KOF y todos sus personajes pertenecen enteramente a sus respectivos autores y son usados aquí con meros fines de entretenimiento.
Yuri tragó saliva, apretando los párpados como una manera de soportar el dolor que vendría a continuación. Abrió las piernas lo más que el pudor le permitía, y esperó, nerviosa y expectante. Entreabrió un ojo después de rato, y encontró a Robert sentado en el borde de la cama, dándole la espalda. Ella lo llamó, confundida, pero él no respondió, tan concentrado se hallaba en sus pensamientos.
La chica bufó, siempre pasaba lo mismo: Robert nunca terminaba lo que empezaba. Y él gustosamente lo haría, si no apareciera en su cabeza la imagen de Takuma persiguiéndolo con unas tijeras de podar entre las manos.
