando más. Les dejo el paseo navideño parte 1.