Regalillo para que Crossing Skies no se aburra en clase... ojalá lo veas antes de salir xD


Si pudiera verla ahora

Despertó con el aroma de su hijo embriagándole. Era completamente lo opuesto al olor a alcohol y tabaco de Jack.

No quería volver allí.

Pasaron unos días antes de que le dieran el alta en el hospital. No recordaba nada de lo sucedido. Aparentemente había olvidado la llave de gas encendida y se había pasado de la raya con los calmantes. Sólo ahora veía lo que había pasado, lo había intentado de nuevo.

Cuando supo que sus padres la habían visitado regularmente, algo se movió dentro de su corazón. No fue Jack quien se lo había dicho, él trató de ocultarlo el mayor tiempo posible, fue James en una pequeña carta. James. De todos, la persona menos esperada. Sabía en el fondo de ella misma que era a él a quien más había lastimado con su comportamiento.

En la carta le decía que habían pasado varios días de la última visita de Merle y Daryl. Ambos habían ido a verla. Le contaba que habían discutido con Merle y no lo veían desde hacía casi un mes. Ni a él ni a Daryl.

Y que la culpa era de ellos.

Por actuar como si todo estuviera bien, cuando no era así.

Le preguntaba el por qué de sus acciones, por qué se había alejado de ellos a cambio de la compañía de un idiota.

Pero ellos no conocían a Jack como ella lo hacía. Nunca entenderían. Ni aunque intentaran. Por eso tuvo que irse.

Cuando salió del hospital, él la estaba esperando. Había usado parte de su dinero para comprar un departamento cerca de allí.

El lugar era hermoso. No era pequeño, era acogedor y no era viejo, era de estilo.

No necesitaban nada más.

Todo era perfecto hasta que decidió visitar a Daryl por primera vez. Cuando volvió a su casa, Jack la estaba esperando. Había bebido, pudo notarlo incluso antes de abrir la puerta. Su aliento era inconfundible. Podía decodificarlo estando a metros de distancia.

La hizo pasar de un tirón y la empujó hacia un rincón. Tras recordarle lo poco que valía, intentó convencerla de que sus hijos la odiaban y no querían verla, Jack no entendía por qué se molestaba en ir hasta allí.

Ella sabía que él estaba equivocado. Si pudiera verla ahora, sabría el por qué.

Daryl la había recibido en su casa como si nunca se hubiera ido. La había recibido en su propio cuarto como si ella fuera la cosa más preciada en el mundo. Ella lo tomó en sus brazos y él se durmió en seguida, con una sincronía perfecta. Como cuando tenía sólo meses de edad y ella debía dormir con él, protegiéndolo con su cuerpo, para que a Jack no se le ocurra tocarlo. Él era su pequeño tesoro, y ella se las había arreglado para que se lo arrebataran.

El día anterior, cuando Merle, Daryl y Dolly se fueron de la cocina, volvió a hablar con James. Cuando le preguntó si tenía algún problema con su estadía, el no respondió, simplemente dijo que allí se haría lo que Dolly quisiera.

Pero pudo notar que en sus ojos él decía que sí.

Sin embargo, no podía volver a su casa, y aunque estaba segura de que Jack sospecharía, pasaría tiempo antes de eso. El imbécil se había ido a pasar unos días a la casa de su vecina, el muy adúltero. Tardaría en notar que ella estaba ausente, como siempre. Ella simplemente no podía quedarse allí. Debía transformar su soledad en algo positivo, como le dijo su psiquiatra. Insegura, había tomado su bolso y había pedido un taxi hasta Aragon.

"Hasta ahora todo está saliendo bien", pensó mientras veía a Daryl despertar. "Hasta ahora está todo saliendo bien".