Que Daryl comience una relación con su abuelo no es casualidad. No hay relación más efímera, tan volátil, como la que tenemos con nuestros abuelos. Una relación que depende tanto de un hilo.
De nuevo, tan efímera, tan frágil. No la tenemos asegurada y si tenemos la cantidad suficiente de mala suerte, incluso sería más corta, porque vamos a comenzar a valorarla cuando ya es demasiado tarde. Pero James no va a reemplazar a Merle, ni al padre de ellos. Mi mini Daryl va a seguir amando a Merle por sobre todas las cosas hasta que la vida le demuestre lo contrario, pero James se va a convertir en un pilar importante en su vida y va a ser casi el responsable del Daryl que todos conocemos y que yo tengo viviendo en mi cabeza desde hace unos meses. (Si alguien sabe como sacarlo de allí, ¡avíseme!)
Noveno drabble, no olviden dejar su mensaje después de leer, una historia no es lo mismo sin el ida y vuelta y quiero sugerencias de ustedes :) En mi profile encontrarán un link a una imagen que me inspiró para el drabble "Todo es una cruz"
As de guía
Cuando volvió de hacer las compras con su abuela, su hogar parecía distinto, pero seguía igual, aunque diferente. Su abuelo había traído un tocadiscos, y la orquesta de Count Basie sonaba como si estuviera allí.
Dejaron las bolsas en la mesa y fue ahí cuando Daryl notó su presencia. Estaba practicando nudos con James.
— ¡Merle, Merle! ¡Aprendí a hacer el nudo as de guía! — decía a medida que se acercaba.
James lo miraba a los ojos y sonreía, luego se acercó al tocadiscos y quitó la púa antes de que "Royal Garden Blues" terminara de sonar. Caminó hacia los hermanos, que ya se habían separado de su abrazo, o, mejor dicho, Daryl se había separado de su hermano y miraba hacia arriba, hacia Merle, como si fuera una estatua de oro.
— Casi ocho años, hijo. Casi ocho años pasaron… Hemos tenido que esperar a que tu madre tocara fondo para poder volver a verte… a verlos — dijo James con pesadumbre.
Merle asintió y llevó a Daryl a la pequeña habitación que su padre usaba.
— Este será tu cuarto ahora — le dijo poniéndose a su altura. Daryl se acostó en la pequeña cama, con las manos bajo la cabeza y las rodillas flexionadas. Cerró los ojos cuando escuchó que Merle cerró la puerta. Debía encerrarlo o el pequeño comenzaría a preguntar sobre su madre, de nuevo. — La abuela me dijo que les había prohibido venir — dijo sentándose en la mesada.
— Nos tenía amenazados. Dijo que si volvíamos se iba a suicidar.
— Al parecer no necesitaba que aparezcamos por aquí para hacerlo.
Merle bufó.
— ¿Ahora qué van a hacer? — preguntó a los ancianos mientras tanteaba su bolsillo trasero y se alcanzaba un encendedor que había junto a las hornallas.
— Disfrutar el tiempo que tengamos con ustedes.
Suspiró y se colocó un cigarrillo en la boca, se tomó unos segundos para encenderlo y luego siguió preguntando.
— ¿Dónde se quedarán?
— Rentamos un pequeño departamento en la zona residencial contigua — le respondió su abuela, que acomodaba los productos congelados.
— No hay mal que por bien no venga — dijo su abuelo. Palmeó la espalda de su mujer y se sentó en el sillón que había compartido con Daryl minutos atrás.
Merle sostuvo el cigarrillo entre los labios y apoyó sus manos sobre la mesada para bajar de un salto. Fue y se sentó junto a James. Se frotó las manos y sonrió sin mostrar los dientes, aún tenía el cigarrillo.
— ¿Cómo era ese nudo as de guía?
