Lo escrito aquí abajo queda mucho mejor en fuente Monotype Corsiva, créanme. LN: Gracias por tu hermoso mensaje, sí, hermoso. Amo que ames a Merle, ya que yo también lo amo y no quiero ser la única. Lo de Daryl es cierto, hay un tremendo contraste entre lo que es Daryl y lo que sabemos de su pasado, sumado al hermano que sabemos que tiene o, lo que vimos del hermano que tiene, hay algo que no nos están mostrando y no me va que lo vayan diciendo tan escuetamente. Por suerte tenemos al glorioso fanfiction, si no, no sé que sería de nosotros. ¿De dónde eres? ¿Eres española?

Décimo drabble dedicado al que esté leyendo estas líneas...


Mamá de los cuentos

Abrió los ojos y miró alrededor. ¿Sería cierto lo que dijo Merle? ¿Ahora tendría su propio cuarto?

Se sentó en la cama y abrazó su ardilla de peluche. La abuela Dolly la había lavado y le había arreglado los bracitos.

Suspiró y volvió a cerrar los ojos. Respirar ya no era tan doloroso. La abuela le había dicho que los visitarían hasta que su mamá despertara. Le habían dicho que se había golpeado la cabeza muy, muy fuerte y que se había quedado dormida como la bella durmiente. Tal vez su madre era una princesa, pensaba Daryl, y una bruja malvada la había hechizado para que no visite a sus hijos tan enojada.

Siempre que venía comenzaba a contarle cuentos de lobos, castillos, dragones y príncipes. Y luego, cuando se cansaba de fumar y hablar, sacaba una botella y comenzaba a emborracharse. Lo sabía, Merle se lo había explicado. Apenas mamá agarrara esa botella de vino, aparecería otra mujer. Su actitud cambiaba, completamente. Sólo hablaba de lo horrible que era ese lugar, de lo horribles que eran sus hijos y lo mucho que odiaba a su marido y a sus padres. Daryl no podía hacer nada más que llorar. La extrañaba, extrañaba a la mami de los cuentos. Hace tres meses fue la última vez que la vio. Prometió que volvería para su cumpleaños.

Seguía esperando.

Se aferró a su ardilla y se dejó caer en la almohada. Quizás la volviera a encontrar en sus sueños, junto a los príncipes, los dragones, los castillos y los lobos de los que siempre hablaba.