Drabble cortito, post hiatus.
... Insisto... nunca morirá este amor...
Orden
Los gritos de Daryl inundaban la habitación.
Sentado en el escritorio, culo apoyado en la silla solamente la mitad, Merle intentó concentrarse. Era difícil, a medida que crecía su esfuerzo, también crecía la fuerza que su hermano le aplicaba en la parte baja de la espalda, unos pequeños puños cerrados que aumentaban la velocidad de los golpes al no recibir la respuesta esperada.
—Calma ya esas manos de niñita o voy a hacértelas tragar, Darylinda.
Su tono fue calmado, pues sabía que estaba en falta él. Le había prometido algo de ayuda con su tarea, allá, mientras estaban todavía en el juzgado. Claro, no tenía todas sus luces encendidas mientras hacía tal cosa.
—Lo prometiste, lo prometiste, lo prometiste…
Esa voz aguda e irritante, siempre repetía una y otra vez cuando creía que no era escuchada.
Un rato después la puerta se abrió.
—Te buscan —anunció Dolly y desapareció en el pasillo. Merle aprovechó el momento. Empujó a Daryl lejos de sí. No se molestó en verificar su lugar de aterrizaje, aunque sí escuchó al salir el golpe seco contra el suelo. No cerró la puerta y se quedó de pie en el pasillo, escuchando. Su mínimo consciente lo obligó a confirmar que el pendejo se pusiera de pie y caminara normal.
No pasaron más de diez segundos antes de que sintiera el ruido de los pasos cortitos de su hermano, esa forma de caminar característica de alguien que no quiere hacer ruido. Entonces con mirada suspicaz le dio un vistazo al pasillo vacío. No había nadie ni en dirección al comedor ni en dirección al resto de las habitaciones.
Otra media vuelta y por el costado del ojo alcanzó a ver que algo se ocultaba rápidamente.
—¿Quién anda ahí? —preguntó con ese tono que las chicas utilizan en las películas de terror cuando el asesino está en la habitación. Siempre está.
A continuación una tímida risita rebotó en la pared y hasta su oído. Repitió la pregunta. Apareció una sombra monstruosa en la pared.
Un dragón. De esos que le había enseñado a hacer en ese cuarto oscuro mientras esperaban que todo se resolviera.
Media vuelta más y siguió caminando, rumbo a la sala.
Más pasos se escucharon detrás.
—Estúpido niño —murmuró al salir.
El proceso fue breve. Sólo hizo falta que el abogado contratado por James pidiera un examen toxicológico para que Jack sea declarado no apto para continuar con la custodia de sus hijos. Se le consultó a Merle qué era lo que quería, por ser casi mayor. Antes de eso su abuelo le convenció con algunos billetes para que decidiera por ellos. Merle los eligió y habló por Daryl. Dolly y James consiguieron la custodia temporal una vez que todos supieron que Kate fue ingresada en el hospital con una fuerte infección en el hígado.
Merle nunca estuvo más convencido de que el dinero consigue todo.
Daryl nunca entendió lo que sucedió.
