Rei and Shinji: An Unrequieted Love
Traducida y remasterizada por AlexMRC
Escritor original: EightSeven
Capítulo 7: Felicidad
Evangelion, sus personajes e historia no me pertenecen. Tampoco este fic, sólo es una traducción, esta obra está traducida con el permiso del autor original, escrita sin ánimo de lucro, no me demanden.
Felicidad
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Rei
Las lágrimas caían gentilmente por nuestras mejillas mientras compartíamos ese suave y precioso beso. Me sentía sumamente feliz, mis deseos se cumplían y no sabía cómo expresarlo. No sabía si romper en llanto o empezar a reir cuando acabara el beso.
No había nada en el mundo que deseara más que esto, estar así con la persona a la que amo y a la que le he entregado mi corazón. Sin importar el dolor físico que sentía en ese momento decido ignorar esas sensaciones sin utilidad para seguir disfrutando del ahora.
Besar a Shinji. Sentir sus suaves y cálidos labios sobre los míos, ese tacto tan placentero y adictivo me mantenía adherida a la boca y respirar de Shinji como si de un poderoso imán se tratase. No quería detenerme ni acabar esto, simplemente…
No quería parar.
Creí que te había perdido. Por un momento pensé que no volvería a ver tus hermosos ojos azules ni volver a acariciar tu mejilla, casi doy por hecho que no iba a volver sana y salva de esta misión.
Creí que había muerto.
Pero ahora los dos estamos aquí, juntos. Podía sentir tu calidez a través del traje de conexión y tus brazos rodearme dándome esa sensación de protección; ahora sería yo quien iba a protegerte para saldar la enorme deuda que sentía tener, pues has hecho tantas cosas por mi desde que nos conocemos. Simplemente no sé como dar las gracias.
Ambos sobrevivimos, eso me alegra bastante.
Esta sensación, mi pecho se siente tibio y mi estómago siente un cosquilleo leve cuando estoy cerca de ti y no estaba segura de lo que era hasta que nos propusimos a estar juntos disfrutando estos bellos momentos.
Separamos lentamente nuestros labios. Un hilillo de saliva se forma al mismo tiempo que lentamente mis labios se alejan de los tuyos con resignación.
Sé cuál es este sentimiento
Lo había leído en novelas, lo había escuchado un par de veces en la calle o en la TV y hasta hace poco tiempo entendí su correcto significado. Mis labios se abrieron levemente tomando la iniciativa y las riendas de mi relación con el vástago del Comandante de NERV.
-Te amo, Shinji. –afirmé sonriente extendiendo mis brazos y lanzándome hacia su pecho, volviendo a encontrar esa tibieza que me producía estar a su lado, tan hermoso era que había suspirado del alivio al entrar en contacto con Shinji. Mi corazón estaba tan aliviado al haber dicho por fin a Shinji mis verdaderos sentimientos y me sentía feliz de ser correspondida por él.
La fuerza del abrazo es incrementada por mi parte y sonrío aún más cuando Shinji responde rodeando mi cintura con cariño. Puedo sentir su pecho cuando respira y escucho el latir de su corazón.
-Yo también te amo. –me habló haciendo que sintiera cierto calor en las mejillas, me escondí un poco en su pecho sintiendo un poco de preocupación por lo que había pasado en la batalla.
-Yo…perdón. –dije con la mirada hacia abajo, me sentía apenada por los problemas que había causado.
-¿Por qué Rei? –escucho a Shinji preguntar y yo levanto la mirada para responderle.
-Por preocuparte.
-No pienses en eso; Estoy feliz de que hayas regresado con vida. Muy feliz, ya no tengo nada de lo que deba preocuparme. –le veo sonreír alegre, su mirada me conmovía demasiado y me alentaba.
Las lágrimas siguen bajando por mis mejillas. Shinji me ha enseñado muchísimas cosas que en una vida no aprendí… Cuando estaba sola no aprendí nada. Ahora que estoy con Shinji, Aprendí a reír y llorar, a demostrarle mis emociones a la persona indicada…
Aprendí a manifestar mis emociones más puras con Shinji, aprendí a amar. Cuando estoy con Shinji, siento que siempre puedo volverme a levantar para seguir hacia adelante.
