Lean esto escuchando "All or nothing at all" de Ella Fitzgerald, se los suplico. La escuché mientras pasaba el drabble a la pc y me hizo sentir cosas raras. Les diría cuál es la big band pero no tengo el librito de canciones a mano, sólo búsquenla en youtube. Y si nunca escucharon jazz, creo que con decirles que Norman Reedus es jazzero ya las convencí.
Otra alusión a Lectora Noctidurna, yo no actualizo todos los días, ¡actualizo varias veces al día! Ya ves, creo que soy aficionada a mi propio fic.
All about her
Desde que Dolly y James llegaron, Merle no había vuelto a la institución juvenil, como solía llamarla su abuela. Ya se cumplían de eso tres semanas.
El verano había terminado, agosto estaba llegando y su madre no había despertado. Jack, su padre, los había vuelto a visitar. De nuevo sobrio.
Merle sabía que eso no duraría mucho, pero asumió que era lo correcto. Debía estar ahí para su esposa, si es que alguna vez estuvieron enamorados de verdad. Quizás era cierto lo que le decían, quizás todo se había ido al demonio cuando él nació. Los hechos, por otra parte, demostraban lo contrario.
Esa mañana viajaron a la ciudad para comprar los artículos escolares de Daryl. Empezaría la primaria. Estaba emocionado. Podía ver la ansiedad y los nervios en sus transparentes ojos azules. Corría de un lado a otro con la mochila en la espalda, que era casi más grande que él. Era entretenido verlo.
Caminaban por una calle rumbo a la camioneta de James. Los ancianos podían tener mucho dinero pero eran las personas más humildes del planeta. Tenían muy claro que la riqueza no está en la cantidad de billetes y que ni todo el efectivo del mundo podría comprar el amor. Lo habían comprobado. Su única hija se enamoró de un joven desempleado y alcohólico, que no hacía más que alejarla de su familia y de todo lo que alguna vez le había parecido verdadero.
Comenzó a vivir en un mundo de fantasía, creado por su mente distorsionada para olvidar a Jack y su vida juntos. Creía que era una princesa, atrapada en una torre, custodiada por un dragón que escupe fuego y palabras hirientes. Poco antes de quedar embarazada de Merle debieron internarla, había tenido su primer intento de suicidio. Se rehabilitó y volvió a contradecir a sus padres, volviendo a Jack.
Nació Merle.
Entonces, todo lo que parecía normal se fue al diablo de nuevo.
Volvieron las alucinaciones, y el alcohol se convirtió en su mejor amigo, sí, su esposo los presentó. Qué considerado.
Merle resopló y aseguró a Daryl en el asiento trasero de la Ford, luego se sentó adelante, junto a James. Comenzaron a moverse y Merle posó su vista en el paisaje que abandonaban a medida que avanzaban por las congestionadas calles de Georgia. Suspiraba. Reflexionaba. Lamentaba.
Quizás ahora su madre estaría soñando con aquel mundo de fantasía que había creado para no pensar en sus padres perfectos, en su marido violento o en la porquería de realidad que le tocaba.
