Lectora nocturna: soy argentina :) ¿Cómo que no has podido ver el capítulo dotze? ¿Habrás entrado justo cuando lo edité? Misterios misteriosos de los misterios extraños... ¿Ahora lo ves? ¡Justo cuando te lo dediqué especialmente! Floor, creo que te agrada más mi Merle porque es un Merle de veinte años, que es rebelde y badass pero no en el sentido del Merle de la serie, es decir... en estos momentos no puede andar por ahí matando gente y repartiendo leña, iría a la cárcel por más tiempo que algunos meses. ¡Ah! También tiene las dos manos, cosa que ayuda, y cuida de un pequeñísimo Daryl que lo pone de los nervios. En fin, muchas cosas hacen que sea un Merle algo más atractivo (aunque yo sí prefiero al Merle de la tercera temporada :P bueno, a todos los Merles) o no sé si atractivo, tal vez solo sea un poco menos hdp que el Merle de 50 años... PD: Vamos Argentina!

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Drabble 13... se viene algo muy importante en la vida de Merle...


Resistirse a eso

Desayunaron juntos, chocolate caliente y galletitas Oreo.

La semana pasada aceptaron a Merle en una fábrica, tenía trabajo. Durante la noche recibía visitas de sus amigos, tenían encargos para él, pero no podía atenderlos en ese momento. Por primera vez en sus vidas tenían algo de estabilidad y no quería quitarle a Daryl esa oportunidad, no cuando la vida de su hermano estaba a punto de ser algo normal. Ya hacía unos días que había comenzado a ir al colegio, la escuela primaria pública de Aragon y, al parecer, le iba bastante bien. Aunque la insistencia de Daryl de invitar a jugar a sus compañeros o de quedarse en la casa de ellos, luego de habérselo prohibido terminantemente, era algo irritante.

Su abuela lo había reprendido por eso, pero ¿qué más podía hacer? No podía dejar que Daryl viera cómo viven otras personas. ¿Y si comenzaba a comparar su forma de vida con la de ellos? ¿Que tal si descubría que había familias que podían ser felices? Familias sin padres alcohólicos, hermanos problemáticos y viejos que no pueden comprar amor. No, tenía que proteger a Daryl de todo eso. No podía dejar que descubriera que todo alrededor de él era una mierda, ¿y si se iba? ¿Y si se iba y no volvía? ¿Si le pedía a los padres de algún amigo que lo adopten? Es decir, ¿quién podría negarse a un pequeño niñito rubio, de ojos azules y que le encanta la naturaleza y los cuentos de fantasía?

Nadie.

Terminaron de comer y Daryl se ofreció a lavar las tazas.

— Es tu cumpleaños, hermanito — le dijo guiñándole un ojo, tratando de imitar su forma de hablar. Los guantes para lavar le quedaban gigantes y fue tan torpe en su tarea que se llenó de agua toda la ropa.

— Torpe cabeza hueca — gruñó Merle.

— Me quiero cambiar la ropa antes de que lleguen los abuelos.

Salió corriendo a su habitación. Merle lo siguió. Ese día lo tenía libre. Era su cumpleaños, después de todo.