-Rei, soy yo el que debe pedirte perdón… –le escucho decir mientras aparta la mirada un poco de donde estoy.
-¿De qué? –vuelvo a preguntar abrazando a Shinji con más fuerza, pidiendo una respuesta.
-Yo prometí…que te protegería. –noté como había bajado la mirada nuevamente, como si no se sintiera contento.
-No te preocupes, me protegiste. ¿Estoy bien, o no? –le dije con la intención de tranquilizarlo. No me gustaba que se viera así de triste y menos por mí.
-Pero no quería que salieses lastimada. Te prometí que te protegería, en verdad lo lamento. –su voz se nota ya más repuesta de todo aquel dolor y se le ve un poco más alegre.
-Todo está bien Shinji, te perdono. –sonreí acariciando su mejilla, él me observa entre sonrojado y feliz mientras que me acerco para besar su mejilla. Se sentía tan bien estar cerca de él.
Shinji deja de abrazarme y me observa con una gran sonrisa. Yo correspondo a su expresión acariciando otra vez su mejilla.
-Esto es simplemente sorprendente. –escucho a alguien decir desde la entrada de la habitación a lo cual con duda y sorpresa volteo para toparme con la enfermera.
La enfermera del hospital nos observaba sonriendo; sosteniendo su tabla para anotaciones con reportes médicos. La chica nos observó y se preparó para hablar.
-Los doctores creían que no ibas a despertar. –le escucho atentamente pues me miraba a mí. –No cabe duda de que el amor es capaz de romper límites, estoy feliz por ambos.
Ambos la miramos con un rostro confundido, no sabíamos a lo que se refería pero por lo que parece, estuve grave antes de despertar y después de que la batalla hubiera terminado.
Dormí porque sentía que necesitaba descanso, no imaginé que los doctores creyeron que había entrado en coma. Yo solo desperté cuando Shinji sostenía mi mano.
Desperté…porque…
No quería que Shinji estuviese solo, quería estar en compañía de él y no podría estar tranquila si no estaba yo junto a Ikari…
-Le informare a los médicos. –dicho esto, la joven enfermera dio la vuelta y nos dejó solos de nuevo. Shinji se me acercó y me sostuvo en sus brazos mientras nos recostábamos en la camilla de la habitación; era mucho más cómodo estar así.
-Descansa, Rei.-
Descansando mi cabeza en el hombro de Shinji me sumerjo lentamente en las profundidades del sueño.
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Shinji
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Ella realmente es hermosa, más de lo que me había podido imaginar alguna vez… La miro y me siento mucho más cautivado que antes; su piel blanca, sus ojos rojizos y su suave cabello azul me provocan sensaciones tan intensas. No puedo dejar de amarla…
Me demuestra que también es tierna mientras está en mis brazos, noto sus mejillas un poco rosadas y una leve sonrisa, apenas perceptible para mí. Siento que mi brazo se duerme un poco y me incomoda pero de todas maneras decido quedarme a su lado hasta que despierte.
Solo necesita descansar, dormir y estará como nueva. Todo mejorará a partir de mañana, volteo hacia la ventana y me encuentro con una fresca noche sobre la ciudad. Para mañana volveremos a nuestras vidas normales hasta la próxima vez que tengamos una batalla.
Pienso en demasiadas cosas, no sobre escapar o sobre llorar. Cada vez mi interés hacia mi padre es menos, ahora solo me interesa la aprobación y cariño de Rei; protegeré a toda costa esos sentimientos de ella hacia mí.
No pienso permitir que nadie lastime a Rei ni tampoco pienso rendirme o volver a ser un niño llorón…
Lo prometo.
Ritsuko
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¡No es posible! ¡Simplemente no puede pasar así! Todo lo tenía planeado para que esa hija de perra muriera, semanas enteras de un plan infalible para tener el pretexto de usar otro de los clones, ¡Todo se fue por el drenaje!
