¿Se enteraron lo de Mazzara? Maldita AMC.
En silencio
Era el lunes de la última semana de clases antes de las vacaciones de navidad. Faltaban nueve días para irse de viaje con Merle y James. Estaba emocionado. Querían pasar año nuevo acampando en el bosque, pero no podían dejar a Dolly sola. Decidieron que ella se quedaría en un hotel cercano mientras ellos estaban de campamento y se reunirían el 31 para pasar la víspera de año nuevo, juntos.
La noche anterior, recibieron una llamada de Jack. Se había ido a Florida con la ex esposa de un compañero de trabajo. Merle no contuvo su rabia ante la noticia. Si Jack no volvía pronto, quién sabía cuánto tiempo permanecería allí su madre. Daryl había visto cómo Kate se encerraba en el baño y no quería salir, sin importar quién se lo pidiese. En un momento, mientras leía su nuevo libro de cuentos de los nativos americanos, Merle le ofreció llevarlo de paseo en la Bonneville. Daryl no dudó en abandonar todo lo que hacía para seguir a su hermano. Cuando volvieron, Kate ya no estaba. James tampoco. Cuando Merle se acostó, Dolly le dijo a su nieto que su mamá se había sentido muy mal y que James la había acompañado a ver a un doctor. Daryl, por supuesto, sabía que mentía. También sabía por qué. Podía ver en sus ojos que todo había vuelto a la normalidad.
Antes de volver a casa, el señor Torres pidió hablar con él. Daryl le contó lo sucedido con su madre la noche anterior y él le explicó que las recaídas eran normales en personas sensibles como su mamá. Sensibles.
A Daryl esa palabra le pareció muy curiosa. Sensibles.
Era la forma perfecta para describir a su mamá.
Sensible.
Delicada.
Frágil.
Ella necesitaba que la cuidaran todo el tiempo.
Del alcohol, de Jack, de ella misma.
Ese mediodía, como todos los mediodías, James fue a buscarlo al colegio. Se veía extremadamente cansado. Y triste.
—Hola, pequeño monstruo —dijo apenas Daryl subió a la Ford.
—Abuelito —saludó Daryl muy serio. —¿Podemos escuchar la radio?
—Claro, pequeño. De hecho… tengo algo mejor.
En el camino hablaron del viaje, con la sublime voz de Frank Sinatra como coro.
Antes de bajar, Daryl decidió que era momento de preguntarlo.
—¿Cómo está mamá?
—Estable —respondió James.
Entraron a la casa en silencio.
Almorzaron en silencio.
Daryl hizo sus deberes en silencio.
James limpió rifles en silencio.
Dolly preparó la cena en silencio.
Sólo hablaron cuando Merle llegó. Había estado en el hospital.
Dolly trató de decirle mediante un gesto que no hablara delante de Daryl, pero Merle no le hizo caso.
—Le han dado de alta —dijo secamente. —Se ha ido con Jack.
