KOF y todos sus personajes pertenecen enteramente a sus respectivos autores y son usados aquí con meros fines de entretenimiento.


Todos los besos que ha dado Xiao a lo largo de su vida han sido inevitable obligación. No experimentó nada con ellos: ni nervios, ni gusto, no hubo tiernos sonrojos sino expresiones de sorpresa que luego se transformaron en muecas de temor. Por ello, Xiao prefiere demostrar su afecto con otro tipo de actos, actos más sencillos como cepillar el largo cabello de su hermano mayor: pasa el peine con suavidad y, por primera vez en mucho tiempo, sonríe.


79 palabras