Se suponía que Ayanami iba a perder la vida en la batalla, días pasé saboteando el EVA y nadie se dio cuenta. Era imposible que sobreviviera a la batalla contra el ángel, me llenó de rabia cuando me informaron que esa rata seguía con vida.
La próxima vez, no cometeré errores. Arrojo varios papeles al suelo, golpeando el escritorio con furia mientras respiro frustrada. El plan de la muerte de esa chiquilla se había arruinado y eso me llenaba de furia…
-La próxima vez morirás Ayanami… Aún si eso me cuesta la vida… –juré en un susurro lleno de odio, para enderezarme y acomodar mi cabello, tomando la labor de levantar los papeles del suelo.
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Rei
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Todo está envuelto en llamas… Todo a mi alrededor muere sin que pueda evitarlo…
Muerte… Los que me rodean yacen en el suelo sin vida, puedo ver sus rostros inertes y sus ojos abiertos sin brillo alguno.
Destrucción… de un momento a otro la tierra se quiebra y los temblores se van intensificando… ¿Qué es este lugar? Se me hace conocido pero no puedo recordar donde lo ha visto. Sin previo aviso todo a mi alrededor explota, con una fuerza tal que no puedo ver por unos momentos.
¿Es esto lo que llaman…una pesadilla?
Estoy sola en un campo, o algo parecido. Frente a lo que parece un enorme cráter que dentro de este hay una especie de esfera en color rojo oscuro. Se parece… a la Luna…
Una gran figura blanca parece emerger desde el suelo, escucho un suspiro femenino mientras la enorme figura se alza sin forma desde el cráter…
De repente estoy en otro lado, sentada o recostada y miro a mis alrededores. Empiezo a ponerme nerviosa pues parece ser la cápsula de inserción del EVA… no tengo mi traje puesto, solo mi uniforme escolar.
La enorme figura blanca termina de emerger y es humana, empieza a extender sus manos hacia mí y al seguir sus brazos para ver el rostro me encuentro con algo terrorífico, esa enorme figura blanca se parece… se parece mucho a mí…
Empiezo a respirar de forma acelerada sosteniendo los mandos del EVA sin poder apartar la vista de la figura dantesca que se encuentra frente a mí y al Evangelion que piloteo. Tiene los ojos cerrados y sus manos extendidas hacia mí. Entonces sucede lo impensable, mi terror se incrementa hasta su punto máximo cuando separa sus párpados y sus enormes ojos vacíos enfocan la vista hacia mí. Dos puntos rojos toman el lugar de pupilas en esos oscuros ojos de mi semejante, estoy al borde del grito y justo cuando empiezo a gritar de la desesperación escucho que alguien me llama y me mueve.
-¡Rei! –alcanzo a escuchar a la distancia mientras toda aquella horrible escena pasaba a la oscuridad y me alejo del subconsciente percibiendo una conocida voz que me llamaba.
Abro los ojos y veo a Shinji junto a un doctor frente a mí, mirándome con cierta preocupación. Estaba respirando agitada, con un rostro temeroso sin darme cuenta en primer momento. Shinji se ve muy preocupado y me está tomando de los hombros…
Limpio mi frente del… ¿Sudor? Estuve sudando mientras dormía, entonces lo recuerdo. Cada detalle y cada imagen pasan por mi mente en instantes haciendo que sienta un poco de ese temor nuevamente.
-¿Estás bien, Rei? Parecía como si tuvieses una pesadilla. –Shinji me hace alejar esos pensamientos con su dulce voz, lo miro a los ojos y respiro más calmadamente tomando sus manos que aún estaban en mis hombros.
-Yo…debe haber sido… –afirmo
-Bueno, el doctor dice que todo está bien. Podemos volver a casa en más o menos una hora. –le escucho decir ya más tranquilo pues ya había recuperado mi tranquilidad también, al Shinji decir aquello me quedé pensativa.
Casa.
