KOF y todos sus personajes pertenecen enteramente a sus respectivos autores y son usados aquí con meros fines de entretenimiento.
—¿Valió la pena? —preguntó él. A pesar de que tenía el rostro oculto, ella sentía encima su mirada, fija en lo que haría o diría a continuación. Tomó el delgado cuerpo entre sus manos, observando la palidez de su piel y esas pecas que tanto extrañó.
Esperó por él muchas noches sin dormir, gastando dinero en una búsqueda que parecía inútil, llorando como jamás lloró en su vida. Y, aun así, Elizabeth no dudó de su respuesta:
—Cada segundo.
79 palabras
