La habitación repleta de velas permite que una luz amarillenta haga resaltar todos los rasgos faciales que tienen en común.
Hay una respiración entrecortada que proviene de un cuarto contiguo.
—¿Cuánto tiempo tendremos? —pregunta Merle con la mirada perdida, enfocando cada detalle de la puerta recién arrancada.
—A mí me ha dicho que en un par de horas podrá hacerla funcionar. Sólo hace falta aceitar algunas cosas —intenta explicarle pero no recuerda las palabras exactas.
—¿Tu hermana se pone así siempre que ve alguno?
—Sólo cuando hay esa cantidad. Es... bastante impresionable. —Se escuchan ruidos de pasos. Amy se asoma, recuperada, Andrea le sonríe de medio lado. —Estábamos esperándote. Siéntate —la invita con voz dulce.
Andrea sigue mirándola mientras se sienta junto a Daryl, que tiene la espalda apoyada en la pared, las piernas flexionadas contra el torso y los ojos entrecerrados.
—No ha dormido en días —argumenta Merle. Andrea, sorprendida, se vuelve hacia él, que la está mirando fijamente. —¿Y tú?
Bien. Se supone que aquí estamos en presente y Dale ha encontrado a Andrea y a Amy y antes de cruzarse con la banda de Shane se han cruzado con los hermanos Dixon. Me tomé la libertad de hacer esto porque no sabemos cómo se conformó el grupo original en la serie y yo quería hacerlo así.
Me está costando ir al pasado y no sé por qué.
UN NUEVO DIXON BLOOD.
LOS MINI DRABBLES ESTÁN DE MODA.