Realmente no tengo un hogar o un lugar al que con gusto pueda llamar casa. El apartamento que me asignaron no lo llamaría una casa, apenas tiene el espacio suficiente para que viva sin tantos problemas. No me siento a gusto estando allí, no me hubiera quejado por el Comandante pero ahora ya no me sentía con ganas de estar ahí.
No me hace nada feliz estar en ese departamento, a lo mucho me proporciona algo de protección y está bien pues nunca me ha gustado pasar por zonas tan pobladas, aún así no me gusta más ese lugar…
-Bueno, por ahora los dejaré a solas. Vayan a ver a la enfermera cuando estén listos para irse. –dijo el doctor antes de tomar su tabla para escribir al haber hecho su cometido en esa habitación. La puerta del cuarto se desliza de forma mecánica y el doctor sale para que la puerta se deslice cerrándose. Shinji y yo estamos solos otra vez…
-¿Rei, segura que vas a estar bien viviendo por tu cuenta? –me cuestiona Shinji y yo por instinto le respondo:
-Si, estaré bien. –casi por costumbre y para no preocuparlo afirmé como si no hubiera pensado antes en decirle que el departamento donde vivía ya no me hacía sentir a gusto.
-De acuerdo… Siempre puedes ir a visitarnos o quedarte un par de noches en casa de Misato. No sería un problema, en serio. –le escucho insistir sonriente y yo lo observo sorprendida.
¿Quedarme en casa de Shinji? Mi mente divagaba en las posibilidades de estar con Shinji en la noche, quería dormir abrazada de él y nunca alejarme de su lado. Empezaba a emocionarme por eso y se notó por la pequeña sonrisa que expresé por tal alegría.
-A mi…me gustaría en verdad quedarme contigo Shinji…
Una gran sonrisa se formó en el rostro de Shinji. Él se levantó tomando su móvil empezando a teclear un número y me volteó a ver nuevamente sin dejar esa sonrisa. Él quería que me quedara en su casa, realmente quería.
-¡Estupendo! Iré a llamar a Misato, quédate aquí, ¿sí? Cuando vuelva empacamos tus cosas. –aseguró mientras esperaba a que la Señorita Misato le respondiera, se veía tan apuesto y se portaba tan lindo conmigo que no sabía cómo responderle o hacerle sentir ese mismo amor que le tengo.
-G…gracias, Shinji.
Será lindo quedarse en el apartamento de Misato Katsuragi por un tiempo. La idea me gustaba mucho, sería como tener una familia… nunca tuve una familia. Claro, el comandante podría ser como de mi familia pero… yo no creo más en el comandante; me estuvo usando como un títere y como lo que decía Soryu. Yo no soy su muñeca…
Yo soy… Un ser humano.
La puerta se abre y entra Shinji a la habitación sonriendo.
-¡Misato dice que estaría feliz de tenerte! Juntaré tus cosas. –le escucho y él comienza a empacar una pequeña bolsa.
Y creo haberlo visto dudar cuando guardaba mi ropa interior. Después de haber juntado todo, salgo de la cama por primera vez en una semana y me marcho con Shinji hacia afuera del hospital.
La Mayor Katsuragi llegó y estaba esperándonos afuera.
-¡Hola Rei! Será genial tenerte junto a nosotros. Me dará la oportunidad de tener a todos los pilotos bajo el mismo techo. –sonreía la mayor mientras guardaba mis cosas en su auto.
-Gracias por dejarme alojarme en vuestra residencia, mayor Katsuragi.
-Oh, no es nada, en serio. Y llámame Misato cuando estemos afuera de NERV, ¿sí?
-Como usted diga May…Misato.
-¡Ese es el espíritu!
Durante todo el viaje a casa estuve observando por la ventana. No paraba de llover.
No me molesta la lluvia, me relaja mirar las gotas caer desde el cielo… Me trae mucha tranquilidad. El hecho de estar con Shinji todo el día será…lindo. Quiero pasar más tiempo al lado de él.
A fin de cuentas, él es mí… Novio. ¿Novio? Sí, él es mi novio… Siento que mis mejillas se calientan poco a poco. Me pregunto cuándo podremos ir a una de esas…'citas'.
-Rei, llegamos.
Volteando hacia Shinji, veo que ya llegamos a la residencia de Katsuragi. El auto se estaciona dentro del edificio y bajamos, yo tomo mi maleta y la Mayor cierra la caja trasera del vehículo. Subiendo por las escaleras, llegamos al apartamento.
La puerta se desliza lentamente y Misato junto a Shinji entran como lo más normal del mundo. Yo solo espero frente a la puerta con paciencia y educación, aunque también con ciertos nervios debía reconocer.
Shinji se voltea y me mira con curiosidad para moverse a un lado y cederme paso dentro.
-Bienvenida a casa, Rei. –menciona con una sonrisa tan amable que le doy un beso en la mejilla al entrar en el departamento.
Después de evadir a la piloto Soryu lo máximo posible, empiezo a desempacar mis cosas. Realmente no quiero verme las caras con ella, no después de los problemas que hemos tenido. No tenía por qué angustiarme, decido olvidar a Soryu centrando mi vista en la habitación ordenada del departamento.
Esto se siente tan…diferente. Esta habitación…se siente segura, mucho más seguro que estar en el complejo solitario donde vivía antes.
-¿Te pudiste acomodar, Rei?
Sorprendida, me doy vuelta para ver a Shinji apoyándose en la puerta.
-Si, gracias. La mayor Katsuragi tiene un lindo hogar.
-Si, bueno, por lo general está más desordenado que ahora. Ella debió sacar todas las latas de cerveza cuando se enteró de que te quedarías con nosotros…
-Eso fue… muy amable de su parte. –respondo sonriendo
-La cena está lista en cinco, ¿Está bien?
-Sí. –asiento para seguir observando a Shinji. Espero que Shinji recuerde que no me gusta la carne.
Me…enferma; simplemente no me agradaba el hecho de consumir a otro ser vivo. La sensación de que alguna vez se movió y que lo iba a consumir… me hacía sentir muy mal.
Después de desempacar todas mis cosas, me dirijo hacia el comedor.
-Miren quien decidió aparecer. ¿Te sientes mejor 'Chica Maravilla'?
La Piloto Soryu, ¿De veras se preocupaba por mí? Eso me confundió en primer lugar, la observo dudosa de lo que dijo hacía unos momentos.
-¿Perdón?
-¡¿Estás sorda?! ¡Te pregunté si te sentías mejor! –exclama esta vez con molestia, mi expresión vuelve a ser la fría de siempre mientras la observo aún y simplemente respondo:
-Sí.
-¡Bien, eso es bueno! –escuche de forma un poco forzada para que luego la piloto Soryu volteara hacia su plato esperando la comida.
La mayor debió haber hablado con ella, porque hacía unos días ella me detestaba con fuerza. Posiblemente la Mayor se dio cuenta de nuestro conflicto y decidió reprender a Asuka para que no me molestara. Aún podía sentir cierta tensión por parte de ella. No puedo seguir en mis pensamientos pues una voz me interrumpe.
-La cena ya está servida. –llega entonces él con una cacerola grande que coloca sobre la mesa y poco después Shinji despliega todo un menú, Carne con más carne para la mayor y Soryu.
-Y para Rei…
Se dirige de nuevo a la cocina con una cacerola más pequeña que coloca en la mesa y un tazón que contenía para abrirlos y servirme. El presenta un plato delicado, arroz con varios vegetales.
Se veía….apetitoso. La comida realmente se miraba bien, el olor que percibí fue fascinante; eso solo hizo que mi hambre se incrementara hasta que decido tomar los palillos chinos para comer. Casi lo olvidaba, bajo mi mano y miro hacia mi amado para sonreír.
-G…gracias Shinji.
-De nada, eres la invitada. –mi sonrisa se amplió levemente y levanto los palitos chinos sosteniendo un bocado que llevo a la boca para empezar a masticar.
Está bueno… Delicioso. Me costó mucho mantener mi típico rostro mientras comía de forma apresurada, extasiada del sabor de tal platillo. Ahora que lo pensaba, nunca antes alguien había cocinado para mí
Acostumbro comer solo pan y agua en mi departamento, nunca había tenido problemas pero es que esta comida fue de lo mejor. Se siente bien estar junto a mis amigos, con la gente que aprecio.
Con la gente que amo, como Shinji…
Todos estaban comenzando a comer cuando terminé. Shinji soltó una pequeña risa al mirarme terminar mi plato, sonreí con timidez y sonrojada ligeramente; podía sentir el calor en mis mejillas.
-Parece que te gustó, Rei. Hay más si quieres que te sirva.
¿Sería de mala educación pedir más? No, supongo que demostraría que me gustó.
-Por favor. –extendí mi plato con una leve sonrisa.
-¡En camino!
Shinji pone más comida en mi plato sin dejar de sonreír y yo como con más calma disfrutando cada bocado. Esta vez, terminé de comer junto a los demás.
-Entonces, ¿Quién será el primero en usar el baño?- preguntó Asuka al ponerse de pie y dejando su plato en la mesa.
Misato pensaba y sonrió con leve malicia para después exclamar.
-Bueno, para ahorrar agua, ¡Que Shinji y Rei se bañen juntos! –le escuché decir y Shinji se veía avergonzado mientras miraba con molestia a la Mayor.
-¡Misato! –replicó avergonzado, se notaban sus mejillas rojas. Yo no entendía muy bien de qué hablaba.
-He he, sabes que estoy bromeando. Amenos que…realmente quieras. –dijo la mayor y se retiró riendo a su cuarto dejando a Shinji aún más avergonzado.
-¿Qué es los divertido? Su propuesta ayudaría a ahorrar agua. –mencioné recibiendo una mirada aún más apenada por Shinji, pues la Mayor había tenido una buena idea.
-R-…Rei…yo no quiero…bueno…quiero decir…yo no podrí… -tartamudeó y pude entender a lo que se refería.
-Entiendo. –asentí para que se calmara, no había de que preocuparse pero sabía ya por qué no quería bañarse conmigo. Sería un poco extraño.
-Ha ha, oh dios. Entonces me ducharé primero, tontos. –suspiró Soryu para irse hacia su habitación y después con rumbo al baño.
-¿Rei…entiendes por qué no podemos bañarnos juntos…o no? –pensé por un segundo, miré hacia abajo y me enderecé para responder.
-¿Sería… raro, porque no estamos casados?-
-¡Si, exactamente!
-No te preocupes, lo entiendo. –sonreí y Shinji se puso de pie para acercarse hacia mí. Shinji me toma de la mano y me guía hacia su cuarto mientras caminábamos. Ambos nos sentamos en su cama y él me mira fijamente.
-¿Vas a estar bien acá, Rei? ¿Serás capaz de dormir? –me pregunta él mientras que yo asiento con una sonrisa.
-Si, estaré bien. –le sonrío a Shinji mientras él se acerca a mí con ternura.
-Bien Rei…
Me envuelve con su brazo. Y nos quedamos así por un rato disfrutando la compañía del otro, me hacía sentir muy feliz estar así de cerca de Shinji y así pasaron los minutos. Solo platicando de cualquier cosa, dígase el colegio o de otros asuntos de NERV.
-Shinji…
-¿Rei? –responde sin dejar de ponerme atención.
-¿Cuándo podemos tener una…cita? –cuestiono mientras que Shinji se sorprende por la pregunta y sus mejillas se enrojecen levemente.
-Bueno…mmm…no tenemos escuela mañana...podríamos ir a algún lugar. –sugiere Shinji mientras lo observo con atención mientras lo colorado de sus mejillas desaparece conforme se va calmando.
-Me…gustaría eso. –aseguro sonriendo levemente, mirando hacia abajo y luego mirando hacia Shinji a los ojos.
Ambos sonreímos con cariño y yo sostengo su rostro con un ligero rosa en mis mejillas. Esta vez, me inclino y junto mis labios con los de Shinji, sorprendiéndolo un poco pues poco luego de eso rodeó mi cintura correspondiendo al beso.
-¡WAAH! ¡Oh por dios, asqueroso! –se escucha desde el pasillo del departamento llamando nuestra atención por semejante ruido.
Rápidamente nos separamos y giramos hacia la puerta para toparnos con el origen de aquella exclamación que ciertamente me parecía… Molesta.
Soryu, debí suponer que era ella. Algo me decía que ella sentía algo por Shinji igual que yo; pero conociendo a la chica por lo poco que he visto, preferiría golpearlo antes que besarlo…
-La ducha está libre, la van a necesitar. Huh…. –escucho hablar a la piloto Soryu con cierto tono de desagrado y un rostro que expresaba… ¿Asco? ¿Cómo decirlo? Simplemente le desagradaba vernos juntos.
Después simplemente se va y nos deja en privacidad nuevamente. Shinji me observa, puedo sentirlo aunque yo siguiera mirando la puerta por la que acababa de irse la Segunda Elegida.
-Ignórala, Rei. Dúchate primero. –insiste Shinji mientras acaricia un poco mi mejilla.
-Gracias, Shinji.
Levantándome, salgo por la puerta y me voy a mi cuarto con ligera prisa dejando a un lado lo que había dicho la pelirroja.
Después de tomar todo lo necesario para mi ducha, voy al baño y empiezo a acomodar las cosas. La puerta estaba abierta y lo confirmo cuando Shinji se acerca para hablarme.
-Rei, vas a necesitar esto.-
Shinji saca una toalla del perchero del pasillo y me la extiende, aunque fuese un detalle simple a mí me parecía lindo; nunca nadie se había molestado en facilitarme cosas y no incluyo al comandante Ikari.
-Sí. –asiento en agradecimiento desde la puerta del baño.
Sostengo la toalla para dirigirle una corta sonrisa a Shinji, entro al baño y cierro la puerta para así poder ducharme. Había sido un buen día de todas maneras, suspiro de alivio para dejar la toalla a un lado.
Después de desnudarme entro en la bañera y giro la llave de paso para que el agua tibia empezara a salir. Cuando estoy en la ducha, cada gota de agua trae un recuerdo. Hoy, todas las gotas fueron recuerdos de Shinji. Estaba ansiosa por saber que eran estas 'citas' de las que tanto hablaba él con esa euforia. Tendré que esperar hasta mañana para saberlo, qué remedio. Saliendo de la ducha, me seco el cabello con la toalla mientras observo el espejo centrando mi atención en mi cabellera azul.
Nunca vi a alguien con el mismo todo de cabello que yo. ¿Era el cabello azul…raro? Supongo que la gente piensa que me lo tiño así que no debería parecer raro, no es como si fueran a pensar que es natural aunque… es mi color de cabello natural. Me cubro con la ropa que me prestó la piloto Soryu, salgo de la ducha, dejo mi toalla con la ropa para lavar y voy a mi cuarto a ver qué hora es.
Es casi la hora de descansar.
Antes de hacerlo, le diré buenas noches a Shinji.
Al fondo del pasillo abro la puerta y encuentro a Shinji recostado sobre su cama mientras escuchaba su reproductor de música.
-Me voy a dormir, Shinji. –le hablo mientras él me sigue para luego entrar a su habitación, le doy un rápido beso en las mejillas y él sonrojado apenas contesta.
-Ah, ok, buenas noches Rei.
Me sonríe cálidamente y yo me detengo para observarlo. Se ve tan lindo así de sonriente, simplemente me encanta ser amada por alguien como Shinji.
-Buenas noches, Shinji.
Después de cerrar la puerta me voy a mi cama y me deslizo a mi habitación para poder dormir, una vez recostada cierro los ojos con tranquilidad para sonreír y quedar profundamente dormida en el acto. Así pasan en silencio las horas hasta que…
-¡Rei!… ¡Rei! –un llamado me hace abrir los ojos.
¿Shinji? Después de un par de horas de dormir despierto de golpe un poco confundida. ¿Qué le estará pasando? ¿Para qué me estaría gritando?
El sueño…estoy en el apartamento de la mayor Katsuragi. ¿Es esto un sueño? Mis recuerdos no están al cien por ahora, me siento en la cama para escuchar atentamente y ahí estaba de nuevo…
-¡Rei!… ¡Rei!
Después de salir de la cama, me acerco hacia la voz. Viene desde la habitación de Shinji. Esto no parece ser un sueño, camino por el pasillo hasta estar en la habitación de él.
Al abrir la puerta encuentro a Shinji sudando y con respiración errática en su cama mientras llama mi nombre en sus sueños.
¿Está dormido? Entonces no me estaba llamando, no conscientemente. Debe estar teniendo un mal sueño por lo que veo…
-¡AAH!
Shinji se levanta con los ojos abiertos, parece estar asustado y me preocupo un poco por eso. Gira su cabeza y me ve confundido, yo simplemente decido hablar.
-Estabas llamando mi nombre mientras dormías.
Shinji me mira por un rato y después suspira para empezar a relajarse entendiendo que nada había pasado. Miró un instante al suelo y después me miró a mí con expresión aliviada.
-¡Oh!, que bueno que no fue nada, solo era un mal sueño. –dijo sonriendo un poco nervioso pero considerablemente más tranquilo que hacía unos momentos antes de que llegara. Me sorprendí del pesado sueño de Asuka y Misato pues no lo habían escuchado.
-¿Quieres que…me quede? –cuestioné y empecé a caminar sin consultarle, a lo que Shinji tuvo un ligero rubor en las mejillas como siempre solía ser.
Me acerco a la cama y me meto entre las sábanas de Shinji; puedo percibir un poco de su aroma en esa cama y me encanta. Shinji parece un poco avergonzado pero lentamente me rodea con sus brazos y me acerca hacia él mientras yo me acomodo en la cama para poder sentirlo bien.
Sujeto su mano que estaba encima de mi vientre, nuestros dedos se entrelazan y como Shinji está detrás de mí decido pegarme más hacia él. Siento el calor de mi Shinji… Es tan cómodo…
-Buenas noches Shinji… Te amo. –susurro cerrando los ojos con gusto, pues me sentía muy feliz de estar con él.
-Buenas noches Rei, te amo mucho más. –susurra él besando mi cabeza, apretando un poco más el abrazo y respirando con suavidad buscando el sueño.
Poco tiempo después ambos sucumbimos ante los brazos de Morfeo, quedando profundamente dormidos. Mi corazón estaba tranquilo y esperaba que los próximos días que vinieran fueran mejores a este.
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Continuará...
NOTAS DEL TRADUCTOR/REMASTERIZADOR:
Muy bien... ¿Cuántos años han pasado desde la última vez? ¿3 años? No puede ser xD. Pues verán, he estado demasiado ocupado con todo lo que ha sido de mi vida en estos tiempos, por lo que es lógico que cuando uno pasa a ser mayor de edad las prioridades cambian. Sumado al hecho de en 2016 o 2017 perdí el único respaldo de mis fics, digamos que me hundí en un pozo del que me costó tres años regresar. Se me habían ido los ánimos de escribir pero en estos días me sentí más motivado que nunca a recuperar mis proyectos. Lamento demasiado la larga espera para los que seguían esta historia, pero puedo decirles que he vuelto y quizá no para quedarme, no lo sé. Pero espero subir lo más que se pueda para ustedes.
Comienzo este regreso individual (puesto que subí actualización conjunta hace poco) con esta hermosa historia de romance, espero puedan disfrutarla tanto como yo al retocar la traducción del querido Maguns Tadeus. Nuevamente una disculpa y ¿Qué mas puedo decir? Un saludo y nos leemos pronto.
